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Joaquín de Ezpeleta y Enrile

Biografía

Ezpeleta y Enrile, Joaquín de. La Habana (Cuba), 19.IX.1788 – Madrid, 24.III.1863. Teniente general, ministro de la Guerra y de Marina, capitán general de Cuba y caballero Gran Cruz de San Fernando.

Fue el segundo de los hijos de María de la Paz Enrile Alcedo y del mariscal de campo José Manuel de Ezpeleta y Galdeano, quien desde 1785 ejercía el cargo de capitán general de la Isla de Cuba, en el que cesó en 1789 para pasar a desempeñar el de virrey del Nuevo Reino de Granada y a partir de 1796, a su regreso a España, el de virrey de Navarra. Los elevados méritos de este militar le valdrían llegar a alcanzar el empleo de capitán general de los reales ejércitos y el título nobiliario de conde de Ezpeleta de Beire.

En 1800 obtuvo la plaza de cadete de Reales Guardias Españolas, al año siguiente la de paje del Rey, en 1803 el empleo de capitán de Infantería y en 1804 el de teniente de Guardias Españolas.

Se encontraba guarneciendo la plaza de Barcelona cuando se inició la Guerra de la Independencia, siendo apresado por los franceses en unión de su hermano mayor, José, pero pudo fugarse enseguida y consiguió incorporarse después de la batalla de Bailén a su regimiento en Madrid, a cuya defensa contribuyó deteniendo al enemigo en la puerta de Alcalá, hasta que se vio obligado a replegarse y posteriormente a abandonar la plaza.

Tras correr grandes peligros consiguió llegar a Extremadura, donde se presentó al general Cuesta, quien le destinó al 4.º batallón de la Guardia Real, con el que asistió en el mes de marzo de 1809 a la batalla de Medellín (Badajoz). Al mes siguiente fue trasladado al 2.º batallón de la Guardia Real, que se encontraba en La Mancha, y en cuyas filas luchó en la batalla de Almonacid (Toledo). Elegido más tarde ayudante del general Pedro Agustín Girón, combatió a sus órdenes en el mes de noviembre en la batalla de Ocaña (Toledo) y seguidamente en las defensas del Puerto del Rey, en Sierra Morena, y de la plazas de Cádiz y la Isla de León, así como en la batalla de Chiclana (Cádiz), el 5 de marzo de 1811.

El 25 de octubre siguiente cayó prisionero en la batalla de Puzol (Valencia), no teniendo la misma suerte anterior, pues tuvo que permanecer retenido en Francia hasta 1814, año en que pudo regresar a España, donde se le concedió el empleo de teniente coronel.

Fue nombrado en julio de 1815 ayudante de campo del segundo jefe del ejército del Centro, en Aragón, manteniéndose en este puesto hasta que en enero de 1816 volvió a su destino en la Guardia Real.

En julio de 1822 se sumó al levantamiento de la Guardia Real contra el régimen constitucional y se enfrentó a la Milicia Nacional el día 7 en la Plaza Mayor, recibiendo dos heridas pero consiguiendo ponerse a salvo.

Al año siguiente tomó parte en la campaña contra los constitucionalistas, hallándose en el bloqueo de Tarifa (Cádiz) y en otras acciones hasta el restablecimiento del poder real. En abril de 1824 se le concedió el empleo de primer comandante de la Guardia Real y un año después el de brigadier, confiándosele en marzo de 1836 el mando del 4.º regimiento de la misma, que se encargó personalmente de organizar e instruir.

En marzo de 1830 alcanzó el empleo de mariscal de campo, con el que a partir del año siguiente fue jefe de brigada de la Guardia Real. Al producirse el levantamiento carlista se declaró isabelino, siendo elegido procurador en Cortes por Navarra y recibiendo de la Reina Gobernadora la Gran Cruz de Isabel la Católica.

Participó en la primera guerra civil al mando del Ejército de Reserva, con el que a las órdenes del general Espartero tomó parte en los primeros días de septiembre de 1835 en la liberación de Bilbao. A continuación se dedicó a fortificar Villalba de Losa (Burgos) para cerrar el paso a las correrías de los carlistas hacia Castilla, no pudiendo impedir al año siguiente que Eguía se apoderase de Valmaseda (Vizcaya) y Medina de Pomar (Burgos). El 25 de abril de 1836, cuando el mencionado jefe carlista se dirigía hacia los cantones de Orrantia (Vizcaya) y Antuñano (Burgos), acudió en ayuda del general Méndez Vigo y se lanzó sobre él deteniendo su avance, a costa de recibir una herida que le obligó a retirarse a El Berrón (Burgos) para atender a su curación, lo que no le impediría incorporarse al combate, que continuaría al día siguiente hasta que los carlistas retrocedieron. Al mes siguiente fue nombrado virrey de Navarra y en junio obtuvo el empleo de teniente general.

Ya en su nuevo destino, en los meses de julio y agosto de 1836 luchó contra los carlistas en la Borda de Íñigo, tras lo cual se vio obligado a ceder el mando, debido a una grave enfermedad, y a trasladarse a Francia para proceder a su curación.

Se encontraba en Burdeos en abril de 1837 cuando le llegó el nombramiento de segundo cabo de la isla de Cuba, pasando a desempeñar este cometido hasta que en abril del año siguiente se le confió la capitanía general de dicha isla. Hasta el mes de enero de 1840, en que dimitió de este cargo por motivos de salud, introdujo en la isla grandes mejoras, como la organización del cuerpo de bomberos, el establecimiento de una caja de ahorros y el tendido de líneas férreas, valiéndole la extraordinaria labor realizada la concesión de la Gran Cruz de San Fernando, por real cédula de 24 de septiembre de 1838.

Al regresar a España se trasladó a Francia para recuperar su salud, pasando en diciembre de 1841 a la situación de cuartel en Madrid. En los años siguientes fue vocal de la Junta Consultiva de Guerra, consejero de Ultramar, ministro de la Guerra entre enero y junio de 1852, y de Marina entre junio y diciembre del mismo año, y vicepresidente del Consejo Supremo de Guerra y Marina desde enero a agosto de 1854, pasando seguidamente de cuartel a las provincias vascongadas, donde fijó su residencia en Vergara, alternando con largas permanencias en Madrid y en Francia, donde tomó aguas minerales para tratar de recuperar su quebrantada salud.

En la legislatura 1845-1846 fue nombrado senador vitalicio. Poseía las Grandes Cruces de las Órdenes de San Fernando (1838), San Hermenegildo (1839) e Isabel la Católica (1834). Estuvo casado con María de los Dolores de Contreras y Mencos, hija del marqués de Lozoya.

 

Fuentes y bibl.: Archivo General Militar (Segovia), Secc. Célebres, caja 3, exp. 49; Archivo Histórico del Senado, Exp. personal del Senador Vitalicio D. Joaquín Ezpeleta Enrile, HIS-0157- 03.

P. Chamorro Baquerizo, Estado Mayor General del Ejército español, t. I, Madrid, Imprenta de Fortanet, 1851-1854; J. L. Isabel Sánchez, Caballeros de la Real y Militar Orden de San Fernando. Infantería, t. I, Ministerio de Defensa, Madrid, 2001; M.ª de los Á. Valle de Juan, Presidentes del Estamento de Próceres y del Senado (1834-1923), Madrid, ELECE, 2002; A. de Ceballos-Escalera y Gila, J. L. Isabel Sánchez y L. Ceballos-Escalera y Gila, La Real y Militar Orden de San Fernando, Madrid, Palafox & Pezuela, 2003.

 

José Luis Isabel Sánchez