Ayuda

Lucas de Spínola y Spínola

Biografía

Spínola y Spínola, Lucas. Conde de Siruela (XIV). Madrid, 6.XII.1679 – 10.VII.1750. Militar, capitán general de los Reales Ejércitos.

Fue el segundo de los diez hijos Francisco de Maria Spínola y Spínola (1659-1727), III duque de San Pietro Galatina, príncipe de Molfetta, marqués de Noha, conde de Soleto, etc., todos ellos en el Reino de Nápoles, grande de España, y de su primera esposa, Isabel Spínola y Colona (c. 1656-1700), hija de Pablo Spínola Doria (1628-1695), III marqués de los Balbases, duque de Sesto, y de Ana Colonna (1629-1689).

Se crió en Madrid, con su madre y hermanos, mientras su padre marchó a servir en el Ejército de Milán.

En la primavera de 1694, con catorce años recién cumplidos, acompañó a su padre a Milán y sentó plaza de soldado en el Tercio de Infantería española que aquél mandaba, del cual fue nombrado capitán al año siguiente y maestre de campo el 23 de octubre de 1696, sucediendo a su padre con tan sólo dieciséis años, lo que constituye uno de los casos más excepcionales de juventud en el empleo de maestre de campo durante toda la época de los tercios (1531-1704). Su experiencia de mando fue muy breve, dado que el tercio sería incorporado en el de Lisboa (1698) sin que hubiera entrado en combate a sus órdenes, aunque lo mandó en el campo atrincherado ante Turín (1697).

Una vez reformado, Lucas partió a Malta, con licencia, para cumplir los servicios a que venía obligado en virtud de su anterior recepción como caballero jerosolimitano en 1683; es decir, con tres años de edad.

En marzo de 1700 se hallaba a bordo de la galera capitana de la Orden, que había zarpado con otras cinco, cuando quedó aislada al levantarse una fuerte tormenta y naufragó. Fue uno de los escasos supervivientes, logrando asirse a un madero hasta que fue localizado y rescatado al amainar el temporal, dos días más tarde. El naufragio, en el que perecieron algunos notables caballeros franceses como Rochebonne, Villeroy y Valençay, éste heredero de su casa, causó una gran conmoción en Francia pero también en el joven Lucas, que regresó a Milán. En octubre de 1700, fue promovido al mando del tercio llamado Nápoles o también Mar de Nápoles (renombrado La Corona en 1718), de servicio en el Estado de Milán desde 1635, cuya titularidad aparejaba el gobierno de la plaza Lodi, vacantes ambos por la muerte del mariscal de campo Juan Antonio Sañudo, hijo de un anterior gobernador de Alessandria.

Pese a la invasión del Estado por el Ejército imperial del príncipe Eugenio de Saboya (1701), su tercio no salió a campaña, quedando de guarnición en las plazas de Lodi, Pizzighettone y Pavía hasta su relevo en las dos últimas por un regimiento grisón de reciente leva (6 de junio de 1703); sin embargo, se hallaba muy mermado para campear (sesenta y siete oficiales y doscientos ochenta y nueve soldados en la revista de 1 de diciembre de 1703), por lo que hubo de permanecer en Lodi. En la campaña siguiente, Lucas asistió como voluntario a la toma del castillo de Susa (5 de mayo de 1704), donde su arrojo le fue recompensado con la promoción a mariscal de campo (21 de agosto de 1704); no obstante, continuó a cargo de su tercio hasta finales de octubre, en que fue relevado por Luis de Aponte, que moriría en 1725 siendo capitán general de Cartagena de Indias.

Lucas pasó a servir como teniente de su padre, a quien acompañaba también su hermano mayor Juan Felipe, coronel de un regimiento de Caballería. Sirviendo en la misma Arma, tomaron parte en las victoriosas batallas de Cassano (16 de agosto de 1705), Calcinatto sul Chiese (19 de junio de 1706) y Castiglione delle Stiviere (9 de septiembre de 1706), inútiles para la conservación del Estado por el desastre del duque de Orleans ante Turín, que provocó la indefensión y evacuación de Lombardía (9 de marzo de 1707). Sin embargo, apenas un mes antes, Lucas había sido destinado a Sicilia, tras su promoción al empleo de teniente general de los Reales Ejércitos (12 de febrero de 1707), igualando el rango militar de su padre cuando aun no había cumplido los veintisiete años de edad.

Sirvió el empleo de director general de la Infantería virreinal a las órdenes de su tío Carlos Felipe Spínola, marqués de los Balbases, virrey de Sicilia hasta la evacuación de la isla (10 de octubre de 1713), a bordo de la misma escuadra británica que había transportado a Víctor Amadeo II y sus tropas, en virtud de la cesión a su favor firmada por Felipe V (16 de junio de 1613).

Sin embargo, H. Kamen afirma que “fue arrestado y encarcelado en 1710 por conspiración a favor del archiduque”, hecho que no se ha podido verificar ni aparentemente encaja en la presente reconstrucción biográfica, pese al lagunar que se extiende desde su salida de Sicilia hasta su regreso a dicha isla en 1718.

Dada la coyuntura militar del momento, es de presumir que sirviera en la campaña de Cataluña y quedara destinado en el Principado una vez sometido por las tropas borbónicas (11 de septiembre de 1714).

El 19 de junio de 1718 zarpó de Barcelona a bordo de la escuadra de Gaztañeta, que tras recoger en Cagliari a las tropas que habían tomado Cerdeña, desembarcaron junto a Palermo, en Sicilia (1 de julio).

El día 8, antes de que la capital hubiera caído, fue destacado con la Caballería para tomar los puestos de Messina, la plaza mejor fortificada de la isla, mientras la Infantería que había de formalizar su asedio embarcaba por mar. Tras tomar los fuertes exteriores (San Salvatore, Matagrifone, Castellazzo y Gonzaga), la ciudadela se rindió el 1 de septiembre, quedando Lucas como gobernador de la plaza. Para entonces, la flota inglesa de Byng había deshecho a la de Gaztañaga en aguas del Cabo Passaro (11 de agosto de 1718) y la Cuádruple Alianza se movía contra el Rey de España. Los austriacos desembarcaron un fuerte ejército (26 de mayo de 1719), levantaron el asedio a Milazzo y, aunque vencidos por el marqués de Lède en Francavilla (20 de junio), llegaron a la vista de Messina a mediados de julio. El 19 de agosto, perdidos los castillos exteriores, se encerraba Spínola en la ciudadela y, aquella misma noche, abrían los sitiadores la paralela. La resistencia de la guarnición fue tan tenaz como subraya la propia sucesión de los hechos: hasta el 30 de septiembre se retuvo el camino cubierto “defendido de los españoles con tanto valor que fue admirado hasta de los enemigos” (San Felipe); el 8 de octubre desembarcaron nueve mil infantes austriacos de refresco que, el mismo día, ganaron el revellín.

Spínola y Luis de Aponte, entonces mariscal y su segundo, prolongaron la resistencia hasta el 18 de octubre, tras haber rechazado nueve asaltos en la brecha.

Aquel día llamaron a capitular y el 19 se firmaron las condiciones, saliendo la guarnición embarcada hacia Palermo, todavía en manos españolas.

La capital de la isla resistió al Ejército de Mercy, apoyado por la flota de Byng, hasta que el 30 de abril de 1720 recibió el marqués de Lède orden de Felipe V para suspender las hostilidades, por haber aceptado los capítulos de la paz de La Haya (17 de febrero de 1720). Lède y Mercy acordaron un tratado de evacuación en Termini (6 de mayo de 1720) y, en su virtud, las tropas españolas salieron por segunda vez de Sicilia, de nuevo sobre buques ingleses. La defensa de Messina le valió a Lucas la encomienda de Ricote (Valderricote), en la Orden de Santiago (28 de mayo de 1720), que gozó desde 1722, tras cruzarse en la Orden, y la capitanía general del Reino de Aragón, que tenía el 3 de septiembre de 1724, cuando el secretario de Guerra, marqués de Castelar, le participa la nueva proclamación de Felipe V como Rey de España, “para hacerla extensiva a los gobernadores de plazas y demás personas de su jurisdicción”.

El ascenso a capitán general de los Reales Ejércitos le llegó en 1726, junto con el nombramiento de director general de la Infantería de España, cuando ya había contraído matrimonio (en 1721, tras renunciar al voto de castidad que le ligaba a la Orden de San Juan y desnudarse de su hábito) con María Luisa de Silva y Velasco (1703-1740), condesa de Valverde y marquesa de Santacara, nieta y única heredera de Antonio de Velasco y de la Cueva, XIII conde de Siruela, notable seguidor de la causa austracista, cuyos títulos y grandeza fueron rehabilitados en España tras el tratado de paz con el Emperador (30 de abril de 1725).

A finales de 1729, fue nombrado general en jefe de la expedición que, al amparo del Tratado de Sevilla (9 de noviembre de 1729), comenzó a prepararse para asegurar la sucesión del Infante don Carlos en los ducados de Parma y Toscana. En la primavera siguiente acudió a París (7 de abril), como enviado extraordinario ante Luis XV, para interesar el apoyo a que Francia venía obligada en virtud del tratado, pero aquella Corte anduvo remisa en el cumplimiento de los pactos y las tropas no habrían de zarpar hasta 1731, ya a las órdenes del conde de Charny. Lucas, tras informar de su embajada a Felipe V, entonces en Sevilla (23 de agosto de 1730), fue designado por éste para ocupar la vacante de la Capitanía general de Aragón, con la presidencia de su Real Audiencia, que desempeñaría hasta 1749, siendo ya conde consorte de Siruela y de los estados y señoríos anejos, por la sucesión de su esposa en dicha Casa (1730).

Por Real Orden de 30 de agosto de 1749, fue nombrado presidente de la Junta de Generales creada para la redacción de las Ordenanzas Militares, que comenzó sus trabajos en septiembre siguiente y había completado cuatro de los seis tomos previstos en noviembre de 1751, cuando quedaron interrumpidos por el fallecimiento de Lucas; retomados en 1760, constituyen el basamento y origen inmediato de las famosas Ordenanzas de Carlos III (1762). Antes (12 de abril de 1750), se le había concedido el collar del Toisón, pero murió sin que hubiera llegado a recibirlo.

En 1851, el entonces director general del arma de Infantería, ordenó la realización y formación de una galería de retratos de sus predecesores en el cargo. Sin embargo, puede que el de Lucas Spínola, que fue el IV director, no llegara a realizarse porque no lo recoge Adolfo Carrasco y Sanz en su Icono-biografía del generalato español (1901). Tampoco consta ningún grabado suyo en las bases de datos iconográficas de las Bibliotecas Nacionales de Madrid, París ni Viena.

 

Fuentes y bibl.: Archivo General Militar (Segovia), Célebres., 159, n.º 21; Archivo Histórico Nacional (Madrid), Estado, legs. 1301, 666, 856 y 1316; Órdenes Militares, San Juan de Jerusalén, exp. 23.600; Archivo General de Simancas, Guerra Moderna, leg. 4238.

V. Bacallar, Marqués de San Felipe, Comentarios de la Guerra de España, Génova, 1726; A. Chiusole, La genealogia delle case piu illustri di tutto il mondo, Venezia, G. Recurti, 1743, pág. 602; J. del Campo-Raso, Memorias políticas y militares, Madrid, c. 1746 (Biblioteca de Autores Españoles, 1957); J. Pinedo y Salazar, Historia de la insigne Orden del Toyson de Oro, t. I, Madrid, Imprenta Real, 1787, págs. 526-27; J. J. Germain, Barón de Pelet, Mémoires relatifs à la Guerre de Succession d’Espagne, ts. II, III y IV, París, 1842-1862; F. Courcillon, marqués de Dangeau, Journal, 1684-1715, t. VII (1699-1700), París, 1854-1858; H. Kamen, La Guerra de Sucesión en España, 1700-1715, Barcelona, Grijalbo, 1974; V. M. Márquez y L. Valero, El libro de Oro de los duques, Madrid, Prensa y Ediciones Iberoamericanas, 1994, págs. 322-323; A. de Ceballos Escalera y Gila (dir.), La insigne Orden del Toisón de Oro, Madrid, Fundación Carlos III, 2000, pág. 441.

 

Juan Luis Sánchez Martín