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Joan Antoni de Boixadors de Pinós y de Rocaberti

Biografía

Boixadors de Pinós y de Rocaberti, Joan Antoni de. Juan Antonio de Pacs. Conde de Zavellà (V). Badalona (Barcelona), 1672 – San Pier d’Arena, Génova (Italia), 1745. Virrey austracista de Mallorca.

Hijo de Joan de Boixadors y de Rocaberti, y de su segunda mujer, Teresa de Pinós, era conocido también por Juan Antonio de Pacs, por ser el administrador del patrimonio de esta familia mallorquina, lo que le dio gran importancia en aquella isla. Fue el quinto conde de Zavellà, el séptimo conde de Peralada, el quinto marqués de Anglesola y vizconde de Rocaberti. Destacó como militar, político, músico y erudito. Estudió música en el monasterio de Montserrat, donde llegó a componer algunas piezas musicales, de las que se conservan dos misereres a cuatro voces de 1687. Escribió diversos trabajos en catalán. Como militar, fue capitán de la coronela de Barcelona, que defendió la ciudad durante el sitio del mariscal Vendôme en 1697. En 1700 participó en la fundación de la Acadèmia dels Desconfiats de Barcelona, de la que llegó a ser su presidente. En 1701 fue uno de los embajadores elegidos por el Consell de Cent barcelonés para presentarse ante María Luisa de Saboya, que llegaba a Cataluña para casarse con Felipe V. Lo hizo en la villa gerundense de Hostalrich. Austracista de primera hora en la Guerra de Sucesión, no fue, sin embargo, investigado cuando falló el alzamiento de 1704. Después se presentó inmediatamente al archiduque, en 1705, cuando éste llegó a Cataluña. Fue elevado por Carlos de Austria a la Grandeza de España el 16 de octubre de 1705, antes de que aquél entrara en la Ciudad Condal. Después pasó a Valencia.

El 5 de abril de 1706 fue nombrado ayudante del nuevo Soberano y participó en la defensa de Barcelona durante el sitio borbónico de ese año. A finales de septiembre se dirigió a las Islas Baleares, como ministro plenipotenciario del archiduque Carlos en la escuadra angloholandesa que mandaba el almirante Leake. Previamente había movido de manera eficaz los hilos de la conspiración en favor de la causa proaustracista en las islas. Contaba con un fuerte arraigo e importantes relaciones en Mallorca. Sus relaciones de parentesco con poderosas familias mallorquinas fueron aprovechadas para fomentar la formación y pujanza de un partido austracista al que se adhirió parte de la nobleza de la capital, ante las presiones de su suegro, Francesc Sureda de Santmartí. Este partido supo en el momento oportuno imprimir el correspondiente viraje político en Mallorca. Primero logró adueñarse sin dificultades de Ibiza. El 24 de septiembre de 1706, las atalayas de Mallorca anunciaron con diez fuegos la llegada de la flota. La expedición apenas encontró oposición, fue prácticamente un paseo militar y se apoderó de la isla sin librar ningún hecho de armas, aunque no contara con la colaboración de las principales autoridades insulares. En la capital mallorquina, una vez firmadas las capitulaciones, fue jurado nuevo soberano, el 4 de octubre, Carlos III. La falta de cobertura naval motivó que el movimiento no triunfara en Menorca. Zavellá, ministro plenipotenciario, fue quien, en nombre del archiduque Carlos, juró los fueros y privilegios del reino. A continuación expulsó a las autoridades y a los partidarios filipistas de la isla. El 25 de noviembre de 1707 recibió el título de virrey, convirtiéndose en el primer virrey de Mallorca designado por Carlos de Austria.

Durante los primeros meses de su mandato, se vio obligado a enviar al destierro a varios proborbónicos, como el obispo, diversos jesuitas y caballeros, además de todos los franceses que moraban en la isla. Sus servicios le valieron el nombramiento de gentilhombre de Cámara de Su Majestad. El archiduque nombró a sus gentileshombres de cámara en diversas promociones. El 18 de agosto de 1707, con motivo de la publicación de su casamiento, le designó para tal honor entre otros. En septiembre de 1708 tuvo lugar la conquista británica de Menorca, para la que recaudó un donativo importante en Mallorca. Ejerció el cargo de virrey de Mallorca hasta noviembre de 1709, en que fue sustituido por el marqués del Rafal. De nuevo en Barcelona, fue director de la capilla de música del Palacio Real a partir de 1709. En 1710 participó en el sitio de Morella, con el título de virrey de Valencia. En septiembre de 1711 acompañó al archiduque a Viena y desde allí realizó sin éxito gestiones diplomáticas para que las tropas imperiales no evacuasen Cataluña.

Joan Antoni de Boixadors fue uno de los primeros exiliados políticos de España, junto con su familia, por su militancia austracista. Vivió casi treinta y cinco años en el destierro. Entre 1717 y 1721 fue director de la Capilla Imperial de Música de Viena. Su palacio en esta ciudad brilló en el ámbito musical, donde españoles y vieneses pudieron disfrutar de conciertos y de ópera italiana. El 26 de noviembre de 1721 recibió la Orden del Toisón de Oro. No se acogió a la amnistía decretada por Felipe V, con motivo de la firma de la Paz de Viena de 1725. En 1723 solicitó permiso para que su hijo mayor pudiera pasar de Barcelona a Roma para poder perfeccionar su educación, autorización que le fue concedida por el Gobierno español. Entre 1731 y 1740 fue miembro del Consejo de España y presidente del Consejo Supremo de Flandes. Según el poeta Apostolo Zento, era una de las personas más influyentes en Carlos VI. En Viena fue uno de los principales benefactores de la iglesia de Montserrat, fundada en 1639 por monjes catalanes, y para cuyo embellecimiento pagó algunas obras.

En Viena contrajo segundas nupcias con Francesca de Berg y d’Arrendorf, tras haber estado casado previamente con la mallorquina Dionisia Sureda de Santmartí y Zaforteza. Boixadors de Pinós fue el más persistente de todos los austracistas exiliados. A la muerte del Emperador, en 1740, ante la animadversión de su esposa Isabel de Brunswich y de su hija, María Teresa —que tuvo un talante muy distinto hacia los españoles que aún quedaban en el Imperio—, dejó sus cargos en Viena y se retiró a Italia, cerca de Génova, donde murió.

 

Bibl.: F. Porcel Zanoguera, Mallorca durante el primer período de la guerra de Sucesión a la Corona de España, Palma, 1921; F. Duran Canayameras, Els exiliats de la guerra de Successió, Barcelona, Rafael Dalmau, 1964; J. Amelang, La formación de una clase dirigente: Barcelona, 1490-1714, Barcelona, Ariel, 1986; J. Albareda i Salvadó, Els catalans i Felip V, Barcelona, Vicens Vives, 1993; V. León Sanz, Entre Austrias y Borbones. El Archiduque Carlos y la monarquía de España (1700-1714), Madrid, Sigilo, 1993; I. Germán Torres, “La Academia de los Desconfiados”, en Pedralbes, 13-II (1993), págs. 565-572.

 

Josep Juan Vidal