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Carlos Blondeaux

Biografía

Blondeaux, Carlos. Flandes, u. t. s. XVII – Nueva España (México), 1733. Teniente coronel e ingeniero en jefe.

De origen flamenco, participó en el teatro de operaciones de Cataluña en el marco de la Guerra de Sucesión española. Había llegado a España con los pocos ingenieros que acompañaban a Verboom procedentes de Flandes, antes de la constitución del Cuerpo de Ingenieros (17 de abril de 1711). En enero de 1718 era nombrado teniente e ingeniero extraordinario, y en 1720 formaba parte de las expediciones a Córcega y Sicilia, en esta última resultó herido en diversas ocasiones. Como compensación a sus valerosas acciones, Verboom pedía su ascenso a ingeniero en segundo y a capitán.

En 1722 estaba trabajando en la ciudadela de Pamplona, en cuyo centro, en el que confluían de forma radial las diez calles que conducían a los cinco baluartes, a las dos puertas y al punto medio de los otros tres lienzos de muralla, formando una pequeña plaza circular, construyó una fuente, en cuyo pilar había un reloj de sol, con dos cuadrantes, orientados a levante y a poniente. En marzo de 1722, el gobernador interino de la Ciudadela de la plaza informaba que la puerta de la Rochapea amenazaba ruina, por lo que Blondeaux elaboraba un plano con los reparos que consideraba necesarios realizar. En agosto de 1727 firmaba un plano con las mediciones de tierras que debían perfeccionarse en el glacis entre la ciudadela y el frente de San Nicolás

En 1731 estaba destinado en Cuba y dos años más tarde ascendía a teniente coronel e ingeniero en jefe, encargado de la limpieza del puerto de Veracruz. El virrey D. Juan de Acuña, marqués de Casafuerte, le encargaba el levantamiento de un plano de la ciudad, para lo que solicitaba un auxiliar, a fin de que le ayudara en dicho trabajo.

Moría en Nueva España en 1733, de resultas de un “tabardillo interior” (tifus), siendo sustituido por el ingeniero Fernando Jerónimo de Pineda. Este último ingeniero, que se hacía cargo de la dirección de los trabajos en Veracruz y Ulúa, informaba sobre la muerte del ingeniero jefe en carta al Rey: “...habiendo sido su accidente tan violento que no duró más que cuatro días en cama. Su enfermedad fue un tabardillo interior que no se le conoció hasta las últimas horas que no tuvo remedio, y de resulta de un vómito tan fuerte que después de muerto todabía continuaban las evacuaciones...”

 

Bibl.: H. Capel et al., Los Ingenieros Militares en España. Siglo XVIII. Repertorio biográfico e inventario de su labor científica y espacial, Barcelona, Publicaciones y ediciones de la Universidad de Barcelona, 1983; J. A. Calderón Quijano, Historia de las Fortificaciones en Nueva España, Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1984; J. O. Moncada Maya, Ingenieros Militares en Nueva España. Inventario de su Labor Científica y Espacial. Siglos XVI-XVII, México D.F., Universidad Autónoma de México, 1993; M. G. Cano Révora, Cádiz y el Real Cuerpo de Ingenieros Militares (1697-1847). Utilidad y Firmeza, Cádiz, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Cádiz, 1994; V. Echarri Iribarren, Las Murallas y la Ciudadela de Pamplona, Pamplona, Gobierno de Navarra-Departamento de Educación y Cultura, 2000; V. M. Martínez Lucas, “Contrastes demográficos Campo - Ciudad en Cieza (Murcia)”, en Andelma, 17 (2009), págs. 10-17; V. Echarri Iribarren, “El proyecto de Jorge Próspero Verboom para las fortificaciones de Fuenterrabía en 1725”, en Tiempos Modernos, vol. 8, 34 (2017), págs. 202-233.

 

Juan Carrillo de Albornoz y Galbeño