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Álvaro de Castro

Biografía

Castro, Álvaro de. Toledo, 1470 – ?, p. m. s. xvi. Médico converso.

Perteneció al linaje de los Abofalia (Abolafi), importante familia judía toledana, algunos de cuyos miembros estuvieron vinculados a la corte castellana ya en el siglo xiii.

Durante algún tiempo, vivió en Santa Olalla, donde fue médico del primer conde de Orgaz (Alvar Pérez de Guzmán). En 1492, cuando se produjo la expulsión de los judíos, parte de su familia se refugió en Portugal, donde su hermano Diego Gómez de Toledo (Samuel Abolafí) se convirtió y regresó a España.

No se sabe si Álvaro se convirtió en el vecino país como su hermano o en Toledo en 1492.

Ni él ni su hermano poseyeron títulos universitarios, pero se preocuparon por enviar a sus hijos a la universidad, donde su hijo y sobrinos consiguieron los ansiados títulos, convirtiéndose también en afamados médicos. Uno de sus nietos, el humanista Alvar Gómez de Castro (1516-1580), conservó los manuscritos médicos de su abuelo y legó, tras su muerte, a la catedral de Toledo, donde se siguen conservando en la actualidad.

Fue un prolífico autor, que nos ha dejado diversas obras compuestas entre 1500 y 1520: Fundamenta Medicorum, dedicado a su hijo y que es un extenso compendio de patología médica ordenado alfabéticamente.

Al final del mismo se incluye un pequeño tratado de dos folios que es un resumen de las diferentes medidas empleadas por médicos y boticarios en las recetas, y que está inspirado en el Compendium Aromatorium de Saladino de Ascolí, quien a mediados del siglo xv redactó este escrito para uso de boticarios. De hecho el título que le dio Álvaro de Castro a su resumen se centra en el capítulo III de la obra de Saladino, Tractatus de dosibus et ponderibus. Janua Vite (Puerta de la Vida o Camino de Vida), es otra de sus obras. Ésta se la dedica a su sobrino Íñigo López, quien tras doctorarse en Salamanca, viajó a Roma, siendo médico de Ignacio de Loyola y de Francisco Javier. Se trata de un repertorio de medicamentos ordenados alfabéticamente.

También redactó un resumen parcial en forma de “questiones” de los comentarios de Pedro Hispano al libro sobre las orinas (De urinis) de Isaac Israelí, y un léxico médico en castellano con sus equivalentes en latín y árabe, a los que añadió en ocasiones los sinónimos en griego y hebreo. Sus conocimientos de latín, árabe y hebreo le permitieron tener acceso a fuentes médicas muy diferentes, lo que dotó a esta obra de mayor rigor que otra similar, de autor anónimo, que había sido elaborada en el siglo xiv. Parece que su último trabajo pudo ser un Antidotarium, donde por orden alfabético, se incluyen una serie de medicamentos recogidos de los antidotarios y obras médicas circulantes.

Precede al conjunto un índice de aplicaciones terapéuticas también ordenado alfabéticamente.

Todas sus obras están escritas en latín. Fue un buen latinista como la mayoría de médicos judíos cultos, pues el dominio de esta lengua les facilitaba el acceso a la literatura sobre filosofía natural y medicina generada por la universidad o utilizada por la escolástica cristiana. Todas tienen un carácter pragmático y sintético, y están destinadas a ser utilizadas por los médicos en el ejercicio diario de su profesión, facilitando la rápida localización de remedios e indicaciones terapéuticas.

 

Obras de ~: Fundamenta Medicorum (inéd.); Janua Vite (inéd.); Léxico y Antidotarium (inéd.).

 

Bibl.: J. M. Millás Vallicrosa, “La obra médica de la familia toledana de los Castro”, en Estudios sobre historia de la Ciencia en España, Barcelona, Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), 1949, págs. 443-454; J. Gómez Menor, “Los médicos toledanos del Siglo de Oro y su clase social”, en Cuadernos de Historia de la Medicina Española, 12 (1973), págs. 369-392; J. Gómez Menor, “Los manuscritos médicos de los maestros toledanos Álvaro de Castro y Diego Sobrino”, en Cuadernos de Historia de la Medicina Española, 13 (1974), págs. 15-50.

 

Betsabé Caunedo del Potro