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José Agustín Pérez del Pulgar y Ramírez de Arellano

Biografía

Pérez del Pulgar y Ramírez de Arellano, José Agustín. Madrid, 28.VIII.1875 – 28.XI.1939. Jesuita (SI), científico, educador.

A su condición de científico eminente unió otras facetas: jesuita, educador, apóstol social. Su vida estuvo ligada al Instituto Católico de Artes e Industrias (ICAI) actualmente Escuela Técnica de la Universidad Pontificia Comillas (Madrid).

Madrileño, ingresó sin tener aún catorce años en el noviciado jesuítico de San Jerónimo (Murcia). Sus estudios humanísticos y filosóficos los hizo en Murcia, Madrid y Granada (1892-1898). Enseñó Ciencias y se encargó del observatorio meteorológico en el Colegio de Nuestra Señora del Recuerdo (Chamartín, Madrid) entre 1898 y 1903. Terminó la carrera de Física en la Universidad de Madrid (1903-1905). Estudió Teología en Enghien (Bélgica) y Valkenburg (Holanda), un bienio en cada ciudad (1905-1909), a la vez que ampliaba sus conocimientos de Física. Hizo su tercera probación (1909-1910) en Manresa (Barcelona).

A partir de ese momento su vida estuvo ligada al ICAI, recién fundado (1908). Recorrió Europa para enriquecer la obra que había concebido y empezado a pilotar Ángel Ayala. Presidieron su concepción del ICAI tres ideas-clave: estudios libres, que, al margen de los planes oficiales, respondieran eficaz y rápidamente a las necesidades de la sociedad; estudios prácticos: los futuros ingenieros armonizaban las clases teóricas con talleres y laboratorios; estudios integrales con una formación a la vez religiosa, humana, social y técnica.

Su actividad, centrada en el ICAI, abarcó cuatro facetas que él vivía conjuntamente. Concibió, creó y dirigió la Escuela Superior de Ingenieros, convencido de que la Escuela para obreros que fue inicialmente el ICAI, no tendría ni buenos profesores ni maquinaria puntera si no era Escuela de Ingenieros. Fue un gran profesor, cercano a los alumnos, a los que estimulaba y enseñaba a hacer. Atrajo a colaboradores y dio prestigio nacional e internacional a la obra. Defensor de la enseñanza libre, no quiso reconocimiento oficial al título de ICAI, que Primo de Rivera concedió a otros centros de la Iglesia, a fin de que no decayese el esfuerzo de alumnos y profesores para que les reconociesen las empresas y la sociedad. Al mes escaso de la proclamación de la Segunda República el incendio del edificio (11 de mayo de 1931) y la posterior disolución de la Compañía de Jesús en España (23 de enero de 1932) hicieron imposible la vida del ICAI en Madrid. Lo lógico habría sido desistir. La presión de profesores, alumnos y familias obligó a Pulgar a buscar un sitio donde proseguir la formación de la Escuela fuera de España. El prestigio del ICAI hizo que tuviese que elegir entre varias ofertas. Escogió en Instituto Gramme, en Lieja (Bélgica), que aceptó a alumnos y profesores en las condiciones que tenían en Madrid. El “Hogar Español” reunió a los alumnos que habían superado ya los dos años de preparatorio.

Ninguno dejó la carrera por motivos económicos, pues se creó una bolsa común. Algunos sacaron también el título en la Escuela Superior de Electricidad (París). Pérez del Pulgar atendía también a la sección madrileña de la Escuela. Estaba examinando a los aspirantes al ingreso cuando comenzó la Guerra Civil.

Tras cinco meses de clandestinidad se refugió en la Embajada belga. Por vía diplomática pudo pasar a la zona de Franco. Instaló en Valladolid un ICAI provisional y colaboró con la Junta Técnica del Estado en cuestiones de enseñanza. Había también influido ante el Vaticano para que reconociese al nuevo Estado. En 1939, acabada la guerra, trasladó el ICAI a Madrid y logró que empezase el curso ese mismo año.

Su segunda faceta fue la científica. Su campo era la electricidad. Se centró en dos aspectos: el transporte de la energía sin hilos, por ondas, y la distribución de intensidades. Proyectó una red eléctrica nacional. Se ocupó de temas prácticos sin descuidar los filosóficos conectados con la ciencia. Más de cien publicaciones avalaban sus propuestas. Su prestigio le habría permitido permanecer en España tras la disolución de la Compañía de Jesús, pero no aceptó la propuesta.

Fue grande su preocupación social. Por ella fundó la Escuela Superior de Ingeniería para dar más amplitud a la Escuela para obreros existente ya y para conseguir que éstos y los ingenieros, que se encontrarían en las fábricas, se tratasen ya desde los estudios. Era un intento paralelo al fundacional de la obra: reunir en el mismo centro a aprendices y estudiantes de bachillerato.

Por su dedicación a la Escuela de obreros, en 1929, seis mil, prácticamente todos los que habían sido discípulos suyos, obtuvieron para él la Medalla de Oro del Trabajo. Tras la Guerra Civil colaboró a reformar el sistema penitenciario español mediante la redención de penas por el trabajo. Fue la última muestra de su inquietud social.

La clave y el nudo que unía estas facetas fue su condición de sacerdote, educador y formador de hombres en todos los aspectos: religiosos, científicos, formativos, sociales, organizativos. Dedicó mucho tiempo a la atención personal a sus alumnos en todos estos campos. Alentó la creación de la Asociación de Ingenieros del ICAI (1918), de la Asociación de Montadores y Obreros Mecánicos (1922) y la fundación de la Revista Anales (1922). Fue autor de la letra del Himno del ICAI. Reconociendo tantos servicios, le fue concedida a título póstumo (25 de noviembre de 1940) la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio. En 1934 había pintado su retrato al óleo Elías Salaverría. Tras su muerte, recién iniciado el curso de 1939, asistieron a su entierro el nuncio de Su Santidad, los ministros de Justicia, Educación y Obras Públicas y gran cantidad de sus antiguos alumnos.

 

Obras de ~: En Anales de Mecánica y Electricidad, 154 (1941), págs. 220-223 [se recogen más de 130 títulos de libros, conferencias y artículos en distintas revistas españolas y extranjeras, divididas en tres apartados: ciencia, técnica y temas sociales y pedagógicos. Falta alguno, p. ej., Orientaciones para la reforma de la enseñanza y educación de la Nueva España: proyecto de glosa a la doctrina de FET de las JONS contenida en los puntos 23, 24 y 35 de su programa, Valladolid, Casa Martín, 1937. Su obra básica en cinco volúmenes es Electrodinámica industrial, ed. y reed. entre 1915 y 1928].

 

Bibl.: J. M. Plans y Freire, “El P. José A. Pérez del Pulgar como matemático”, en Ibérica, 37 (1932), págs. 146-147; R. Mariño, “Una pérdida nacional”, en Razón y Fe (RF), 119 (1940), págs. 86-91; I. Puig, “La figura del P. J. A. Pérez del Pulgar”, en Estudios Eclesiásticos, 63 (1940), págs. 5-26; I. Ortiz de Urbina, “Un apostolo della scienza e della carità”, en Civiltà Catolica (1940-1941), págs. 215-220; Redacción, “Apuntes para una historia del ICAI”, en Anales de Mecánica y Electricidad (AME) (mayo-junio de 1941), págs. 122-148; E. de Rafael, “Labor científica del P. Pérez del Pulgar en Bélgica (1932-36)”, en AME, 154 (1941), págs. 197-200; Redacción, “El P. Pérez del Pulgar y el ICAI durante la Cruzada”, en AME, 154 (1941), págs. 201-203; E. Gutiérrez Gómez, “Nota sobre la obra científica del P. Pérez del Pulgar”, en AME, 154 (1941), págs. 204-212; VV. AA., “Facetas del P. Pérez del Pulgar”, en AME, 154 (1941), págs. 213-219; I. Puig, “P. José Agustín Pérez del Pulgar (1875-1939)”, en Ibérica, 1 (1945), págs. 337-344; E. Gutiérrez Gómez, “El P. Pérez del Pulgar y la Física eléctrica. Resumen de sus principales trabajos en el décimo aniversario de su fallecimiento”, en AME, 205 (1949), págs. 315-329; N. González Ruiz, Genio y figura del P. Pérez del Pulgar, Madrid, 1960; Ihsi, “Pérez del Pulgar, José Agustín”, en Q. Aldea Vaquero, T. Marín Martínez y J. Vives Gatell (dirs.), Diccionario de Historia Eclesiástica de España, vol. III, Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Instituto Enrique Flórez, 1973, pág. 1971; Nuestra Casa [Historia de los 75 años de ICAI-ICADE], Madrid, ICAI, 1984, págs. 179-181; M. Batllori, “Aportación del ICAI en sus 75 años de historia”, en Acto Académico, Madrid, ICAI, 1984, págs. 5-29; R. M.ª Sanz de Diego, Origen y evolución de una institución pedagógica polivalente: el ICAI (1908), en J. Ruiz Berrio (ed.), La educación en la España Contemporánea. Cuestiones actuales, Madrid, Sociedad Española de Pedagogía, 1985, págs. 164-174; VV. AA., “Acto-Homenaje al P. Pérez del Pulgar”, en AME, 67/IV (1990), págs. 23-38; L. Polgar, Bibliographie sur la Compagnie de Jésus, 1900-1980, Roma, Institutum Historicum Societatis Iesu, 1990, 3-2, pág. 651; M. Revuelta, La Compañía de Jesús en la España Contemporánea, vol. II, Madrid, Universidad Pontificia Comillas, 1991; R. M.ª Sanz de Diego, “Centenario de la Universidad Pontificia Comillas. Historia del ICAI-ICADE (1.ª parte)”, en AME, 70/V (1992), págs. 17-28; R. M.ª Sanz de Diego, “Centenario de la Universidad Pontificia Comillas. Historia del ICAIICADE (2.ª parte)”, en AME, 70/VI (1992), págs. 65-80: R. M.ª Sanz de Diego, “ICAI-ICADE. Un centro educativo complejo y plural”, en E. Gil (ed.), La Universidad Pontificia Comillas. Cien años de historia, Madrid, Universidad Pontificia Comillas, 1993, págs. 160-221; A. Verdoy, “El P. José Agustín Pérez del Pulgar (1875-1939), propugnador del orden económico- social católico. Conferencias sociales pronunciadas en la Congregación de Caballeros de Nuestra Señora del Pilar y San Francisco de Borja”, en Icade, 28 (1993), págs. 173-192; 29 (1993), págs. 249-262; 30 (1993), págs. 177-192; R. M.ª Sanz de Diego, “Pérez del Pulgar y Ramírez de Arellano, José Agustín”, en Ch. O’Neill y J. Domínguez, Diccionario Histórico de la Compañía de Jesús, vol. III, Madrid, Universidad Pontificia Comillas, 2001, págs. 3094-3095.

 

Rafael María Sanz de Diego, SJ