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Ruy López de Segura

Biografía

López de Segura, Ruy. Zafra (Badajoz), c. 1530 – Lima (Perú), 1590 ant. Clérigo, ajedrecista.

La parroquia de Nuestra Señora de la Candelaria de Zafra comenzó sus registros de nacimientos en 1534, donde aparecen varios hermanos López de Segura, hijos de Hernán López y María López, que nacieron con posterioridad a esta fecha: Francisco en 1535, Ana en 1536, Juan en 1539 y María en 1541. Con anterioridad a dicha fecha, puede situarse el nacimiento de otros dos hermanos en el seno de esta familia cuyos nombres se conocen: Alonso hacia 1528 y Ruy hacia 1530. Que era nacido en Zafra no ofrece duda, ya que él mismo lo confirma en dos ocasiones: primero en su tratado de ajedrez en 1561, donde se declara “vezino de la villa Çafra”, y luego en Sevilla en 1570, donde se inscribe como “natural de la villa de Çafra”. La única noticia que se tiene de la niñez de Ruy la proporciona Sebastián de Covarrubias en su Tesoro de la lengua castellana o española (1611), que en la voz “Çafra” dice así: “Otra Çafra hay en Extremadura, donde hubo un muchacho, que siendo de muy poca edad, era tan gran jugador de ajedrez, que todos le reconocían la ventaja, y quedó el nombre del niño de Çafra”. Como Covarrubias le llama “muchacho”, es decir, un joven entre siete y catorce años, pero de “muy poca edad”, suponer que tenía unos diez años parece adecuado.

A partir de este momento las noticias sobre su vida proceden o se pueden deducir de sus dos obras publicadas: el Libro de la invención liberal y arte del juego del ajedrez, en Alcalá en 1561, y la Gramaticæ institutiones en Lisboa en 1563. Se declara clérigo, lo cual implica que había estudiado Humanidades y obtenido las órdenes mayores eclesiásticas. También dice que había estado al servicio de García de Toledo, ayo y mayordomo mayor del príncipe Carlos. Ello le permite dedicar su Libro del ajedrez a García de Toledo para que lo hiciese llegar al príncipe, quien, según dice, “parecía holgarse de saberlo y verlo jugar”. A propósito de las numerosas erratas existentes en su Libro del ajedrez, pide disculpas y se justifica diciendo: “Porque, por no haberme hallado presente al tiempo de la impresión, van estos defectos”. Esto parece indicar que por entonces vivía en Alcalá, lugar en que se imprimió el libro. En el capítulo VI de la tercera parte informa de su viaje a Roma y de unas partidas que allí jugó: “Ninguna cosa de aquestas tocó Damian, siendo juego que lo hacen algunos jugadores, principalmente con los que no saben mucho y aun conmigo mesmo lo jugó, algunas veces, un estremado jugador que se hazía llamar el ‘muchacho de Roma’. Y esto, estando en Roma, al principio del pontificado del papa Pío 4, en el año de 1560”. En efecto, el “papa Pío 4” fue Giovanni Angelo Medici (Milán, 1499-Roma, 1565), que era de origen humilde y sin fortuna y nada tenía que ver con los célebres Medici de Florencia. Fue proclamado Romano Pontífice y coronado el 6 de enero de 1560. Por otra parte, el “estremado jugador que se hazía llamar el ‘muchacho de Roma’” era Giovanni Leonardo da Cutro, apodado Il Puttino. Como las partidas jugadas con el Puttino fueron al menos dos, hay que anotar esas victorias en la cuenta de Ruy López.

El Libro de la invención liberal y arte del juego del ajedrez de López está dividido en cuatro partes: Primera Parte, folios 1r. a 70v. Dividido en veintisiete capítulos: I-II, justificación de las cualidades del juego; IIIV, sobre la invención del juego; VI-XXIV, sobre las características del tablero y las piezas, su significado, posición y movimientos de las piezas; XXV, sobre el jaque y el mate; XXVI, justifica cómo colocar el tablero; XXVII, indica una nomenclatura para las casas del tablero y cómo colocar las piezas, siguen los treinta y seis advertimientos o reglas generales, luego las diecisiete leyes del juego; finaliza con una introducción a los modos de ordenar los juegos que ocupan las tres partes siguientes. Segunda Parte, folios 71r.-96r. Dividida en veintinueve capítulos, dedicados a aperturas nuevas jugando al par: 12 a aperturas con el peón de rey; 16 al gambito de rey; 1 al gambito de dama. Tercera Parte, folios 96r.-126r. Dividida en veinticuatro capítulos, dedicados a aperturas del repertorio habitual jugando al par: 21 a aperturas con el peón de rey; 2 al gambito de dama; 1 a diversas aperturas. Cuarta parte, folios 126r.-150r. Dividida en quince capítulos, dedicados a aperturas para cuando se juega dando ventaja.

El Libro del ajedrez abrió la puerta al ajedrez moderno y utilizó el método de análisis de aperturas que ha perdurado hasta nuestros días. Se utilizaron copias manuscritas en Italia y luego se tradujo e imprimió en italiano, alemán, francés, inglés, ruso y otras lenguas, realizándose numerosas ediciones y reimpresiones hasta mediados del siglo xviii. El que la Gramaticæ institutiones se publicase en Lisboa en 1563, dedicada al “excellentíssimo domino Sebastiano Portugaliæ Regidicate”, firmada por Roderico López à Sigura, permite suponer que, por el hecho de poder dedicar al Rey su libro, había alcanzado cierta notoriedad. También cabe aventurar que en ese momento se le puede situar en Lisboa entregando su libro al Rey. En esta obra, las correspondencias que pone López de Segura en las conjugaciones, etcétera, están en castellano, mientras que las reglas de géneros y pretéritos están en verso y son distintas de las de Nebrija; las acompaña un copioso comentario en prosa, en latín.

La siguiente referencia que se tiene sobre este ajedrecista es en 1570 en Sevilla, en las listas de inscripción para emprender viaje al Nuevo Mundo: “N.º 89. El Bachiller Rui López de Segura, clérigo, natural de la villa de Zafra, hijo de Hernán López de Segura y de María López de Segura, su mujer, se despachó a las provincias de Perú por cédula de su [...] en —12 de octubre”. Y en el margen la nota: “cualquier navío”, lo cual indica que viajaba solo y que deseaba partir cuanto antes. Su hermano Alonso figura inscrito como comerciante para viajar a Perú el 13 de marzo de 1564, por lo que pudiera haber sido su llamada la que animase a Ruy a emprender el viaje. Como en octubre de 1570, cuando se inscribió, ya había partido la Armada hacia el Nuevo Mundo, había que esperar hasta el próximo año, pero en 1571 no pudo formarse la Armada para el viaje ya que todos los navíos habían sido requisados para la flota cristiana de la Santa Liga contra el turco, al que vencieron en la batalla de Lepanto. Así que hubo de esperar hasta la Armada de 1572 para iniciar su viaje al Nuevo Mundo. Ello permite conjeturar que hasta principios del año 1573 no estuvo instalado en Perú. En esos casi dos años que permaneció en Sevilla hasta iniciar su viaje, le visitaron los jugadores italianos Giovanni Leonardo da Cutro il Puttino, Giulio Cesare Polerio l’Abruzzese y Paolo Boi il Siracusano, sin duda, intentando establecer su superioridad sobre el legendario clérigo. Gracias a las notas que tomó Polerio, que viajaba acompañando al Puttino, en sus cuadernos de ajedrez, han llegado cuatro de las partidas que allí se jugaron. Tres de ellas contra el Puttino, con el resultado de una victoria y dos tablas a favor de López; una contra el Siracusano, con victoria de López.

A partir de este momento no se vuelven a tener noticias de Ruy López de Segura. Su hermano Alonso volvió a Zafra hacia 1590, regaló a su villa el Hospital de Convalecientes, lo que indica la buena marcha de sus negocios en Perú, y falleció en Zafra. Como no dejó ni una sola palabra sobre su hermano y no le nombra en su testamento, hay que suponer que Ruy había fallecido en Perú antes de 1590. La huella de la estancia de Ruy López en Perú la proporciona casi tres siglos después Ricardo Palma (1833-1920) en sus Tradiciones peruanas, décima serie, en el apartado titulado “Atahualpa”. Tras justificar la afición de los españoles por la influencia islámica en su cultura, dice así: “Pronto dejó de ser el ajedrez el juego favorito y exclusivo de los hombres de guerra, pues cundió entre las gentes de Iglesia: abades, obispos, canónigos y frailes de campanillas. Así, cuando el descubrimiento y la conquista de América fueron realidad gloriosa para España, llegó a ser como patente o pasaporte de cultura social para todo el que al Nuevo Mundo venía investido con cargo de importancia el verle mover piezas en el tablero. El primer libro que sobre ajedrez se imprimiera en España apareció en el primer cuarto de siglo posterior a la conquista del Perú, con el título de Invención liberal y arte axedrez, por Ruy López de Segura, clérigo, vecino de la villa [de] Zafra y se imprimió en Alcalá de Henares en 1561. Ruy López es considerado como fundador de teorías, y a poco de su aparición se tradujo el opúsculo al francés y al italiano. El librito abundó en Lima hasta 1845, poco más o menos, en que aparecieron ejemplares del Philidor, y era de obligada consulta allá en los días lejanísimos de mi pubertad, así como el Cecinarrica para los jugadores de damas. Hoy no se encuentra en Lima, ni por un ojo de la cara, ejemplar de ninguno de los dos viejísimos textos”. Esta noticia de Palma permite evocar al clérigo de Zafra con su paquete de libros de ajedrez en los muelles de Sevilla para iniciar su viaje al Nuevo Mundo, navegando por el mar Atlanticus, cruzando el istmo de Panamá y, finalmente, navegando por el mar del Sur o Pacificum hasta Lima.

 

Obras de ~: Libro de la invención liberal y arte del juego del ajedrez, muy útil y provechosa, así para los que de nuevo quisieren deprender a jugarlo, como para los que lo saben jugar. Compuesta ahora nuevamente por Ruy López de Segura, clérigo, vecino de la villa [de] Zafra. Dirigida al muy ilustre señor don García de Toledo, ayo y mayordomo mayor del Serenísimo Príncipe don Carlos, nuestro señor, Alcalá de Henares, Andrés de Angulo, 1561 (fols. 2r.-4r., “Epístola nuncupatoria de ~, dirigida al muy Ilustre señor don García de Toledo, ayo y mayordomo mayor del Serenísimo Príncipe don Carlos nuestro señor”); Gramaticæ institutiones a Roderico López a Sigura nuper æditæ, atque excellentisimo domino Sebastiano Portugaliæ Regidicate foeliciter incipiunt, pról. de Enrique Manuel, Ulyssipone [Lisboa], Ex officina Ioannis Alvari, typographi Regii, 1563.

 

Bibl.: A. Salvio, Il Puttino, altramente detto il cavaliero errante del Salvio, Napoli, Gio. Domenico Montanaro, 1634; N. Antonio, Bibliotheca Hispana Vetus [...], notas de F. Pérez Bayer, Matriti, Apud Viduam et Heredes D. Joachimi Ibarrae, 1788, 2 vols. [en vol. 1, lib. X, cap. XV, parágr. 857, n. 1, pág. 345, reseña un ejemplar de la Regiae Bibliothecae Matritensis]; A. V. D. Linde, Darstellungen und Quellen zur Geschichte des Schachspiels, Berlin, Verlag von Julius Springer, 1874; Das Schachspiel des XVI. Jahrhunderts, Berlin, Verlag von Julius Springer, 1874; Quellenstudien zur Geschichte des Schachspiels, Berlin, Verlag von Julius Springer, 1881; Das erste Jartausend der Schachlitteratur (850-1880), Berlin, Verlag von Julius Springer, 1881; J. Brunet y Bellet, El ajedrez, Barcelona, L’Avens, 1890; T. V. D. Lasa, Zur geschichte und literatur des Schachspiels, Leipzig, Verlag von Veit et Comp., 1897; H. J. R. Murray, A History of Chess, Oxford, University Press, 1913; J. Paluzíe y Lucena, Manual de ajedrez, Barcelona, Hijos de Paluzie, 1913; A. Chicco y G. Porreca, Dizionario Enciclopédico degli scacchi, Milano, Mursia, 1971; A. Chicco, Ruy López de Segura, Milano, L’Italia Scacchistica, 1980; R. E ales, Chess. The History of a Game, London, B. T. Batsford, 1985; A. Osuna Lara, Estudio Histórico Biográfico, Zafra (Badajoz), Antonio Osuna Lara, 1989; A. Chicco y A. Rosino, Storia degli Scacchi in Italia, Venezia, Marsilio Editori, 1990; R. Palma, Tradiciones peruanas, Madrid, Cátedra Letras Hispánicas, 1994; S. de Covarrubias Orozco, Tesoro de la lengua castellana o española, ed. de F. C. R. Maldonado, rev. de M. Camarero, Madrid, Castalia, 1995; F. Croche de Acuña, Hijos ilustres de Zafra, Zafra (Badajoz), Imprenta Rayego, 2006, págs. 15-20.

 

Joaquín Pérez de Arriaga