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Judas José Romo Gamboa

Biografía

Romo Gamboa, Judas José. Cañízar (Guadalajara), 7.I.1779 – Umbrete (Sevilla), 11.I.1855. Canónigo, obispo de Canarias, arzobispo de Sevilla, cardenal.

De noble nacimiento, costumbres ejemplares y una formación doctrinal no vulgar, como significó el nuncio Tiberi en su informe a Roma cuando fue propuesto para obispo de Canarias, durante el trienio liberal (18201823), siendo canónigo de Sigüenza fue encargado de elaborar el índice de la Biblioteca de El Escorial y a él se debe su conservación. Esto, que podría ser un obstáculo para que durante el absolutismo de Fernando VII fuera propuesto para un episcopado, no resultó tal. El nuncio lo consideró más bien un mérito en un hombre cuyos “sermones impresos lo califican de erudito, elocuente y de buenas máximas, dado a todos pero especialmente benéfico y generoso con los pobres”. Presentado por Fernando VII el 2 de septiembre de 1833, pocos días antes de la muerte del Monarca, fue preconizado el 20 de enero de 1834 como obispo de Canarias. Muy pronto tuvo que intervenir en contra de los gobiernos liberales que dictaban leyes persecutorias contra la Iglesia: desamortización, supresión de comunidades religiosas, venta de los bienes de la Iglesia, deportación de obispos, ruptura de relaciones diplomáticas con la Santa Sede, etc. En 1840 dirigió una exposición a la reina regente María Cristina, para defender la incompetencia de las Cortes, que pretendían hacer por sí solas la reforma del clero, y llegó a preconizar la libertad de que disfrutaba la Iglesia en los estados democráticos sin la protección falsa de un estado católico como el de España, que la tiranizaba.

A causa de este escrito, fue procesado y condenado a dos años de confinamiento y las costas por haber provocado a la desobediencia al Gobierno. Cumplió su destierro en Sevilla, residiendo en el Palacio Arzobispal, adonde llegó el 3 de febrero de 1843. Romo, que vertió en sus escritos expresiones duras contra los carlistas, fue contestado desde su destierro de Francia por el mercedario fray Magín Ferrer, que apoyaba la intransigencia de ciertos obispos del Antiguo Régimen.

Cumplido su destierro, volvió a Canarias. El 17 de diciembre de 1847 fue preconizado arzobispo de Sevilla y el 1 de enero de 1848 recibió el palio arzobispal en la iglesia de San Isidro de Madrid junto al arzobispo de Toledo, Bonel y Orbe. El 30 de marzo hizo su entrada solemne en Sevilla. Al año siguiente, abrió el Seminario Conciliar de San Isidoro y San Francisco Javier en la morada sevillana que dio cobijo al Colegio Mayor de Maese Rodrigo de Santaella, una vez vencidas las dificultades testamentarias que en tiempo de Cienfuegos impidieron se consolidase en Sanlúcar de Barrameda.

También fundó el Boletín Oficial del Arzobispado, cuyo primer número salió el 15 de marzo de 1854. El 30 de septiembre de 1850 fue elevado a la dignidad cardenalicia y ese mismo año publicó una pastoral sobre la Inmaculada Concepción respondiendo a la invitación del beato Pío IX que pedía a todo el episcopado se pronunciara sobre tal misterio, pero no pudo acudir a Roma para el momento solemne de la proclamación dogmática en diciembre de 1854, pues desde finales de 1853 sufrió una grave enfermedad.

Falleció en los primeros días de 1855 y fue sepultado en el Panteón de los Arzobispos del Sagrario de la Catedral de Sevilla.

 

Obras de ~: Independencia constante de la Iglesia Hispana y necesidad de un nuevo concordato, Madrid, Aguado, 1843 (2.ª ed.); Ensayo sobre la influencia del Luteranismo y Galicanismo en la política de la Corte de España, Madrid, Aguado, 1844, 2 vols.; Discurso canónico acerca de la cóngrua del clero y de las fábricas, Madrid, Aguado, 1846; Diccionario de Derecho Canónico: traducido del que ha escrito en francés el Abate Andrés, trad. esp. dir. por ~, Madrid, José G. de la Peña, 1847-1848, 2 vols.; Discurso sobre la Inmaculada Concepción de María, s. l., 1850.

 

Bibl.: M. Ferrer, Impugnación crítica de la obra titulada: Independencia constante de la Iglesia Hispana. Historia del derecho de la Iglesia en España en orden a su libertad e independencia del poder temporal, Barcelona, Pablo Riera, 1844; J. M. Cuenca Toribio, Apertura e integrismo en la Iglesia española decimonónica, Sevilla, Diputación Provincial, 1970; V. Cárcel Ortí, Política eclesial de los gobiernos liberales españoles (1830-1840), Pamplona, Eunsa, 1975, págs. 192-193 y 410-412; Correspondencia diplomática del nuncio Tiberi (1827-1834), Pamplona, Eunsa, 1976, págs. 771 y 779; R. Ritzler y P. Séfrin, Hierarchia Catholica, vol. VIII, Padua, Il Messaggero di S. Antonio, 1978, págs. 10, 58, 177, 294, 308 y 361; F. Díaz de Cerio, Regesto de la correspondencia de los obispos de España en el siglo xix con los nuncios, según el fondo de la Nunciatura de Madrid en el Archivo Vaticano (1791-1903), vol. I, Città del Vaticano, Archivio Vaticano, 1984, págs. 362-367; C. Ros, Los arzobispos de Sevilla, Granada, Anel, 1987, págs. 247-249; M.ª del R. Rivero Rivero y S. P. Afonso Santana, “Causa formada al Obispo Romo (por el jefe político de Canarias y el Tribunal Supremo de Justicia)”, en Almogaren, 3 (1989), págs. 31-40; D. Castro Alfin, “Algunos aspectos del proceso del Obispo Romo: Iglesia y Estado en los comienzos del régimen liberal”, en Almogaren, 3 (1989), págs. 41-54; M. Martín Riego, “Sevilla entre el liberalismo y la Restauración (1800-1900)”, en J. Aranda Doncel et al., Historia de las Diócesis Españolas, vol. 10. Iglesias de Sevilla, Huelva, Jerez y Cádiz y Ceuta, Madrid, Biblioteca de Autores Cristianos, 2002, pág. 298.

 

Vicente Cárcel Ortí