Ayuda

Baltasar de Santa María de Isasigana

Biografía

Santa María de Isasigana, Baltasar de. Durango (Vizcaya), 1665 – Guagua (Islas Filipinas), 23.I.1717. Religioso y misionero en Filipinas.

Profesó en el Colegio Agustino de San Gabriel de Valladolid, donde más tarde dictó clases como profesor de Artes. Isasigana salió hacia Manila en la barcada de 1698. Se enroló en Cádiz en el patache San Juan Bautista el 23 de junio de 1698, y arribó a Manila a primeros de septiembre de 1699, ingresando en la provincia agustiniana del Santísimo Nombre de Jesús de Filipinas. Nada más llegar, Baltasar tuvo que abandonar por un tiempo sus deseos de ir a las misiones de China, y aceptar la orden de su provincial que le encomendó la enseñanza de la Teología en el Convento de San Pablo de la capital, y no disponía de otra persona que pudiera sustituirle.

Pronto se ganó las simpatías y el afecto de sus hermanos de religión. Su prestigio fue en constante aumento en la nueva provincia. Le honraron como capitular con voz y voto. Se le nombró “discreto” del Convento de San Pablo, examinador sinodal y calificador del Santo Oficio. Después de casi tres años de espera, se le despachó licencia de misionero. El 20 de octubre de 1702 fue nombrado ministro para evangelizar a los abacaes, en los montes de Santor, en Pampanga. El primero en llegar al lugar fue Antolín de Alzaga, su sobrino. Tres meses más tarde le siguió Baltasar de Isasigana para ayudarle. Nada más llegar a la misión de los montes, Isasigana se dedicó al estudio de las lenguas, el iruli, el isinay, el igorrote y otras, y todas eran bien diferentes. Estuvo muy contento entre los naturales y buscó tiempo para atender a los misioneros enfermos de su Orden y de la de Santo Domingo. Cuidó de Alzaga y de los dominicos Diego Ortiz, Domingo de Escalera y De la Maza, algunos de los cuales fallecieron. Tomó sobre sí la construcción de iglesias y casas para el misionero en cuya tarea contó con la ayuda de los miembros de pueblos y rancherías vecinas. En año y medio había fundado tres pueblos, Manadepdep o San Agustín, Latep o San Pablo y Camalig o San José, con una media de ciento veinte familias, y bautizó a cuatrocientas setenta y nueve personas adultas, y eran más de ochocientas las que estaban preparándose para el bautismo.

En mayo de 1705 les enviaron otro misionero, Alejandro Cacho Villegas, con el fin de consolidar los avances conseguidos, pero les pedían que no fundaran pueblos ni iglesias y fusionaran otros. Los dos misioneros aceptaron, aunque no de buen grado, la orden de mantenerse en las fundaciones ya realizadas. Isasigana se resistió a reducir pueblos pensando que los superiores no tenían información, y respondió con una carta mostrando su disconformidad. Se revolvió contra las órdenes de Manila que parecía no conocer la situación real de las reducciones que él administraba.

Pidió a su provincial que anulara la orden o visitara los pueblos. Continuó fundando pueblos, así fundó Lupao o Santiago, Pagptan o San Gabriel, San Miguel, y en colaboración con Alejandro Cacho fundó Dimala o San Sebastián, Sipaon o San Juan Bautista, Santa Mónica y Puncan o Nuestra Señora de La Anunciación. Durante su estancia en la misión de los montes se movió en un reducido número de pueblos, cinco, a los que pasaba una y otra vez, en ellos bautizó cientos de personas.

Fue prior de Caranglan entre 1704 y 1710. El capítulo provincial de 1710 eligió a Isasigana como prior del Convento de Manila. El provincial lo sacó de la misión de los montes por motivos de salud. Había trabajado mucho y bien, pero las malas condiciones en que desempeñaba su ministerio, las inclemencias del clima y la naturaleza del lugar doblegaron su cuerpo. El capítulo de 1713 volvió a enviar a Isasigana a la misión de Apalit, y luego en mayo de 1716 a la de Guagua en la Pampanga. Aquí entregó su alma a Dios el 23 de enero de 1717.

 

Obras de ~: Licitud de la sujeción violenta de los bárbaros (inéd.); Dispensas necesarias para la mejor conversión de los infieles (inéd.); Censura sobre la obra de Gaspar de San Agustín, Hieromelyssa, Amsterdam, 1702; Resolución canónica sobre el acta XIV del Reverendísimo Travalloni, fechada en marzo de 1707 en el convento de Guadalupe (inéd.); Carta dirigida al Provincial, fray José López, sobre los progresos de las misiones de Caranglán y Pantabangán, 28 de diciembre de 1707 (inéd.).

 

Bibl.: G. de Santiago Vela, Ensayo De una biblioteca iberoamericana de la Orden de San Agustín, vol. VI, Madrid, Imprenta del Asilo de Huérfanos del Sagrado Corazón de Jesús, 1920; M. Merino, Misioneros Agustinos en el Extremo Oriente 1585-1780 (obra inéd. que con el tít. Osario Venerable, compuso el Agustino P. Agustín María de Castro, año de 1780), Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicos (CSIC), 1954; I. Rodríguez Rodríguez, Historia De la Provincia Agustiniana del Santísimo Nombre de Jesús de Filipinas, vol. I, Manila, 1965; C. Villoria Prieto, Un Berciano en Filipinas, Alejandro Cacho de Villegas, León, Universidad, 1997; “La labor del agustino vasco Baltasar de Santa María de Isasigana en Filipinas (1665-1717)”, en Archivo Agustiniano (Valladolid), n.º 200 (1998).

 

Carlos Villoria Prieto