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Juan Gil

Biografía

Gil, Juan. Fray Juan Gil. Arévalo (Ávila), 1541 – ¿Madrid?, c. 1606. Trinitario calzado (OSST), redentor de cautivos.

El año 1557, a sus dieciséis años de edad, tomó el hábito en el convento trinitario de Arévalo, su ciudad natal. Estudió Lógica y Artes en Valladolid y Teología en Salamanca, ciencias que enseñó posteriormente.

Fue secretario del ministro provincial de Castilla —y al mismo tiempo, ministro de la casa de Valladolid— Rodrigo de Terán (1570-1573), en cuyo tiempo fue conventual de Valladolid. El ministro general Bernardo Dominici lo nombró procurador general de la Orden en España (20 de diciembre de 1578), oficio que ejerció hasta 1584. Tal vez en los primeros meses de 1579 pasó a América con el fin de recaudar fondos para la obra de la redención; y el 21 de mayo del mismo año fue por primera vez nombrado redentor junto con Antón de la Bella. A finales de julio comenzaron la colecta de limosnas para los cautivos, recorriendo las ciudades y pueblos de Castilla y Andalucía; recogieron 394.300 reales. El 22 de mayo de 1580 los dos redentores embarcaron en el Grao de Valencia y llegaron a Argel al rayar el alba del día 30.

El 2 de junio compraron la libertad de ciento once cautivos, que Antón de la Bella condujo hasta Valencia; el 7 de agosto se organizó con ese motivo una solemne procesión. Juan Gil permaneció aún más de siete meses en Argel, “haciendo oficio de padre, enseñando a los ignorantes, consolando a los atribulados, animando a los flacos e intercediendo con sus patronos por el buen tratamiento”. “Muchas veces se vio en grandísimo aprieto y trabajo, y puesto el cuchillo a la garganta por los turcos”. Logró liberar a otros cuarenta y dos cautivos y algunas reliquias.

El 19 de septiembre de 1580 rescató a Miguel de Cervantes, de treinta y cuatro años de edad, “estropeado del brazo y mano izquierda”, que había sido apresado el 26 de septiembre de 1575 cerca de Marsella.

Era su amo Azán Bajá, virrey de Argel, quien, terminado su gobierno, se disponía a regresar a Constantinopla.

En el último instante, cuando estaba ya para partir, fray Juan Gil logró reunir los 500 escudos de oro, “en oro de España”, que pedía por Cervantes y logró liberarlo. El 12 de marzo de 1581 se embarcó con veinticinco cautivos rumbo a Valencia.

A los ciento cincuenta y tres cautivos rescatados por Juan Gil y Antón de la Bella se agregaron otros, hasta alcanzar el número de ciento ochenta y seis, en el correspondiente catálogo impreso. Fray Juan partió el 26 de agosto de 1581 hacia Lisboa, donde el 7 de octubre presentó un memorial a Felipe II en solicitud de ayuda para efectuar otra redención. Ésta se demoró por hallarse el fraile enfermo, lo que no le impidió recorrer pueblos y ciudades para reunir fondos.

El 25 de junio de 1583 llegó nuevamente a Argel con su compañero José Fornario. El 24 de agosto, con ciento cinco cautivos liberados, embarcaron hacia Valencia, donde el día 30 hicieron la acostumbrada procesión.

En el catálogo impreso de esta redención se nombran ciento cuarenta y siete cautivos rescatados.

Aunque se ha venido diciendo que fray Juan Gil murió el año 1587, la verdad es que aún vivía a mediados de 1606, en que era conventual de Madrid: varias escrituras notariales por él firmadas así lo atestiguan.

A instancia suya, el ministro general Bernardo Dominici, con decreto del 21 de marzo de 1603, le concedió poder disfrutar de los privilegios y prerrogativas previstos en las constituciones para los religiosos que hubieran vivido al menos tres años en Argel y la facultad de aplicar, tras su fallecimiento, a la casa de su profesión (¿Arévalo?) el remanente del dinero que había recaudado en América una vez destinados 1.000 ducados a la redención de cautivos. Al año siguiente, el mes de junio, la Congregación de Obispos y Regulares le denegó la concesión de una pensión vitalicia de 300 escudos anuales.

 

Fuentes y bibl.: Archivo Histórico Nacional, Libro de la redempción de cautivos en Argel (1579-1581), códices 118 y 120; Libro de la redención de cautivos en Argel (1582-1584), códice 119.

Informe de Argel [sobre Miguel de Cervantes], 10 de octubre de 1580 [ed. íntegra de P. Torres Lanzas, en Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, 13 (diciembre de 1905), págs. 347-354]; Memorial de una redempción de cautivos, Granada, 1581; Discours du rachat de 186 [...] captifs, Paris, 1582; D. de Haedo, Topografía e historia general de Argel, Valladolid, Diego Fernández de Córdova y Oviedo, 1612, fols. 144r.-146r. y 184r.- 185r.; D. de la Asunción, Cervantes y la Orden Trinitaria, Madrid, Administración de “El Santo Trisagio”, 1917, págs. 165-176; Acta O.SS.T., vol. IV (1941-1951), págs. 600- 601; F. Cortines Murube, Cervantes en Argel y sus libertadores trinitarios, Sevilla, Gráficas Tirvia, 1950; B. Porres Alonso, “Gil, Juan”, en Q. Aldea Vaquero, T. Marín Martínez y J. Vives Gatell (dirs.), Diccionario de Historia Eclesiástica de España, vol. II, Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Instituto Enrique Flórez, 1972, pág. 1021; V. Correas Baranguán, Libres en un mundo esclavo. Miguel de Cervantes Saavedra y Fray Juan Gil en Argel, Madrid, Gráficas Villena Artes, 1974; B. Porres Alonso, Libertad a los cautivos: actividad redentora de la Orden Trinitaria, t. I, Córdoba-Salamanca, Secretariado Trinitario, 1997, págs. 309-325; C. Rodero Sáez, El gran libertador de Miguel de Cervantes: Fray Juan Gil, Arévalo, Ayuntamiento, 1988.

 

Bonifacio Porres Alonso, OSTD