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María Goyri Goyri

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Biografía

Goyri y Goyri, María. Madrid, 29.VIII.1873 – 28.XI.1954. Filóloga y pedagoga. Vinculada a la Institución Libre de Enseñanza, trabajó en la Residencia de Señoritas y en el Instituto Escuela de Madrid. Contribuyó decisivamente como pedagoga e investigadora a la ampliación de la educación para las mujeres y a su incorporación al mundo laboral.

María Amalia Vicenta Goyri y Goyri nació en Madrid el 29 de agosto de 1873 en la calle de Goya número 14. Como consta en su partida de nacimiento, su madre, Amalia Goyri, tenía 23 años y era soltera, al igual que lo fue su abuela, Juana Vicenta Goyri. Salvo dos años que pasó de pequeña en Algorta con su familia materna, madre e hija vivieron siempre juntas y acostumbraban a escribirse cuando se separaban. Esa correspondencia muestra el fuerte vínculo y la complicidad que había entre ellas.

“No frecuenté ninguno [colegio]. Me enseño mi madre”: Amalia la educó en casa hasta los 12 años con un plan de estudios cuidadosamente planificado, le enseñó gramática y le hablaba en francés. Le inculcó el gusto por el ejercicio al aire libre y la inscribió en un gimnasio, así como en una academia de dibujo en la que era la única niña en una clase con otros cinco niños.

Entre 1885 y 1891 María estudió en la Asociación para la Enseñanza de la Mujer (AEM) y obtuvo los títulos de Institutriz, el de la Escuela de Comercio y el de Idiomas. La AEM fue creada en 1870 por personas del entorno de la Institución Libre de Enseñanza (ILE) para fomentar la educación de la mujer orientada hacia la formación profesional. En la Asociación ya destacaba entre sus compañeras, que la apreciaban y admiraban, y más tarde trabajó allí como profesora.

Compaginó estos estudios con los de la Escuela Normal de Maestras entre 1888 y 1891, donde la suspendieron en religión, injustamente, según ella, así que entre enero y diciembre de 1892 estudió Bachillerato por enseñanza libre. Acabó en un solo año y obtuvo sobresaliente en casi todas las asignaturas (en 1893 obtiene por fin el título de la Escuela Normal de Maestras).

En 1892 se celebró en el Ateneo de Madrid el Congreso Pedagógico Hispano-Portugués-Americano. Se debatió sobre la educación de las mujeres, un asunto que llevaba tiempo siendo objeto de controversia pública. Participaron muchas mujeres, en su mayoría profesionales de la enseñanza, pero también escritoras, médicas y estudiantes, como Carmen Rojo (directora de la Escuela Normal de Maestras), Matilde García del Real (Inspectora de las Escuelas de Niñas de Madrid), Berta Wilhemi (reformadora social y filántropa) o Emilia Pardo Bazán. María Goyri se dio a conocer por defender la ponencia de Concepción Arenal en una intervención que suscitó muchos aplausos y que después convirtió en su primer artículo: “Lo que piensan las mujeres acerca de los problemas de la educación. Una Información”.

En 1892 María Goyri ingresó como alumna libre en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Central de Madrid, junto a su íntima amiga Carmen Gallardo. Consiguió un permiso especial del Ministerio de Instrucción Pública para continuar como alumna oficial, así como un informe del claustro que constatara que su presencia no perturbaría el desarrollo de las clases. Como diría en una entrevista años más tarde: “Muy peligrosas debíamos parecer entonces las mujeres”Se licenció en Filosofía y Letras en 1896 con un expediente brillante. Hizo el Doctorado, aunque no leyó la tesis doctoral sobre “La difunta pleiteada” de Lope de Vega hasta 1909, ya casada y madre.

En la Escuela de Estudios Superiores del Ateneo conoció a Ramón Menéndez Pidal, de quien se enamoró y con quien se casó en 1900. El viaje de novios se hizo notorio porque, siguiendo la ruta del Cid, descubrieron que la tradición oral de los romances seguía existiendo en Castilla, aun cuando no hubiera constancia escrita de ellos desde el s. XVII. Tuvieron una hija, Jimena, y dos hijos Ramón y Gonzalo. Compartieron la intimidad de la vida familiar, gustos y aficiones y la pasión intelectual: trabajaron codo con codo en lo que sería una de las contribuciones más importantes a la historiografía de la lengua española. La recuperación de la tradición oral de los romances y la vida y la obra de Lope de Vega fueron las principales líneas de investigación filológica de María Goyri, que compaginó con su trabajo como pedagoga y maestra.

Pero no se dedicó exclusivamente a la investigación, también se implicó en las iniciativas feministas que surgieron en España ya en las últimas décadas del siglo XIX. En 1888-89 publicó una serie de artículos de contenido político sobre la situación de la mujer: “Crónicas femeninas”, sobre el derecho de las mujeres a la educación y la necesidad del trabajo remunerado, y “El próximo Congreso Feminista”. Este se celebró en Londres en junio de 1899, organizado por el Consejo Internacional de Mujeres que presidía la Condesa de Aberdeen. Las precursoras del feminismo como María Goyri mantenían opiniones distintas, por ejemplo, sobre el significado del sufragio femenino y los derechos políticos, tal como ella escribió: “En un Congreso feminista no podía faltar la cuestión tan reñida de los derechos políticos de la mujer […]No sé por qué es éste quizá el aspecto de la cuestión feminista que más interés despierta […] ¿Es porque les parece que lo más difícil de conquistar son los derechos políticos, y creen que, una vez logrado esto, todo lo demás está conseguido? No está mal esa aspiración, como parte integrante del problema; pero la humanidad necesita con más urgencia del esfuerzo de la mujer en otras esferas”.

El hecho de que María utilizara el término feminismo, pone de manifiesto que a pesar de que no existiera todavía en España un movimiento organizado a favor de los derechos políticos como ya había en otros países (las sufragistas americanas o inglesas), sí hubo asociaciones de mujeres que centraban sus reivindicaciones sobre todo en la educación y el acceso al trabajo.

En 1905 formó parte de la comisión especial de damas de la Unión Ibero-Americana, presidida por María Vinyals, Marquesa de Ayerbe (escritora y feminista gallega). Pusieron en marcha el Centro Ibero-Americano de Cultura Popular Femenina y María publicó “Los centros de cultura femenina” (1906).

En 1909, María y Ramón viajaron a Estados Unidos por invitación de la Universidad Johns Hopkins de Baltimore; María aprovechó para visitar escuelas y centros universitarios femeninos y en las cartas que escribió a su madre deja constancia de su admiración por las prácticas educativas y por los abundantes recursos materiales de que disponían.

En 1914 construyeron una casa en San Rafael (sierra de Guadarrama), tras muchos años de excursionismo por las sierras madrileña y segoviana; una práctica muy común entre la gente de la ILE. Antes habían veraneado en el Paular, pero su segundo hijo, Ramón, murió allí de una enfermedad a los 4 años y María no quiso volver nunca más.

En los años siguientes, María Goyri desarrolló una intensa actividad pedagógica relacionada con la Institución Libre de Enseñanza y la Junta de Ampliación de Estudios en proyectos que promovieron un desarrollo cultural sin precedentes dentro de España y la apertura y el intercambio de ideas con otros países europeos.

En 1915 se inauguró la Residencia de Señoritas para fomentar la enseñanza universitaria de las mujeres, dirigida por María de Maeztu. María Goyri fue profesora de Literatura y presidió el comité de intercambio de estudiantes con universidades femeninas norteamericanas, cuya secretaria era Zenobia Camprubí. La Residencia de Señoritas proporcionaba a las mujeres un lugar idóneo para el estudio y la convivencia. Fue un foco de creatividad y asociacionismo femenino, allí tuvieron su origen el Lyceum Club Femenino y la Asociación de Mujeres Universitarias.

En 1916 María Goyri se sumó a otro proyecto: el "Protectorado del niño delincuente", creado por Alice Pestana, cuyo objetivo era la educación social para la reinserción de menores sin hogar o con conductas delictivas.

En 1918 se inauguró el Instituto Escuela (IE) en Madrid, con el objetivo de trasladar a la enseñanza pública las prácticas educativas de la ILE. María Goyri se había implicado con entusiasmo en este proyecto, donde volcó su experiencia como pedagoga y sus conocimientos como investigadora. Redactó los programas y la metodología de la enseñanza de Lengua y Literatura Española y fue directora en la sección preparatoria y profesora. Su hijo Gonzalo fue alumno del IE y su hija Jimena, que siguió sus pasos como pedagoga, fue directora de la sección de párvulos.

En esta etapa trabajó además en la confección del diccionario Calpe, y en el Diccionario manual de la Academia de la Lengua.

En 1925 toda la familia se trasladó a una nueva casa que se habían construido en Chamartín, que se conservó durante tres generaciones y que es actualmente sede de la Fundación Ramón Menéndez Pidal y del Archivo Pedagógico María Goyri/Jimena Menéndez-Pidal. En 1926 se crea y se traslada allí el Archivo del Romancero.

En 1927 murió Amalia, su madre, que la acompañó y la apoyó siempre y había fomentado en ella la independencia de carácter, el entusiasmo por el trabajo y el respeto por la dignidad de las personas.

Durante los años 30, María Goyri continuó con sus investigaciones y su labor pedagógica en la Residencia de Señoritas y en el IE. En 1935 empezó a sintetizar años de investigación sobre Lope de Vega en un libro que abarcaba los años de juventud del poeta; como ella misma dijo: “La última conquista de Lope he sido yo”Pero el inicio de la guerra civil interrumpió este proyecto.

Su marido tuvo que salir de España; María le acompañó a Francia, pero cuando él se marchó a América invitado por distintas universidades, ella regresó y se reunió con Jimena y su familia en Segovia, donde pasaron el resto de la guerra. Un informe de la Junta Militar de Burgos de 1937 describía a María como “una de las personas más peligrosas de España”. Terminada la guerra, pudieron reunirse en la casa de Chamartín y recuperar sus archivos.

La dictadura militar cerró los centros docentes impulsados por la Junta de Ampliación de Estudios, como la Residencia de Señoritas y el Instituto Escuela. Pero en 1940, su hija Jimena Menéndez-Pidal fundó el colegio Estudio junto con dos compañeras profesoras, Ángeles Gasset y Carmen García del Diestro. De esta manera se aseguró la continuidad del proyecto pedagógico que había desarrollado la Institución Libre de Enseñanza, y de la labor de su madre.

En los últimos años de su vida, María Goyri se dedicó de lleno a su trabajo sobre la juventud de Lope de Vega. Esta obra fue la más personal de sus investigaciones, un espacio propio de trabajo y creación: “Calle por esta vez la erudición y que hable la sensibilidad”, escribió. Su entusiasmo por Lope venía de lejos y para el análisis de su obra adoptó una nueva perspectiva basada en el Romancero, que tan bien conocía. Se trataba de hilar la obra del poeta con los amores que vivió e identificar a las mujeres reales en los personajes femeninos de sus obras. Estudió y anotó los manuscritos originales y toda la obra crítica que existía sobre el autor. A medida que iba publicando, primero artículos y luego un libro recopilatorio con nuevos hallazgos, iban arreciando las críticas de otros estudiosos, que se prolongaron después de su muerte. Ella las aceptaba y las rebatía según su criterio, pero no se arredró ante el menosprecio de los académicos: “Yo no disputo; expongo datos”.

María Goyri murió el 27 de noviembre de 1954 a los ochenta y un años de edad; cumpliendo su deseo, fue enterrada sin lápida. Fue una referencia internacional como investigadora del Romancero hispánico, además de experta en Lope de Vega. Defendió siempre la capacidad de las mujeres para desarrollar cualquier actividad y ella la llevó a la práctica en una vida dedicada al estudio y a la enseñanza.

Escribió y guardó cientos de cartas que forman parte del Archivo Pedagógico María Goyri / Jimena Menéndez Pidal, puesto en marcha por su bisnieta, Sara Catalán Gutiérrez del Arroyo.

 

Obras de ~: “Lo que piensan las mujeres acerca de los problemas de su educación. Una información”, en La Escuela Moderna (febrero de 1893), pág. 81; “Crónicas femeninas”, en Revista Popular, I (16-30 de diciembre de 1898); “El próximo Congreso Feminista”, en Boletín Institución Libre de Enseñanza XXIII, nº 470, págs.131-133, 1899; Reseña a “Count Lucanor; or the Fifty Pleasant Stories of Patronio, written by the Prince Don Juan Manuel, and first done into English by James York M.D., 1868”, RHi, VI (1899), págs. 240-241; Reseña a “El libro de los enxiemplos del Conde Lucanor et de Patroni”Romania, XXIX (1900), págs. 600-602; “Notas a la versificación de Don Juan Manuel”, en Revista de Archivos, VI (1902), pág. 320; “Romance de la muerte del príncipe Don Juan”, en Bulletin Hispanique, VI (1904), págs. 29 y ss.; “Los centros de cultura femenina”, en Unión Ibero-Americana, XIX (30 de abril de 1905); “Romances que deben buscarse en la tradición oral”, en Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos (Madrid), 1907 (indicaciones prácticas sobre la notación musical de los romances por E. M. Torner, Madrid, Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas, Centro de Estudios Históricos, 1910); La difunta pleiteada (Estudio de la Literatura comparativa), Madrid, Victoriano Suárez, 1909; “Dos notas para el Quijote: Jaboneros; Duelos y Quebrantos”, en Revista de Filología Española (RFE), II (1915), págs. 33 y ss.; L. Vélez de Guevara, La serrana de la vera, ed. de R. Menéndez Pidal y ~, Madrid, Centro de Estudios Históricos, 1916; “Sobre la nota cervantina yo aseguro que...”, en RFE, XII (1925), pág. 178; Reseña a L. K. Delano, “The Relation of Lope de Vega’s Separate Sonnets to those in his Comedias”, RFE, XV (1928), págs..78-79; Reseña a B. Croce, “Realtà e fantasia nelle memorie di Diego Duque de Estrada”, RFE, XV (1928), págs.404-405; “Fábulas y cuentos en verso”. Selección y notas de~, Madrid: Instituto-Escuela, JAE, Tipografía de Archivos, 1933; “Mi Juventud”, en Diario Pueblo (3-I-1933); “Dos sonetos de Lope de Vega”, en RFE, XXII (1935), págs. 415 y ss.; “El amor niño, en el Romancero de Lope de Vega”, en Fénix (diciembre de 1936), págs. 668 y ss.; Don Juan Manuel y los cuentos medievales, selecc. y notas de ~, Madrid, Instituto Escuela, 1936 (Biblioteca Literaria del Estudiante, 27); “Sobre el ejemplo 47 del Conde Lucanor”, en Correo Erudito, año I (1940), entrega 3.ª, pág. 103; “Para el Romancero de Lope de Vega”, en Mediterráneo (Universidad Literaria de Valencia), t. II, n.os 7-8 (1944); “Para el Romancero de Lope de Vega (Sobre unas tajadas rocas)”, en Correo Erudito, año III, entrega 25-26 (1946), págs. 193 y ss. [sobre el romance pastoril “Descolorida zagala”]; “Con motivo del reajuste de unas fechas: la muerte de Doña Isabel de Urbina”, en Nueva Revista de Filología Hispánica (NRFH), III (1949), págs. 378 y ss.; “La Celia de Lope de Vega”, en NRFH, IV (1950), págs. 347 y ss.; “Reseña sobre el libro de José María Vigueira, El lusitanismo de Lope de Vega y su comedia El Brasil restituido”, en NRFH, IV (1950), págs. 412 y ss.; “El Duque de Alba en el Romancero de Lope de Vega”, en Filología (Buenos Aires), año III, n.º 3 (1951), págs. 185- 200; “La baronía de Arenós y unas cartas del Conde de Feria”, en Revista Valenciana de Filología, t. I, fasc. 4.º (1951); “Leones domésticos”, en Clavileño, Revista de la Asociación Internacional de Hispanismo, n.º 9 (mayo-junio de 1951), págs. 16 y ss.; De Lope de Vega y el Romancero, Zaragoza, Librería General, 1953 (Biblioteca del Hispanista, I); “Los romances de Gazul”, en NRFH, VII (1953), págs. 403 y ss.; “El primer milagro de San Vicente Ferrer”, “cuentecillo tradicional”, Revista Valenciana de Filología, IV (1954), págs. 85-86; La juventud de Lope de Vega. Amor y literatura (Originales inéditos, c. 1935-1953), 2016, Madrid, (eds. J.A. Cid y M. Díez Yáñez), FRMP; Una docena de romances tradicionales, 2019, Santander-Madrid, (eds. J.A. Cid y Á. López Zabalegui) FRMP.

Inéditos: Edición crítica de El Conde Lucanor; Numerosos materiales manuscritos, que incluyen transcripción de los manuscritos y varios legajos con borradores y notas de María Goyri y R. Menéndez Pidal [FRMP]; Romancero escolar [Galeradas, con anotaciones y glosario, FRMP]; Colección de cuentos y cuentecillos contenidos en el teatro clásico español; Materiales manuscritos, donde los cuentos se agrupan en carpetillas separadas según cada uno de los autores teatrales; la colección comprende varios cientos de textos, de los qué solo una mínima parte fue incluida en Fábulas y cuentos en verso, de 1922 [FRMP].

Correspondencia familiar, documentos personales y notas manuscritas en Archivo Pedagógico María Goyri / Jimena Menéndez Pidal, Fundación Ramón Menéndez Pidal, Madrid.

 

Bibl: Una Necia, “Informe”, Madrid, Archivo Pedagógico María Goyri/Jimena Menéndez-Pidal, FRMP (1897).

J. D. M. Ford, “Reseña”, en Romanic Review, I (1910), pág. 440; H. Merimeè, “Reseña”, en Bulletin Hispanique, XII (1910), pág. 230; Renier, “Reseña”, en Giornale Storico della Lettere Italiane (1910), pág. 118; E. Giménez Caballero, “El escritor visto por su mujer. Menéndez Pidal”, La Gaceta Literaria, núm. 24 (15-XII-1927), 1; L. González de Linares, “Cuando las mujeres empezaron a estudiar”, La Estampa, 29 enero, 1929; C. Conde (Florentina del Mar), “Por la infancia ajena. Doña María Goyri de Menéndez Pidal”, Revista: Semanario de Información, Arte y Letras, num.14, Barcelona, 17 julio, 1952; E. Bernis, “María Goyri” [necrología], en ABC, 3 de febrero de 1952; J. Carabias, “Una mujer cabal”, Informaciones, Madrid, 29-XI-1954; M. Gaibrois de Ballesteros, “Homenaje a la memoria de doña María Goyri de Menéndez Pidal: conferencia”, Madrid, Dirección General de Relaciones Culturales del Ministerio de Asuntos Exteriores, 1955; J.M. Caso González, “Doña María Goyri de Menéndez Pidal 1873-1954”, Arhivum, Oviedo, V (1955), págs. 205-209.; M. Alvar, “María G. Pidal, de Lope de Vega, del romancero”, en Romanische Forschungen, Bd. 67 (1956), págs. 188-189; C. Vázquez-Vigo, “Mujeres importantes. Doña María Goyri de Menéndez Pidal [Entrevista con Jimena Menéndez Pidal]”, Blanco y Negro, núm. 2488 (9-I-1960), págs. 90-93; C. Flecha García, Las primeras universitarias en España, Madrid, Narcea, 1996 (págs. 48, 137, 139-141, 149, 162, 182-185, 206, 225, 230); A. Rodrigo, Mujeres para la Historia: La España silenciada del siglo XX, Barcelona,  Ediciones Carena, 2002; págs.157-188; E. Ontañón, Un estudio sobre la Institución Libre de Enseñanza y la mujer, Valencia, Universidad Politécnica, 2003, págs. 72-74 y 155-156; J. Sáinz Moreno, En torno a un cuento anónimo original de María Goyri, Madrid, Asociación de Antiguos Alumnos de “Estudio”, 2006; M. I. Yagüe Ferrer; “Grandes figuras silenciadas por la historia. María Amalia Goyri”, Boletín del Ateneo de Zaragoza, núm 128, junio, 2006, pág.7; C. Flecha García, “Lo que piensan las mujeres acerca de la educación”, Historia de la educación. Revista interuniversitaria, 2007; R. Yanke, “Gaudeamus Igitur. Doma para indomables: María Goyri frente a la Universidad”, Campus. Suplemento El Mundo, núm.554, (10-VI-2009); M. Espín, “María Goyri (1874-1954): La pasión de la erudita”, en Mujeres en el filo de la navaja Málaga, Corona Borealis, 2012, cap. 3, págs. 83-89; I. Álvarez, “Cuando María Goyri fue a la Universidad”, El Correo, ed. Bizkaia, 26-II-2013. J. A. Cid, María Goyri: Mujer y pedagogía–filología. Orígenes familiares, recuerdos de infancia y juventud, semblanzas, bibliografía, Madrid, Fundación Menéndez Pidal, 2016; E. Ontañón Sánchez, “María Goyri. Su mundo y su entorno 1873-1954” [Tesis UCM], 2017; C. Oliart Delgado de Torres, María Goyri. Una mujer asombrosa, Madrid, Sabina editorial, 2020.

 

Carmen Oliart Delgado de Torres