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José María Loma y Argüelles

Biografía

Loma y Argüelles, José de. Marqués del Oria (I). Salinas de Añana (Álava), 26.XI.1820 – Vitoria (Álava), 19.V.1893. Teniente general y senador.

Hijo de Manuel de Loma López del Castillo, capitán retirado, y de Gregoria de Argüelles Fernández de las Corradas. El 13 de febrero de 1838 adquirió el empleo de subteniente de milicias, incorporándose al batallón provincial de Ciudad Rodrigo, que en esos momentos se encontraba en el País Vasco en plena campaña de la Primera Guerra Carlista. Por su meritoria conducta en diversas acciones de guerra obtuvo rápidamente el empleo de subteniente de Infantería el 11 de mayo, y el 28 de agosto, el grado de teniente.

Entre 1839 y 1846 ascendió a teniente de Infantería, obtuvo el grado de capitán de milicias por mérito de guerra y el de capitán de Infantería por gracia general. En ese tiempo, estuvo destinado en Valladolid, Pamplona, Tudela, Zaragoza, Santoña, Soria, País Vasco, Galicia, Burgos y Madrid.

En 1853 estando destinado en el Regimiento de Gerona ascendió a capitán por antigüedad, permaneciendo en Vascongadas hasta 1856. En ese año se produjo en Madrid un levantamiento con el objetivo de acabar con el gobierno de O’Donnell, levantamiento que se extendió por numerosas ciudades de España alcanzando especial virulencia en Barcelona, donde la lucha se extendió por las calles. En esta situación, el capitán De Loma, que se encontraba de guarnición con su batallón en la capital catalana, intervino en numerosas operaciones contra los sublevados, que le hicieron acreedor de la Cruz de San Fernando. Dos años más tarde, en 1858, recibió la Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo.

En 1860 se incorporó a los Tercios Vascongados que se estaban formando, dedicándose preferentemente a su organización e instrucción. Fue con esa unidad con la que se desplazó al Norte de África, desembarcando en Tetuán y participando en la importante batalla de Wad-Ras por la que obtuvo el grado de teniente coronel.

Recién ascendido regresó a la Península, donde pasó destinado por disolución de su unidad al Regimiento de Infantería del Príncipe. Desde ese momento y hasta 1872 su trayectoria profesional le llevó a diferentes unidades (batallón provincial de Santander, batallón Cazadores de Alba de Tormes, Regimiento de Infantería de Gerona, 3.º y 1.º batallones de Burgos, Regimiento de Infantería de Almansa), y al ascenso a los sucesivos empleos de comandante por antigüedad, teniente coronel por gracia general y grado de coronel por méritos de guerra en las operaciones que ejecutó en el año 1870, impermeabilizando la frontera francesa para evitar el paso de elementos carlistas a España.

En 1872 con la reanudación de la Tercera Guerra Carlista, pasó a formar parte con su batallón del ejército del Norte que mandaba como general jefe el capitán general Serrano. Su brillante actuación a lo largo de ese año hizo posible su ascenso al empleo de coronel y el mando del Regimiento del Príncipe. Sin embargo, esa situación duró muy poco tiempo, ya que en septiembre del año siguiente fue ascendido a brigadier, siendo nombrado también, gobernador militar de Guipúzcoa. El 29 de septiembre se le concedió la jefatura de una las columnas que se organizaron para combatir con mayor eficacia a las fuerzas carlistas. Por sus méritos de guerra contra las tropas carlistas, le fue concedida la Gran Cruz del Mérito Militar en 1873.

El nombramiento en septiembre de Moriones para el mando del ejército del Norte en sustitución de Sánchez Bergua, reavivó el espíritu de los liberales en una situación bélica muy complicada. En noviembre Loma se encontraba en Guipúzcoa en lucha con el jefe carlista Lizárraga. En febrero de 1874 se vio obligado a abandonar Tolosa, donde hizo su entrada don Carlos el 5 de marzo. Durante los siguientes meses la guerra continuó sin inclinarse claramente la victoria hacia ninguno de los dos contendientes.

En junio fue nombrado capitán general de las Provincias Vascongadas y ascendido por Decreto de 24 de julio a teniente general. En septiembre pasó a mandar la Capitanía General de Burgos y a ejercer como comandante jefe del Cuerpo de Ejército de la Izquierda, mando que conservó hasta la finalización de la guerra.

En 1875 la guerra inició su ocaso. El centro estaba dominado por los liberales. En Cataluña las fuerzas carlistas eran escasas. Quedaba el norte como baluarte de su poder. Ante esta situación el gobierno decidió acabar de una vez por todas con la guerra. Para conseguirlo se organizaron dos grandes ejércitos, mandados respectivamente por Martínez Campos y Quesada. Con Martínez Campos figuraban jefes como Primo de Rivera y Jaquetot, con Quesada, Mariones y De Loma. La conjunción de esos dos ejércitos produjo el efecto deseado y el 28 de febrero de 1876 finalizaba la guerra con el paso de la frontera francesa del pretendiente carlista.

En marzo, Loma acompañó, con otros generales, al rey Alfonso XII en su visita a las Provincias Vascongadas y, asimismo, al triunfal regreso del Monarca a la Corte de Madrid. El 2 de abril de 1878, se le concedió el título de marqués con la denominación del Oria, río sobre cuya línea se produjeron algunos de los hechos de armas más significativos protagonizados por el general.

Senador por Vitoria en 1876, su papel en la Guerra Carlista y su profundo conocimiento de las provincias vascas motivó que el Gobierno le nombrara nuevamente capitán general de Vascongadas, permaneciendo en dicho cargo nada menos que quince años, hasta 1892, con un paréntesis de un año en 1885, que fue capitán general de Burgos. Asimismo, en 1880 se le concedió la Gran Cruz de Isabel la Católica y en 1892 la Gran Cruz de la Orden de Carlos III.

En noviembre de 1892 cesó en el cargo de capitán general, pasando a la reserva y residiendo a partir de entonces, hasta su muerte en 1893, en Vitoria.

Estuvo casado con María del Carmen Bárcena.

 

Fuentes y bibl.: Archivo General Militar (Segovia), Secc. 1.ª, L-895.

A. Blay Lacasa, Las páginas de la guerra en el Centro, Cataluña y Norte, para la Historia, Valencia, 1876; J. Llave y García, Apuntes sobre la última guerra en Cataluña (1872-1875), Madrid, Memorial de Ingenieros, 1877; Cuerpo del Estado Mayor del Ejército, Narración militar de la guerra carlista de 1869 a 1876, Madrid, Imprenta y Litografía del Depósito de la Guerra, 1883-1889; A. Brea, Campaña del Norte de 1873 a 1876, Barcelona, 1897; A. Ballesteros y Beretta, Historia de España y su influencia en la Historia Universal, Barcelona, Salvat Editores, 1936; Servicio Histórico Militar, Historia de las campañas de Marruecos, Madrid, Servicio Histórico Militar, 1951; E. Roldán González, “Los ejércitos carlistas del siglo xix”, en Revista de Historia Militar, n.º 54 (1983); J. C. Clemente, Bases documentales del carlismo y de las guerras civiles de los siglos xix y xx, Madrid, Servicio Histórico Militar, 1985; E. Roldán González, “La oficialidad carlista en la tercera guerra (1872-1876)”, en Revista de Historia Militar, n.º 79 (1995); J. R. Urquijo Goitia, “Loma Argüelles, José María de”, en VV. AA., Diccionario Biográfico de los parlamentarios de Vasconia (1808-1876), Vitoria, Parlamento Vasco, 1993, págs. 567-571.

 

Roberto Sánchez Abal