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Ramón Sales Amenós

Biografía

Sales Amenós, Ramón. La Fulleda (Lérida), 1900 – Barcelona, 1.XI.1936. Dependiente de comercio, carlista y sindicalista.

Huérfano a los diecisiete años, con su madre y sus hermanos emigró a Barcelona, donde trabajó de dependiente de comercio en unos grandes almacenes de la calle Urgell. Se afilió al Sindicato Único Mercantil de la Confederación Nacional de Trabajadores (CNT), pero por sus orígenes y por su ideología carlista, que ya había practicado en su población de origen, pronto se separó de él. Miembro del Requeté y de la sección de acción política y social del centro carlista Crit de Pàtria (Grito de Patria), formó parte del sector más radical del tradicionalismo barcelonés influenciado por el semanario La Trinchera. El 10 de diciembre de 1919, con otros militantes carlistas convocó una reunión en el Ateneo Obrero Legitimista de Barcelona, presidida por Pedro Roma, Miguel Junyent y Salvador Anglada, donde se constituyó la Corporación General de Trabajadores (Unión de Sindicatos Libres). Sales, con sólo diecinueve años de edad, se convirtió en el primer presidente y en el dirigente indiscutible de los nuevos sindicatos, que contaron con una elite dirigente formada, entre otros, por José Baró, Jordi Bru, Estanislao Rico, Santiago Brandoly, Domingo Farrel, Juan Laguía, Feliciano Baratech y Mariano Puyuelo.

Durante el período de vigencia del pistolerismo, en los años subsiguientes, previos a la dictadura de Primo de Rivera, fomentó la violencia contra los Sindicatos Únicos de la CNT, y, aunque siempre hizo gala de su independencia frente a la patronal, los empresarios lo utilizaron para sembrar importantes divisiones entre el proletariado barcelonés. Durante los años 1920 a 1922, en la lucha a muerte que desencadenaron los sindicatos “libres” contra los sindicatos “únicos”, los primeros gozaron del apoyo del general Martínez Anido cuando éste ocupó el Gobierno Civil de Barcelona. Sales llegó a trabar una larga amistad con el general y distintos testigos le señalan como autor material de numerosos atentados cometidos contra dirigentes de la CNT. Por su parte, los sindicatos libres hablaban de que cincuenta y tres de sus dirigentes fueron asesinados por el terrorismo sindical que practicaban algunos sectores de la CNT.

La pervivencia del pistolerismo por ambas partes provocó que, al instaurarse la dictadura de Primo de Rivera, Sales permaneciese un tiempo en prisión e incluso la policía llevase a cabo registros en los locales del sindicato y de su prensa, pero muy pronto el nuevo régimen propició una importante expansión de los Sindicatos Libres. Gozaron de la misma tolerancia que la Unión General de Trabajadores (UGT), aunque no dispusieran de las prerrogativas que durante la dictadura tuvo el sindicato socialista. En enero de 1924, a raíz de las relaciones que los sindicatos libres mantenían con sindicatos católicos de Navarra y el País Vasco, creó la Confederación Nacional de Sindicatos Libres, en el congreso celebrado en Pamplona, y en los años sucesivos contribuyó a que se constituyesen diferentes Confederaciones en el Centro (1927), Valencia (1928) y Andalucía (1930). A pesar de todo Barcelona siguió siendo el feudo más importante del sindicalismo libre, agrupando las tres cuartas partes de su militancia —que se aproximaba a los doscientos mil afiliados— con algunas ciudades, como Igualada y Tortosa, donde el tradicionalismo gozaba también de un fuerte arraigo.

Después de este período de expansión que vivieron los Sindicatos Libres durante la dictadura de Primo de Rivera, al proclamarse la Segunda República, en abril de 1931, Sales tuvo que huir a Francia, donde fue encarcelado durante un tiempo mientras se estudiaba la petición de extradición solicitada desde España, bajo la acusación de haber instigado el asesinato del abogado de la CNT Francesc Layret, en 1920. En Francia trabajó como albañil, en una fábrica de pastas y de peón agrícola y posiblemente efectuó algún viaje clandestino a Barcelona para seguir manteniendo contacto con sus seguidores. Después de los acontecimientos de octubre de 1934, absuelto por los tribunales de justicia españoles, regresó a Barcelona, donde en 1935 reorganizó la Confederación Nacional de Sindicatos Libres sin mucho éxito. En febrero de 1935 había abierto local en un teatro de las Ramblas y publicaba su órgano de expresión Unión Obrera. En esta ocasión, sin embargo, sólo consiguió enraizar en algunos sectores del obrerismo barcelonés, pero sus relaciones con la Comunión Tradicionalista local no eran muy buenas. De hecho, los libres, fuertemente politizados por las tensiones y la bipolarización que se estaban viviendo en esta fase avanzada de la República, fueron promocionados básicamente por el Bloque Nacional de Calvo Sotelo y albergaron en sus filas a jóvenes de la derecha radical más interesados en potenciar una actividad política contra la República que en desarrollar actividades sindicales. A pesar del viaje de propaganda que Sales llevó a cabo en el País Vasco en marzo de 1935 no consiguió la adhesión de los sindicatos vascos católicos y mantenía pésimas relaciones con la recién constituida Confederación Española de Sindicatos Obreros, vinculada a la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA) y cuyos dirigentes más importantes, como el padre Gafo o Ángel Sabador, habían militado en los sindicatos libres. Llegó a acusar a Sabador de haber robado fondos y documentación del sindicato y de ser un confidente de la policía. En septiembre de 1935 impulsó la constitución de la Agrupación de Juventudes Anti-Marxistas (AJA), formada por los Libres y por la Unión Militar Española y dirigida por el capitán Pedro Navarro. En las elecciones de febrero de 1936, sin embargo, el periódico Unión Obrera apoyó al Front Català d’Ordre, liderado por la Lliga Regionalista, pero tras la victoria del Frente Popular, Sales decidió dejar de publicar Unión Obrera y disolvió la Agrupación de Juventudes Anti-Marxistas, puesto que la consideraba “un riesgo inútil y una actividad contraproducente”. A partir de estos momentos, evolucionó hacia posiciones claramente fascistas e insurreccionales.

Sospechoso de estar implicado en la trama civil que organizaba la sublevación militar de julio de 1936, el comisario en jefe de la policía de la Generalitat, Frederic Escofet, hizo efectuar un registro en el local de los Sindicatos Libres y en un piso alquilado por Sales, donde se hallaron numerosas armas y municiones. Cerrados los locales y perseguidos los dirigentes de los Libres, Sales fue detenido el día 17 de julio de 1936, junto a Juan Segura Nieto, que dirigía la revista anticomunista Frecuentes, pero consiguió huir el día 19 de julio, cuando, iniciada la sublevación en Barcelona, fueron liberados todos los presos de la cárcel Modelo de la Ciudad Condal. Se escondió en casa de unos amigos y parece que se incorporó a la quinta columna franquista. Según testimonio de Feliciano Baratech, Ramón Sales tenía que ser el ministro del Trabajo en un futuro Gobierno Nacional. Pero, a raíz de la delación de un militante de los Sindicatos Libres, que había sido detenido y maltratado, fue detenido por la Federación Anarquista Ibérica (FAI) el día 30 de octubre de 1936, y pocos días después murió descuartizado frente a las oficinas de la Solidaridad Obrera de Barcelona. Según relato de Feliciano Baratech, recogido por Joan Sariol, su muerte “ocurrió una madrugada del siguiente noviembre, en el chaflán de las calles Consejo de Ciento-Villaroel, ante el edificio de la Soli. Encadenados sus pies y manos en cuatro camiones, emprendieron estos vehículos, simultáneamente, la marcha en dirección distinta. Sales murió descuartizado”.

 

Bibl.: F. Baratech Alfaro, Los Sindicatos Libres de España, su origen, su actuación, su ideario, Barcelona, Talleres Gráficos Cortel, 1927; P. Foix, Los archivos del terrorismo blanco. El fichero Lasarte, Barcelona, Ariel, 1931; J. Sariol Badia, Petita història de la Guerra Civil. Vint-i-tres testimonis informen, Barcelona, Dopesa, 1977; C. M. Winston, La clase trabajadora y la derecha en España, 1900-1936, Madrid, Cátedra, 1989; X. Casals, Ultracatalunya. L’extrema dreta a Catalunya: de l’emergència del ‘búnker’ al rebuig de les mesquites (1966-2006), Barcelona, L’esfera, 2007.

 

Pelai Pagès Blanch