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Sancho Busto de Villegas

Biografía

Busto de Villegas, Sancho. Ocaña (Toledo), 1525 – Madrid, 19.I.1581. Consejero de Inquisición y obispo de Ávila.

Hijo de los señores de Cabezuelos, Busto de Villegas inició sus estudios en la Universidad de Salamanca e ingresó el 17 de febrero de 1554 en el Colegio de Santa Cruz de Valladolid. En la universidad llevó una cátedra de Clementinas sin oposición y se licenció en Cánones. Tras el preceptivo período formativo y ocupando el cargo de rector, en 1560 fue promovido a oidor de la Chancillería de Valladolid, oficio que sirvió hasta que, al socaire de la influencia que había ido alcanzando el llamado “partido ebolista”, el 5 de agosto de 1564 tomó posesión como consejero de Inquisición.

Mientras retenía el cargo de consejero, en septiembre de 1569 fue nombrado gobernador y administrador del arzobispado de Toledo, en sustitución del fallecido Gómez Tello Girón y como consecuencia del procesamiento del arzobispo Carranza, promoción que debió a su vinculación con el nuevo patrón cortesano, Diego de Espinosa. En el arzobispado se ocupó, entre otros negocios, de la administración de las ricas rentas arzobispales. Estos frutos, a los que se unieron los bienes personales de Carranza, habían sido confiscados por el Santo Oficio cuando se inició el proceso inquisitorial contra el arzobispo, dando lugar a la creación de un depósito que tenía por objeto subvenir a los gastos de la causa, y cuya administración correspondía, de acuerdo a un privilegio papal, a la Suprema y al administrador del arzobispado. No obstante ello, la delicada situación financiera de la Monarquía a mediados de los años de 1570 llevó a que el Monarca se sirviera de estas rentas y las destinara a fines muy distintos de los previstos. De esta manera, Busto de Villegas calculaba en agosto de 1574 que el monarca había tomado más de un millón de ducados para sufragar gastos de la Corona y para el socorro de la emperatriz María, su hermana. Conviene señalar que Felipe II había logrado mediante bula papal, facultad para desmembrar y vender o donar perpetuamente posesiones de cualquier iglesia catedral, metropolitana, colegial o primacial, cabildo, monasterio, convento o dignidad, siempre y cuando su renta no sobrepasara los cuarenta mil ducados anuales. De acuerdo a estas facultades, varias poblaciones pertenecientes al arzobispo toledano fueron secularizadas en años siguientes e incorporadas al patrimonio real, lo que había de producir conflictos con Roma. Estos choques fueron la excusa usada por el nuevo patrón cortesano, Gaspar de Quiroga, para intentar apartar de la Inquisición a Busto de Villegas, aunque, este mismo, ya había mostrado al Monarca su desacuerdo con semejante gestión de las rentas arzobispales. La preponderancia adquirida por el “partido papista” acabó cortocircuitando los intentos de promoción de Villegas; así, Quiroga, aduciendo su inasistencia y la pobreza de la institución, le privó de su salario como consejero de Inquisición, mientras que todas las maniobras destinadas a auparle políticamente acabaron en nada, como fue el caso de la propuesta de la facción castellanista para nombrarle presidente del Consejo de Castilla en sustitución de Diego de Covarrubias, cargo que había de ocupar finalmente Antonio Mauriño de Pazos, un personaje vinculado a Quiroga.

Después de obtener un canonicato en la Iglesia de Sevilla, Busto de Villegas fue nombrado obispo de Ávila y abandonó el Consejo de Inquisición en 1578.

El 2 de febrero de 1579 tomó posesión del cargo, pero lo que se adivinaba un largo alejamiento de la Corte, se trocó en una corta estancia fuera de ella. Efectivamente, después del arresto de Antonio Pérez y la princesa de Éboli, hechos que significaron la caída en desgracia del “partido papista”, Mateo Vázquez solicitó su vuelta a la Corte. A su regreso, le fueron encargadas una serie de visitas a diferentes organismos de la Monarquía que hasta el momento habían estado controlados por miembros de aquella facción, especialmente algunas secretarías y los consejos de Italia y de Cruzada. En el cumplimiento de este cometido falleció inopinadamente, cuando se perfilaba como el posible sustituto en el Consejo Real de Antonio de Pazos. Fue enterrado en el convento franciscano de Nuestra Señora de la Esperanza de Ocaña.

 

Fuentes y bibl.: Archivo Histórico Nacional (Madrid), Inquisición, lib. 252 fols. 55v. y 56r.; lib. 500, fols. 380v. y 383v.

J. de Rojas y Contreras, Historia del colegio Viejo de San Bartolomé, mayor de la celebre Universidad de Salamanca. Vida del Excmo. y Rvdmo. don Diego de Anaya Maldonado, Arzobispo de Sevilla, su fundador, y noticia de sus ilustres hijos, vol. II, Madrid, Andrés Ortega, 1766-1770, págs. 48, 57 y 65; J. Martín Carramolino, Historia de Ávila, su provincia y obispado, vol. III, Madrid, Don Juan Aguado, 1873, págs. 241-242; M. Alcocer y S. Rivera, Historia de la Universidad de Valladolid, vol. III, Valladolid, 1917-1931, págs. 109, 340; T. Sobrino Chomon, Episcopado abulense, siglos xvi-xviii, Ávila, Institución Gran Duque de Alba, 1983, págs. 111-118; J. Martínez Millán, “Estructura de la hacienda de la Inquisición” y R. López Vela, “Sociología de los criados inquisitoriales”, en J. Pérez Villanueva y B. Escandell Bonet (dirs.), Historia de la Inquisición en España y América, vol. II, Madrid, Centro de Estudios Inquisitoriales, 1984, pág. 919 y pág. 722, respect.; J. Martínez Millán, “El Consejo de Inquisición (1483-1700)”, en Hispania Sacra, vol. XXXVI, n.º 73 (1984), pág. 51; C. Domínguez Rodríguez, Los oidores de las salas de lo civil en la Chancillería de Valladolid, Valladolid, Publicaciones de la Universidad, 1997, pág. 116; H. Pizarro Llorente, “Sancho Busto de Villegas”, en J. Martínez Millán y C. J. de Carlos Morales (dirs.), Felipe II (1527-1598). La configuración de la Monarquía Hispana, Valladolid, Junta de Castilla y León, 1998, págs. 336-337; M.ª A. Sobaler Seco, Catálogo de colegiales del Colegio Mayor de Santa Cruz de Valladolid (1484- 1786), Valladolid, Secretariado de Publicaciones e Intercambio Editorial de la Universidad, 2000, págs. 114-115.

 

Alejandro López Álvarez