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Sancho Martínez de Leiva y Ladrón de Guevara

Biografía

Martínez de Leiva y Ladrón de Guevara, Sancho. Señor de Leiva. Sancho de Leiva, Don Sancho El Famoso. ?, 1509 – 1579. Capitán general de las galeras de Nápoles y de España, virrey de Navarra.

Quien fuera conocido en su tiempo como don Sancho el Famoso y a quien las fuentes llaman comúnmente Sancho de Leiva fue hijo de Sancho Martínez de Leiva y de Francisca de Guevara. Sucedió en la cabeza de la casa de los Leiva por muerte de sus hermanos Juan de Leiva y Diego de Leiva.

Entró a servir a Carlos V en 1525. En 1529 participó en el asedio de Nápoles. Ese mismo año peleó en la batalla de Landriano, donde prendió personalmente al conde de San Pol, que comandaba las fuerzas francesas. En la guerra de Florencia figuró como capitán de Infantería y fue preso por los enemigos, escapando ingeniosamente. Luego combatió en Austria y Hungría contra los otomanos.

Participó en la toma de Túnez de 1535. En 1542 fue designado alcaide y capitán de Fuenterrabía. Fue general de ochocientos caballos en el asedio de Marsella.

En la jornada de Argel de 1542 figuró como sargento mayor general de la Caballería. Luego, Carlos V le designó capitán general de Guipúzcoa, cargo que desempeñó por nueve años. Después fue enviado al norte del África por temerse la venida de la armada otomana: viajó peligrosamente desde Guipúzcoa a través de Francia y al llegar a Italia, encontrándola en guerra, partió al norte de África a bordo de una fragata. Sirvió un año en la plaza a la que se le había destinado (¿Trípoli?), pero se amotinó su gente, por lo que debió huir en una nave que estaba en la rada, quedándose en la mar hasta que los otomanos vinieron y tomaron Trípoli (Tarābulus al-Gharb) en agosto de 1551.

Carlos V le nombró su gentilhombre de la boca y, el 25 de junio de 1553, capitán general de las galeras de Nápoles (fue confirmado en este cargo el 20 de marzo de 1557). Actuó en la guerra de Córcega de 1553: conquistó Bastia y asedió Saint Florent hasta ocuparla. Luego participó en la guerra de Siena: en julio de 1555 tomó Porto Ercole y más tarde Castiglione y Talimone. En 1556 jugó un papel esencial en los preparativos para enfrentar una posible expedición otomana a Orán.

El duque de Alba le empleó durante la guerra contra Pablo IV de 1556-1557: se le comandó que siempre fuera a la vanguardia del ejército con cuatrocientos caballos ligeros. Fue enviado por el duque de Alba como su representante ante el duque de Florencia, el duque de Parma y el cardenal de Trento, que gobernaba Milán, para obtener opiniones sobre lo que se debía hacer en esta guerra.

En 1560 combatió en Los Gelves (Djerba) y cayó prisionero (junto a dos hijos) de los otomanos, quienes lo llevaron a Constantinopla, donde sufrió esclavitud por dos años y medio. Llegó a Constantinopla el 27 de septiembre de 1560. El 1 de octubre el Sultán vio a los prisioneros y decidió que Sancho Martínez de Leiva, Álvaro de Sande, Gastón de la Cerda, Berenguer de Requesens y Galeazzo Farnese fueran enviados a la torre del Perro, en el mar Muerto, “de donde pocos salen”. En 1562, gracias a la paz entre el Emperador y el Sultán firmada el 1 de julio, él y muchos sobrinos y parientes suyos, y, en general, unos cien esclavos, fueron liberados. Para esta liberación debió pagar un fuerte rescate de miles de ducados, sin recibir ayuda del Rey. Durante su cautiverio, murió en España su mujer. Los dos hijos mayores que fueron apresados en Los Gelves y estaban también en Constantinopla y murieron en esclavitud.

En agosto de 1562 viajó de Constantinopla a Nápoles, haciendo breve alto en Ulcijn. A finales de ese mes se dirigió al santuario de la Virgen de Loreto para dar gracias de su liberación. Estuvo en Roma y el 2 de diciembre de 1562 llegó a Génova, prosiguiendo al día siguiente su viaje a España para presentar sus respetos a Felipe II. El Rey le concedió 10.000 ducados de ayuda de costa y le dio el sueldo que no había percibido estando en esclavitud, lo cual ascendió a otro tanto.

Más tarde socorrió a Orán. En 1563 comandó el ejército en el fracasado intento de ocupación del peñón de Vélez de Gomera. En 1564 estuvo en el segundo y exitoso intento de apoderarse del peñón de Vélez de Gomera; García de Toledo, general de esta expedición, le encomendó que estuviera al mando de la vanguardia del ejército y le encargó la batalla. En 1565 socorrió Malta con infantería vieja de La Goleta.

En 1566 participó en la expedición de fortificación de La Goleta, recibiendo el elogio de Felipe II por su actuación.

En 1567 Felipe II le designó capitán general de las galeras de España, durando en este cargo hasta 1575.

En 1567, 1568 y 1569 acompañó a Juan de Austria en numerosas acciones de mar y tierra de la Guerra de Granada; entre otras cosas, impidió, con sus galeras, que entraran refuerzos para los moriscos desde el norte de África. En 1571, Felipe II le ordenó que diera consejos sobre cosas de guerra a Juan de Austria, al ser designado éste capitán general de la mar.

En 1576 fue designado virrey de Navarra y capitán general de Guipúzcoa, cargos que desempeñó hasta 1579. Felipe II le ordenó señalar las providencias que se debían tomar ante una eventual aparición de la armada otomana en poniente que pudiera impedir la navegación de las Indias. El 23 de abril de 1576 respondió en forma pormenorizada (demostrando excelente conocimiento de la geografía del Mediterráneo Occidental); examinó las dificultades, riesgos, tiempos y requerimientos militares y navales; tuvo por improbable que los otomanos se arriesgaran a la navegación de las Indias por el baluarte que significaban Portugal y el cabo de San Vicente; pidió reforzar Cartagena, Almería, Gibraltar y, sobre todo, Cádiz; estudió las condiciones de las fortalezas de Tánger y Ceuta; y recomendó que la armada de Indias procediera con mucha cautela y que en Portugal se construyera un fuerte en la desembocadura del río de Faro. También, siendo virrey, intervino en la discusión del Consejo de Estado y de Guerra sobre desmantelar Orán, lo cual no aconsejó porque la calidad de su puerto y la abundancia del agua permitiría a las galeras otomanas invernar ahí, con riesgo para España, además que Mazalquivir quedaría en peligro. Tuvo otros cargos menores como castellano del castillo dell’Ovo de Nápoles.

Casó dos veces. La primera vez con Leonor de Mendoza (hija de García Hurtado de Mendoza, señor de la Corsana, y de Ana de Leiva). De este matrimonio tuvo Juan de Leiva, Alonso Martínez de Leiva, Pedro de Leiva, Sancho Martínez de Leiva, Felipe de Leiva, García de Leiva y Francisco de Leiva. En segundas nupcias casó con Hipólita de Cardona, sobrina del duque de Córdoba. De este matrimonio tuvo a Hipólita Leiva, que casó con Francisco de Bobadilla, conde de Puño en Rostro, y a Juana, monja de Las Huelgas de Burgos. Falleció en 1579 dejando “mas de mil ducados de deudas [...] muger moça y pobre y tres hijas por casar y dos a quien se deben las dotes” (Biblioteca Apostólica Vaticana, Vat. Lat. 7750/295r.).

 

Fuentes y bibl.: Archivo General de Simancas, Estado, 1391/38, 39, 42, 80, 1476/96, 1477/78, Guerra Antigua, 1, Secretarías Provinciales, 147/79; Biblioteca Apostólica Vaticana, Urb. Lat. 493/40v.-41r., Vat. Lat. 7750/3-5, 32e, 294v., 295r., 311v.-312-313, 377v.-379v.-380v.-384v.

L. Cabrera de Córdoba, Felipe Segundo, Rey de España, vol. I, Madrid, Aribau y Cía., 1876, págs. 451 y 655; V. Fernández Asís, Epistolario de Felipe II sobre Asuntos de Mar, Madrid, Editora Nacional, 1943, pág. 206, n.º 1027; R. Vargas-Hidalgo, Enciclopedia del Siglo XVI, Santiago de Chile, Ediciones Chile América CESOC, 2002, págs. 417 y 500; Guerra y Diplomacia en el Mediterráneo, Madrid, Polifemo, 2002, págs. 48, 69, 317, 421, 464-465, 667, 834 y CLXVIII.

 

Rafael Vargas-Hidalgo

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