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Pedro de Lugo y Navarra

Biografía

Lugo y Navarra, Pedro de. España, p. s. xvii – 1642. Gobernador de Paraguay.

Desde muy joven sirvió a la Corona, por lo que el rey Felipe IV le confió la gobernación de la provincia de Paraguay. Llegó en 1639 de España con instrucciones expresas de combatir a los bandeirantes. Se hacía perentorio armar a los indios de las reducciones jesuíticas para que ellos mismos pudieran defenderse contra los portugueses, ya que la provincia no estaba en condiciones de hacerlo, ni tampoco le habría interesado salvaguardarlas, debido a que los jesuitas mantenían una actitud adversa ante la encomienda. Ante esta situación se esforzó por organizar personalmente la militarización de los indios de las reducciones, ayudado por algunos hermanos coadjutores jesuitas, porque había serio temor de parte de Madrid y Paraguay de entregar armas a los nativos. En 1639 se presentó la primera oportunidad de poner en marcha su plan; fue durante la visita que hiciera a las reducciones del Paraná, allí entregó algunas armas a los indios y éstos las usaron con tanto valor que acabaron a casi todos los portugueses; fue la famosa batalla de Caazapá Guazú, al sureste del río Uruguay. Ante el peligro de caer herido o muerto en aquellas circunstancias, Lugo y Navarra se refugió en Asunción, abandonando a los indios en el campo de batalla. Los prisioneros paulistas fueron trasladados hasta dicha ciudad, donde pronto fueron liberados o trasladados a Buenos Aires.

El gobernador tuvo una actitud complaciente con los prisioneros, lo que le generó animadversión por parte de los jesuitas y vecinos de Asunción. La desaprobación de la epopeya de los guaraníes por temor a las represalias de los portugueses le costó al gobernador un conflicto que llegó al Consejo de Indias y hasta al mismo Rey, aunque ninguna de esas instancias se pronunció al respecto. Lugo y Navarra, por su parte, había acusado a dichos religiosos de acumular riquezas y de practicar una sistemática oposición a cualquier visita que gobernadores y obispos pretendieran realizar a las misiones guaraníes que estaban bajo su administración. El Cabildo de Asunción también le retiró su confianza y se opuso a Lugo por haber entregado armas a los indios de las misiones jesuíticas.

En 1640, año en que España se separó de Portugal, el Rey lo destituyó y exigió su comparecencia ante el Consejo de Indias. Pedro de Lugo y Navarra murió durante el viaje de retorno en 1642; quedó en su reemplazo en carácter de teniente de gobernador Juan Velasco Villasanti.

 

Bibl.: P. Lozano, Historia de la Compañía de Jesús de la Provincia del Paraguay, Madrid, 1754-1755; A. R. de Montoya, Conquista espiritual hecha por los religiosos de la Compañía de Jesús en las provincias del Paraguay, Paraná, Uruguay y Tape, Bilbao, 1892 (2.ª ed.); N. del Techo, Historia de la Provincia del Paraguay de la Compañía de Jesús, Madrid, A. de Uribe y Cía., 1897; E. Udaondo, Diccionario Biográfico Colonial Argentino, Buenos Aires, Editorial Huarpes, 1945; J. F. Aguirre, Diario del Capitán de Fragata D. Juan Francisco Aguirre, t. II, 2.ª parte, Buenos Aires, Imprenta de la Biblioteca Nacional, 1950; E. Cardozo, El Paraguay Colonial Las raíces de la nacionalidad, Asunción-Buenos Aires, Ediciones Nizza, 1959; J. L. Mora Merida, Historia Social del Paraguay 1600-1650, Sevilla, Escuela de Estudios Hispano-Americanos, 1973; E. Cardozo, Historiografía Paraguay, I. Paraguay Indígena, Español y Jesuita, México, Instituto Panamericano de Geografía e Historia, 1979.

 

Margarita Durán Estrago