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Constancio I

Biografía

Constancio I. Constancio Cloro. Caius (o Marcus) Flavius Valerius Constantius. Área de los Balcanes (¿Illyricum. Serbia o Croacia?), 31.III.c. 250 – Eburacum (York, Britannia), 25.VII.306. Emperador de Roma (293-306).

Es el único de los miembros de la primera tetrarquía del que no se conoce, ni siquiera aproximadamente, su lugar de nacimiento, tan sólo se cuenta con la noticia de Aurelio Víctor (Libro de los Césares, 39, 26) de que todos ellos fueron originarios del Illyricum, en la región balcánica. Se sabe que Maximiano nació en las cercanías de Sirmium (Serbia), Galerio en Romuliana (Serbia) y Diocleciano en Salona (Croacia), por lo que en ese contexto regional hay que situar, de acuerdo con Aurelio Víctor, también a Constancio I.

Por el Laterculus de Polemius Silvius se sabe que nació el 31 de marzo de un año que habría que situar hacia el 250 atendiendo a su temprano servicio en el ejército de Aureliano (270-275). Aunque una tradición creada seguramente por su hijo Constantino I le hacía descender del emperador Claudio II (268-270) y formar parte de un linaje imperial (Eutropio, Breviario, 9, 22, 1), es probable que fuera realmente de origen humilde como otros emperadores contemporáneos.

A juzgar por los nombres de sus hijos, sus padres pudieron ser Flavius Dalmatius y Iulia Constantia.

Su nombre de pila fue Iulius Constantius (Aurelio Víctor, 39, 24), aunque a partir del siglo vi se incorporó a su denominación el epíteto Chlorus (Zonaras, Epítome histórico, 12, 31).

De su temprana unión hacia 270 con Helena nació el futuro emperador Constantino I. Hacia el 289 repudió a Helena (Eutropio, 9, 22, 1; Aurelio Víctor, 39, 25) y contrajo matrimonio con Flavia Maximiana Theodora, hija biológica de Eutropia y del prefecto del pretorio Afranius Hannibalianus e hija adoptiva del emperador Maximiano. De este matrimonio nacieron seis hijos (Eutropio, 9, 22, 1), todos ellos hermanastros de Constantino I: Flavius Iulius Constantius, Flavius Dalmatius (cónsul del año 333), Flavius Hannibalianus, Flavia Iulia Constantia (casada luego con el emperador Licinio I), Anastasia y Eutropia.

La primera parte de su carrera sólo es conocida por el Anonymus Valesianus, una crónica escrita después del año 337 y conocida por un códice renacentista, según la cual fue inicialmente protector, quizá en el ejército de Aureliano en Siria hacia los años 271/272; en tiempos del emperador Probo (276-282) fue tribuno militar y, más tarde, en tiempos de Carino (283-285) fue gobernador con rango ecuestre de la provincia de Dalmacia (protector primum, exin tribunus, postea praeses Dalmatiarum), extremo confirmado por Flavius Vopiscus en su biografía del emperador Carino (Historia Augusta [HA], Caro, 17, 6) y por inscripciones. Durante el gobierno de su suegro, el emperador Maximiano (285-310), fue prefecto del pretorio (288-293). Si se hace caso a Vopiscus (HA, Caro, 17, 6) Constancio era el candidato de Carino para suceder a Caro (282-283), aunque el desarrollo posterior de los acontecimientos y la proclamación de Diocleciano (284-305) alteraron todos estos planes.

Con la constitución de la primera tetrarquía, el 1 de marzo del año 293 (Panegiristas Latinos, 4, 3, 1) se convirtió en César de Maximiano (Eutropio, 9, 22, 1; Aurelio Víctor, 39, 24), adoptando el nombre oficial de Flavius Valerius Constantius. Se le asignó el control de Britannia y la Galia, incluyendo la frontera renana; por ello, su primera residencia oficial fue Treveris (Trier, Alemania) —que por aquellos años impulsó su programa urbanístico y puso en marcha su ceca—, sustituida ocasionalmente desde el año 296 por Eburacum (York) y Arelate (Arlés).

Nombrado cónsul ya para el año 294, Constancio se mantuvo durante los años siguientes en el área que le había sido asignada, conteniendo la frontera norte y vigilando al mismo tiempo los movimientos de Allectus (293-297), el usurpador británico que había eliminado a Carausius (286-293) —el antiguo colaborador de Maximiano en la lucha contra los Bagaudas gálicos—, que mantenía bajo su poder Britannia como parte desgajada del Imperio Romano.

A comienzos del 296, y antes de iniciar la campaña africana que le haría atravesar Hispania, Maximiano se trasladó al Rhin para contener esta frontera mientras Constancio I cruzaba a Britannia para hacer la guerra a Allectus (Panegiristas latinos, 4, 13), derrotado y muerto seguramente en ese año 296 en que Constancio ocupaba su segundo consulado. La victoria sobre Allectus se celebró en Trier el 1 de marzo del 297 (Panegiristas latinos, 4, 2, 2). En los años siguientes, aún como César de Maximiano, sus actividades se centraron en el control de la Galia, cuya paz se quebró el año 298 por la irrupción de los Alamanes, que habían cruzado la zona del alto Rhin empujados por los Burgundios.

Con la renuncia al trono de Diocleciano y Maximiano el 1 de mayo del año 305, que daba paso a la segunda tetrarquía, Constancio I se convirtió en Augusto, teniendo como pareja a Galerio y como César a Severo. A partir de entonces, a los territorios de Britannia y Galia que ya administraba, se le añadió la Península Ibérica.

Quizá ese mismo año 305 emprendió la segunda y última campaña en Britannia, durante la que se deterioró su salud hasta el punto de pedir a Galerio en el año 306 que dejara reunirse con él a su hijo Constantino.

Pese a las reticencias de Galerio, y tras una rocambolesca huida que se conoce por el relato de Lactancio, Constantino I alcanzó Britannia a tiempo de recibir el imperium de su padre Constancio I, que moría en York el 25 de julio del año 306 (Lactancio, 24, 8). Aclamado como sucesor por las tropas, la irrupción en escena de Constantino I consagraba la ruptura del sistema tetrárquico.

Durante el año en que Hispania estuvo administrada por Constancio I (1 de mayo del 305 a 25 de julio del 306), algunas ciudades de la Península Ibérica saludaron con inscripciones honoríficas el ascenso a la condición de Augusto de su nuevo gobernante, de quien se esperaba el mismo interés por contener la presión mauritana que había mostrado su predecesor Maximiano. De estos meses datan dos pedestales honoríficos con estatua de Córdoba, uno de ellos dedicado por el gobernador provincial de la Baetica Octavius Rufus, otro financiado por la ciudad de Singilia Barba (Antequera, Málaga) y un cuarto de Coimbra, en el que la civitas Aeminiensis rindió homenaje al nuevo Monarca.

 

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Juan Manuel Abascal