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Alonso Remón

Biografía

Remón, Alonso. Vara de Rey (Cuenca), 1561 – Madrid, 23.VI.1632. Mercedario (OdeM), cronista, licenciado por Alcalá y celebrado escritor y predicador.

Nació en Vara de Rey, municipio de Cuenca, que llegó a tener ochenta casas de hidalgos. Queda cerca de Sisante, en terreno escabroso. Sin que se pueda precisar día ni mes, sí el año que, con toda probabilidad, es el de 1561, y no 1560, como señalan algunos. De cualquier manera, se trata de un cálculo exacto a partir de las fechas ofrecidas en las matrículas de la Universidad de Alcalá, dado que no existen libros de bautismo del siglo XVI, ni XVII, en Vara de Rey. Como primogénito, le ponen el nombre de su padre, Alonso Remón. La madre se llamaba Catalina López de Araque.

Hardá afirma que sus padres eran naturales de Madrid, pero no consta por ningún otro documento.

Se sabe que tenía una hermana de su padre —tía suya carnal— monja venerable, sobre quien escribirá Relación de la vida y muerte de la sierva de Dios María de San Francisco, de la Orden Tercera del Seráfico padre [...] (Biblioteca Nacional de Madrid, R-Varios, 139-147).

Citado por Fernández Nieto en Investigaciones sobre A. Remón (1974, pág. 15). Los abuelos de Remón, según propio testimonio, eran Fernando Remón y Catalina Sánchez de Onrubia, “gente de mediano estado, pero con nobleza y limpieza, la limpieza pública y notoria calificadísima, con infinitud de actos positivos, y la nobleza, como consta, en donde son originarios, que es Villafranca, Consuegra [Toledo]”. Tenía otros tíos, además de la monja franciscana, que se llamaban Francisco, Juan y Julián. También era familiar suyo —según afirma— Benito López de Araque, autor de una breve Relación de las fiestas de San Pedro Nolasco, editada en Madrid en 1629. Benito hace saber que fue el Provincial de Castilla, Fray Blas de Tineo, quien tomó la resolución de celebrar estos festejos, que iba a organizar y presidir Alonso Remón. Al referirse a la comedia sobre San Pedro Nolasco, da fe de que se encomendó a Lope de Vega, y que la representó Roque de Figueroa: primero a su Majestad “con grandes galas y apariencias, acudiendo el convento a todo lo necesario”; el martes se hizo la representación al señor presidente de Castilla y señores del Consejo Real; al día siguiente, al señor presidente y señores del Consejo de Aragón, y, finalmente, al mismo convento de la Merced y religiosos. De ello, se tratará más abajo.

Hoy la crítica remoniana da como casi seguro que Guía y aviso de forasteros que vienen a la Corte —editada a nombre de Antonio Liñán y Verdugo, en Madrid, 1620— es obra de Alonso Remón, y en ella existen datos autobiográficos de su autor, mezclados acaso con otros imaginarios, tomemos como real lo que afirma respecto a sus primeros estudios. “Desde siete años [1568], poco más, en los primeros estudios e Gramática, pasé y viví con los padres de la Compañía de Jesús en Belmonte, y luego los demás de la vida lo he pasado en Alcalá [...]” (Aviso segundo). Partimos, pues, de esta afirmación para dar por hecho que hizo sus estudios de humanidades con los jesuitas de Belmonte, no lejos de su pueblo, con quienes pasaría unos nueve años. El 30 de octubre de 1577, a sus dieciséis años, está ya matriculado en la Universidad de Alcalá de Henares en Lógica y Dialéctica. Junto a él, otros estudiantes de Vara de Rey y San Clemente, entre ellos un Miguel Sánchez de Remón —que podría ser familiar suyo—, y Maximiliano Céspedes, de Olmedo. (Recuérdese que más tarde, siendo médico de su Majestad, hace un discurso apologético en honor del autor de la Guía, de quien dice: “Al autor conozco más ha de treinta años, y profeso su amistad, y alcanzo el caudal de su ingenio y sé la facilidad y suavidad de su lengua y buen corte de pluma; pero, aunque en muchos trabajos suyos me he hecho público defensor, en este no sólo he querido serlo de palabra, sino por escrito [...] Avísole que, como el Autor escribe avisos y no enredos, a lo desnudo avisa y a lo callado escarmienta”).

Sigue matriculado Remón al año siguiente en Alcalá, entre los Físicos y Filósofos. (Archivo Histórico Nacional [AHN], Libro de matrículas de la Universidad de Alcalá: “Also Ramón de bara de Rei —cuqca— 17”. Se precisa su edad). El 21 de noviembre de 1579 está matriculado en dicha universidad como “Methaphisici discipuli de dr. Cubillo”. Se dice aquí que su patria es “Onrubia” —señalo que este municipio no está lejano del de Vara de Rey, aunque situado al este del río Júcar— que le dará pie a Lope para rimar “Júcar con San Lúcar” en sus versos laudatorios —a los que aludiré más tarde—, leve desliz del amanuense, siguiendo exactos el nombre y la edad, dieciocho años, que son los que le llevará a Tirso, que nace este mismo año en Madrid. A sus diecinueve años, el 27 de mayo toma ya parte en un acto académico, siendo bachiller, en “Responsiones magnas” dice el Libro de matrículas; y se matricula en Teología el 7 de enero de 1581. Consta su edad: “20 años”. Y vuelve a matricularse el 21 de octubre de dicho año en la misma disciplina. (Todos estos datos precisos están en el AHN, Libro de Matrículas de la Universidad de Alcalá, entre 1574 y 1581-1582. Fernández Nieto los editó, por vez primera, en su obra de Investigaciones sobre Alonso Remón). A pesar de que este autor suponga que Remón pudo frecuentar la Universidad de Salamanca, y que lo dé por hecho G. Placer, la verdad es que finaliza con su licencia en Alcalá los estudios universitarios.

Sus contemporáneos le llamarán siempre el “Licenciado Ramón”, cambiando la vocal sin razón alguna, pues él siempre firmó como “Remón”.

La primera poesía suya que conocemos es un soneto, en los preliminares de la obra de Jerónimo de Huerta Florando de Castilla, Lauro de Caballeros, con aprobación de Alonso de Ercilla; Alcalá, 1588”. Lo reproduzco, modernizando su escritura. Soneto del Licenciado Remón y Araque: “Álzase el tiempo, y el calor se antuvia. / Trueca en estío el sol la primavera, / y el labrador del fruto desespera / porque, sin él, la espiga el tronco enrubia. // Cuando se espesa el aire y cae la lluvia / sobre las secas mieses, de manera / que colma el grano y el color de cera, / dan con sazón la hoja y caña rubia. // Sin ella, y sin razón, iba el estío / de olvido eterno la española gloria / y a la esperanza de la fama muerta, //cuando cayó del cielo este rocío /que a Castilla da el fruto de su historia, / en la fertilidad de vuestra huerta./ En Florando despierta / vuestra lengua el Aquiles / y él en vos resucita un otro Homero”.

Notamos cómo aquí utiliza el segundo apellido materno, como segundo suyo —caso único—; y se ve, ya aquí, el regusto de Remón por usar vocablos arcaizantes: “antuviar”, “enrubiar” ... Es constante en las pocas piezas que nos quedaron de su gran producción perdida, por no interesarse en publicarla. Se conocen sus veintitrés “Aprobaciones” a obras de ilustres escritores contemporáneos, entre 1599 y 1631. Placer las dio a luz en la revista Estudios, en números sucesivos.

El 2 de marzo de 1592 otorga un poder a Gaspar de Porres, “autor de comedias”, para embargar su comedia San Juan Bautista, que le habían robado. Es ya presbítero. Puede verse en el Archivo Histórico de Protocolos de Toledo, del Notario B. Tamayo, 1592.

Lo reproduce San Román. Con Lope, Remón fundamentó el teatro en el “arte nuevo de hacer comedias”.

Pero es extraño que no las recogiese en ninguna publicación, cuando sigue en contacto con los dramaturgos de la Corte. Hoy las pocas que se conservan no nos parecen de gran calidad literaria, ni dramática.

Ciertamente debió de gustar al público sencillo, pero no admiten comparación con ninguna de Lope, Tirso o Calderón. ¡Y sin embargo recibió enormes elogios, como veremos! En 1594 escribe otra comedia, San Jacinto, dominico polaco recién canonizado: El 17 de abril de dicho año. Se documenta su estancia en Toledo, donde vuelve a aparecer firmando un documento a favor del licenciado Juan Delgado, curial de Roma, residente en la Corte de Madrid, sobre un breve de Su Santidad para que la monja de San Pablo, María de la Asunción, pueda cambiar de monasterio: “El Licenciado Alonso Remón, clérigo, presbítero, vecino que soy desta ciudad de Toledo [...]”. (Archivo Histórico de Protocolos de Toledo, notario B. Tamayo, 1594, fol. 271. Lo recoge Francisco de B. San Román, Lope, los cómicos toledanos y el poeta sastre, Madrid, 1935, pág. 18. Sigue Remón firmando dedicatoria —con Lope y Quevedo— a Lucas Rodríguez, escritor de Alcalá: Conceptos de divina poesía.... Y escribe el auto de El hijo pródigo (1599). El 20 de enero de 1601 está en Alcalá, y firma siempre “El Licenciado Remón”, con ocasión de 200 reales que recibió del Rector de dicha Universidad, Pedro Ruiz Malo, por un Auto, para representar a los Reyes, y unos “jeroglíficos” para pintar y poner en Escuelas Mayores. El 24 de septiembre de 1602 aparece en Madrid, con ocasión de 140 reales de plata castellanos que recibirá como “vecino de Madrid”. Por estas fechas sigue vendiendo comedias suyas. Así al año siguiente, el 18 de enero de 1603 —y no 1602, como indica F. Nieto— los “autores de comedias” A. Granados y P. de Valdés —vecinos de Toledo y Valladolid, donde se hallaba la Corte— compran ciertas comedias nuevas para representar por vez primera. Entre ellas, la de Remón, Roldán Casado.

Y el 21 de dicho mes y año vende, por intermediario, tres comedias A. Remón: La fundación de la Orden de la Santísima Trinidad, El rey por su ingenio, y El señor don Juan de Austria en Flandes. Al año siguiente prologa las Relaciones de Don Juan de Persia. Maximiliano de Céspedes, amigo de Remón, le dedica, además, un soneto. Y Remón mismo da forma literaria a estos relatos, escritos en lengua no castellana. También incluye otro soneto en honor de D. Juan de Persia.

En 1604 ingresa en la Merced de Toledo, donde profesará el 24 de agosto del año 1605. Tirso convive con Remón en Toledo este año, según afirma en su Historia, I, fols. 301v.-302r. de su obra manuscrita, conservada en la Academia de la Historia de Madrid, que aparecen en la príncipe señalados. Dice Remón, con ocasión de encontrarse en el refectorio de Toledo, al hacer obras, “un cuerpo entero y oloroso”, este año de 1604, que se trataba de fray Hernando de Valdés.

Y agrega Tirso: “Halleme yo presente al sacarse estos cimientos, siendo conventual de aquella cassa, y tube en mis manos el referido cuerpo”. Y más abajo precisa: “No me acuerdo, con todo esso, de la tal sobrepelliz o roquete, que Remón afirma, aunque también como yo se se alló presente entonces”. Siendo novicio en Toledo se le concede un premio por haber compuesto unos autos sacramentales para el Corpus: tres ducados para un regalo, que se deben al Cabildo catedralicio, que firma el 14 de junio de 1605. Profesa hacia sus cuarenta y cuatro años en la Merced de Toledo, el 24 de agosto de este año. Tirso —como mercedario— tenía más de cuatro años y medio de antigüedad que Remón. Éste escribe en el Libro de Profesiones algo que después no cumpliría: “Es mi voluntad llamarme desde hoy fra. Alonso de Jesús y San Benito”. En 1607 vuelve a coincidir con Tirso —que acababa sus estudios de Teología— en la misma comunidad de Toledo.

Doña Blanca de los Ríos no lleva razón cuando afirma: “No ha de confundirse este fray Alonso Romo con fray Alonso Remón”. Pues es el mismo: no supo descifrar la firma de Remón, siempre la misma. Poseo fotocopia del documento donde firma Remón arriba, a la derecha, y Téllez abajo, a la izquierda. Remón no aparece en Toledo en documento mercedario del 5 de noviembre de 1608. Seguramente estaba ya de conventual —donde lo será de por vida— en el convento madrileño, casa provincialicia de Castilla y generalicia de la Orden. De hecho el Secretario padre fray Francisco de Benavides —que saca a luz la obra póstuma de la Segunda Parte de la Historia de la Merced, de Remón— , en el Proemio afirma: “Por tiempo y espacio de más de de veinticuatro años predicó en esta Corte”.

Lo cual es una confirmación de lo dicho.

Interrumpo aquí el resto de la cronología remoniana, y diré sencillamente que, en estos años madrileños, que son su vida entera de mercedario, prácticamente, publicó multitud de libros, más bien pequeños, por voluntad propia —a fin de que fueran leídos por la mayor parte del público—, y aproveche su lectura. Todos ellos son obra de su ingenio y su capacidad de trabajo.

También hizo 23 Aprobaciones a obras de autores célebres.

Sin embargo, no publicó ninguna comedia. ¿A qué se debe esta anomalía, al menos aparente? ¿A su renuncia al teatro, por ser fraile? Creo que no, pues, de hecho, aceptó que se hayan publicado en 1629, en Jaén, las dos partes de su obra El Español entre todas las naciones y clérigo agradecido. Y estuvo en relación con Lope y otros autores de comedias. Afirmo, con todo —en contra de la opinión que viene reiterándose desde 1935, por San Román, y le sigue Serna López (1983), además del padre G. Placer, que siempre afirmó que Remón colaboró con Lope, en la comedia De cuando acá nos vino— que la letra de la segunda parte, manuscrito conservado, y manejado por muchos eruditos, en la Biblioteca Nacional de España (BNE), no es de Remón.

Cuantos lo afirmaron, desconocían la letra de Remón.

Existe un dato nuevo, ignorado por la crítica literaria remoniana: fray Alonso Remón perteneció al grupo de Arias Montano, y demás humanistas que estudiaron en Alcalá, y se opusieron a la veracidad de los “bronces del Sacromonte de Granada”. Y cayeron en desgracia de Felipe II. Acaso esto explique el que residiera siempre en la Corte, bajo la mirada atenta de los reyes, y el que no haya desempeñado cargos en la Orden. Sólo el de Cronista e Historiador de la Orden en castellano, a pesar de su prestigio, y el título de predicador. Debo esta noticia al malogrado catedrático de clásicas de la Universidad de León, doctor Morocho Gayo. (La Universidad de León comenzó la edición crítica de su obra completa).

Fue elogiado ampliamente por los grandes autores contemporáneos suyos: Agustín de Rojas, Antonio Navarro, Cervantes, Lope, Quevedo, Montalbán, incluso el “autor de comedias” —si mal poeta y plagiario— Andrés de Claramonte. Cervantes le llama “Un Licenciado de un ingenio inmenso”. Quevedo dice: “Me acuerdo yo antes que, si no eran comedias del buen Lope de Vega y Ramón [todos le suele llamar así], no había otra cosa”. Sin duda que su teatro debió de gustar, sobre todo al pueblo. Afirma él mismo haber escrito doscientas comedias. ¿Dónde están? Las pocas que conocemos no nos parecen “geniales”.

¡Palidecen ante las de Tirso, por ejemplo! Su obra en prosa es amplia, y utilizó seudónimos que ignoramos.

Fallece en Madrid el 23 de junio de 1632.

 

Obras de ~: Relaciones De D. Juan de Persia dirigidas a la Majestad Católica de Felipe III, Rey de las Españas, y Señor nuestro [...], Valladolid, en casa de Joan de Bostillo, en la calle de Samano, 1604; Epítome Theologiae Morales, Madrid, 1612; Epítome Theologiae Ecclesiasticae, Madrid, 1612; Epítome Theologiae Sacre Scripturae, 1612; Resolitionis Conciliorum, Madrid, 1612; Las burlas y enredos de Benito [comedia], Córdoba, 1613; De la Concepción purissima de N. Sª Ocho discursos predicables, Madrid, Luis Sánchez impresor del Rey nro. Señor, 1616; España sagrada y Arte para los nuevos predicadores, Madrid, Andrés Grande, 1616; Recopilación breve y devota de algunas colaciones y dotrinas de quatro singularissimos y esclarecidos Religiosos de la Orden del Seráfico P. S. Francisco [...], Madrid, Luis Sánchez impresor del Rey nuestro señor, MDCXVI; Historia de la Imagen de la Madre de Dios de los Remedios, que está en el Convento de N. Señora de la Merced de Madrid [...], Madrid, Viuda de Alonso Martín, 1617; Interpretatio nominum, Virorum, Mulierum, Populorum, Idolorum, Urbium, Fluviorum, Montium, caeterrumque locorum, quae Hebraici, et Graece Bibliis sparsa leguntur, ex genuino in Mysticos sensus pro quadringentis concionandi scopis seu thematis ea Latine reddens: Etimologiae Sacrae, Madrid, apud Ludovicum Sanctium, 1617; Vida y muerte del siervo de Dios Don Fernando de Cordova y Bocanegra; y el libro de las Canciones y Doctrinas espirituales, que hizo y recopiló en el tiempo de su penitencia el año 1588, Madrid, Luis Sánchez, MDCXVII; La Vida del siervo de Dios Gregorio López, natural de Madrid: añadida de nuevos milagros, y dotrina suya, Madrid, Viuda de Alonso Martín, 1617; La vida que hizo el siervo de Dios Fr. Iuan de Vallejo de la Orden de nuestra Señora de la Merced redención de cautivos; y sus ejercicios y sentencias espirituales, Madrid, Luis Sánchez, MDCXVII; Psalterio virginal de San Buenaventura, traducido por [...], Madrid, 1618; Historia General de la Orden de Ntra. Sra. de la Merced Redención de cautivos, t. I, Madrid, Luis Sánchez impresor del Rey N.S., 1618; (Editó el tomo II, que salió a luz póstumo); Avisos de los Peligros que ay en la vida de Corte, Novelas Morales, y ejemplares escarmientos, Madrid, Viuda de Alonso Martín, 1621; Instrucción de Príncipes en la juventud, Madrid, 1623; Epitalamio en las bodas del Excmo. Duque del Infantado, Madrid, 1623; Entretenimientos y Iuegos honestos, y Recreaciones Cristianas, para que en todo genero de estados se recreen los sentidos, sin que se estrague el alma, Madrid, Viuda de Alonso Martín, 1623; Hospital Moral y Doctrinal, Madrid, Diego Flamenco, 1624; Gobierno Humano sacado del Divino, Madrid, Luis Sánchez Impresor del Rey N. Señor, MDCXXIIII; Proverbios de Salomón, Madrid, Diego Flamenco, 1625; Relación verdadera del Martirio que dieron los Hereges al observante y Religioso varón, el Presentado Fray Alonso de Encinas, Religioso del Orden de nuestra Señora de la Merced, y natural de la Villa de Cuellar, en la Isla de Puná, que es en la Provincia de Quito, en las Indias del Pirú, este año de 1624, a trece de Junio, día de San Antonio de Padua, Madrid, Diego Flamenco, 1625; La Casa de la Razón y el Desengaño, fundada por Hospital Moral y Doctrinal, donde se curen todos los que tiene ciegos, y engañados, y locos el mundo, Madrid, Iuan del Casar, 1625; Escuela del Espíritu para los principiantes en este camino, Madrid, por Luis Sánchez, 1626; Laberinto político manual por demostraciones y observaciones que prueban en lo que consiste la conservación de una Monarquía y República cristiana Católica [...], Madrid, Diego Flamenco, 1626; Discursos Elógicos y Apologéticos y Empresas y Divisas sobre las triunfantes vida y muerte del glorioso Patriarca san Pedro Nolasco, primero Padre de la Sagrada religión del Orden de nuestra señora de la Merced Redención de cautivos, Madrid, Viuda de Luis Sánchez, MDCXXVII; Discurso para predicar en la festividad del Glorioso Padre y Patriarca de la Sagrada Religión de nuestra Señora de la Merced, san Pedro Nolasco, sobre el cap. 12 de san Lucas, Madrid, Viuda de Luis Sánchez, MDCXXVII; Vida y muerte de San Pedro de Nolasco, Padre y Patriarca de la sagrada Religión de Nuestra Señora de la Merced, Redención de cautivos [...], Madrid, en la Imprenta del Reyno, 1628; Primera y segunda Parte De la Famosa Comedia del Español entre todas las naciones, y Clérigo agradecido [comedia], Iaen, Pedro de la Cuesta, 1629; Las fiestas solemnes, y grandiosas que hizo la sagrada Religión de N. Señora de la Merced, en este su Convento de Madrid, a su glorioso Patriarca, y primero fundador san Pedro Nolasco este año de 1629, Madrid, en la Imprenta del Reyno, MDCXXX; Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España. Escrita Por el Capitan Bernal Diaz del Castillo, Uno de sus Conquistadores. Sacada a luz Por el P.M. Fr [...], Madrid, en la Emprenta [sic] del Reyno [Suma de la Tassa, 4 de noviembre, 1632, póstuma]; Regula et Constitutionis Ordinis B. Mariae de Mercede [...] Iussu Rmi. P.N. Ioannis Cypriani a SSmo. Patriacha Quadragesimi primi SucesorisGeneralis Magisti ac Ecclesiae Albarricens. Episcopi electi [...], Madrid, Ex Tipographia Regia, 1632; Bullae, et Privilegia Sacri, ac Regalis Ordinis Redemptorum Bae. Mae. de Mercede, T. I, Sholiaste R.P.Dre. F. Seraphino de Freitas eiusdem Ordinis [...] [Remón aporta el material histórico; Freitas, las anotaciones canónicas y jurídicas], Madrid, ex Tipographia Regni, 1636; [De las doscientas Comedias que se afirma haber escrito Remón, sólo se publicaron en el siglo XVII: Las burlas y enredos de Benito, 1613; El español entre todas las naciones y clérigo agradecido, Jaén, 1629; Tres mujeres en una, Zaragoza, 1640. También editó folletos de temática variada. Existe una docena de comedias manuscritas].

 

Bibl.: A. de Rojas Villandrando, El viaje entretenido, Madrid, Imprenta Real, 1603; A. de Claramonte, Letanía Moral, Sevilla, Matías de Clavixo, 1613; M. de Cervantes, Viage del Parnaso, Madrid, Viuda de Alonso Martín, 1614; Ocho comedias y ocho entremeses nuevos nunca representados, Madrid, Viuda de Alonso Martín, 1615; F. de Quevedo, Historia de la Vida del Buscón, Zaragoza, 1616; F. Lope de Vega, Laurel de Apolo, Madrid, Juan González, 1630; J. Pérez De Montalbán, Índice de los Ingenios de Madrid y Para todos, Madrid, Imprenta del Reino, 1632; F. M. salmerón, Recuerdos históricos, Valencia, en casa de los herederos de Crisóstomo Garriz, Bernardo Bogues, junto al molino de Rovella, 1646; L. de Rueda, Obras de Lope de Rueda, vol. I, ed. de E. Cotarelo, Madrid, Real Academia Española, 1908; G. Vázquez, “El Padre Alonso Remón (1560-1632)”, en La Merced, febrero de 1928, págs. 53-57; A. Paz y Meliá, Catálogo de las piezas de Teatro que se conservan en el departamento de manuscritos de la Biblioteca Nacional, Madrid, Blas, Tipográfica, 1934-1935, 2 vols.; F. de B. Sanromán, Lope de Vega, los cómicos toledanos, y el Poeta Sastre, Madrid, Imprenta Góngora, 1935; P. G. Placer, “Biografía del P. Remón, clásico español”, en Revista Estudios (RE), 2 (1945), págs. 99-127; 3, 59-90; B. de los Ríos, Tirso De Molina, Obras dramáticas completas, vol. I, Madrid, Aguilar, 1946; P. G. Placer, “Fray Alonso Remón, censor de libros”, en RE, 23 (1952), págs. 341-376; Bibliografía Mercedaria, vol. II, Madrid, Revista Estudios, 1968; M. Fernández Nieto, Investigaciones sobre Alonso Remón, dramaturgo desconocido del siglo XVII. Con dos comedias inéditas, Madrid, Retorno Ediciones, 1974; P. G. Placer, “Fray Alonso Remón, censor de libros”, en RE, 143 (1983) págs. 637-646; V. Serna López, El Teatro de Alonso Remón: Tres mujeres en una, Madrid, Editorial Pliegos, 1983; A. Remón, Las fiestas solemnes de San Pedro Nolasco, ed. e intr. por L. Vázquez, Madrid, Revista Estudios, 1985; A. Valladares Reguero, “Pedro Ordóñez de Ceballos, protagonista de cinco comedias del Siglo de Oro (dos de ellas de Fr. Alonso Remón)”, en RE, 195 (1996), págs. 5-50; L. Vázquez Fernández, “La originalidad ingeniosa de La celosa de sí misma de Tirso en relación con el manuscrito previo de Remón Tres mujeres e una”, en I. Arellano, B. Oteiza y M. Zugasti (eds.), El ingenio cómico de Tirso de Molina, Actas del Congreso Internacional, Universidad de Navarra, 27-28 de abril de 1998, Madrid-Pamplona, Instituto de Estudios Tirsianos, 1998, págs. 325-3237; G. Morocho Gayo, “Estudio introductorio del Discurso sobre el Pergamino y Láminas de Granada”, en Pedro de Valencia: Obras completas, vol. IV, León, Universidad, 2000; D. González Ramírez, Del taller de imprenta al texto crítico: recepción y edición de la “Guía y avisos de forasteros” de Liñán y Verdugo, Málaga, Universidad, 2012 (Anejos de Analecta Malacitana, LXXIX).

 

Luis Vázquez Fernández, OdeM