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José María de Montemayor y Priego

Biografía

Montemayor y Priego, José María de. Málaga, 24.I.1771 – c. 1838. Consejero de Castilla, magistrado del Tribunal Supremo de España e Indias.

Hijo de José Montemayor y de Micaela de Priego, naturales y vecinos de Málaga. Estudió tres años de Filosofía en el Real Convento de Santo Domingo de su ciudad natal, desde septiembre de 1785 hasta el mismo mes de 1788, donde demostró un extraordinario talento y aplicación a decir de sus maestros. El 10 de octubre de 1788 tomó posesión de una beca de Leyes del Imperial Colegio de San Miguel de la Universidad de Granada y obtuvo los grados de licenciado y doctor en Derecho.

Por auto del real acuerdo de la Chancillería de Granada de 20 de junio 1796, habiendo precedido la presentación de documentos, diligencias y ejercicios acostumbrados, Montemayor fue aprobado y recibido de abogado. El mismo día realizó el juramento correspondiente, y se le concedió licencia y facultad para usar y ejercer dicho empleo en la Chancillería y demás tribunales y juzgados.

Por decreto de 22 de octubre de 1797 se le confirió la alcaldía del Crimen de la Chancillería de Valladolid, vacante por promoción de Luis Marcelino Pereira a oidor de ella. Hasta el 28 de marzo de 1798 no tomó posesión de su destino. Por estas fechas contrajo matrimonio con Ana María de Gumucio. Otro decreto de 25 de julio de 1800 le ascendió a una plaza de oidor de la Audiencia de Sevilla. En calidad de oidor pasó en 1807 a servir la comisión de juez civil de Cádiz, con la dotación de 28.000 reales anuales que debían satisfacer los propios de aquella ciudad, conservando al mismo tiempo los 18.000 de la plaza de oidor. En 1812 la Regencia del reino, a propuesta del Consejo de Estado, le nombró regente de la Audiencia de Mallorca, a cuyo efecto se despachó el correspondiente título el 10 de diciembre.

Cuando en 1820 se restableció la Constitución, pasó a tener la condición de cesante del extinguido Consejo de Castilla. A finales de julio de ese año se le concedieron cuatro meses de licencia para trasladarse a la villa de Morata a tomar baños fríos para curar unos cólicos biliosos que padecía. El 7 de marzo de 1821 fue propuesto en segundo lugar por la mayoría de los miembros del Consejo de Estado para una vacante del Tribunal Supremo de Justicia. Diez días después —y también el 14 de julio— volvió a ser propuesto por mayoría de votos, esta vez en primer lugar, para una plaza de dicho Tribunal. En ese mismo año de 1821 obtuvo nueva licencia de dos meses para ir a Morata.

El Consejo de Estado proponía el 5 de septiembre de 1821 a José Montemayor para ocupar provisionalmente una plaza togada del Tribunal Especial de Guerra y Marina. El 24 fue nombrado por el Rey para ella. El 17 de junio de 1822 se le concedieron cuatro meses de licencia para pasar a Málaga a tomar baños de mar y restablecer así su perturbada salud. Una orden despachada por el Ministerio de Guerra el 31 de agosto le comunicó su separación del destino de magistrado togado que desempeñaba interinamente en el Tribunal Especial de Guerra y Marina.

El 20 de febrero de 1824 Fernando VII, sin expresar la causa, jubiló a doce consejeros de Castilla, entre ellos a Montemayor. El 1 de abril pidió licencia para pasar a vivir a Málaga, que se le concedió el 4 del mes siguiente. El 4 de octubre, 8 y 28 de diciembre de 1826 pidió ser repuesto en su antigua plaza del Consejo de Castilla. Lo mismo solicitó el 30 de septiembre de 1829. En su ciudad natal permaneció casi seis años. Una Real Orden de 15 de marzo de 1830 atendió su solicitud de volver a la Corte. El 28 de mayo nuevamente solicitó su reposición. Finalmente, por decreto de 2 de junio de 1830 el Rey repuso a Montemayor y a Ramón López Pelegrín en las plazas que obtuvieron en el Consejo Supremo de Castilla, con la antigüedad que respectivamente les correspondía.

El gobernador del Consejo de Castilla hacía presente al Rey, el 20 de noviembre de 1832, que por fallecimiento de Francisco Javier Adell había quedado vacante la plaza de individuo de la junta de facultades de viudedades que servía, y para ella proponía a los tres consejeros siguientes: en primer lugar, a Montemayor; en segundo a Teótimo Escudero, y en tercero a Tomás de Arizmendi. Fernando VII designó al malagueño.

Por Real Orden de 26 de abril de 1835 se le concedió licencia de cuatro meses para restablecer su quebrantada salud. Para ello se trasladó a San Juan de Riopar, desde donde escribió el 6 de agosto solicitando la jubilación que le fue otorgada el 5 del mes siguiente mediante decreto despachado por la Reina Gobernadora.

 

Fuentes y bibl.: Archivo Histórico Nacional, Consejos, leg. 11887; Estado, leg. 128; Ministerio de Justicia, Jueces y Magistrados, leg. 4576/4935; Gazeta de Madrid, 22 de junio de 1830.

L. Moreno Pastor, Los orígenes del Tribunal Supremo, 1812-1838, Madrid, Ministerio de Justicia, 1989; R. Gómez Rivero, “Los miembros del Consejo de Castilla (1814-1820)”, en Anuario de Historia del Derecho Español, t. LXXV (2005).

 

Ricardo Gómez Rivero