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Eduardo Aunós Pérez

Biografía

Aunós Pérez, Eduardo. Lérida, 8.IX.1894 – Lausana (Suiza), 25.IX.1967. Político, embajador y escritor.

Hijo de un político conservador, diputado y senador y propietario del diario leridano El País, mostró desde niño una fuerte vocación literaria, que inició colaborando en el periódico familiar, que dio su primer fruto a los quince años, cuando publicó la novela Almas Amorosas y que le convertiría en un autor tan prolífico como polifacético. Inició estudios de Derecho en el Colegio de los Jesuitas de El Escorial, y terminó la carrera en la Universidad Central de Madrid. Afiliado a la Lliga Regionalista, fue secretario de Cambó, y obtuvo actas de diputado por Sort en 1918, y por Solsona en 1920 y 1923. En mayo de ese último año, sin embargo, abandonó la Lliga y se acercó a la Unión Monárquica Nacional, el partido conservador de ámbito catalán que presidía Alfonso Sala Argemí.

Al advenir la Dictadura, mostró públicamente su apoyo al nuevo régimen. En febrero de 1924, Primo de Rivera la ofreció la Subsecretaría del Ministerio de Trabajo, Comercio e Industria, cargo que desempeñó hasta diciembre de 1925 cuando, al organizar el dictador su Gabinete civil, le nombró titular de ese Ministerio.

Durante los cinco años siguientes, Aunós desarrolló una intensa labor reformista, orientada básicamente en dos sentidos: las medidas de mejora social de las clases trabajadoras y la organización de las relaciones laborales en torno a un modelo corporativo, parcialmente inspirado en el catolicismo social, pero también en el fascismo italiano. Heredero de la obra del Instituto de Reformas Sociales, su Ministerio elaboró medidas de amplio alcance, como la Ley de Casas Baratas, las de implantación del Seguro de Maternidad, de trabajo a domicilio y de descanso nocturno de la mujer, la ley de parcelación de fincas rústicas o la aplicación del convenio internacional de regulación de la jornada de ocho horas.

Un viaje a Italia en la primavera de 1926, en el curso del cual se entrevistó con Mussolini, le convenció de las ventajas de un Estado corporativo de tipo fascista. Sus esfuerzos para establecer un sistema de corporaciones laborales se concretaron en la elaboración del Código del Trabajo y en una Organización Corporativa Nacional, formalmente establecida por el decreto-ley de 26 de noviembre de 1926, que creó el Consejo Nacional del Trabajo, y por el de 12 de mayo de 1928, sobre la Organización Corporativa Agraria. Una de las medidas más importantes de esta normativa fue el establecimiento de Comités Paritarios, con patronos y obreros, para negociar acuerdos laborales y orientar la legislación social. También desarrolló Aunós una activa política internacional en su campo de actuación, y en octubre de 1929 presidió en Ginebra la XIII Conferencia Internacional del Trabajo.

La dimisión de Primo de Rivera el 28 de enero de 1930 supuso su salida del Ministerio. No quiso integrarse en la Unión Monárquica Nacional, el partido creado en la primavera por los ex ministros del Directorio, sino que fundó un Partido Laborista, nutrido por sus antiguos colaboradores y por miembros de los Sindicatos Libres, para defender un Estado corporativo.

Con la proclamación de la República y el anuncio de que el nuevo régimen exigiría responsabilidades a miembros de los gobiernos de la Dictadura, se exilió en París, donde vivió varios años, escribiendo libros y artículos sobre teoría política y animando una resistencia antirrepublicana que le relacionó estrechamente con la extrema derecha francesa.

Al estallar la Guerra Civil, se adhirió rápidamente al bando sublevado y llegó a dirigir la oficina de representación de sus intereses en París y Bruselas. Vuelto a España, en la primavera de 1937 fue nombrado consejero nacional de Falange Española Tradicionalista y un año después, miembro de su Junta Política. Su fama de especialista en cuestiones corporativas y su conservadurismo filofascista le hacían idóneo para participar en la institucionalización del Nuevo Estado, ofreciendo un contrapunto al radicalismo falangista. Por ello, Franco le designó en 1938 como uno de los redactores del Fuero del Trabajo, al que aportó su experiencia de los años veinte. Terminada la guerra, fue embajador en Bélgica (1940) y en 1942 presidió una misión comercial enviada a Argentina. A su regreso, fue designado procurador en Cortes y vocal del Tribunal de Responsabilidades Políticas. Su entrega a esta tarea represora le mereció el puesto de ministro de Justicia, en sustitución del carlista Esteban Bilbao, el 16 de marzo de 1943, puesto en el que permanecería hasta la reorganización ministerial del 18 de julio de 1945, y desde el que se esforzó por normalizar un sistema carcelario superpoblado y alterado por la Guerra Civil.

Tras el final de la Guerra Mundial, el ministro Aunós pretendió impulsar una apertura del régimen, favoreciendo su conversión en una Monarquía. Presentó a Franco un proyecto de Constitución, que el dictador rechazó, pero que pudo influir en la Ley de sucesión a la Jefatura del Estado, promulgada dos años después. Para entonces, el leridano había abandonado el Gobierno y actuaba como procurador en Cortes. En enero de 1946 fue nombrado embajador en Brasil, y en noviembre de ese año, presidente del Tribunal de Cuentas, cargo que desempeñaría hasta su muerte. Fue miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, desde junio de 1941, de la de Jurisprudencia y Legislación, desde mayo de 1944 y de la de Ciencias Económicas y Financieras desde diciembre del mismo año 1944.

 

Obras de ~: Almas amorosas: novela, Lérida, Sol y Benet, 1910; Epistolario. Cartas a Tonon, para el buen gobierno de las ciudades, Lérida, 1915; Testamento de juventud, Lérida, 1917; El Renacimiento y problemas de Derecho Internacional que suscita, tesis doctoral, Madrid, Raoul Péant, 1917; El libro del mal estudiante, Madrid, Imprenta Clásica Española, 1919; Problemas de España (Discursos parlamentarios), pról. de F. de A. Cambó, Barcelona, Catalana, 1922; El Derecho Catalán en el Siglo XIII, Barcelona, 1926; Las Corporaciones del Trabajo en el Estado moderno, Madrid, Juan Ortiz, 1928; Estudios de Derecho corporativo, Madrid, Reus, 1930; La reforma corporativa del Estado, Madrid, M. Aguilar, 1935; L’Espagne contemporaine, París, Sorlot, 1939; Calvo Sotelo y la política de su tiempo, Madrid, Españolas, 1940; Itinerario histórico de la España contemporánea (1808-1936), Barcelona, Bosch, 1940; Justiniano el Grande, emperador del Mundo, Madrid, Españolas, 1940; Discurso sobre las ciudades, Madrid, Vértice, 1940; Constantino el Grande, creador del Imperio, Madrid, Vértice, 1940; Epistolario. Cartas político-literarias (1916-1941), Madrid, Españolas, 1941; España en crisis, 1874-1936, Buenos Aires, Librería del Colegio, 1942; París en el siglo XVIII, Barcelona, Gráfica Industrial, 1942; Cartas al Príncipe, Buenos Aires, Espasa Calpe, 1942; Buenos Aires, ayer hoy y mañana, Madrid, Mediterráneo, 1943; Viaje a la Argentina, Madrid, Nacional, 1943; Argentina, el imperio del Sur, Buenos Aires, La Facultad, 1944; Estampas de ciudades, Buenos Aires, Espasa Calpe Argentina, 1944; Primo de Rivera, soldado y gobernante, Madrid, Alhambra, 1944; Reflexiones en voz alta, Madrid, Hernando, 1944; La portentosa vida de Chateaubriand, Madrid, 1944; La política social de la Dictadura (discurso), Madrid, Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, 1944; Biografía de París, Madrid, Mediterráneo, 1944; Hombres y ciudades, Madrid, Afrodisio Aguado, 1944; Siluetas y paisajes, Madrid, Afrodisio Aguado, 1945; Damas y poetas, Barcelona, Delta, 1946; María Zuplessis, la “Dama de las Camelias”, Madrid, Biblis, 1946; Biografía de Venecia, Madrid, Librería General, 1948; La gran aventura de la Pompadour, Zaragoza, Librería General, 1948; Rememoración de Chapín, Madrid, 1950; Peregrino de Levante, Madrid, Tipografía catalana J. Pagés, 1950; Discurso de la vida. Autobiografía, Madrid, Sociedad Española General de Librería, 1951; Romanticismo y políticos, Madrid, Sociedad Española General de Librería, 1951; Los viñadores de la última hora (novela), pról. de F. C. Sáinz de Robles, Madrid, Aguilar, 1952; Bizancio. Viaje a un mundo desaparecido, Madrid, Estades, 1953; Gerardo de Nerval, “el Desdichado”, Madrid, Estades, 1953; El jardín de los muertos (novela), Barcelona, Planeta, 1954; El perro, ese amigo desconocido, Madrid, Edisa, 1954; Guía de París para españoles, Madrid, Ediciones y Publicaciones, 1955; Revisión de conceptos sociales, Madrid, Ediciones y Publicaciones, 1957; “Prólogo”, en F. Berence, El Renacimiento italiano, trad. de M. P. del Río-Cossa, Madrid, Ediciones y Publicaciones, 1958; Técnica y espiritualidad, Madrid, Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, 1962.

 

Bibl.: S. Galindo Herrero, Los partidos monárquicos bajo la Segunda República, Madrid, Rialp, 1956; Sh. Ben-Ami, La dictadura de Primo de Rivera, 1923-1930, Barcelona, Planeta, 1983; J. F. Lasso Gaite, El Ministerio de Justicia. Su imagen histórica (1714-1981), Madrid, Imprenta Sáez, 1984; J. Cuesta Bustillo, Hacia los seguros sociales obligatorios. La crisis de la Restauración, Madrid, Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, 1988; J. L. Gómez-Navarro, El régimen de Primo de Rivera. Reyes, dictaduras y dictadores, Madrid, Cátedra, 1991; J. Gil Pecharromán, Conservadores subversivos. La derecha autoritaria alfonsina, 1913-1936, Madrid, Eudema, 1994; P. González Cuevas, Acción Española. Teología política y nacionalismo autoritario en España (1913-1936), Madrid, Tecnos, 1998; J. M. Cuenca Toribio y S. Miranda García, El poder y sus hombres. ¿Por quiénes hemos sido gobernados los españoles? (1705-1998), Madrid, Editorial Actas, 1998; I. Riera, Los catalanes de Franco, Barcelona, Plaza y Janés, 1998; A. Bullón de Mendoza, José Calvo Sotelo, Madrid, Ariel, 2004; S. Fernández Riquelme, "Política, autoridad y trabajo. Eduardo Aunós y el Estado corporativo en España", La Razón Histórica, nº 10, 2010, pp. 17-31; J. Geloch, “Eduardo Aunós, de una dictadura a otra. Autoritarismo, corporativismo y fascistización en España (1918-1945)”, en Ch. Sinatra (ed.) Stampa e regimi: studi su Legioni e Falangi/Legiones y Falanges, una Rivista d'Italia e di Spagna, Berna, Peter Lang, 2015, pp. 151-180.

 

Julio Gil Pecharromán