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Antonio Arnao y Espinosa de los Monteros

Biografía

Arnao y Espinosa de los Monteros, Antonio. Murcia, 2.II.1828 – Madrid, 4.II.1889. Poeta y dramaturgo.

Estudió en el seminario de San Fulgencio, de Murcia, donde era profesor su padre, y posteriormente en el Instituto Provincial. Cursó la carrera de Derecho en Valencia y Madrid. Fue asiduo participante de las tertulias literarias murcianas de la década de 1840 y colaboró, como su amigo José Selgas, en La lira del Táder y en La Palma. En 1848 marchó a Madrid y se introdujo pronto en las más respetadas e influyentes tertulias literarias de la Corte, en las que posteriormente presentó a Selgas. Desempeñó puestos de funcionario en los Ministerios de Gobernación y de Gracia y Justicia. Con el discurso Del drama lírico y de la lengua castellana como elemento musical ingresó en la Real Academia Española en 1873. Le contestó Antonio María Segovia. Fue elegido académico de Bellas Artes de San Fernando, en 1874. y su discurso versó sobre La música en el templo católico. Le contestó Hilarión Eslava. En ese año terminó una de sus largas cesantías como funcionario comenzada en 1868, y, a partir de ese momento, se sucedieron los ascensos en su brillante carrera en el Ministerio de Gracia y Justicia, hasta llegar a la categoría de magistrado presidente de la Sala de Audiencia Territorial en la escala de funcionarios. Su último destino, que no llegó a ocupar, en enero de 1889, fue el de jefe de la Audiencia Territorial de Cáceres.

Tres modalidades tiene su obra literaria: poeta, adaptador y creador de textos destinados a zarzuelas y otros géneros musicales, y ensayista y periodista.

Transitó en su poesía desde el romanticismo hacia una expresión más clásica, por lo que fue elogiado por Menéndez y Pelayo tras su muerte, cuando prologó la edición, de 1891, de su libro Soñar despierto. Llegó a escribir once libros de poesía, entre los que destacan Himnos y quejas (1851), que recoge poesías religiosas; Melancolías, rimas y cantigas (1857), lírica triste, intimista, de marcado carácter religioso; Ecos del Táder (1857), presidido por el recuerdo de Murcia y con tonalidad diferente a la de los anteriores, de cuyos poemas sobresale el dedicado “A la catedral de Murcia” junto a otros referidos a su ciudad natal; Trovas castellanas (1873), Gotas de rocío (1880) y La luz entre las tinieblas. Cantos religiosos (1897). De asunto religioso igualmente es La voz del creyente (1872) y de carácter legendario la novela en verso El caudillo de los ciento (1886), historia de corte romántico y ambiente caballeresco, que fue prologada por Hartzenbusch, y que se puede relacionar con los modos y formas de Zorrilla y del duque de Rivas. Algunos de sus poemas gozaron de amplia difusión como el que dedicó al escultor Salzillo. Además de esta poesía lírica, de variado signo temático y emotivo, compuso el poema épico La campaña de África, que consiguió el accésit en el certamen extraordinario convocado por la Real Academia Española “para conmemorar los triunfos de las armas españolas”.

Los textos dramáticos de Arnao estuvieron vinculados a la música y, sobre todo, a la ópera, género por el que sentía decidida inclinación. Tradujo Norma y Otelo, y escribió los textos de los poemas La madre y el niño, Noche de estío (a los que puso música el maestro Fernández Caballero) y de la balada dramática La sombra. En 1875 publicó en un volumen cinco dramas líricos en un acto: Las naves de Cortés (al que puso música el maestro Chapí y se había estrenado en el Teatro Real de Madrid el año anterior), La muerte de Garcilaso, La hija de Jefté, La gitanilla y Guzmán el Bueno (cuya música compuso el maestro Bretón), y dos más en tres actos: Pelayo y Don Rodrigo. Este último fue el primero que Arnao escribió y había sido editado ya por la Real Academia Española, que lo había premiado años antes, en 1859.

En cuanto a su actividad ensayística, destacan los textos de los discursos de ingreso en las dos Reales Academias a las que perteneció y en los que se advierten los conocimientos y la afición y el amor que sentía por el drama lírico y por la música. Colaboró en la prensa de la época con poemas y artículos: Semanario Pintoresco Español e Ilustración Española y Americana, entre otros. Pertenecen estos trabajos a una época de su producción en la que Arnao gozaba del mayor reconocimiento público nacional.

 

Obras de ~: Ecos del Táder, cantos poéticos, Madrid, Imprenta Nacional, 1857; Don Rodrigo, drama lírico en tres actos, Madrid, Imprenta Nacional, 1859; La campaña de África, poema en dos cantos, Madrid, Imprenta Nacional, 1860; El caudillo de los ciento, novela en verso, pról. de E. Hartzenbusch, Madrid, Librería de Alfonso Durán, 1866; La Concepción de María, Madrid, Juan Aguado, 1872; Discursos leídos ante la Academia Española en la recepción pública de Don ~, el día 30 de marzo de 1873, contestación de Antonio María Segovia, Madrid, Juan Aguado, 1873; Discursos leídos ante la Academia de Bellas Artes de San Fernando en la recepción pública de Don ~, el día 8 de diciembre de 1874, contestación de Hilarión Eslava, Madrid, Imprenta y Fundición de Manuel Tello, 1874; Dramas líricos, Madrid, Medina y Navarro, 1875; Guzmán el Bueno, ópera en un acto, música del maestro Tomás Bretón, Madrid, Administración Lírico-Dramática, 1876; Discurso del Señor Don ~, individuo de número de la Real Academia Española, leído ante esta Corporación en la sesión pública inaugural de 1876, Madrid, Imprenta y Fundición de Manuel Tello, 1876; Gotas de rocío, madrigales, Madrid, Librería Fernando Fe, 1880; A la memoria de Salcillo, insigne escultor imaginero de Murcia, con motivo de su centenario, Madrid, Imprenta de la Gaceta Universal, 1883; Soñar despierto, pról. de M. Menéndez Pelayo, Madrid, Tello, 1891.

 

Bibl.: J. E. de Hartzenbusch, “Prólogo”, en A. Arnao, El caudillo de los ciento, op. cit.; M. Menéndez Pelayo, “Prologo”, en A. Arnao, Soñar despierto, op. cit.; E. Toral Peñaranda, “Antonio Arnao, funcionario”, en Homenaje a la memoria de Antonio Pérez Gómez, Cieza, La fonte que mana y corre, 1971; S. López Gómez, Antonio Arnao. Vida y obra de un poeta murciano del siglo xix, Murcia, Academia Alfonso X el Sabio, 1987; F. J. Díez de Revenga y M. de Paco, Historia de la Literatura Murciana, Murcia, Universidad-Academia Alfonso X el Sabio-Editora Regional, 1989; A. Zamora Vicente, Historia de la Real Academia Española, Madrid, Real Academia Española, 1999; E. Casares Rodicio, “Arnao, Antonio”, en E. Casares Rodicio (dir. y coord.), Diccionario de la música española e hispanoamericana, Madrid, Sociedad General de Autores y Editores, 1999, págs. 695-696; F. J. Díez de Revenga, Académicos de la Región de Murcia en la Real Academia Española, Murcia, Real Academia Alfonso X el Sabio, 2006.

 

Concepción Ruiz Abellán