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Eduardo María Marcelino Asquerino García

Biografía

Asquerino García, Eduardo María Marcelino. Barcelona, 26.IV.1824 – Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), 30.IX.1881. Escritor y periodista.

Hijo de Antonio Asquerino Martínez Llorente, natural de Madrid, teniente retirado, y de María García Ramírez, natural de Utiel, Valencia. Eduardo Asquerino nació durante la denominada década ominosa (1823-1833), en pleno restablecimiento del absolutismo de Fernando VII. A su llegada a Madrid, momento de la eclosión del Romanticismo, tendría diez años. En la capital realizó estudios de segunda enseñanza.

Según Anselmo de la Portilla, su primer biógrafo, que le conoció personalmente, Eduardo estuvo interno en un colegio de la calle de la Madera; en él, su profesor de Literatura fue Fernando Corradi, posteriormente director del Clamor Público. Desde su niñez, a Eduardo le atraía más la poesía que las matemáticas.

Parece que hizo estudios preparatorios para ingresar en la Escuela de Ingenieros Civiles, pero no llegó a ingresar en esta escuela. Eduardo comenzó su juventud como “apasionado militante y hombre de revolución”, tal como lo calificaba De la Portilla. Ya a los doce años se le había visto en la Plaza Mayor de Madrid, vestido con el uniforme de la milicia nacional, enarbolando una bandera con motivo de una revuelta, antes de que subiera al poder Mendizábal.

Su primer drama histórico vino en 1840 con El rayo de Oriente, cuando ya había deambulado el romanticismo por los escenarios de los dos teatros de la Corte, el Príncipe y la Cruz, teatros que iban a llegar a ser lugares comunes para él. En los años que siguieron, tras el exilio de la Reina regente en octubre de 1840 y el comienzo de la nueva década con la regencia de Espartero (1841-1843), Asquerino comenzó a desarrollarse como dramaturgo y poeta. Durante la década moderada (1844-1854) se le puede contemplar ya en el camino de su plena madurez literaria y en oposición frontal a la versión moderada del liberalismo. Efectivamente, en los primeros años de la década de los cuarenta, desde 1840 hasta comienzos de 1844, Asquerino plantaría la semilla de lo que sería su extensa producción creativa —juguetes cómicos andaluces, dramas históricos, comedias de costumbres y poesía tanto lírica como narrativa, festiva y costumbrista— en años posteriores, principalmente hasta 1854.

Ya en 1843, junto con su actividad literaria, Asquerino comenzó su actividad periodística y política que continuaría durante toda su vida y que culminaría en puestos destacados en el mundo político. Asquerino empezó colaborando en periódicos de izquierdas y de tendencia republicana, en años en los que la prensa estaba tomando un inusitado poder y comenzaba a ser temida, siendo víctima de muchas censuras.

En 1844 escribió en El Primero de Setiembre, diario democrático, dirigido por su hermano Eusebio, que atacaba al Gobierno moderado, por lo que fue encarcelado según se deduce de su poesía, y en 1846, en el combativo periódico La Libertad. Posteriormente, participó en la revolución de 1848, por lo que fue perseguido y desterrado.

A partir de 1853 empezó una agitada vida de viajes y cargos importantes. Ese año viajó a Cuba, México, Argentina, Chile y Perú, donde seguiría con su labor poética, escribiendo, entre otras muchas composiciones, una leyenda sobre la poetisa mexicana sor Juana Inés de la Cruz, que saldría en su Ecos del alma (1853), publicado en México. En este país, inició su larga búsqueda de los restos de Hernán Cortés y fundó el periódico Eco de España.

Durante el bienio progresista (1854-1856), Asquerino jugó un papel importante en la revolución de 1854, exponiendo su vida. En 1855 fue nombrado encargado de negocios y cónsul general en Chile, cargo al que renunció durante el Bienio Moderado (1856-1858). En este intervalo, fundó la prestigiosa revista La América: Crónica Hispanoamericana (1857-1886), que sobrevivió a su muerte y que contaba con una inmensa lista de meritorios colaboradores, entre los que se encontraban: su hermano Eusebio Asquerino, Avellaneda, Adelardo López de Ayala, Carolina Coronado, Bretón de los Herreros, Campoamor, Escosura, García Gutiérrez, Romero Larrañaga, Hartzenbusch, Cánovas del Castillo, Emilio Castelar, Agustín Durán, Luis Eguílaz, Ferrer del Río, Echegaray, Pérez Galdós, Zorrilla, Pi y Margall, Ventura de la Vega. En 1857 sufrió prisión de nuevo debido a su incansable lucha contra los excesos del moderantismo.

Durante la Unión Liberal (1858-1868), que representó el agotamiento del modelo moderado, siguió con su actividad literaria, terminando los arreglos de Fausto (1860), y periodística, y volvió a Cuba. Se ve además su estrecha relación con Sanlúcar de Barrameda, que culminó con su matrimonio, en 1861, con Peregrina La-Cave Domínguez. En 1863, Eduardo Asquerino parece que publicó El cancionero de la Guerra de la Independencia, en el que tomaron parte los conocidos Benavides, Bermúdez de Castro y Alcalá Galiano. En ese momento continuaba alejado de la política y proseguía su labor literaria junto con la periodística.

En noviembre de 1865, realizó un nuevo viaje a Cuba, donde se le recibió con grandes ovaciones y participó en reuniones literarias y políticas, manifestaciones y banquetes.

Durante el Sexenio Revolucionario (1868-1874), participó en la revolución y fue condecorado con la medalla del Mérito Militar. En este período fue ministro plenipotenciario en ciudades europeas. La revolución de 1868 había acabado con la Monarquía isabelina en favor de una Monarquía democrática basada en el sufragio universal, que traería al poder a Amadeo de Saboya (1870-1873). Esta revolución también trajo una profunda transformación en el Partido Progresista, que perdió su independencia para luego desaparecer.

En 1868, Eduardo Asquerino fue nombrado ministro plenipotenciario de 1.ª clase en Bruselas, permaneciendo en el cargo hasta 1871 y, poco después, fue nombrado para representar a España en La Haya. Ese año recibiría la Gran Cruz de Isabel la Católica y la Cruz de 2.ª clase del Mérito Militar, ya mencionada.

En 1872, se volvió a encargar de la legación en Bruselas con un breve período de apartamiento del cargo durante el que fue senador, miembro de la minoría radical, para ser posteriormente nombrado ministro plenipotenciario en Austria. Durante el Gobierno republicano de Castelar, a fines de 1873, Asquerino intentó de nuevo la traslación de los restos de Hernán Cortés, algo que tampoco logró. En 1874, al iniciarse el Gobierno del general Serrano, tras la disolución de las Cortes por el general Pavía, presentó su dimisión.

El Sexenio había representado para España una de las mayores crisis internas de su historia. El país se había desestabilizado y su creciente presencia internacional en Europa como potencia media en proceso modernizador se había desmoronado. El aislamiento que sufrió España durante el Sexenio Revolucionario se vio agravado por la crisis económica que atravesaba el país. Hasta la Restauración, que trajo un período de cierta estabilidad social y económica, no se aceptó en Europa la realidad española.

En 1874-1881, durante la Restauración de Alfonso XII como rey de España, fue senador en Baleares, Cádiz y Huelva. En esta etapa, el escritor pasaría períodos en Sanlúcar en compañía de su mujer e hijos, compatibilizando labor política y periodística.

En 1879 escribió su drama de costumbres Amor patrio, de nuevo criticando al Gobierno, aunque ahora por su postura antiabolicionista de la esclavitud en Cuba. Siendo senador por la minoría democrática-progresista por la provincia de Huelva, falleció el 30 de septiembre de 1881, fallecimiento del que se hizo eco un gran número de periódicos. Su importante labor en La América fue continuada por su hermano Eusebio.

 

Obras de ~: Teatro: Matamuertos y el Cruel, juguete andaluz en un acto y en verso, Madrid, Yenes, 1842; Toó jué groma, juguete cómico andaluz en un acto y en verso, Madrid, Imprenta de Sanchiz, 1843; Un ladrón menos, comedia andaluza en un acto y en verso, Madrid, Imprenta de la Amistad, 1843; Vengar con amor sus celos, drama original en un acto y en verso, Madrid, Imprenta de Repullés, 1843; con T. Rodríguez Rubí, Casada, virgen y mártir, cuadro de costumbres andaluzas en un acto y en verso, Madrid, Imprenta de Yenes, 1843; La verdad por la mentira, comedia de costumbre en un acto y en verso, Madrid, Imprenta de Repullés, 1843; con E. Asquerino, Haz bien sin mirar a quién, comedia original en un acto y en verso, Madrid, Imprenta de Repullés, 1845; Hasta el fin nadie es dichoso, juguete cómico en un acto y en verso, Madrid, Imprenta de Repullés, 1845; con E. Asquerino, Uno de tantos, comedia en tres actos, original y en verso, Madrid, Joyas del Teatro, ¿1846?; Un baile de candil, comedia de costumbres andaluzas en un acto, original y en verso, Madrid, Imprenta de Repullés, 1847; El premio de la virtud, comedia en un acto y en verso, Madrid, Imprenta de Vicente Cordón, 1847; con E. Asquerino, Españoles sobre todo, drama en tres actos y en verso, Madrid, Imprenta del Diccionario Geográfico a cargo de D. José de Rojas, 1847; con G. Romero Larrañaga, El gabán del rey, drama histórico en cuatro actos y en verso, Madrid, Imprenta de Repullés, 1847 (Madrid, Imprenta de D. Cipriano López, 1865); con E. Asquerino, Un verdadero hombre de bien, segunda parte, comedia en tres actos y en verso, Madrid, Imprenta de J. González y A. Vicente, 1848; con E. Asquerino, La gloria del arte, drama original en tres actos y en verso, Madrid, Imprenta de la Sociedad de Operarios, 1848; con J. Martínez Villergas, M. A. Príncipe, G. Romero Larrañaga y G. Estrellas, Los amantes de Chinchón (Parodia de Los amantes de Teruel), pieza tragi-cómicoburlesca, en verso, Madrid, Imprenta de la Sociedad de Operarios, 1848; con E. Asquerino y A. García Gutiérrez, El tejedor de Játiva, drama en tres actos y en verso, Madrid, Biblioteca Dramática, 1849; con E. Asquerino, Las guerras civiles, drama original en tres actos y en verso, Madrid, Imprenta de la Viuda de D. R. J. Domínguez, 1849; Eulalia, poema dramático religioso, original, en cuatro cuadros y en verso, Barcelona, Imprenta y Librería de la Sra. Viuda é H. de Mayol, 1851; F. de Rojas, Entre bobos anda el juego, comedia en tres actos [...] refundida y arreglada en cuatro actos por ~, Madrid, Imprenta que fue de Operarios, a cargo de D. F. R. del Castillo, 1851; P. Calderón de la Barca, El escondido y la tapada, comedia en tres actos [...] refundida por ~, Madrid, Imprenta que fue de Operarios, a cargo de D. F. R. del Castillo, 1851 (Biblioteca Nacional de España [BNE], ms. 14.531); Amar después de la muerte, comedia en tres actos [...] refundida por ~, Madrid, Imprenta que fue de Operarios, a cargo de D. F. R. del Castillo, 1852; J. Matos Fragoso, Lorenzo me llamo y carbonero de Toledo, comedia en tres actos [...] refundida por ~, Madrid, Imprenta que fue de Operarios, a cargo de D. F. R. del Castillo, 1852; Los últimos amores, comedia en dos actos arreglada del francés por ~ y Ramón de Navarrete, Madrid, Imprenta de Vicente de Lalama, 1852; San Isidro, drama original en tres actos y en verso, Madrid, Imprenta que fue de Operarios, a cargo de D. F. R. del Castillo, 1852; El héroe de Bailén, loa improvisada por la Excelentísima Dª Gertrudis Gómez de Avellaneda [...], Madrid, Imprenta que fue de Operarios, a cargo de D. F. R. del Castillo, 1852; El rayo de oriente, drama original en tres actos y en verso, Madrid, Imprenta de Vicente Lalama, 1854; con A. García Gutiérrez, El tesorero del rey, drama en cuatro actos, Madrid, Imprenta de C. González, 1857 (2.ª ed.); Amor patrio, drama original de costumbres en tres actos y en verso, 1878 (BNE, ms. 14.109).

Poesía: “A un chato”, en W. Ayguals de Izco (ed.), La Risa, vol. I (1843), págs. 141-142; Horas perdidas, leyenda en verso y en variedad de rima, Madrid, Uzal y Aguirre, 1844; “Dos de Mayo”, en El Burro, vol. I (1845), págs. 16-18; “A un chato”, en W. Ayguals de Izco (dir.), Álbum de Momo [Madrid], 1846, págs. 133-134; “Epitafio en la tumba de Don Domingo Murga de Sanlúcar de Barrameda”, en El Clamor Público, 24 de septiembre de 1848; Ensayos poéticos, Madrid, Imprenta de la Viuda de D. R. J. Domínguez, 1849; “La lira del Betis. Quejas”, en La Platea. Revista de Teatros, 1 (16 de septiembre de 1849); “La ninfa y la niña”, en Corona poética dedicada a la memoria de la malograda señorita Francisca de Madoz y Rojas, Madrid, Imprenta de T. Fortanet, 1850, págs. 57-61; “El Cartero”, en R. de Mesonero Romanos (ed.), Los Españoles pintados por sí mismos, Madrid, Gaspar y Roig, 1851, págs. 163- 165; Ecos del Alma. Obras originales del poeta español D. ~, México, Establecimiento Tipográfico de Andrés Boix, 1853 (2.ª ed. aum., [pról.] de A. de la Portilla, 1856); “Epílogo”, en El sombrero. Su pasado, su presente y su porvenir, Madrid, Imprenta La América, 1859, págs. 171-175; “Los toros de Jerez”, en F. Caballero et al., El pueblo andaluz. Sus tipos, sus costumbres, sus cantares, Madrid, Imprenta de Gaspar Editores, 1865, págs. 29-34.

 

Bibl.: A. de la Portilla, “Apuntes biográficos de Eduardo Asquerino”, en E. Asquerino, Ecos del Alma. Obras originales del poeta español D. Eduardo Asquerino, op. cit., 1856, págs. v-xv ; M. Ovilio y Otero, Manual de biografía y de bibliografía de los escritores españoles del siglo XIX, París, Rosa y Bouret, 1859, 2 vols.; VV. AA., Autores dramáticos contemporáneos y joyas del teatro español del siglo XIX, Madrid, 1881-1884, 2 vols.; M. J. Vecilla de las Heras, “Los restos de Hernán Cortés”, en Revista de Indias, año xi, 47 (eneromarzo de 1952), págs. 113117; VV. AA., Seminario de Bibliografía Hispánica: Veinticuatro diarios (1830-1900). Artículos y noticias de escritores españoles del siglo XIX, Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1968-1975; S. García Castañeda, Las ideas literarias en España entre 1840-1950, University of California Press, 1971; D. L. Shaw, Historia de la literatura española. El siglo XIX, Barcelona, Crítica, 1973; P. Menarini et al., El teatro romántico español (1830-1850). Autores, obras, bibliografía, Bolonia, Atesa, 1982; S. García Castañeda, “Los hermanos Asquerino o el uso y mal del drama histórico”, en VV. AA., Teatro romantico spagnolo. Autori, personaggi nuove analisi, Bologna, Pátron Editore, 1984, págs. 23-42; VV. AA., Catálogo de obras de teatro español del siglo XIX, Madrid, Fundación Juan March, 1986; J. M.ª Díez Borque (dir.), Historia del teatro en España, Madrid, Taurus, 1988, 3 ts.; D. T. Gies, El teatro en la España del siglo XIX, Cambridge, Cambridge University Press, 1996; A. F. Sánchez Escobar, Vida y obra de Eduardo Asquerino (1824-1881): un escritor comprometido con su tiempo, Madrid, Fundación Universitaria Española, 2003.

 

Ángel F. Sánchez Escobar

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