Ayuda

Juan de Santans y Tapia

Biografía

Santans y Tapia, Juan de. ?, p. s. XVII – Madrid, 1658 pos. Ingeniero y artillero.

Comenzó su vida militar sirviendo en la Artillería de España y Flandes el 13 de julio de 1629 por una Real Cédula, cerca del marqués de Leganés, capitán general de la Artillería de España, con quince escudos al mes.

El 2 de octubre de 1637, por orden de S. M. fue enviado a La Coruña para el apresto del “tren de artillería” (según el Diccionario de términos militares de Almirante: ‘conjunto de materiales y medios de transporte de distintos materiales, en este cao de artillería’), que se estaba formando, así como en la mejora de las fortificaciones de la plaza. También estando en la citada plaza participó en la defensa de la misma, ante la llegada de la armada francesa con el propósito de asediar a la ciudad, asedio que se rechazaba sin que los franceses pudiesen desembarcar. En ese año realizaba un plano con la Descripción del Real Presidio de La Coruña.

El 20 de junio de 1639 era nombrado capitán de Infantería y el 5 de septiembre de ese mismo año embarcaba con su compañía en los navíos de la armada del almirante Antonio Oquendo con destino a Flandes. Cerca del paso de Calais la escuadra española se encontraba con la holandesa, entablándose un combate de tres días (16, 17 y 18 de septiembre), al cabo de los cuales la escuadra española se refugiaba en la ensenada de Las Dunas en la costa inglesa, para reparar. Al cabo de un mes, la escuadra española salía a la mar en inferioridad con la holandesa, que le bloqueaba la salida. El resultado era la derrota de la flota española, que perdió 43 buques, a pesar de lo cual se conseguía llevar los refuerzos y el dinero al ejército de Flandes. Después de la derrota, Santans que había participado activamente durante la lucha, lograba salvar a sus hombres en un barco de pescadores, poniéndolos bajo cubierta, pasando por medio de la armada enemiga de noche, con lo que conseguía llegar hasta Dunquerque.

Llegado a los estados de Flandes con su unidad, sirvió hasta el 16 de noviembre de 1639, fecha en la que se reformaba su compañía y tercio, pasando a trabajar como ingeniero militar en dichos estados, con un sueldo de cuarenta escudos de entretenimiento al mes. Por orden del infante-cardenal don Fernando de Austria, pasaba a su servicio hasta finales de septiembre de 1644.

Durante su permanencia como ingeniero militar en Flandes, participó como tal, entre otros, en los siguientes hechos: socorro a la villa de Lisiers; socorro y recuperación de Ayón, donde realizó reconocimientos de puestos, reductos y fortificaciones; y en la fortificación de Cambrai.

A finales de septiembre de 1644 se le concedía licencia para servir en los ejércitos de España, donde, el 28 de marzo de 1647 por una Real Cédula, se le asignaban sesenta escudos de sueldo como ingeniero militar. Pasaba posteriormente a Extremadura, donde se encargaba de la reparación del puente de Alcántara y de diversas fortificaciones como Cillera o Lacarra, entre otras, hasta ponerlas en estado de defensa. Esto era debido al inicio, el 1 de diciembre de 1640, de la guerra con Portugal (Guerra de restauración o de independencia portuguesa) que terminaba en 1668 con el Tratado de Lisboa, que acreditaba la definitiva separación de ese país de España.

Santans, en 1649, era nombrado ingeniero mayor, realizando posteriormente una gran actividad cartográfica. En 1658 viajaba a la corte con licencia, falleciendo poco después.

Santans y Tapia publicaba en Bruselas en 1644, su Tratado de fortificación militar, en el que, siguiendo con la tradición iniciada por Cristóbal de Rojas en su Teórica y práctica de Fortificación…, se representa a sí mismo en el libro con el compás en la mano, instrumento por excelencia de la ciencia de los ingenieros militares. En su tratado, el autor cita a holandeses y franceses como los principales teóricos, sin olvidar a los que escribieron en español, Cristóbal de Rojas, Cristóbal Lechuga y Diego de Ufano, para recordar a continuación todo aquello que se seguía considerando competencia de los ingenieros: geometría, aritmética, álgebra, perspectiva, música, navegación, arquitectura, cosmografía, hidrografía, astronomía y astrología, “y finalmente todas las partes que están debaxo del nombre de matemáticas”. También se incluye en el texto un sistema de cálculo matemático por medios aritméticos y geométricos, que, en función de unos parámetros fijos, o de unos intervalos determinados (del ángulo flanqueado o de la línea de defensa), permitía hallar las demás magnitudes de la fortificación, generando la consiguiente tabla numérica. 

Por otro lado, Santans y Tapia se lamentaba y justificaba al mismo tiempo la redacción de su libro, “por ser pocos los de mi profesión españoles, que residen en Flandes, que no ay sino el Capitán Ingeniero Juan de Villa Roel, (que a pocos dias se partio a España), con que vengo à quedar solo, que me pidió tomase la mano en volver por nuestra reputación; con esta ocasión me puse a escribir este tratado de fortificación militar”.

Respecto al Tratado, el jesuita Ignacio der Kennis decía en los prolegómenos al Tratado de Fortificación Militar de Santans y Tapia que este autor “dará con tal claridad junto con breuedad à entender las mejo­res reglas de los mas aprobados autores que an valido en Flandes, en vso, sciencia, y esperiencia militar”, por lo que la aportación de Santans con­sistía, antes que en un ejemplo de renovación en el arte de la fortificación, en una compilación del conocimiento acumulado hasta ese momento en dicha materia.

De sus numerosos planos, se podrían destacar los siguientes: Discreption del Real Presidio de la Coruña que por orden del Exmo. Sr. Marqués de Bal Parayso Gobernador y Capp[ita]n General hizo Don Juan de Santans y Tapia yngeniero... cuya copia se enbio a su Consejo de Guerra con relacion del fuerte de la letra A. que era forzoso hazer para seguridad desta fuerça en, 2 de febrero de 1639, en el que se recogen con precisión detalles del estado en que se encontraban las fortificaciones de la citada plaza; Planta de la jurisdicción de la Villa de erramelluri Y por otro nombre villa de la Vega de Río Tiron En Henero de 1657 se dio posesión della A Don Lorenço de Texada Vallejo Egaino, caballero de la Orden de Santiago, hecha la medición por el sistema de geometría a base de triángulos por D. Juan de Santans y Tapia; Planta de la jurisdiccion de la Villa de Vallecillo que compro a Su M[a]g[esta]d D[o]n Facundo Andrés Cabeça de Vaca Caballero de la Orden de Santiago, Tubo dicha Jurisdiccion segun medida geometrica media legua de area poco menor... y lo firme en Madrid A veynte y çinco de junio de 1656. D[o]n Juan de Santans y Tapia; Planta de la villa de Magaz que S.M. vendió a D. Lorenzo Tejada Vallejo Eguino, caballero de la Orden de Santiago. por D. Juan de Santans y Tapia; Término municipal de la villa de Porriño, de 24 de octubre de 1655.

 

Obras de ~: Relación verdadera de la entrada que hizo la Armada del Francesa en compañía de la del Holandés, en la embocadura del puerto del Real presidio y ciudad de la Coruña, Iueues a 9 de Iunio de 1639 y lo sucedido en el tiempo que estuvo en el por don Iuan de Santans y Tapia, entretenido en la Real Artillería y ingeniero de su Magestad en dicho presido. Y el socorro que quitaron los vezinos de Fuenterrabia al Frances que lleuaua de socorro a Bayona, de bastimentos municiones y otras cosas, 1639; Tratado de fortificación militar, destos tiempos breve e intelegible, puesto en vso en estos Estados de Flandes…, en Brvsselas, en casa de Guilielmo Scheybels, Impressor jurado, 1644.

 

Fuentes y bibl.: Colección Aparici, Instituto de Historia y Cultura Militar, Madrid.

J. R. Soraluce, Castillos y fortificaciones de Galicia: arquitectura militar de los siglos XVI-XVIII, La Coruña, Fundación Barrié, 1985; M. Silva Suárez (ed.), Técnica e ingeniería en España. III, El Siglo de las Luces. De la industria al ámbito agroforestal, Zaragoza, Real Academia de Ingeniería-Institución “Fernando el Católico”, 2005; F. Cobos Guerra y J. J. Castro Fernández, “Los Ingenieros, las experiencias y los escenarios de la Arquitectura Militar Española en el siglo XVII”, en Los Ingenieros Militares de la Monarquía Hispánica en los Siglos XVII y XVIII, Madrid, Ministerio de Defensa, 2005; A. Cámara Muñoz, “Esos desconocidos Ingenieros”, en Los Ingenieros Militares de la Monarquía Hispánica en los siglos XVII y XVIII, Madrid, Ministerio de Defensa-Asociación Española de Amigos de los Castillos, 2006; G. Guimaraens Igual, El último hálito de la fortificación abaluartada: el fuerte de San Julián en Cartagena, tesis doctoral, València, Universitat Politècnica de València, 2008; P. Bragard, Dictionnaire biographique des ingénieurs des fortifications: Pays-Bas espagnol, principauté de Liège, Franche-Comté, 1504-1713, Namur, Les Amis de la Citadelle de Namur, 2011; F. Cobos Guerra, “Una visión integral de las Escuelas y de los escenarios de la Fortificación española de los siglos XVI, XVII y XVIII”, en A. Ruibal Rodríguez (coord.), Actas del IV Congreso de Castellología: Madrid 7 a 10 de marzo de 2012, Madrid, Asociación Española de Amigos de los Castillos, 2012, págs. 1-20; J. M. Muñoz Corbalán, “Los ingenieros flamencos en el Ejército español”, en J. Cantera Montenegro (coord.), Presencia de ingenieros militares extranjeros en la milicia española. Revista internacional de Historia Militar, 97 (2019), págs. 91-170.

 

Juan Carrillo de Albornoz y Galbeño

Relación con otros personajes del DBE

Biografías que citan a este personaje

Personajes citados en esta biografía

Personajes similares