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Enrique Folch de Cardona y Enríquez

Biografía

Folch de Cardona y Enríquez, Enrique. Urgel (Lérida), 1485 – Roma (Italia), 7.II.1530. Eclesiástico, obispo, cardenal.

Enrique fue el sexto hijo de Juan Ramón Folch de Cardona —V conde y I duque de Cardona— y de Aldonza Enríquez —hija del almirante Enrique Enríquez—.

Con apenas veinte años fue nombrado obispo de Barcelona (18 de abril de 1505) tras la muerte de Pedro Garcias. Ello fue posible por la intercesión de Fernando el Católico ante Julio II, que rogó dispensara su edad y se admitiese a título de administrador hasta que cumpliese los veintisiete años. Según consta en la documentación, unos meses después el rey Fernando le dio la investidura de los feudos de la mesa episcopal barcelonesa. El 9 de mayo de 1507 formó en el Cabildo una constitución en la que obligaba al lector sedis —profesor de Teología en la catedral de Barcelona— a defender el misterio de la Inmaculada Concepción.

El 23 de enero de 1512, siendo subdiácono fue nombrado arzobispo de Monreale (Sicilia), aunque no fue efectivo hasta el 16 de febrero de 1519, y el mismo Papa le permitió seguir residiendo en Barcelona.

El favor del Rey Católico allanó el camino del nuevo arzobispo para ascender dentro de la carrera eclesiástica y también en la política. La recomendación ante el virrey de Sicilia, Hugo de Moncada, y la exención de impuestos reales en el año 1515 fueron muestras suficientes del apadrinamiento regio. Tras la muerte del rey Fernando (1516), Enrique de Cardona siguió gozando de la protección real, esta vez por parte de la reina Juana y su hijo el príncipe Carlos, de los que recibió gracia y donativos. En 1521 fue nombrado asistente del papa Adriano VI, a quien acompañó en su viaje de Barcelona a Roma y al año siguiente (24 de septiembre de 1522) le nombró alcaide del castillo de Sant’Angelo. También fue designado juez en el proceso del cardenal Soderini.

En Roma, Enrique de Cardona estuvo al servicio del emperador Carlos V, de quien siguió recibiendo privilegios y favores como pago a su fidelidad y apoyo.

Así, el arzobispo de Monreale, en 1526 fue presidente o del virrey en funciones de Sicilia durante el virreinato virrey Hector Pignatelli, conde de Monteleón, quien a su vez propuso al Emperador que solicitase el capelo cardenalicio para Cardona. El 3 de mayo de 1527, en pleno saqueo de Roma por la tropas imperiales, Enrique de Cardona fue nombrado cardenal por Clemente VII desde Sant’Angelo con el título de San Marcelo. Con motivo de su nombramiento se celebraron grandes fiestas en Monreale, ciudad que vio restaurada y enriquecida su iglesia así como el monasterio de monjas de San Castro.

A finales de 1529, tras ver cómo nombraban obispo de Barcelona a su hermano Luis, viajó a Roma y al año siguiente no pudo asistir a la coronación imperial de Carlos V en Bolonia por encontrarse gravemente enfermo.

Murió en Roma con tan sólo cuarenta y cinco años de edad y fue enterrado en la iglesia de Montserrat, edificada en buena parte por él, en un rico sepulcro del que sería despojado posteriormente.

 

Bibl.: J. Ballaró Casas y J. Serra Vilaró, Historia de Cardona, Barcelona, 1906, pág. 114; L. Pastor, Historia de los Papas, vol. IX, Barcelona, Gustavo Gili, 1910-1961, pág. 150; A. y A. García Carrafa, Diccionario Heráldico y Genealógico de Apellidos Españoles y Americanos, t. XXI, Madrid, Imprenta de Antonio Marzo, 1926, págs. 177-179; J. Bada Elías, Situacio religiosa de Barcelona en el segle xvi, Barcelona, Facultad de Teología, 1970; J. Goñi Gaztambide, “Cardona, Enrique de”, en Q. Aldea Vaquero, T. Marín Martínez y J. Vives Gatell (dirs.), Diccionario de Historia Eclesiástica de España, Suplemento I, Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Instituto Enrique Flórez, 1987, págs. 109-110.

 

César Ramos Iglesias