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Encarnación López Júlvez

Biografía

López Júlvez, Encarnación. La Argentinita. Buenos Aires (Argentina), 1895 – Nueva York (Estados Unidos), 24.IX.1945. Bailarina, coreógrafa y cantante.

Hija de Félix López y Dominga Júlvez, españoles afincados en Argentina, comenzó sus estudios de Flamenco y Escuela Bolera en Madrid cuando tenía seis años de edad, en la academia de la calle Olivares, con la maestra Julia Castelao, junto con su hermana, la también bailarina Pilar López. Después, empezó a actuar en fiestas de la alta sociedad y se unió a un grupo de teatro dirigido por Gregorio Martínez Sierra, debutando en San Sebastián. Desde entonces fue conocida por su nombre artístico de La Argentinita, ideado por el empresario Pardiñas.

Pasó después a Madrid y se mostró como una artista completísima que cantaba, bailaba, tocaba las castañuelas y actuaba. Con la danza como base y el adorno de la canción, creó un estilo personal que fue aclamado universalmente. Pero, además, se movió con facilidad en el ambiente intelectual de Madrid, pues entre sus amistades se encontraban Jacinto Benavente, Adolfo Salazar, Ernesto Halffter y personajes del mundo taurino. Su noviazgo con José Gómez, Joselito, terminó cuando el torero murió tras la cogida mortal del 16 de mayo de 1920 en Talavera de la Reina. En 1914 conoció a Ignacio Sánchez Mejías cuando era banderillero de la cuadrilla de Joselito. Cinco años después, le unió una profunda amistad con Federico García Lorca, pues coincidían sus ideas sobre el arte. Desde entonces quedó ligada a la Generación del 27. De hecho, los críticos la consideran la musa femenina del grupo.

En marzo de 1920 participó en el primer estreno teatral de Lorca con El maleficio de la mariposa, con música de Grieg, en el teatro Eslava de Madrid. Ilustró la conferencia de Alberti, La poesía popular en la lírica española. A finales de este año fatídico comenzó en México una relación amorosa con Ignacio Sánchez Mejías, que se hizo pública en 1927. Empezó por estos años a incluir en sus espectáculos antiguas tonadas, letrillas de Lope de Vega y danzas populares asturianas, gallegas y castellanas que acompañaba luciendo trajes regionales.

Pero, además de artista, tenía dotes de empresaria, y en 1927 creó en Madrid la Compañía de Baile Andaluz.

En 1931, Lorca adaptó para ella sus Canciones populares antiguas y la acompañó al piano en su grabación discográfica, Colección de canciones populares antiguas. La Argentinita cantaba y tocaba las castañuelas. Mientras que, un año más tarde creó el Ballet de Madrid y estrenó el pasodoble España cañí, de Pascual Marquina Narro, en la Metropolitan Opera House de Nueva York. Sánchez Mejías, de acuerdo con Lorca, le animó a coreografiar las Canciones populares y a presentarlas en su gira por España y América. Ese trabajo se convirtió en Las calles de Cádiz, con libreto de Sánchez Mejías —que firmó con el seudónimo de Jiménez Chávarri—, música de Falla y decorados de Santiago Ontañón.

En 1933, con la colaboración de Edgar Neville, Lorca e Ignacio Sánchez Mejías, creó la Gran Compañía de los Bailes Españoles, que se presentó en el teatro Calderón de Madrid, el 9 de noviembre, con un ballet compuesto por Gustavo Pittaluga, La romería de los cornudos. En el libreto habían colaborado Lorca y Cipriano Rivas Cherif y los decorados y figurines se encargaron a Alberto Sánchez. Pittaluga dirigió a la Orquesta Bética de Sevilla. Bailaron también Las calles de Cádiz, Sevillanas del siglo xviii, El tango del escribano o su propia versión de El amor brujo, de Falla, que se estrenó en Cádiz y se presentó después en el teatro Español de Madrid con gran éxito. Formaban parte de la compañía su hermana Pilar, Rafael Ortega, La Macarrona, La Fernanda, La Malena y Antonio de Triana, que fue su pareja de baile.

En 1934 murió de una cogida Ignacio Sánchez Mejías. Lorca le dedicó el poema Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, mientras que La Argentinita se retiró temporalmente de los escenarios hasta que reapareció con El amor brujo en París, en el teatro de los Campos Elíseos.

En 1935 actuó en México y Argentina y volvió a España en 1936 en vísperas de la Guerra Civil. El diario Claridad denunció falsamente que se había negado a actuar para los soldados heridos; La Argentinita puso en su casa de Madrid una bandera argentina y huyó con su hermana y su cuñado, Tomás Ríos, a Alicante. En 1938 apareció en un documental que dirigió Jean de Limur y a continuación fue contratada por el empresario Sol Hurok para actuar con su compañía en Estados Unidos, con gran éxito de público y crítica, sobre todo en Nueva York. Coreografió El romance de los pelegrinitos, canción popular cuyos arreglos musicales correspondieron a Lorca; Madrid, 1890, con música de Chueca; Ávila; Los cuatro muleros... Por último, las dos hermanas bailaron en Argel antes de volver a Madrid tras terminar la guerra.

En 1943 contrató a José Greco y a Manolo Vargas y estrenó con la compañía Fantasía goyesca, con música de Granados, en la Metropolitan Opera House de Nueva York. Al año siguiente estrenó Bolero en el Carnegie Hall, con música de Ravel, y triunfó en una gala organizada por Sol Hurok y patrocinada por el marqués de Cuevas, con El café de chinitas, fruto de su colaboración con Lorca, con decorados de Dalí.

Enferma de un tumor en el vientre del que no había querido operarse, murió en 1945 en Nueva York. Su cuerpo fue trasladado a España en diciembre de ese mismo año. Fue condecorada a título póstumo con la Medalla de Alfonso X el Sabio y con la de Isabel la Católica.

Sus memorias continúan inéditas. Entre sus discípulos destaca Ana Ricarda, que formó parte del Ballet de Montecarlo y más tarde del Ballet del Marqués de Cuevas.

 

Obras de ~: A. Graciani, Lo que se canta: Cuplés y canciones de actualidad y sus motivos musicales, pról. de ~, Madrid, Artes Gráficas Mater, 1917; Poetas para el cante: Federico García Lorca, Madrid, EMI-Odeón, 1992; Duende y figura, Madrid, Sonifolk, 1994.

 

Bibl.: A. Puig Claramunt, El arte del baile flamenco, Barcelona, Editorial Polígrafa, 1977; R. D. Tinnell, F. G. L. Catálogo discográfico de las “Canciones populares antiguas” y de música basada en textos lorquianos, New Hampshire, Universidad, 1986; A. García-Ramos y F. Narbona, Ignacio Sánchez Mejías: dentro y fuera del ruedo, Madrid, Espasa Calpe, 1988; R. Martínez Nadal, Federico García Lorca: Mi penúltimo libro sobre el hombre y el poeta, Madrid, Casariego, 1992; VV. AA., Cartas, álbum fotográfico y presentación de Pilar López y Rafael Ortega en la Residencia de Estudiantes de Madrid, La Huerta de San Vicente, Casa-Museo Federico García Lorca, 1993; R. Vega de Triana, Antonio Triana and the Spanish Dance: A Personal Recollection, Nueva York, Routledge, 1993; R. Salas Pascual, “Encarnación López, La Argentinita (del éxito al silencio de la historia)”, en Cuadernos de Música Hispanoamericana, vol. 1 (1996), págs. 87-96; F. García Lorca, A. A. Anderson y C. Maurer, Epistolario completo, Madrid, Cátedra, 1997; A. Álvarez Cañibano, J. I. Cano y M.ª J. Ribot, Ritmo para el espacio: Los compositores españoles y el ballet en el siglo xx, Madrid, Círculo de Bellas Artes, Centro de Documentación de Música y Danza, 1998; VV. AA., Federico García Lorca, 1898-1936, Madrid, Fundación Federico García Lorca, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, TF Editores, 1998; C. Marinero, “Argentinita, La (Encarnación López Júlvez)”, en E. Casares Rodicio (dir.), Diccionario de la música española e hispanoamericana, t. I, Madrid, Sociedad General de Autores y Editores, 1999, págs. 665-666; F. Jiménez Losantos, Los nuestros, Barcelona, Planeta, 2000; M. García-Posada (ed.), Romancero gitano. Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, Madrid, Castalia, 2003; A. Soria Olmedo, Fábula de fuentes tradición y vida literaria en Federico García Lorca, Madrid, Publicaciones de la Residencia de Estudiantes, 2004; M. Peña Muñoz, La España que viví, RIL Editores, 2007.

 

Covadonga de Quintana Bermúdez de la Puente