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Alfonso de Flores

Biografía

Flores, Alfonso de. ?, s. m. s. XVII – Oviedo (Asturias), p. m. s. XVIII. Arpista.

Muy confusos son los datos sobre los orígenes familiares de este músico de las compañías teatrales que, según la Genealogía, origen y noticias de los comediantes de España, un manuscrito de principios del siglo XVIII, era hijo del arpista Juan de Flores, llamado el Borriquero o Siete Coletos, y de María de la O. Si, como afirma Cotarelo, ella era hija de Toribio de Bustamante y María de los Santos, Alfonso de Flores no sólo pertenecería a una de las más ilustres dinastías cómicas de la época sino que estaría emparentado con otra familia de actores tan importantes como los Pascual, ya que Manuela de Bustamante, hermana de su madre, casó con Félix Pascual, padres de Sabina Pascual, prima, por tanto, de Flores, casada a su vez con el músico Manuel de Villaflor, en cuya compañía trabajará asiduamente Alfonso de Flores en los últimos años de su carrera. Tras su matrimonio con Narcisa de las Cuevas, emparentó además con otra distinguida familia de actores y músicos, ya que ésta era hermana de la actriz-música Manuela de la Cueva, casada a su vez con el arpista y autor Juan Bautista Chavarría. No se sabe cuándo inició su carrera como músico teatral, pero en 1686 ya pertenecía a la profesión dado que asistió al Cabildo celebrado el 3l de marzo de ese año por la Cofradía de la Novena a la que pertenecían todos los actores y músicos de las compañías teatrales. Su asistencia a estos cabildos está documentada en casi todos los años desde 1689 hasta 1703, pues parece que se mantuvo estrechamente ligado a las compañías de la corte. Once años llevaba “sirviendo a Madrid” en 1697, según indica él mismo, cuando se negó a firmar en la lista de la compañía de Vallejo debido precisamente a que en todo ese tiempo la Villa no le había concedido nunca ayuda de costa. No obstante, su relación con las compañías que trabajaban en la Corte está documentada sólo a partir de 1688, cuando se le menciona como “arpista de una de las dos compañías” (las de Rosendo López Estrada y Agustín Manuel) que hicieron el Corpus de Madrid, en las que participó como sobresaliente, y de hecho no figura en ninguna de las listas aprobadas para ese año. En 1690 y 1692 figura como arpista de la compañía de Damián Polope, perteneciendo como tal a la compañía de Agustín Manuel en 1691, 1693 y 1694. Entre 1695 y 1697 estuvo con Carlos Vallejo, y durante los dos años siguientes con Juan de Cárdenas.

Miembro de la compañía de Teresa de Robles en 1700, a partir de 1702 está ya en la de Manuel de Villaflor, con quien permanecerá hasta 1707 con una breve interrupción en 1705, año en el que fue sustituido como tal por Juan Bautista Chavarría tras la renuncia de éste a ser autor ese año, pasando Flores a la compañía dirigida por Antonio Ruiz. Aunque en 1709 figura como arpista en la compañía de Joseph Garcés, el 3 de junio del año anterior había solicitado “la futura de la plaza de arpista, sin estipendio alguno y sin ánimo de desacomodar de ella al que la tiene” en la catedral de Oviedo, en la que su hijo Lucas, que había sido recomendado expresamente ante el Cabildo por el marqués del Carpio, ejercía como organista interino desde 1707, obteniendo plaza definitiva en 1709. Al morir el arpista titular en 1710, Alfonso de Flores solicitó la plaza en propiedad, a lo que accedió el Cabildo, asignándole 100 ducados de renta, por lo que, retirado de las tablas, se instaló en Oviedo como músico catedralicio. Miembro de las compañías que actuaban en la Corte desde, al menos, 1690, Alfonso de Flores participó de forma ininterrumpida durante más de quince años en la representación de los autos sacramentales de Madrid, y aunque ello es muestra más que suficiente de la estima en la que se le tenía, no faltaron algunos incidentes que le enfrentaron con los comisarios de la Junta del Corpus madrileña. De ello es buena muestra lo sucedido en 1697, cuando el actor se negó a formar parte de la compañía que se le había asignado alegando que, pese a colaborar en las fiestas del Corpus durante más de once años, la Villa no le había concedido ayuda de costa alguna, lo que es falso, ya que en las cuentas conservadas se consignan varios pagos a Flores por este concepto en años anteriores. Que las relaciones con los comisarios no eran muy buenas en esas fechas lo confirma también el hecho de que a principios de 1698 estuviese detenido en la Cárcel Real por sospecharse que “queria hacer ausencia de esta corte” y negarse a que algún compañero saliese fiador por él. Muy estimado también en Palacio según se desprende de la petición que en febrero de ese mismo año dirigió el duque de Medina Sidonia al protector, solicitando que “le haga fabor de embiarsele” ya que le necesita para que actúe en una fiesta real, parece haber sido igualmente valorado por sus compañeros de profesión, que le eligieron mayordomo de las compañías a las que pertenecía durante varios años: en 1695 por la de Carlos Vallejo, y en 1696 y desde 1698 a 1703 por la de Villaflor.

 

Fuentes y bibl.: Archivo Municipal de la Villa (Madrid), Secretaría, 2-199-1 (1688), 2-198-17 (1690 y 1691), 2-200-2 (1692), 2-200-3 (1693), 2-200-4 (1694), 2-200-6 (1696), 2-200-7 (1697), 2-200-8 (1698), 2-200-9 (1699), 2-425-41 (1699), 2-200-10 (1700), 2-201-2 (1702), 2-201-2 (1703), 2-201-4 (1704), 2-201-6 (1705), 2-201-7 (1706), 2-201-8 (1707), 2-201-11 (1709).

E. Cotarelo, Migajas del ingenio, Madrid, Revista de Archivos, Biblioteca y Museo, 1908, pág. 196; N. D. Shergold y J. E. Varey (eds.), Fuentes para la historia del teatro en España, I: Representaciones palaciegas (1603-1699), London, Tamesis Books, 1982, págs. 212 y 217; M. Agulló y Cobo, “100 documentos sobre teatro madrileño (1582-1824)”, en El teatro en Madrid 1583-1925, Madrid, Museo Municipal, 1983, págs. 85-137; I. Quintanal, La música en la Catedral de Oviedo en el siglo XVII, Oviedo, Consejería de Educación y Cultura, 1983, págs. 123-136 y 164-165; N. D. Shergold y J. E. Varey (eds.), Fuentes para la historia del teatro en España,II: Genealogía, origen y noticias de los comediantes de España, London, Tamesis Books, 1985, págs. 138, 416 y 490; J. Koegel, “Nuevas fuentes musicales para danza, teatro y salón de la Nueva España”, en Heterofonia, núms. 116-117 (1997), págs. 9-37 y 28-30; M.ª A. Flórez Asensio, Teatro musical cortesano en Madrid durante el siglo XVII: espacios, intérpretes y obras, vol. III, tesis doctoral, Universidad Complutense de Madrid-Facultad de Geografía e Historia, 2004, págs. 342-345; T. Ferrer Valls (dir.), Diccionario biográfico de actores del teatro clásico español (DICAT), Kassel, Reichenberger, 2008; Mª A Flórez Asensio, Músicos de compañía y empresa teatral en Maerid en el siglo XVII, 2 vols., Kassel, Reichenberger, 2015, vol. II, págs. 669-676.

 

María Asunción Flórez Asensio