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Evaristo de Churruca Brunet

Biografía

Churruca Brunet, Evaristo de. Conde de Motrico (I). Izu (Navarra), 26.X.1841 –  Bilbao (Vizcaya), 3.IV.1917. Ingeniero, inspector general de Obras Públicas de Puerto Rico y director de las obras del puerto de Bilbao.

Era el hijo menor del matrimonio entre José de Churruca y Ecenarro, diputado a Cortes por Vergara, senador vitalicio y regente de la Audiencia de Zaragoza, y María del Carmen Brunet y Fernández de Arroyave. Navarro de nacimiento, siendo niño su familia se trasladó a Motrico (Guipúzcoa), de donde era oriunda. Entre sus antepasados figura el insigne marino Cosme Damián de Churruca. Evaristo estudió sus primeras letras en este municipio. En 1852 continuó su formación en el Real Seminario de Bergara. En 1856 marchó a Madrid para preparar su ingreso en la Escuela de Ingenieros, Caminos, Canales y Puertos, donde fue admitido en 1857. Tras una brillante carrera, culminó sus estudios en 1863. Este mismo año se desplazó a Murcia para realizar las prácticas reglamentarias. Dirigió la construcción de los faros de cabo de Palos y de Portmán (de primer y sexto orden respectivamente), entre otros trabajos. En noviembre fue nombrado ingeniero segundo. Formó parte de la comisión que partió a Valencia en 1865 para estudiar las inundaciones del río Júcar. Poco después, el Gobierno creó las divisiones hidrológicas y Churruca fue destinado a la de Valencia, donde permaneció hasta mayo de 1866. El año anterior había ascendido a ingeniero primero por antigüedad. Su siguiente destino le llevó a Vizcaya. De esta época data su estudio sobre la canalización de la ría de Guernica.

En enero de 1867 arribaba a Puerto Rico con el empleo personal inmediato de ingeniero jefe de segunda clase. Asumió la jefatura del Distrito Oriental. Entre los trabajos que realizó en la isla destacan el levantamiento del plano hidrográfico y estudio sobre la mejora del puerto de San Juan, la capital; trabajos ordinarios de obras públicas (destacan los puentes de Bayamón, Caguas y Mayagüez) y el proyecto y dirección de numerosas construcciones civiles y religiosas tras los terremotos de 1867 y 1868. En 1870 fue nombrado inspector general de Obras Públicas de la isla. En el ejercicio de este cargo realizó un estudio para la regularización de los riegos de los ríos del departamento de Ponce, que serviría de base a los sindicatos de riego en la administración del cultivo de la caña de azúcar.

Transcurridos seis años, Churruca solicitó al Gobierno el traslado a la Península. Antes de regresar viajó a Cuba y a los Estados Unidos, donde tuvo ocasión de conocer nuevas tendencias y materiales. Volvió a Europa y, en diciembre de 1874, fue destinado a la Secretaría de la Junta Consultiva de Caminos, Canales y Puertos, donde estuvo al frente de la Sección de Carreteras y Ferrocarriles.

En 1877, una Real Orden le nombró director facultativo de las obras del puerto de Bilbao, cargo del que tomó posesión el 27 de noviembre del mismo año. Churruca impulsó el puerto para adecuarlo a la potencia industrial vizcaína. El primer obstáculo para su desarrollo lo ofrecía la llamada “barra de Portugalete”, bancos de arena de posición variable que obstruían el flujo marítimo con la ría. En ocasiones cegaban la salida y colapsaban el tráfico. Por otro lado, el Nervión presentaba puntos negros para la navegación, carecía de profundidad y estaba falto de infraestructuras. Tales circunstancias elevaban los fletes y primas de seguros, perjudicaban el comercio en general y el del mineral de hierro de forma particular. Entre 1881 y 1887 Churruca prolongó el antiguo muelle en ochocientos metros (el “muelle de hierro”). Le imprimió una ligera curvatura para potenciar el propio cauce permanente del Nervión a través de los bancos. Dragó catorce kilómetros de la ría, suavizó el trazado y la dotó de boyas de amarre, alumbrado eléctrico, grúas y tinglados.

En 1888 comenzó a levantar su proyecto más ambicioso, el puerto exterior. Consistía en un dique situado al oeste, de 1.450 metros de longitud (rompeolas de Santurce), y un contradique de 1.072 metros (contramuelle de Algorta). Ambos convergían dejando una boca de seiscientos metros que abrigaba un espacio de trescientas dieciséis hectáreas.

Para 1908, Churruca había drenado 13.388.685 metros cúbicos del fondo de la ría. Como resultado de las mejoras se duplicó el volumen de agua que entraba en el estuario con las mareas. En menos de veinte años, el puerto bilbaíno pudo quintuplicar su movimiento (de 11340.399 T en el ejercicio 1878- 1879 a 51792.804 T en el de 1896-1897), y triplicar la cabida media de los buques que llegaban a la ría.

Se mantuvo al frente de las obras hasta finalizar las labores exteriores y dejar proyectadas las que habían de realizarse en el interior de la ría. En 1902 se terminaba de construir el rompeolas y, un año más tarde, el contradique. En 1906 iniciaba la construcción del muelle de la Reina Victoria para trasatlánticos, de seiscientos veintisiete metros de longitud. En 1908, desoyendo los ruegos de cuantos le conocían, se retiró de su cargo aduciendo la cercanía de sus sesenta y siete años, edad fijada para la jubilación forzosa.

Tanto la Corte como las autoridades locales reconocieron sus méritos en numerosas ocasiones. Durante su destino en Ultramar, el Gobierno de España le había concedido la encomienda de Isabel la Católica en agradecimiento por su labor en la isla. En 1880 le otorgó la Cruz de Carlos III, y siete años más tarde la Encomienda ordinaria de Isabel la Católica. La misma reina regente, María Cristina, le entregó personalmente la Gran Cruz de Isabel la Católica, también en 1887, en el último bloque del muelle de Portugalete.

A raíz de la concesión, la Cámara de Comercio de Bilbao realizó una suscripción para regalarle las insignias correspondientes en pedrería fina y brillantes. En octubre de 1901 Churruca fue ascendido a inspector general de primera clase, dada su antigüedad. En 1902 recibió la legión de honor del Gobierno francés. Los honores culminaron en 1908 con la concesión del título de conde de Motrico.

Churruca fue un hombre serio, trabajador y tenaz. Amante de su tierra, cultivó la lengua vernácula vasca o euskera, a la que dedicó varios ensayos filológicos.

Recibió múltiples muestras de respeto y homenajes con motivo de su retirada. El Ayuntamiento de Bilbao le nombró hijo adoptivo de la villa. Murió en ésta, y su cadáver reposa en el panteón familiar de Motrico.

 

Obras de ~: [Reproducción de Memoria[s] anuales de las obras de Puerto correspondientes a los años 1880-1881, 1888- 1889 y 1904-1905 en] “Antecedentes históricos de las obras de encauzamiento de la ría de Bilbao”, “Resumen descriptivo de las obras proyectadas y ejecutadas para mejora de la ría y puerto de Bilbao, desde que se constituyó la Junta de Obras hasta 1º de Julio de 1889” y “Resumen descriptivo de las obras llevadas á cabo por la Junta de Obras y en especial de las del puerto exterior”, en E. Calle Iturrino, Don Evaristo de Churruca y Brunet, primer Conde de Motrico. Héroe civil, vencedor del mar y propulsor de la prosperidad económica de Vizcaya, Bilbao, Junta de Cultura de Vizcaya, 1961, págs. 1-62, 63-116 y 116-142, respect.; VV. AA., La ROP a través de sus autores. Escritos publicados en la Revista de Obras Públicas, t. III. Evaristo de Churruca (1841-1917), Madrid, Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, 2003 (ed. especial con motivo del 150 aniversario de la Revista de Obras Públicas, 1853-2003).

 

Bibl.: A. de Gorostidi Guelbenzu, “Evaristo de Churruca”, en Euskal-Erria (EE), 47, 2 (1902), págs. 380-383; Homenaje a Churruca. Apuntes biográficos del Excmo. Sr. D. ~, Conde de Motrico. Antecedentes históricos y resumen descriptivo de las obras de mejora de la Ría y Puerto de Bilbao, Bilbao, Emeterio Verdes, [1908]; J. Bengoechea, “D. Evaristo de Churruca, conde de Motrico”, en EE, 76, 1 (1917), págs. 289, 295-300; “Berrizale”, “Evaristo de Churruca”, en Euskalerriaren Alde (EA), VII (1917), págs. 238-240; E. de Urrutia, “Evaristo de Churruca”, en EA, XVIII (1928), págs. 67-68; VV. AA., En conmemoración del 75 aniversario de la constitución de la Junta de Obras del Puerto de Bilbao, 1952, Bilbao, Escuelas Gráficas de la Santa Casa de Misericordia, [1952]; E. Calle Iturrino, Don Evaristo de Churruca y Brunet, primer conde de Motrico. Héroe civil, vencedor del mar y propulsor de la prosperidad económica de Vizcaya, Bilbao, Junta de Cultura de Vizcaya, 1961; L. V. García Merino, “Ría, puerto exterior, superpuerto. Tres etapas en la proyección de Bilbao hacia el mar”, en Lurralde, 4 (1981), págs. 129-165; J. J. Alzugaray, Ingenieros egregios, Madrid, Ediciones Encuentro, 1989, págs. 82-84.

 

Elena Legorburu Faus