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Higinio Anglés Pamiés

Biografía

Anglés Pamiés, Higinio. Maspujols (Tarragona), 1.I.1888 – Roma (Italia), 8.XII.1969. Presbítero y musicólogo.

Nació en el seno de una familia modesta y cristiana, dedicada a la agricultura. Sus primeros años transcurrieron en el ambiente payés de un pequeño pueblo del Camp de Tarragona situado al sureste del Montsant cuyos habitantes, alrededor de quinientos por aquella época, se dedicaban principalmente al cultivo del olivo, de la almendra y de la vid. Ya en su edad madura reconocería que sus andanzas por los pueblos del interior de Cataluña durante su infancia y juventud influyeron decisivamente en la formación de su idea sobre la música antigua española, innegablemente influida, según él, por las tradiciones populares (La música de las cantigas, vol. II, pág. 5).

En 1899, a la edad de once años, los padres de Higinio Anglés llevaron a su hijo al Seminario de Tarragona para cursar en él, como alumno interno, la carrera eclesiástica desde la infancia, según era habitual por entonces. El seminario tarraconense había perdido en 1717 su condición universitaria, como todos los seminarios conciliares catalanes, absorbidos por la Universidad de Cervera creada por el rey Felipe V.

El de Tarragona continuó, no obstante, enseñando las mismas disciplinas bajo el título de Estudio Literario sin capacidad para impartir títulos. En 1886, la vieja residencia que albergaba a los seminaristas había sido sustituida por un edificio moderno, más amplio y funcional, en la calle de San Pablo. La renovación que supuso el tránsito de un edificio a otro alentó la idea de recuperar su categoría universitaria.

Por Decreto de 2 de julio de 1897, el papa León XIII concedió al Seminario de Tarragona la facultad de expedir los correspondientes títulos. Higinio Anglés ingresó, por tanto, en el seminario cuando los responsables de éste acababan de ver realizado un sueño y promovían, por todos los medios, elevar más y más el nivel académico y prestigiar la formación de los alumnos para el ejercicio del sacerdocio. Así pues, cursados seis años de estudios humanísticos, tres de Filosofía y cuatro de Teología, el seminarista Higinio Anglés fue ordenado sacerdote en 1912. Mientras cursó sus estudios eclesiásticos pudo dedicar tiempo a su formación musical. Por tradición inmemorial y desde la antigüedad, el estudio de la música no sólo era compatible con la carrera eclesiástica, sino complementaria y, hasta cierto punto, necesaria, dado su lugar esencial en la liturgia diaria y solemne. Quienes manifestaban afición y poseían dotes suficientes para el ejercicio de la música recibían de la Institución y de sus responsables toda suerte de facilidades para ampliar sus estudios musicales. El seminarista Higinio Anglés aprovechó esta oportunidad de tener la música como segunda profesión.

Apenas recibió las órdenes sagradas, el nuevo sacerdote consiguió el oportuno permiso para trasladarse a Barcelona y completar en esta ciudad su formación musical compaginándola con su tarea sacerdotal. En la Ciudad Condal fundó la Schola cantorum de la parroquia de Santa Madrona (1916). Allí aprovechó muy bien las enseñanzas de insignes maestros. Con el organista Vicente María de Gibert Serra (1879- 1939) perfeccionó los estudios de armonía, contrapunto, fuga y órgano. De José Barberá Humbert (1877-1947) recibió enseñanzas de teoría musical y aprendió el método de acercarse técnicamente a la música popular. El monje benedictino de Montserrat Gregorio Suñol (1879-1946) sería su maestro en paleografía y canto gregoriano. Por fin, quien más influencia ejercería en su definitiva dedicación a la musicología sería el compositor, ensayista y editor de música antigua Felipe Pedrell (1841-1922). En 1917 Anglés ingresó en la Biblioteca de Cataluña como jefe del departamento de Música. Este departamento fue creado como consecuencia de la donación que el propio Pedrell hizo de sus libros y manuscritos.

Confiesa Anglés (La música de las Cantigas, III: XV) que para entregar su legado a la Biblioteca de Cataluña el insigne músico había puesto como cláusula la creación de una sección de música dentro de ella y que a su cargo estuviera el joven sacerdote. El primer trabajo que llevó a cabo Higinio Anglés en dicho departamento fue realizar el catálogo del legado de música de Pedrell, que sería, con la edición de los madrigales de Brudieu, su primera obra publicada (Barcelona 1921).

La Biblioteca de Cataluña le concedió una beca para que realizara sus estudios de Musicología en Alemania (1923-1924) en la Universidad de Friburgo de Brisgovia, donde estableció estrecha relación con Wilibald Gurlitt (1889-1963), joven y activo musicólogo, pionero en la investigación e interpretación de la música antigua con instrumentos originales y editor de la obra de Praetorius. Esta primera estancia en Alemania fue decisiva para orientar su dedicación a la Musicología, disciplina nacida como ciencia histórica en el seno del positivismo germánico del siglo XIX. De regreso a Barcelona, volvió a su puesto en la Biblioteca de Cataluña. Aquí pudo compaginar su función de conservador con la de investigador de los ricos fondos musicales que poseía su biblioteca y otros archivos españoles, notablemente de la época medieval y renacentista. Mientras preparaba un erudito estudio sobre la música en Cataluña hasta el siglo XIII, que vería la luz pública en Barcelona en 1935 a cargo del Instituto de Estudios Catalanes, realizó la edición del códice polifónico de las Huelgas de Burgos, 1932. Anglés se percató de que se trataba de un códice singular, así por su repertorio como por su escritura, entre todos los que contenían música polifónica de la llamada Escuela de Notre Dame de París, cuyo esplendor llegó a su cenit durante el siglo XIII. Con la publicación de este libro Anglés se consagró como musicólogo de renombre internacional. Para realizar la edición de la música de este manuscrito, de cuya existencia había tenido noticia por los benedictinos de Santo Domingo de Silos, el sacerdote catalán había contado con la inestimable asesoría del máximo especialista en polifonía medieval, Friederich Ludwig (1872-1930), profesor de la Universidad de Gotinga, adonde se había trasladado temporalmente en 1928.

En 1927 la dirección del Conservatorio Superior de Música del Liceo de Barcelona llamó a Higinio Anglés para que se ocupase de la cátedra de Historia de la Música. Asimismo, en 1933 fue llamado a impartir esta asignatura en la Universidad Central de la misma ciudad.

Al estallar la Guerra Civil española (1936-1939) Higinio Anglés se trasladó a Múnich, donde el vicario de la diócesis, Ferdinand Buchwieser, le consiguió —confesaría más tarde— “un refugio feliz en el Institut der Englischen Fräulein der Nymphenburg” (La música de las Cantigas, II: 10). Mientras duró la guerra, Anglés dedicó todo su tiempo al estudio de las Cantigas de Santa María del rey Alfonso X el Sabio, gracias a que su amigo bibliotecario Jorge Rubió le proporcionó una copia fotográfica del manuscrito B.I.2 de la Biblioteca de El Escorial. Durante su estancia en Múnich se relacionó con eminentes profesores alemanes, entre otros, los musicólogos Rudolf von Ficker (1886-1954), estudioso de la música de la época gótica, Otto Ursprung (1879-1960), sacerdote especialista en polifonía del Renacimiento, Friedrich Gennrich (1883-1967), autor de importantes trabajos sobre trovadores y troveros, y el filólogo Hans Spanke (1884-1944), quien le proporcionaría una ayuda inestimable en el estudio de la métrica de las Cantigas de Santa María.

Terminada la Guerra Civil, Anglés regresó a su Biblioteca de Cataluña, trasladada de su anterior sede al antiguo hospital de San Pablo y de la Santa Cruz. En el nuevo edificio, abierto al público el 20 de febrero de 1940, revisó los fondos, comprobó los materiales perdidos y se entregó a la adquisición de fuentes primarias y secundarias para dotar al departamento de Música de los mejores instrumentos para la investigación sobre la música española.

La incesante actividad de Higinio Anglés en la investigación, defensa y difusión del patrimonio musical español le valió su elección como miembro numerario en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

En la contestación a su discurso de ingreso, el 28 de junio de 1943, el jesuita y compositor Nemesio Otaño (1980-1956) abogaba por la creación, con cargo a los presupuestos del Estado, de una escuela o institución capaz de “perpetuar las enseñanzas de un tan sabio maestro”. Las frases de Otaño escuchadas en el salón de actos de la Academia surtieron un efecto casi inmediato sobre la realización de un proyecto alentado poco después de que en noviembre de 1939 se fundara el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) para “formar un profesorado rector del pensamiento hispano”. Así, tres meses después de la referida contestación al discurso, el 27 de septiembre de 1943, se firmaba el decreto de creación del Instituto Superior de Musicología en el seno del CSIC. En enero de 1944 empezó a funcionar bajo la dirección de Higinio Anglés con dos sedes, una en Madrid, dotada de una secretaría a cargo de José Subirá (1882-1980), y otra en Barcelona a cargo de Miguel Querol (1912-2002).

La actividad profesional de Higinio Anglés fue inseparable de la del Instituto Superior de Musicología y del Instituto de Música Sacra de Roma, de los que fue el alma y a los que elevó a unos niveles de gran prestigio. El 21 de octubre de 1947 fue nombrado, en efecto, presidente del Pontificio Instituto de Música Sacra de Roma, para suceder a quien había sido maestro suyo, Gregorio Suñol. Este Instituto, creado para formar a los músicos eclesiásticos que habrían de llevar a la práctica la reforma auspiciada por el papa Pío X en un motu proprio de 1903, funcionaba como una facultad universitaria y concedía grados en las diversas especialidades de música sacra: canto gregoriano, polifonía y órgano, a la que Anglés añadiría la de musicología, a la que dotó de selecto profesorado y de una excelente biblioteca. Su labor investigadora, desarrollada siempre en el seno del Instituto Español de Musicología, cristalizó en producciones notables, unas llevadas a cabo por él mismo en persona, otras con la ayuda callada de notables colaboradores y discípulos, particularmente por Miguel Querol y José María Lloréns. Dentro de Instituto creó un departamento de folclore hispano, donde reunió los trabajos realizados por él mismo por tierras catalanas en su juventud y muchos otros llevados a cabo por encargo suyo. Pero su labor más intensa se centró en la recuperación de la música antigua española. Ideó un vasto proyecto de catalogación de bibliotecas y archivos musicales españoles. Los catálogos realizados vieron, unos, la luz pública, como el de la Biblioteca Musical de Madrid en colaboración con José Subirá, otros quedaron depositados en las respectivas bibliotecas y en el propio Instituto de Musicología.

La actividad que obtuvo mayor resonancia internacional fue la publicación de la música antigua de los grandes maestros españoles en ediciones notables por la calidad tipográfica, por la autenticidad de las versiones y por la hondura de los estudios que las presentaban. Las más importantes publicaciones aparecieron en una colección creada al efecto bajo el título Monumentos de la Música Española. Para recoger monografías relativas a la música española fundó la revista científica Anuario Musical (1946).

En el Pontificio Instituto de Música Sacra trabajó Higinio Anglés como organizador, profesor y asesor del Papa en materia de música eclesiástica. En esta condición, fundó los congresos internacionales de Música Sacra, la Federación de Asociaciones Cecilianas, las cuales, desde el siglo XIX, se habían multiplicado para defender la calidad y la religiosidad de la música en las iglesias católicas, y finalmente la Consociatio Internationalis Musicae Sacrae, dedicada a defender los valores tradicionales de la música eclesiástica en latín, polifónica, gregoriana, organística, en el momento en que las reformas en materia litúrgica emprendidas con posterioridad al Concilio Vaticano II (1962-1965) hacían peligrar su existencia.

Entre las condecoraciones recibidas destacan las siguientes: Encomienda de Isabel la Católica (1949), Medalla de Plata del Presidente de la República Italiana (1949), Silberne Medaille der Österreichischen Republik (1956), Grosse Silberne Ahrenzeichen Stiftung Mozarteum (1956), Grande Medaille d’Argent de la Ville de Paris (1957), Medalla de Oro de la Ciudad de Barcelona (1957), Gran Cruz de Isabel la Católica (1958) y Das Grosse Verdienstkreutz des Verdienstordens der Bundesrepublik Deutschland (1960). Sus títulos académicos más importantes fueron los siguientes: “vicepresidente de la Sociedad Internacional de Musicología (1933-1958) y miembro de honor perpetuo de la misma; académico numerario de la Real Academia de Buenas Letras de Barcelona (1940), miembro numerario del Instituto de Estudios Catalanes (1941), académico numerario de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (1943), miembro de honor de la Royal Music Association de Londres (1945), académico de la Akademie für Musik und darstellende Kunst de Viena (1960). Además, fue académico correspondiente de las siguientes: Akademie der Wissenschaften Gottingen (1939); De Kongelige Danske Videnskabernes Selskab de Copenague (1946), Académie Royale des Beaux Arts de Bruselas (1949), Akademie der Wissenschaften de Múnich (1950), Accademia Petrarca de Arezzo (1951), The Hispanic Society of America (1957).

En 1947 fue nombrado prelado doméstico de Su Santidad.

 

Obras de ~: Catàleg dels manuscrits musicals de la Col·leció Pedrell, Barcelona, Institut d’Estudis Catalans, 1920; (ed.), Els madrigals i la missa de difunts d’en Brudieu, Barcelona, Institut d’Estudis Catalans, 1921; Cançons populars del Camp de Tarragona, Reus, Centre de Lectura, 1924; (ed.), Johannis Pujol (1573-1626). Opera Omnia, Barcelona, Biblioteca de Calaluña, 1926-1932, 2 vols.; (ed.), Johannis Cabanilles (1644-1712.) Opera Omnia, Barcelona, Biblioteca de Cataluña, 1927-1936, 4 vols.; (ed.), El còdex musical de las Huelgas, Barcelona, Institut d’Estudis Catalans, 1931; (ed.), Antonio Soler (1729-1783). Sis quintets per a instruments d’arc i orgue o clave obligat, Barcelona, Institut d’Estudis Catalans, Biblioteca de Catalunya, 1933; Historia de la música española. Apéndice de la Historia de la música de Johannes Wolf, Barcelona, 1935; La música a Catalunya fins al segle xiii, Barcelona, 1935; (ed.), La música en la Corte de los Reyes Católicos, Barcelona, CSIC, 1941, 3 vols.; (ed.), La música de las Cantigas de Santa María del rey Alfonso X el Sabio, Barcelona, Diputación Provincial, 1943, 3 vols.; La música en la España de Fernando el Santo y de Alfonso el Sabio, Madrid, Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, 1943; (ed.), La música en la Corte de Carlos V, Madrid, CSIC-Instituto Español de Musicología, 1944; (ed.), Juan Vásquez. Recopilación de sonetos y villancicos a quatro y a cinco (Sevilla 1560), Barcelona, 1946; con J. Subirá, Catálogo musical de la Biblioteca Nacional de Madrid, Barcelona, Instituto Español de Musicología, 1946-1951, 3 vols.; Gloriosa contribución de España a la historia de la música universal, Madrid [S. Aguirre], 1948; (ed.), Cristóbal de Morales (†1553). Opera Omnia, Roma, CSIC, 1952, 8 vols.; Diccionario de la música Labor, Barcelona, Labor, 1954, 2 vols.; (ed.), Mateo Flecha (†1553). Las ensaladas (Praga 1581), Barcelona, Diputación Provincial, 1954; (ed.), Antología de organistas españoles del siglo xvii, Barcelona, Diputación Provincial, 1965, 4 vols.; (ed.), Tomás Luis de Victoria. Opera Omnia, Roma, CSIC, 1965, 4 vols.; (ed.), Antonio de Cabezón. Obras de música para tecla, arpa, vihuela [...], Madrid, 1966, 3 vols.; Historia de la música medieval en Navarra, Pamplona, Diputación Foral de Navarra, Institución Príncipe de Viana, 1970; Scripta musicológica, ed. y est. de J. López-Calo, Roma, Edizioni di Storia e Letteratura, 1975, 3 vols.

 

Bibl.: J. M. Lloréns Cisteró, “Semblança de Mossèn Higini Anglès, musicòleg”, en H. Anglés, Scripta musicologica, op. cit., vol. I, págs. XIX-XXXIX; J. Dolç, Higini Anglès, prevere de Maspujols (baix Camp) musicòleg, Tarragona, Mèdol, 1988; VV. AA., “Higini Anglès i la musicología hispánica”, en Actas del Congreso Internacional, Barcelona, 1988 [en Recerca Musicològica, n.os IX-X (1989-1990)]; I. Fernández de la Cuesta, La musicología española en el contexto Internacional, Madrid, Comunidad de Madrid, 1992; J. V. González Valle, “Pasado y presente del Instituto Español de Musicología”, en Anuario Musical, 48 (1993), págs. 3-10; J. M. Lloréns Cisteró, “Anglés Pamiés, Higinio”, en E. Casares Rodicio (dir. y coord.), Diccionario de la Música Española e Hispano-americana, vol. I, Madrid, Sociedad General de Autores y Editores, 1999, págs. 467-470.

 

Ismael Fernández de la Cuesta