Ayuda

Leopoldo Brockmann González

Biografía

Brockmann González, Leopoldo. El Puerto de Santa María (Cádiz), 6.II.1829 – Marmolejo (Jaén), 4.XI.1877. Ingeniero de Caminos.

Hijo de madre canaria, su padre fue un alemán dedicado al comercio de vinos que falleció en 1843.

Leopoldo Brockmann, se trasladó a Madrid hacia 1846 y entró en la academia de Ángel Riquelme.

Tras interrumpir los estudios por enfermedad, ingresó en la Escuela Preparatoria y de ésta pasó a la de Caminos, donde coincidió con quien habría de ser su mejor amigo, José Echegaray. Al terminar la carrera en octubre de 1853 fue nombrado ingeniero segundo y destinado a Sevilla. En 1856, a propuesta de Echegaray, fue designado profesor de la Escuela de Caminos y encargado de la clase de Dibujo de Paisaje, que se encontraba vacante por fallecimiento de Fernando Ferrant. En abril de 1857 pasó como director de las obras del canal de Castilla, para lo que tuvo que abandonar el escalafón estatal. Casó por entonces con Isabel Llanos Keats, hija de un empleado del canal y sobrina del poeta John Keats. Terminadas las obras y no pudiendo reingresar en el Estado, marchó a Italia donde construyó las líneas férreas de que era concesionario el marqués de Salamanca. Allí realizó lo más sobresaliente de su carrera profesional. Por la construcción del ferrocarril de Nápoles recibió del gobierno de Víctor Manuel la Cruz de San Lázaro y San Mauricio.

Por los ferrocarriles vaticanos, el papa Pío IX le concedió, en 1862, el condado de Brockmann.

Se reavivó en aquellos años la idea, latente desde principios del siglo, de construir un túnel para el cruce del canal de La Mancha. Leopoldo Brockmann ideó, y comentó con Salamanca, una alternativa consistente en trazar por el fondo del estrecho un camino de rodadura por el que se desplazaba un artilugio que habría de transportar los vagones de ferrocarril.

Faltó tiempo al marqués para proponer la idea a Napoleón III y éste hizo marchar al ingeniero a París para presentar un proyecto detallado. Lo desarrolló Brockmann con la ayuda de Echegaray, que acudió ex profeso desde Londres; pero, sometido a una comisión designada por el Emperador, ésta lo rechazó.

Este fracaso marcó una inflexión en la alta estima que el banquero sentía por su ingeniero.

Tras unos años de prosperidad, los negocios de Salamanca en Italia empezaron a ir mal y, hacia 1865, prescindió de Brockmann, que, entre tanto, había contraído la malaria. En febrero de 1862 había nacido en Roma su hijo Ernesto. El menor, Enrique, nació ya en Madrid, en septiembre de 1866. Como ingenua venganza contra el marqués, propuso a Echegaray la composición de un drama en verso que habría de titularse El banquero. Desarrollaron el argumento y se repartieron los actos; pero Brockmann, abrumado por los problemas, no llegó a componer más que una redondilla. Echegaray escribió él solo la obra, que estrenó con el título de La última noche.

Luchando contra la enfermedad, Brockmann emprendió con su suegro un negocio cuyo fracaso determinó la ruina de ambos. Durante los años siguientes vivió de trabajos esporádicos. “Es indecible —escribió Echegaray— lo que en ese tiempo gastó de autoridad, de talento y de vida.” Presentó una propuesta para la construcción de las presas de Híjar, en Teruel; realizó un proyecto para la reforma de la calle de Sevilla, en Madrid, y trabajó como inspector de Hacienda y en proyectos de ferrocarriles, como el de Jerez a Bonanza.

En junio de 1877 fue, por fin, readmitido en el Cuerpo de Ingenieros de Caminos; pero falleció antes de que se le adjudicase una plaza. Su familia subsistió gracias a una pensión concedida a la abuela, Fanny Keats, por la reina de Inglaterra.

 

Obras de ~: “Nota acerca de las proporciones de las máquinas locomotoras”, en Revista de Obras Públicas (ROP) (1853), págs. 121-124; Paso del Canal de la Mancha. Proyecto de un sistema para hacer la travesía del estrecho [...], Madrid, 1871.

 

Bibl.: J. Echegaray, “Apuntes biográficos sobre D. Leopoldo Brockmann”, en El Imparcial, lunes, 26 de noviembre de 1877; J. Echegaray, Recuerdos, s. l., 1917; E. Rodríguez Paradinas y F. Sáenz Ridruejo, “Un proyecto español para el cruce del Canal de la Mancha”, en ROP (mayo de 1994).

 

Fernando Sáenz Ridruejo