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Antonio Vila

Biografía

Vila, Antonio. Chrysopetropolitanus, Filerimo. Santpedor (Barcelona), 23.IV.1747 – Roma (Italia), 14.X.1820. Jesuita expulso, humanista, helenista y profesor.

Nacido cerca de Manresa, ingresó en el noviciado de Torrent (Valencia) el 4 de febrero de 1763. Terminado éste, fue a Tarragona para estudiar humanidades bajo la dirección de Bartolomé Pou, de quien recibió, a la vez, el gusto y dominio de las lenguas latina y griega, y sus inclinaciones filosóficas. Desterrado a Italia cuando enseñaba la gramática en Gandía, en cuyo colegio lo sorprendió el decreto de expulsión de 1767, dejó la Compañía (el 16 de abril de 1773), aunque se ordenó de sacerdote, probablemente en Ferrara, ciudad en la que permaneció hasta la invasión de Italia por Napoleón (1796) y en cuya Universidad, como profesor de lenguas clásicas y de elocuencia, participó en numerosos actos académicos y ciudadanos con composiciones retóricas firmadas a veces como Chrysopetropolitanus. Murió en Roma, habiendo enviado varios socorros a sus parientes empobrecidos de Santpedor, especialmente a un sobrino carpintero de esta villa.

Vila fue otro de los no pocos exjesuitas catalanes obsequiosos con el poder madrileño, pues en 1787 obtuvo el premio de pensión doble y en 1795 se apresuró a enviar a Godoy su Dialogus graeco-latinus de graecorum scriptorum lectione y su Joannis Mariæ S. R. E. Cardinalis Riminaldii Pontificii Archigymnasii Ferrariensis Præsidis. Vila intentó, sin éxito, imprimir esta obra en España, según un expediente de impresión conservado en el Archivo Histórico Nacional (Estado, Leg. 3249, exp. 19), pero terminó viendo la luz en Ferrara, a pesar de que el censor Rafael Múzquiz, confesor de la reina María Luisa, emitió un informe entusiasta y a pesar de estar dedicada a Godoy.

Fue el único exjesuita español que mantuvo una correspondencia amistosa, de 1786 a 1794, con el jurista y filólogo clásico Giovanni Cristoforo Amaduzzi, conocido por sus actitudes filojansenistas y antijesuíticas, lo cual no es óbice para que el rancio jesuita Luengo justifique la concesión de la pensión doble en 1787, con cuyo motivo elogia a un Vila de cuarenta años: “es evidente que este joven Villa está muy instruido en todo lo que pertenece a letras humanas, y las enseña con buen método, con aplicación, y con particular adelantamiento de sus discípulos [...]. En bellas letras y humanidad habrá pocos en este país que le hagan ventaja” (Diario, t. XXI, año 1787, págs. 93-98).

Hervás reseña en 1793 siete impresos y ningún manuscrito de Vila. De sus discursos en latín (orationes) se publicaron en la misma ciudad cuatro pronunciados en Comacchio, a las puertas de Ferrara, sobre la dignidad y prestancia de la lengua latina (1783) y la admirable y preclara dignidad de la lengua griega, éste ante el cardenal legado Luigi Valenti Gonzaga (1784); sobre la imitación de los escritores griegos y latinos como método para llegar a dominar ambas lenguas, dirigido al cardenal Giovanni M. Riminaldi (1785), y sobre la debida formación del orador sagrado con los ejemplos de los santos padres griegos, dedicado al que fuera erudito archivero vaticano cardenal Giuseppe Garampi (1786); nótese que Vila comenzó a traducir al castellano las obras de san Gregorio Nacianceno (ms. desapar.).

Obrillas estrictamente universitarias, publicadas en griego y en latín, fueron dos diálogos sobre la lectura de los autores griegos (1783) y la utilidad de la misma (1787); además del citado elogio latino del cardenal Riminaldi (1790) y del discurso de inauguración del año académico 1794-1795 sobre las inagotables riquezas de las oraciones de Cicerón (1795). Ya había tenido el discurso inaugural, cuatro años antes, sobre un tema entre retórico y filosófico, muy propio de su tiempo: la conveniencia de defender la religión cristiana con las armas de la filosofía (1790).

Dícese que en 1784 ya había traducido al griego los diez libros de la crónica de Antonio de Solís sobre la conquista de México. Su perfecto dominio del latín y del griego era reconocido aquel mismo año por un anónimo colaborador de la revista literaria Progressi dello spirito umano, que impugnaba, en cambio, su método didáctico; Vila entró, pues, bajo pseudónimo en la polémica de su siglo sobre la pedagogía de la Compañía de Jesús con su algo petulante Lettera di Filerimo ad Agatopisto Cromaziano giuniore (=Amandio Antonio Buonafede), publicada en 1796 como defensa de la citada oración grecolatina de 1783.

Vila desarrolló su máxima actividad intelectual en Ferrara durante los diez años que van desde 1784 hasta 1794, centrada en la materia que enseñaba en la universidad.

Con bastante ecuanimidad, lo cual no era lo habitual en él, Luengo juzga las seis obras que Vila había publicado desde 1783 hasta 1787, con motivo de habérsele concedido la pensión doble, la cual, según Luengo, no se le concedió por estas obritas que “están buenas y merecen, sin duda, premio”, ni tampoco por “unas veinticuatro oraciones de padres griegos que tiene traducidas a la lengua latina”, sino por otra traducción, “que aún está manuscrita y toca más de cerca a las cosas de España. Esta es la traducción a la lengua griega de la hermosa Historia de la conquista de México, escrita por Solís” (Diario, t. XXI, año 1787, págs. 93-98).

Vila, perteneciente a la generación jesuítica de Juan Andrés y Juan Francisco Masdeu, tuvo por maestros a los magníficos profesores de humanidades surgidos de la primera generación reformadora de la escuela de Finestres (Pou, Aymerich, Larraz) en lo académico, y muy receptora a las novedades culturales e ideológicas de la Europa de su tiempo. Según Ignacio Casanovas, después de Vila “ninguno puso tanto trabajo ni dedicó tantos escritos griegos y latinos a propugnar el verdadero clasicismo y el estudio de los mejores autores”.

 

Obras de ~: De dignitate, ac præstantia linguæ latinæ. Oratio habita Comacli VII. Cal. Decemb. Anno MDCCLXXXII, ab Antonio Vila, Ferrara, 1783; Dialogus graeco-latinus de graecorum scriptorum lectione, Ferrara, 1783; De mirabili, ac præclara græcæ linguæ utilitate. Oratio habita Comacli VII Cal. Decemb. MDCCLXXXIII, ab Antonio Vila atque Aloysio Valentio Gonzagæ S. R. F., Card. Amplissimo et Legato Æmiliæ spectatissimo dicata, Ferrara, 1784; De optimo scribendi genere ex veterum græci latinique nominis scriptorum imitatione comparando, Oratio habita Comacli VII Cal. Decembres MDCCXXXIV, ab Antonio Vila atque Joanni Mariæ Riminaldio S. R. E. Cardinali lectissimo et ornatissimo dicata, Ferrara, 1785; Saggio Critico-Filosofico di Agalopisto Cromaziano giuniore sull’ ultima orazione del Sig. Abate Antonio Vila dedicata all’ Eminentissimo Cardinale Giammaria Riminaldi, Ferrara, 1786; Dialogus alter de utilitate ex graecorum scriptorum lectione percepta, Ferrara, 1787; De Christianae religionis præstantia philosophicis armis defendenda. Oratio habita Ferrariæ in Pontificio Archigymnasio pro solemni studiorum instauratione, pridie Non. Nov. MDCCXC. ab Antonio Vila, publico eloquentiæ ac græc. romanarumque antiquitatum professore, atque Sanctissimo Domino Nostro Pio VI. Pont. Opt. Max. Summo ac magnificentissimo ejusdem Archigymnasii patrono nuncupata, Ferrara, 1790; Joannis Mariæ S. R. E. Cardinalis Riminaldii Pontificii Archigymnasii Ferrariensis Præsidis, optimique disciplinarurn ac doctorum virorum Patroni, Laudatio ab Antonio Vila in eodem Archigymnasio publico eloquentiæ ac græcarum romanarumque antiquitatum Professore, in grati animi signum elucubrata atque Josepho Garampio S. R. E. Cardinali Ornatissimo ac sapientissimo dicata, Ferrara, 1790; De inexhaustis Ciceronianæ orationis divitiis. Oratio habita Ferrariæ in pontificio archigymnasio pro solemni studiorum instauratione pridie Non. Nov. MDCCXCIV, ab Antonio Vila publico Eloquentiae ac Græcarum. Romanarumque Antiquitatum Professore, Ferrara, 1795; Historia de la conquista de México escrita por Solís, 9 ts., trad. al griego (inéd.).

 

Bibl.: R. Diosdado Caballero, Bibliothecae scriptorum S. J. suplementa, Roma, 1814-1816, vol. I, pág. 276; vol. II, pág. 102; O. Prat de Saba,  Operum scriptorum aragoniensium olim e' Societate Jesu in Italiam deportatorum Index editus in lucem a Josepho Fontio a' Valle Ausetano, Roma, 1803, págs. 54-55; F. Torres y Amat, Memorias para Ayudar a formar un diccionario crítico de los escritores catalanes y dar alguna idea de la antigua y moderna literatura de Cataluña, Barcelona, Imprenta de J. Verdaguer, 1836, págs. 653-654; C. Sommervogel, Bibliothèque de la Compagnie de Jesus, Bruselas-París, O. Schepens-A. Picard, 1890, vol. VIII, cols. 753 y ss.; I. Casanovas, Documents per la historia cultural de Catalunya en el segle XVIII, vol. I, Barcelona, 1931, págs. 72- 88; La cultura catalana en el siglo XVIII, Barcelona, Editorial Balmes, 1953, pág. 103; M. Batllori, La cultura hispano-italiana de los jesuitas expulsos, Madrid, Gredos, 1966, págs. 336-373 (Obras Completas, vol. X); “Vila, Antonio”, en Ch. E. O’Neill y J. M.ª Domínguez (dirs.), Diccionario Histórico de la Compañía de Jesús, Roma-Madrid, Institutum Historicum, S. I.- Universidad Pontificia de Comillas, 2001, págs. 3971-3972; L. Hervás y Panduro, Biblioteca jesuítico-española, ed. de A. Astorgano, Madrid, Libris Asociación de Libreros de Viejo, 2007, págs. 549-555.

 

Antonio Astorgano Abajo