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Gonzalo Bilbao Martínez

Biografía

Bilbao Martínez, Gonzalo. Sevilla, 27.V.1860 – Madrid, 4.XII.1938. Pintor, catedrático de la Escuela de Bellas Artes de Sevilla y ateneísta.

Nació en el seno de una familia hispalense acomodada. Tras sus estudios primarios en el Instituto de San Isidoro, cursó la carrera de Derecho en la Universidad de Sevilla, que terminó en 1880. No obstante, sus habilidades artísticas, demostradas desde niño, le decantaron hacia la práctica exclusiva de las artes, especialmente de la pintura que, según referencias, siguió en los primeros años de juventud cerca de los maestros Francisco y Pedro Vega. A los veinte años de edad y tras una previa formación sevillana y madrileña en el Museo del Prado, realizó un ansiado viaje a Italia, visitando Venecia, Nápoles y Roma. En Roma contactó con la colonia artística postfortuniana. Tuvo ocasión entonces de ejecutar preciosos y luminosos “tableautines”, aún muy demandados porque constituían el punto de arranque del moderno paisaje “plenearista”, que tanto gustaba practicar el pintor. Después de una breve estancia en Sevilla, donde participó en la Exposición de 1882 de la Academia Libre de Bellas Artes, viajó al año siguiente a París para completar su formación. Allí obtuvo la Tercera Medalla en la célebre Exposición del Centenario de la Revolución.

Artista inquieto y buscador de nuevas formas de expresión, realizó un periplo artístico por el norte de África, que le llevó en 1889 a viajar por Marruecos para captar sus efectos luminosos y coloristas, lo que plasmó en admirables obras neorrománticas pletóricas de vivacidad. Más tarde recorrió las regiones del norte hispano-francés, mostrando sus preferencias por las calidades pictóricas del paisaje de la costa y los alrededores de Fuenterrabía. Los paisajes castellanos también constituyeron cita obligada de su itinerario artístico, especialmente Toledo, ciudad que le produjo una viva impresión y a la que dedicó una serie variada de paisajes.

En 1893 fue elegido académico de Bellas Artes de Sevilla y logró la Medalla Única en la Exposición Universal de Chicago. Al año siguiente fue nombrado secretario del Centro de Bellas Artes de Sevilla; inició así una fructífera relación con el Ateneo y la Sociedad de Excursiones, que presidió ocho años después.

Desde 1903 —año en que sustituyó al pintor José Jiménez Aranda—, ejerció como profesor de Composición Decorativa en la Escuela de Artes, Industria y Bellas Artes, cuya dirección ostentó más tarde. Al año siguiente, en Madrid, contrajo matrimonio con María Roy Lhardy, con la que no tuvo descendencia. Aprovechaba sus estancias en Madrid, desde entonces cada vez más frecuentes, para acudir al Museo del Prado en calidad de copista, sobre todo de artistas clásicos y de Velázquez, en cuya práctica encontraba el apoyo y la amistad de su paisano y entonces director de la pinacoteca, el pintor José Villegas.

En los inicios del nuevo siglo, el pintor se incorporó a algún movimiento estético entonces en boga; entre otros, el simbolismo, tendencia con la que resuelve algunos temas, por ejemplo, las alegorías marianas del Protectorado de la Infancia de Triana (Sevilla). Por otra parte, hay que vincular el calado social de su arte al regionalismo.

En 1910 fue nombrado delegado regio; acompañó a la infanta Isabel en el cortejo oficial de los actos celebrados en Argentina con motivo del centenario de su independencia. Aprovechó la circunstancia para estrechar las relaciones artísticas hispano-argentinas, lo que se plasmó más tarde en el certamen iberoamericano de Sevilla de 1929. En Buenos Aires participó en la Exposición Internacional, en la que obtuvo la Primera Medalla. Logró el mismo galardón en la Exposición Internacional de Santiago de Chile.

Gonzalo Bilbao, que gozaba de una acomodada posición y ejercía como distinguido retratista de la Corona, la nobleza y la alta burguesía, llegó a alcanzar gran popularidad como pintor costumbrista, pues utilizó hábilmente una iconografía que se identificaba con la idiosincrasia andaluza. Su serie dedicada a las cigarreras fue un éxito; cabe destacar el clamor popular cuando se le negó recompensa por su cuadro Las cigarreras en la fábrica (Museo de Bellas Artes de Sevilla), presentado en la Exposición Nacional de 1915. Sin embargo, como pintor cosmopolita, ese mismo año obtuvo la Primera Medalla en la Exposición Internacional de San Francisco (California) y, al año siguiente, expuso en la Casa Demotte de París, donde se encontraba como delegado del Estado español en la Exposición de Arte Hispánico. También participó entonces en la Exposición Internacional de Panamá, en la que recibió la Primera Medalla.

En 1925 fue nombrado presidente de la Comisión de Arte de la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929. Al mismo tiempo, fue elegido para presidir el patronato del Museo de Bellas Artes y la Real Academia de Santa Isabel de Hungría de la misma ciudad. El retrato de 1934 a Rodríguez Marín fue como un anticipo a su discurso de ingreso en la Academia de San Fernando de Madrid, leído el 27 de marzo de 1935, acerca de El Museo de Bellas Artes de Sevilla. Fue una lección de erudición, en la que comparó el arte encerrado en esa pinacoteca con el arte contemporáneo.

En 1930 participó en la Exposición de Primavera de Sevilla, y tres años después, el madrileño Círculo de Bellas Artes le dedicó un magno certamen individual en el que expuso más de noventa cuadros, verdadera muestra antológica y colofón a su carrera.

Gonzalo Bilbao recibió innumerables reconocimientos públicos nacionales e internacionales, como la Gran Cruz de Isabel la Católica, la Cruz de Alfonso XII, la Encomienda de Carlos III. Asimismo, fue nombrado comendador de la Legión de Honor francesa y oficial de la Corona de Bélgica.

 

Obras de ~: Puerta de la catedral de Toledo, 1876 (colección particular); Muchacha joven descansando, 1877 (colección particular); Retrato de D. Camilo G. Polavieja y del Castillo, 1881 (Capitanía General de la Región Militar Sur, Sevilla); Retrato de D. Manuel de la Puente y Pellón, 1881 (Ayuntamiento de Sevilla); La vuelta al hato, 1885 (colección particular); Un canal de Venecia, 1886 (colección particular); Dafnis y Cloe, c. 1887 (colección particular); La madrecita, 1889 (Museo de Bellas Artes de Sevilla); El Hamacho Santo, 1889 (colección particular); Escena moruna, 1889 (Museo Nacional de Buenos Aires); Retrato de los Reyes D.ª María Cristina y D. Alfonso XIII, 1890 (Reales Alcázares de Sevilla); Retrato de D. Cayetano Sánchez Pineda, 1891 (Museo de Bellas Artes de Sevilla); Cogedoras de naranjas en Andalucía, c. 1892 (colección particular); Carta de un pretendiente, 1892 (colección particular); La siega en Andalucía, c. 1894 (colección particular); La recolección, c. 1896 (colección particular); Triste antesala, 1896 (colección particular); Seise de rojo, 1897 (colección particular); Cartel para las Fiestas Primaverales de Sevilla, 1900 (Ayuntamiento de Sevilla); La buenaventura, 1901 (colección particular); Cigarreras camino de la Fábrica, 1901 (colección particular); El último recurso, 1901 (Museo Nacional, Centro de Arte Reina Sofía, Madrid); Stella Matutina, 1902 (Protectorado de la Infancia, Sevilla); Regina Virginum, 1902 (Protectorado de la Infancia, Sevilla); Retrato de D. Federico Sánchez Bedoya, 1902 (Rectorado de la Universidad de Sevilla); La Procesión de las Siete Palabras, 1902 (Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid); Modistas sevillanas, 1903 (Museo de Bellas Artes de Córdoba, España); Familia de gitanos, 1904 (Museo Nacional de Buenos Aires); La esclava, c. 1904 (Museo Cívico, Trieste, Italia); Noche de verano en Sevilla, 1905 (Museo de Bellas Artes de Sevilla); Retrato de D.ª Ana Bilbao, 1905 (Museo de Bellas Artes de Sevilla); Retrato de D. Juan Cevallos, 1906 (Museo de Bellas Artes de Sevilla); En la Feria, buscando novio, 1909 (colección Bellver, Sevilla); Segovianos, 1913 (colección particular); Retrato de D. Manuel de Torres, 1913 (Museo de Bellas Artes de Córdoba); Las cigarreras en la Fábrica de Tabacos de Sevilla, 1915 (Museo de Bellas Artes de Sevilla); Las cigarreras en la Fábrica de Tabacos de Sevilla, 1915 (Círculo de Bellas Artes, Madrid); Retrato de D. Fermín de la Lastra, 1924 (Museo de Bellas Artes de Sevilla); Retrato de D. Pedro Ruiz Prieto, 1924 (Museo de Bellas Artes de Sevilla); Un alto en la Romería del Rocío, c. 1927 (Museo de Bellas Artes de Bilbao); Marina, 1928 (Museo de Bellas Artes de Sevilla); Retrato del Rey D. Alfonso XIII, 1929 (Real Maestranza de Caballería de Sevilla); Retrato de la Infanta D.ª Luisa de Orleáns, 1931 (colección D.ª Esperanza de Borbón, Villamanrique de la Condesa); Retrato de D.ª Diana García Pesquera, 1932 (colección particular); Retrato de D. Rafael González Abreu, 1934 (Instituto Hispano Cubano de Historia de América, Sevilla); Retrato del Beato Antonio María Claret, 1934 (Hermandad de la Santa Caridad, Sevilla); Retrato de D. Francisco Rodríguez Marín, 1934 (Ateneo de Sevilla); Camino del Rocío, 1935 (colección particular).

 

Bibl.: E. Sedano, Estudio de estudio, Sevilla, 1897; J. Moret, Gonzalo Bilbao, Toledo, 1919; F. Cuenca, Museo de pintores y escultores andaluces contemporáneos, La Habana, Rambla y Bouzá, 1923; G. Bilbao Martínez, Discurso de ingreso del Excmo. Sr. Don Gonzalo Bilbao Martínez y contestación del Excmo. Sr .D. Marcelino Santa María y Sedano, celebrado en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando el 27 de marzo de 1935, Madrid, 1935; M. Gronvold, Bak de Ville Pyreneer. Et Streiftog Gjennem vare dages Spania, Gonzalo Bilbao, Oslo, 1936; E. Valdivieso González, Pintura sevillana del siglo xix, Sevilla, Universidad, 1981; G. Pérez Calero, “El costumbrismo regionalista de Gonzalo Bilbao”, en Galería Antiquaria (1987), págs. 26-31; “Gonzalo Bilbao y la Pintura del Regionalismo en Sevilla (1880-1930)”, en VV. AA., Gonzalo Bilbao y la pintura sevillana de su tiempo, catálogo de exposición, Sevilla, Monte de Piedad y Caja de Ahorros, 1988; G. Pérez Calero, “Paisajistas sevillanos del siglo XIX”, en Galería Antiquaria (1988), págs.14-21; Gonzalo Bilbao, el pintor de las cigarreras, Madrid, Tabapress, 1989; Gonzalo Bilbao, un pintor para una tierra, Sevilla, Caja San Fernando, 1989; “El Simbolismo en la pintura sevillana (1880-1936)”, en Laboratorio de Arte (1989), págs. 183-207; E. Valdivieso González, Historia de la pintura sevillana, Sevilla, Guadalquivir, 1992; G. Pérez Calero, “Pintura andaluza y Generación del 98”, en C. Cid Priego (coord.), Las artes españolas en la crisis del 98, Oviedo, Universidad, 1996, págs. 204-228; G. Pérez Calero, “Gonzalo Bilbao, dibujante y acuarelista: nuevas aportaciones”, en Laboratorio de Arte (1997), págs. 319-336; El patrimonio artístico del Ateneo de Sevilla, Sevilla, Fundación Aparejadores, 1999 y 2005; “Gonzalo Bilbao y Alfonso Grosso: una lección de regionalismo en el Ateneo de Sevilla”, en A. Grosso, Conferencia en homenaje a la memoria del insigne pintor sevillano Gonzalo Bilbao. Sevilla, 1939, Sevilla, Ateneo, 2001; G. Pérez Calero, “Gonzalo Bilbao”, en Diccionario de Ateneístas, Sevilla, Ateneo, 2002, págs. 60-63; [Fichas técnicas de catalogación de obras de Gonzalo Bilbao (1860-1938)], en E. Pareja López y M. A. Pérez Pérez (coords.), Pinceladas. Posiciones hispanas ante el Impresionismo, catálogo de exposición, Sevilla-Córdoba, Caja Sur, 2003, págs. 168-183; en G. Pérez Calero, “La imagen del nuevo héroe en la pintura andaluza (1880-1920)”, en Archivo Español de Arte (2003), págs. 5-19; [Ficha técnica de la obra: “La Procesión de las Siete Palabras” y biografía de G. Bilbao], en M.ª de los S. García Felguera et al., Pintura andaluza en la colección Carmen Thyssen-Bornemisza, catálogo de exposición, Madrid, Consorcio de la Organización de Madrid Capital, 2004, págs. 248, 249 y 279; G. Pérez Calero, [Ficha catalográfica de la obra: “Baile gitano” y biografía de Gonzalo Bilbao Martínez], en De Goya a Gaugin. El siglo XIX en la colección del Museo de Bellas Artes de Bilbao, catálogo de exposición, Salamanca, Valencia y Sevilla, 2006-2007, págs. 216-219; G. Pérez Calero, “La naturaleza íntima de Gonzalo Bilbao”, en Galería Antiqvaria, nº 271 (2008), pág. 14; G. Pérez Calero, “Ficha técnica de la obra Vista del río, de Gonzalo Bilbao”, en Catálogo razonado de la colección permanente del Museo Thyssen de Málaga, 2012; G. Pérez Calero, “El fotógrafo-pictorialista Antonio Portela y el pintor Gonzalo Bilbao en el Madrid del Novecentismo”, en Laboratorio de Arte: Revista del Departamento de Historia del Arte, nº 28 (2016), págs. 499-510.

 

Gerardo Pérez Calero