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Benjamín Palencia Pérez

Biografía

Palencia Pérez, Benjamín. Barrax (Albacete), 7.VII.1894 – Madrid, 16.I.1980. Pintor, ilustrador, autor de diseños para escenografías de teatro.

Tras establecerse en Madrid en 1909, asiste a las clases de Elías Tormo, realizando durante algunos años copias en el Museo del Prado, especialmente de obras de Velázquez y El Greco. En la capital tuvo acceso a las publicaciones de la biblioteca de Rafael López Egóñez, un hombre de amplia formación, que iba a contribuir notablemente al aprendizaje artístico del futuro pintor. Palencia pudo así conocer, gracias a diversas revistas internacionales, las últimas realizaciones de los artistas de la vanguardia europea. Al tiempo, comienza a pintar sus primeros óleos y a viajar por España. En 1920 conoce al poeta Juan Ramón Jiménez, que se había interesado por sus obras, a través del cual entra en contacto con otros escritores y artistas españoles del momento. En 1923, la editorial Índice publica el libro Niños, con texto del propio Juan Ramón Jiménez e ilustraciones de Palencia. En esta época (1924) conoce asimismo a los poetas Rafael Alberti y Federico García Lorca, como también a un nutrido grupo de pintores y escultores, entre los que figuran Salvador Dalí, Pancho Cossío, Francisco Bores, Alberto Sánchez y José María de Ucelay. Junto con los citados Bores y Dalí acude a la Academia Libre, fundada por el también pintor Julio Moisés, actividad que compatibiliza con la asistencia a algunas de las tertulias madrileñas, especialmente la del Café Nacional, que también frecuentaban Dalí, García Lorca, Alberti o Buñuel.

Con ocasión de su participación en la Exposición de los Artistas Ibéricos (Madrid, 1925), su obra recibe elogiosos comentarios de algunos de los más destacados críticos, como Manuel Abril, Francisco Alcántara o Juan de la Encina. Un año después (1926) realiza los decorados y figurines para La pájara pinta, de Alberti, con destino al proyecto de puesta en escena de la citada obra, a la que estaba previsto poner música de Oscar Esplá. Se traslada una temporada a la ciudad de Alicante y, después, a la villa de Altea. En ese mismo año 1926 inicia su estancia en París que, con algunas escapadas a España, se prolongará hasta 1928. En la capital francesa comparte durante algún tiempo estudio con Pancho Cossío, reuniéndose allí con algunos de los artistas españoles de la Escuela de París, como Francisco Bores, Manuel Ángeles Ortiz, Joaquín Peinado, González de la Serna o Ucelay. Asiste también entonces a las clases de Dibujo con Modelo de la Grande Chaumière, y conoce, entre otros, a Picasso, Miró, Braque, Cocteau, Gargallo, Manolo Hugué, Tériade y Zervos.

En 1927 participa con algunos de sus dibujos en el Homenaje a Góngora, serie de actos promovidos por varios intelectuales y artistas con el objetivo de celebrar el tercer centenario de la muerte del poeta cordobés, y que constituirían el germen de la emblemática Generación del 27. En esa fecha, y en el transcurso de sus escapadas desde París a Madrid, datan algunos de sus biógrafos sus salidas a Vallecas junto con el escultor Alberto Sánchez, aunque lo más probable es que dicha experiencia tuviera realmente lugar algunos años después. En el que bautizan como Cerro Testigo, realizan ambos artistas el llamado Monumento a los plásticos vivos. Más adelante, participando asimismo de esta experiencia estética conocida como Escuela de Vallecas, se sumarán Alberti, Maruja Mallo y Caneja, entre otros, que prolongarán sus excursiones incluso hasta la provincia de Toledo.

Regresa definitivamente a Madrid en 1928. Con motivo de la clausura de la exposición que le dedica el Palacio de Bibliotecas y Museos de esta ciudad, José Bergamín pronuncia la conferencia titulada Cruz y raya de la pintura. Juan de la Encina publica un extenso artículo en el diario madrileño La Voz, asimismo a propósito de la pintura de Palencia, quien se relaciona también ahora sobre todo con los poetas, tanto con los que ya frecuentaba previamente, como Lorca o Alberti, como con otros a los que conoce en ese momento: Gerardo Diego, Dámaso Alonso, Jorge Guillén o Pedro Salinas, así como con intelectuales como Miguel Sánchez Mazas. Realiza un viaje a Italia (1930), quedando profundamente impresionado por la obra de Giotto, Miguel Angel y Piero della Francesca. Durante estos años viaja igualmente a Inglaterra, Alemania y los Estados Unidos. En Berlín expone en la galería Flechstein, y en Nueva York, en la Harriman Gallery. La editorial Plutarco, en su colección Los Nuevos Artistas Españoles, edita un libro sobre la obra de Palencia (1932), con texto del propio pintor.

Figura entre los artistas integrantes del Grupo de Arte Constructivo, fundado en Madrid por el uruguayo Joaquín Torres García (1933). Con ocasión de la exposición dedicada a Palencia en la parisina galería Pierre, Braque expresa su intención de adquirir un lienzo del pintor manchego, que finalmente éste le regala. Picasso comentará también de forma favorable la obra de Palencia, quien tiene igualmente ocasión de conocer ahora a los poetas surrealistas: Breton, Aragon y Péret. Pierre Loeb, propietario de la galería homónima, trata de organizarle una nueva muestra en París, que no llegará a realizarse debido al cierre de esa galería. Al constituirse el grupo teatral La Barraca, creado por García Lorca, Palencia es nombrado director artístico del mismo, realizando decorados y figurines para algunas de las obras representadas en ese contexto. Al tiempo, publica en la revista Cruz y Raya su ensayo “Giotto, raíz viva de la pintura” (1934). Durante la Guerra Civil permanecerá en Madrid, donde, en el incendio provocado por un bombardeo, se destruyen algunos de sus dibujos.

Finalizada la guerra, en 1942 inicia su segunda experiencia en relación con la Escuela de Vallecas, junto con un grupo de jóvenes artistas entre los que se cuentan Álvaro Delgado, Gregorio del Olmo, Enrique Núñez Castelo, Francisco San José y Carlos Pascual de Lara. Vuelve a viajar a Altea, donde residirá desde entonces durante largas temporadas. Coincidiendo con su exposición en las Galerías Layetanas de Barcelona (1949), se publica una monografía sobre su obra firmada por Ramón Faraldo. De igual modo, con motivo de su exposición en el Museo de Arte Moderno de Madrid (1951), Luis Felipe Vivanco pronuncia el 10 de mayo de ese año la conferencia titulada Carta al pintor Palencia sobre la realidad del mundo. Dos años más tarde, Palencia viaja a La Habana (1953) para formar parte del jurado de la II Bienal Hispanoamericana, en la que se le dedica una sala especial. Muere su protector, Rafael López Egóñez (1954).

El 27 de agosto de 1955 pronuncia una conferencia en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, de Santander, con el título Sobre mi pintura. Es nombrado “hijo preclaro y predilecto” de su villa natal, Barrax (1956). En 1957, al ser seleccionado para la XXVIII Bienal de Venecia, realiza un viaje a Italia en compañía de Carmen Castro, esposa del filósofo Xavier Zubiri. El 25 de mayo de 1958, el Ayuntamiento de Barrax le tributa un homenaje e inaugura un grupo escolar con su nombre. Le es concedida la Gran Cruz del Mérito Civil. En recuerdo del viaje realizado dos años antes, Carmen Castro publica el volumen Italia con B. Palencia, con ilustraciones del propio artista (1959). El 24 de marzo de 1960, con motivo de la muestra del pintor en la sala de exposiciones de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Salamanca, Carmen Castro pronuncia una conferencia en el Aula Magna de la Facultad de Filosofía y Letras, bajo el título Amor al arte. El propio artista dicta otra conferencia, el 24 de marzo, en el Colegio Mayor Hispanoamericano Hernán Cortes, de Madrid, con el título de Pintura comentada. El 4 de junio de 1961 se le hace entrega en Barrax de la Medalla de Oro de la provincia de Albacete, siendo nombrado igualmente por esos años (1963) hijo predilecto de la ciudad. En 1965 realiza un nuevo viaje a Italia, con motivo de su exposición en Roma, celebrada en el palacio de la princesa de Paravicini.

En 1970 recibe la Medalla de Oro de la provincia de Ávila, en un acto celebrado el 13 de junio en Piedrahita. En sesión extraordinaria, celebrada el 29 de enero de 1973, es elegido miembro de número de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, de Madrid. El 10 de junio del mismo año, el Ayuntamiento de Barrax le organiza un nuevo homenaje, con descubrimiento de una placa conmemorativa en su casa natal y entrega de la Cuervera de Oro, máxima distinción local. El 2 de junio de 1974 toma posesión de su plaza en la Academia de San Fernando, dando lectura al discurso correspondiente, titulado Mi concepto y experiencia de la pintura, que fue contestado por José Camón Aznar. El pueblo alicantino de Polop de la Marina le rinde un homenaje (1975), dando su nombre a una de las calles de la localidad. El Ayuntamiento de Albacete impone asimismo el nombre de Benjamín Palencia a una de sus calles (1977). El pintor se construye una casa-estudio en Polop, donde residirá a partir de entonces durante gran parte del año, dejando el estudio de Altea.

Ingresa como miembro correspondiente en la Academia de Bellas Artes de San Jorge, de Barcelona (1978). El 10 de noviembre de ese mismo año es inaugurado por Su Majestad la reina Doña Sofía el nuevo edificio del Museo de Albacete, en el que se incluyen varias salas dedicadas a las pinturas donadas previamente por Benjamín Palencia, a quien se le concede la Medalla de Oro al mérito en las Bellas Artes. El 7 de marzo de 1979 efectúa otra importante donación de óleos al Museo Español de Arte Contemporáneo, de Madrid, quedando instaladas dichas obras en las salas del propio Museo. Palencia fallece en Madrid poco después, el 16 de enero de 1980.

Tras un primer período en el que lleva a cabo una figuración muy próxima a la realizada por Salvador Dalí en torno al año 1925, el estilo de Benjamín Palencia se decanta hacia un tipo de composiciones más esquemáticas, muy influidas por el Cubismo. Entre 1929 y 1930 inicia una nueva etapa pictórica de fuertes connotaciones surrealistas, a la que seguirá, tras la Guerra Civil, otro nuevo período plástico, conocido como “Fauvismo ibérico”.

 

Obras de ~: Autorretrato, 1920; Bodegón cubista, 1925; Altea, 1927; Villar del Pedroso, 1930; Perdices en hormigueros, 1931; Pájaros sobre fondo de arena, 1932; Fósiles, 1934; Cesta en el campo, 1943; Desnudo de las lilas, 1945; Paisaje de Navacepedilla del Corneja, 1949; Castillo de Barco de Ávila, 1953; Otoño en Castilla, 1969; Paisaje dorado, 1973.

Escritos: Benjamín Palencia, Madrid, Plutarco, 1932 [serie Los Nuevos Artistas Españoles; “Giotto, raíz viva de la pintura”, en Cruz y Raya, n.º 19 (octubre 1934), págs. 7-24]; “La pintura ante la crítica”, en Arriba, 4 de octubre de 1942; “Filosofía plástica de la flor”, en El Español, 18 de mayo de 1946; Sueño del torero, Madrid, Galería Clan, 1948. (Col. Artistas nuevos, n.º. I); “Una tormenta en mi paisaje”, en Índice, 10 de marzo de 1951;”Confesión de mi arte”, en Correo Literario, año III, n.º 39, 1 de enero de 1952, págs. 1 y 6; “La visión soñada de Gaudí”, en Papeles de Son Armadans, n.º. XLV bis (diciembre de 1959), págs. 51-55; “Velázquez, pintor dramático”, en Ya, 20 de noviembre de 1960; Mi concepto y experiencia de la pintura. Discurso del [...] Excmo. Sr. D. Benjamín Palencia, leído [...] el día 2 de junio de 1974 y contestación del Excmo. Sr. D. José Camón, Madrid, Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, 1974.

 

Bibl.: L. F. Vivanco, Algunas obras de B. Palencia, Madrid, Museo Nacional de Arte Moderno, 1951; C. Castro, Italia con B. Palencia, Madrid, Taurus Ediciones, 1959; F. Chueca Goitia, Benjamín Palencia, Madrid, Galería Biosca, 1965; G. Diego, Benjamín Palencia, Dibujos 1920 a 1967, Madrid, Galería Theo, 1967; R. Faraldo, Benjamín Palencia, Madrid, Servicio de Publicaciones del Ministerio de Educación y Ciencia, 1972 (serie Artistas Españoles Contemporáneos, Pintores n.º 26); F. Garfias, Dibujos de B. Palencia, Madrid, Ibérico Europea de Ediciones, 1975 (Col. Maestros Contemporáneos del Dibujo y la Pintura); J. Corredor Matheos, Vida y obra de Benjamín Palencia, Madrid, Espasa Calpe, 1979; L. Rosales, Benjamín Palencia, Madrid, Galería Biosca, 1979; A. M. Campoy, Benjamín Palencia, Madrid, Galería Biosca, 1981; J. M. Bonet, Benjamín Palencia. Dibujos 1932- 1936, Albacete, Caja de Albacete, 1989; M. L. Borràs, Benjamín Palencia y el surrealismo 1926-1936, Madrid, Guillermo de Osma, 1994; P. Esteban Leal, Benjamín Palencia y el origen de la poética de Vallecas, Toledo, Caja Castilla La Mancha, 2007.

 

Paloma Esteban Leal