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Manuel Pueyo y Díaz

Biografía

Pueyo y Díaz, Manuel. Brozas (Cáceres), 1752 – ?, 1836. Militar, mariscal de campo, procedente de Ingenieros.

Ingresó en el Cuerpo de Ingenieros, como subteniente de Infantería e ingeniero ayudante, el 26 de enero de 1774, una vez terminados los estudios reglamentarios en la Real Academia de Matemáticas de Barcelona y después de solicitar con una instancia, al ingeniero general Pedro Martín Zermeño, el citado ingreso.

Su primer destino fue al Principado de Cataluña, en la plaza de Figueras, donde estuvo trabajando en las obras de construcción del castillo de San Fernando. En febrero de 1777 era destinado a la isla de Menorca, donde en 1783 levantaba el Plano general de la isla de Menorca. Permaneció en la citada isla hasta el 11 de junio de 1786 en que era nombrado ingeniero extraordinario, debiendo sustituir a Gerónimo de la Rocha en las Provincias Internas. Llega a México (Veracruz), poco después de la muerte de su cuñado, el oidor de la Audiencia de México, Ruperto Loyando.

En 1787 solicitaba autorización para volver a la Península con licencia por enfermedad que se le concede. En mayo de ese mismo año llegaba a Cádiz, obteniendo su ascenso a ingeniero ordinario, pasando sucesivamente por las comandancias de Ingenieros de Extremadura, Aragón y Palma de Mallorca, hasta octubre de 1790 en que era destinado a Orán. Estuvo en dicha plaza hasta 1792, año en el que el citado presidio fue entregado a la Regencia de Argel, organizando, antes de la citada entrega, la voladura de todo el sistema de minas construidas por los ingenieros españoles desde su conquista, mérito por el que fue ascendido a teniente coronel de Infantería.

Abandonada Orán, se le enviaba a Mallorca, pasando al año siguiente a la isla de Menorca, donde estuvo dirigiendo la construcción del nuevo lazareto, permaneciendo en la isla, hasta la ocupación de ésta por los ingleses en noviembre de 1798 (había ascendido a teniente coronel de Ingenieros en 1796). Como consecuencia de estos hechos (al igual que toda la guarnición, por haber capitulado) fue declarado “suspenso de empleo”.

En 1802 solicitaba a S. M., para la subsistencia de su familia (casado y con cuatro hijos menores de siete años) y recobro de su salud, la continuación del sueldo y “al mismo tiempo el pasar a establecerse en Zaragoza durante la expresada suspensión para combalecer de la penosa y larga enfermedad que en los arrestos ha padecido”.

En 1804 volvía al servicio, siendo destinado a la Dirección de Ingenieros del Reino de Aragón. Promovido a coronel del Cuerpo el 25 de junio de ese año, en octubre (siempre de 1804) se le designaba como coronel jefe del Regimiento de Zapadores-Minadores, lo que significaba también el mando de la Academia de Ingenieros del Ejército, situadas ambas instituciones en la ciudad de Alcalá de Henares. Para descargarle de parte de sus responsabilidades, se nombraba como jefe de estudios de la Academia, al coronel de Ingenieros D. Pedro Giraldo de Chaves, dependiendo ambos del subinspector de Ingenieros, brigadier D. Miguel Hermosilla.

Pocos días después de iniciarse la Guerra de la Independencia, el 24 de mayo de 1808, los oficiales, alumnos y tropa del Regimiento y de la Academia, protagonizaban un episodio conocido como “la Fuga de los Zapadores”. Lo ocurrido fue que los restos, tanto del Regimiento Ingenieros, que estaba en su mayor parte disperso por España, como algunos de los profesores y alumnos de la Academia, decidieron marchar a Valencia para unirse al ejército allí formado, para luchar contra los franceses. El 24 de mayo de 1808, en correcta formación con la bandera desplegada y a tambor batiente, la unidad salía de Guadalajara, llegando a Valencia después de diversas vicisitudes el 7 de junio. El día anterior a su salida, una comisión de oficiales visitó al coronel Pueyo, quien, aun no desaprobando la marcha, declinó realizarla con los “sublevados”, aludiendo problemas de salud. Sin embargo, no permaneció mucho tiempo indeciso, de forma que el 6 de junio de ese año, abandonaba Alcalá para incorporarse al Ejército de Aragón, con el que participó en la batalla de Épila, pasando a continuación a Zaragoza, entrando en la ciudad el 9 de julio de 1808. En este último movimiento del ejército citado, el general Palafox le confió el mando de la vanguardia y la acción de cubrir el paso del río Ebro en las inmediaciones del enemigo. Participó Pueyo en los dos sitios de Zaragoza, formando parte del Cuartel General de Palafox, hasta la capitulación de la plaza el 21 de febrero de 1809, en cuyo momento caía prisionero de los franceses.

Permaneció D. Manuel Pueyo en Zaragoza, por encontrarse enfermo, y habiendo conseguido fugarse posteriormente, se presentaba en Teruel al gobernador de la plaza, en noviembre de 1810. Destinado a Extremadura, allí dirigió los trabajos de defensa de Badajoz, participando en varias salidas contra el ejército sitiador, hasta que, por orden del general Mendizábal pasaba al 5º Ejército como comandante general de Ingenieros, participando con dicho ejército en la batalla de Albuera, el 16 de mayo de 1811. En febrero de 1813 era destinado a Cádiz como director de Ingenieros de la plaza, de donde pasaba a Madrid, como subinspector del Regimiento de Zapadores-Minadores. Promovido, el 30 de mayo de 1815, a mariscal de campo del Ejército, el general Blake (ingeniero general) le encomendaba la reorganización de los seis batallones de Zapadores que habían realizado la campaña contra los franceses.

En 1818 se le designaba como director subinspector de Ingenieros de Cataluña, cargo que desempeñó hasta octubre de 1820, en que era nombrado gobernador de la plaza de San Fernando de Figueras. Tras el “Trienio Liberal” era “impurificado” por constitucionalista, aunque en 1825 era de nuevo rehabilitado y admitido en el servicio. En 1820 mandó interinamente el Cuerpo de Ingenieros. Desaparece del Estado Militar de España del año 1835, lo que sugiere que se retiraba en 1834, dos años antes de su fallecimiento.

Poseía la Gran Cruz de la Real Orden de San Hermenegildo, y el 1 de octubre de 1817, se le otorgaba la Cruz de Distinción de la “Fuga de Zapadores”.

 

Fuentes y bibl.: Archivo General Militar (Segovia), Exps. personales.

Estados del Cuerpo de Ingenieros del Ejército, 1798-1825; Estado Militar de España, 1826-1835; Gaceta de Madrid, 7 de abril de 1834; E. Torner, “Servicios Militares del Cuerpo de Ingenieros durante la guerra de la Independencia”, en El Cuerpo de Ingenieros del Ejército. Resumen Histórico de su Organización y Servicios durante la Guerra de la Independencia, Madrid, Memorial de Ingenieros, 1908; Estudio Histórico del Cuerpo de Ingenieros del Ejército, Madrid, Est. Tipográfico Sucesores de Rivadeneyra, 1911; H. Capel et al., De Palas a Minerva: la formación científica y la estructura institucional de los ingenieros militares en el siglo XVIII, Barcelona, Serbal - CSIC, 1988; J. O. Moncada Maya, Ingenieros Militares en Nueva España. Inventario de su Labor Científica y Espacial. Siglos XVI-XVIII, México D.F., Universidad Autónoma de México, 1993; L. M. de Diego Pareja, La Academia de Ingenieros y el Regimiento de Zapadores de Alcalá de Henares (1803-1823), Alcalá de Henares, Institución de Estudios Complutenses, 1999; J. A. Ferrandis Poblaciones, “El Arma de Ingenieros en siglo XIX. Del inicio del siglo hasta la muerte de Fernando VII (1800-1833)”, en Memorial del Arma de Ingenieros, 86, núm. Extraordinario (2011), págs. 99-116; R. Fernández López, La Academia de Ingenieros y los Zapadores-Minadores en Alcalá (1803-1823), Letrame, 2019.

 

Juan Carrillo de Albornoz y Galbeño