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Bruno Caballero Elvira

Biografía

Caballero Elvira, Bruno. España, u. t. s. XVIILa Habana (Cuba), 27.III.1745. Ingeniero en jefe, coronel de Infantería.

Se tienen noticias de él por primera vez en Tortosa en 1708, en plena Guerra de Sucesión española. Una vez tomada la plaza en julio de ese año por las tropas de Felipe V, se nombraba para las obras de reconstrucción y nuevas fortificaciones de la misma al ingeniero don Francisco Larrando de Mauleón. Ante el gran volumen de trabajo, Mauleón solicitaba que le asignaran para ayudarle a los ingenieros Ignacio Sala, Santisteban y Bruno Caballero, este último aún sin titulación, pero que fue dado de alta en el citado Cuerpo, siendo capitán, con fecha 21 de abril de 1711. Posteriormente, en 1712, Verboom señalaba que admitieron a Bruno Caballero en el Cuerpo de Ingenieros cuando él estaba prisionero en Barcelona.

Durante el sitio de Barcelona, en 1714, en principio Verboom contaba entre los ingenieros que habían de ayudarle en los trabajos del asedio con Bruno Caballero, pero parece que finalmente siguió trabajando en Carbajales de Alba (Zamora), en las reparaciones del fuerte de San Carlos en esa localidad. Se trataba de un fuerte abaluartado de planta cuadrangular, complementado con un foso perimetral defendido por cuatro revellines y dotado de un camino cubierto. Después de trabajar en distintas plazas, en 1715 estaba trabajando en las de Lérida, Balaguer y sus Veguerías, siendo destinado a Ultramar (Cuba) al año siguiente. Allí realizaba un importante papel en la construcción de muy diversas obras del recinto exterior de la capital de la isla, continuadas en la zona de la bahía de La Habana, llegando a ser el ingeniero jefe y Comandante del Cuerpo de Ingenieros de la plaza.

En 1716 se le comunicaba la orden de pasar a Florida desde La Habana con el fin de fundar una nueva población, en un paraje que “sea sano y fuerte como podrá hallarse en una península que, bañada por el mar, no tuviere mas que una avenida por tierra, a semejanza de Cádiz y otras plazas de España e Indias, cuidando de elegir algún surgidero que pueda servir de puerto”. Le encargaban que hiciera el plano del lugar elegido “proyectando en él, un fuerte con sus perfiles, la Población, habitaciones y casas que han de irse haciendo procurando que sean espaciosas y derechas, para que así se concilie la comodidad, salubridad, libertad de comunicaciones y agradable vista, indicando si hay facilidad de materiales y valor de jornales”. Sin embargo, no se marcharía de La Habana para no abandonar sus importantes obras. En ese año de 1716 ordenaba la demolición de la muralla que unía los castillos de Fuerza Vieja y el de San Salvador de la Punta, continuamente erosionados, y sustituir a este último castillo, por una obra fuerte, con sus cortinas y baluartes, capaces para la artillería en sus adarves y explanadas.

En 1717 era designado ingeniero general de la isla (Cuba), en la que levantaba un plano de La Habana y sus inmediaciones, con las obras que necesitaba. En consecuencia, realizaba un proyecto general de fortificación de la plaza, proponiendo amurallarla con dos cortinas, dos baluartes y medio y un hornabeque de doble forma circular. El espacio entre la Punta y la Fuerza Vieja, que fue aprobado en 1719, se levaría a cabo, años después.

En 1718 era promovido a ingeniero en segundo. En ese año, respecto a la fortificación de Matanzas (Cuba), Caballero daba cuenta que el foso de la misma, estaba construido a la mitad, faltando la plataforma marítima exterior, así como el relleno de los terraplenes. En 1719 se distinguía en la defensa de Pensacola (en el marco de la guerra de la Cuádruple Alianza) y, al caer la plaza, fue hecho prisionero por los sitiadores franceses, siendo liberado en 1720.

En 1725 Caballero lograba dar una nueva vitalidad al castillo de la Fuerza Vieja, cuya finalidad era la de batir la bocana del puerto de La Habana, mejorando sus defensas, y designándolo como residencia del gobernador y capitán general. Además, construía en el fuerte almacenes, sala de armas y cuerpo de guardia, habilitándolo como cuartel de infantería y caballería.

En 1726 nuevamente se le ordena pasar a La Florida, a lo que objetaba, al igual que en la ocasión anterior, el elevado número de obras bajo su dirección en curso, sin disponer de ningún ingeniero al que encomendarle las referidas obras. En 1727 estudiaba la fortificación del puerto de Jagua (seguía en Cuba), así como el traslado de Trinidad, lo que se llevaría a cabo años después, bajo la dirección de otro ingeniero. En 1728, dirigía un informe a José Patiño, ministro de Marina, en el que destacaba la importancia de levantar un fuerte en la bahía de Guantánamo. Tres años más tarde, en 1733, comisionaba al ingeniero Antonio Arredondo para que realizara un reconocimiento, a fin de traer las aguas desde La Chorrera a La Habana.        

Murió en La Habana, después de haber hecho testamento dos días antes, el 27 de marzo de 1745.

 

Obras de ~: “Papeles sobre la artillería y el ejército en Pensacola”, en Papeles para la historia de Florida, t. I, 1722, págs. 94-107.

 

Bibl.: H. Capel et al., Los Ingenieros Militares en España. Siglo XVIII. Repertorio biográfico e inventario de su labor científica y espacial, Barcelona, Publicaciones y ediciones Universidad de Barcelona, 1983; J. A. Calderón Quijano, Las Fortificaciones Españolas en América y Filipinas, Madrid, Editorial Mapfre, 1996; M. A. Hervás Herrera y M. Retuerce Velasco, “Intervención arqueológica en el Fuerte de Carbajales de Alba (Zamora)”, en Anuario del Instituto de Estudios Zamoranos Florián de Ocampo, 17 (2000), págs. 157-184; M. D. González Ripoll et al., El rumor de Haití en Cuba: temor, raza y rebeldía, 1789-1844, Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 2004; C. Laorden Ramos, “Los Ingenieros españoles en la creación del Arma”, en Memorial del Arma de Ingenieros, 75 (2005); C. Laorden Ramos, Obra Civil en Ultramar del Real Cuerpo de Ingenieros, Madrid, Ministerio de Defensa, 2008, 2 vols.

 

Juan Carrillo de Albornoz y Galbeño

Relación con otros personajes del DBE