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Jorge Tadeo Lozano

Biografía

Lozano, Jorge Tadeo. Santafé de Bogotá (Colombia), 30.I.1771 – 6.VII.1816. Militar, médico, químico, zoólogo, periodista, catedrático, político, y primer presidente del estado de Cundinamarca.

Sus padres fueron el marqués de San Jorge, Jorge Miguel Lozano de Peralta y Varaes, y María Tadea González Manrique. A los diez años fue condecorado con la beca del colegio mayor de Nuestra Señora del Rosario, en donde estudió Latinidad, y fue colegial de Gramática (1782-1783), colegial de Filosofía, materia en la que defendió conclusiones en 1784, y luego capista en 1786. De 1783 a 1788 Lozano fue cadete y alférez del Regimiento de Caballería de Santafé de Bogotá. Posteriormente estudió Matemáticas, Ciencias Naturales y Medicina en el mismo claustro del Rosario. Allí fue discípulo de José Celestino Mutis y del padre Miguel de Isla, quienes eran los médicos más importantes de aquella época. Terminados sus estudios, Lozano viajó a España en donde de 1792 a 1793 fue alumno de Química con el profesor madrileño Pedro Gutiérrez Bueno en el Real Laboratorio de Madrid.

Después siguió la carrera de las armas y el 27 de febrero de 1794 recibió del rey Carlos IV el nombramiento de alférez de Fusileros en el Regimiento de la Guardia de Infantería Española. Seguidamente se enroló en las Guardias de Corps y participó en la batalla de Rosellón contra los franceses, bajo las órdenes del conde de la Unión, y alcanzó el grado de capitán, pero tuvo que separarse del servicio militar debido a una enfermedad. De 1794 a 1796 estudió en Madrid Diplomacia, Estadística y las distintas formas del gobierno de Europa. Finalmente decidió regresar al Nuevo Reino de Granada (Colombia), llegando a Santafé el 2 de enero de 1797, con licencia indefinida.

El 2 de julio de 1797 contrajo matrimonio con su sobrina María Tadea Lozano Isasi, heredera del marquesado de San Jorge, con la cual tuvo ocho hijos: Jorge Miguel, Rafael, Federico, José, María Clemencia, Juan, Francisca y Manuela, y en 1799 inició su carrera política al ser nombrado alcalde de primer voto de Santafé.

En el año de 1801, en unión con su primo el presbítero doctor J. L. de Azuola, fundó y dirigió el semanario Correo Curioso, Erudito y Mercantil, de la Ciudad de Santafé de Bogotá, en uno de cuyos números propuso la creación de la Sociedad Patriótica del Nuevo Reino de Granada. De este periódico se alcanzaron a publicar cuarenta y seis números. En el fondo “José M.ª Otero” de la Biblioteca Nacional de Bogotá, se encuentran los números de febrero de 1801 a diciembre del mismo año (Sala 1.ª, n.º 11.333).

Asimismo, fundó el Semanario Ministerial del Gobierno de la Capital de Santafé en el Nuevo Reino de Granada.

De 1801 a 1802 fue consiliario tercero del colegio mayor de Nuestra Señora del Rosario. En el Fondo Documental “José Celestino Mutis” del Real Jardín Botánico de Madrid hay dos documentos, fechados el 9 de noviembre de 1801: el del n.º 1921, que es un oficio enviado por José Celestino Mutis al virrey P. Mendinueta, en el que indica la conveniencia de establecer un laboratorio y una cátedra de Química en dicho colegio, y propone a Jorge Tadeo Lozano para que esté al frente; y el n.º 2148, que es un expediente promovido para su nombramiento de catedrático de Química y Mineralogía. En octubre de 1802, José Celestino Mutis le pidió al virrey P. Mendinueta que le permitiera renunciar a su cátedra de Matemáticas en el Rosario, y también propuso como candidato a Lozano, quien el 5 de noviembre de 1802 recibió tal notificación.

El marqués regentó dichas cátedras desde el año de 1802 hasta 1805, cuando fue incorporado a la Expedición Botánica, en la que durante más de cuatro años tuvo a su cargo la sección de zoología.

Entre 1810 y 1811 Jorge Tadeo Lozano se ocupó en redactar una Constitución en la que se establecía una Monarquía con formas republicanas y se reconocía a Fernando VII con el título de “Rey de Cundinamarca”, cuando se trasladara a Santafé de Bogotá a ejercer el poder ejecutivo. En esta tarea también colaboraron L. E. de Azuola, J. M. Castillo y Rada, y M. Tobar.

El 27 de febrero de 1811 se formó el Colegio Constituyente de Cundinamarca, se creó el Estado de Cundinamarca, y se eligió a Jorge Tadeo Lozano como presidente. Éste propició la aprobación de la nueva Constitución, la cual fue promulgada el 4 de abril de 1811 y según Carlos Restrepo Piedrahita, trajo el siguiente encabezamiento: “Don Fernando VII, por la gracia de Dios y por la voluntad y consentimiento del pueblo, legítima y constitucionalmente representado, Rey de los cundinamarqueses, etc., y a su real nombre, don Jorge Tadeo Lozano, Presidente constitucional del Estado de Cundinamarca, a todos los moradores estantes y habitantes en él, sabed que reunido por medio de representantes libre, pacífica y legalmente el pueblo soberano que lo habita, en esta capital de Santafé de Bogotá, con el fin de acordar la forma de gobierno que considere más propia para hacer la felicidad pública; usando de la facultad que concedió Dios al hombre de reunirse en sociedad con sus semejantes, bajo pactos y condiciones que le afiancen el goce y conservación de los sagrados e imprescriptibles derechos de libertad, seguridad y propiedad; ha dictado, convenido y sancionado las leyes fundamentales del Estado o Código constitucional que se ha publicado por medio de la prensa [...]”.

Sobre esta etapa de la vida de Lozano, Florentino Vezga escribió que “ejerció el Poder Ejecutivo de Cundinamarca hasta el 19 de septiembre de 1811, en que por intrigas del partido centralista presentó su renuncia.

Nariño, promovedor de estas intrigas indecorosas, fue su sucesor. Lozano se retiró a su hogar, satisfecho de haber llenado honradamente sus funciones.

No hizo esfuerzo alguno por conservar un poder que no había solicitado. Durante su administración probó su modestia, manifestó tanta sobriedad en el uso del mando que sus enemigos le achacaron debilidad, y dio el primer ejemplo de la moderación y de la sencillez de costumbres que debe observar un gobernante democrático [...]”.

Por otra parte, el poeta José María Salazar, quien admiraba a Lozano, en uno de sus escritos se expresa así: “Había sido llamado de su retiro filosófico para presidir el Colegio Constituyente, más por respeto debido a su carácter que por la ventajosa idea que pudiera formarse de sus conocimientos en materia de gobierno. No había sido un profesor de leyes ni un diplomático; pero fue grande la sorpresa cuando se le oyó discurrir sobre estos asuntos con el mayor acierto; y convencía de cuanto proponía, con una elocuencia natura, graciosa y abundante. Su principal talento era hablar en público en el tono más persuasivo, y divertir, sin pretenderlo, en la conversación familiar”.

El acto más importante de su mandato fue la firma de un tratado con el canónigo chileno José Cortés de Madariaga, quien actuó a nombre de la antigua Capitanía de Venezuela. Este documento fue muy significativo para el Derecho internacional americano, pues con él se iniciaron oficialmente las relaciones colombo-venezolanas.

Otro de sus aportes al bienestar de sus conciudadanos, fue el de haber dotado a la población de Funza de un acueducto, que se llamó la Toma de San Patricio, cuyas aguas provenían del río Subachoque, empresa que él costeó y en la que invirtió parte de su fortuna.

En 1814, reanudó sus labores de periodista, esta vez como director del Anteojo de Larga Vista, publicación en la que expuso sus ideas políticas. Al año siguiente, asistió al Congreso General de la Nueva Granada, como diputado de la provincia del Chocó.

Durante la reconquista española, Jorge Tadeo Lozano fue apresado, en mayo de 1816, bajo el cargo de insurgente, y fusilado por la espalda el 6 de julio siguiente, por orden del “pacificador” Morillo, en la “Huerta de Jaime”, hoy plaza de los Mártires en Bogotá.

En cuanto a su iconografía, existe de él la miniatura pintada por Joaquín Gutiérrez, el retrato de autor anónimo en la pinacoteca del colegio mayor de Nuestra Señora del Rosario, sobre el cual se conserva un documento en el Real Jardín Botánico, que dice: “1801, mayo 12 Borrador de la carta de [José Celestino Mutis] a Fernando Caicedo en la que agradece la resolución acordada con Jorge Lozano para pintarle un retrato como catedrático de matemáticas”. En él, aparece representado con peluca, prenda simbólica de su nobleza; también consta el retrato que se conserva en el Museo 20 de Julio.

 

Obras de ~: Artículos en El Correo Curioso y El Anteojo de Larga Vista, La Constitución de 1811; con Barón de Humboldt, Geografía de las Plantas o Cuadro Físico de los Andes, Equinocciales, trad. de ~ (Fondo Documental José Celestino Mutis, copia fechada el 14 de junio de 1803); “Memoria sobre las serpientes y plan de observaciones para aclarar la historia natural de las que habitan en el Nuevo Reino de Granada y para cerciorarse de los verdaderos remedios capaces de favorecer a los que han sido mordidos por las venenosas”, en Semanario del Nuevo Reino de Granada; La Fauna Cundinamarquesa; El Hombre (ms. inéd. en la Biblioteca Luis Ángel Arango); Documentos Importantes sobre las negociaciones para que se divida en Nuevo Reino [Colombia] en Departamentos, Bogotá, 1811 (inéd.) (Biblioteca Nacional de Bogotá, Fondo J. María Otero, Sala 1.ª, 13.039 pieza 5); Discurso en la apertura del Colegio Electoral de Cundinamarca, Bogotá, 1813 (inéd.) (Biblioteca Nacional de Bogotá, Fondo J. María Otero, Sala 1.ª, 13.066, pieza 13).

 

Bibl.: F. J. de Caldas, Semanario del Nuevo Reino de Granada, París, 1849; J. M.ª Salazar y J. M. Vergara y Vergara, “Jorge Tadeo Lozano”, en Papel Periódico Ilustrado, t. III (1884), pág. 372; F. Lozano y Lozano, “Biografía de don Jorge Tadeo Lozano”, en Boletín de Historia y Antigüedades, n.os 116-117 (1916); J. J. Ortega T., Historia de la Literatura colombiana, Bogotá, Editorial Cromos, 1935; F. Vezga, La Expedición Botánica, Cali, 1971 (reed.); M.ª C. Guillén de Iriarte, Nobleza e hidalguía en el Nuevo Reino de Granada, Bogotá, Ediciones Rosaristas, 1994; Catálogo del Fondo Documental José Celestino Mutis del Real Jardín Botánico, Madrid, Instituto Colombiano de Cultura Hispánica, 1995; J. M.ª Restrepo Sáenz y R. Rivas, Genealogías de Santa Fe de Bogotá, t. IV, Bogotá, Editorial Presencia, 1995; C. Ortega Ricaurte, El Enigma del Medallón, Bogotá, 2000.

 

Carmen Ortega Ricaurte