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Gómez de Maraver Ponce de León

Biografía

Maraver Ponce de León, Gómez de. España, s. m. s. XVII – Cádiz, 1720 post. Militar, teniente de rey de La Habana, gobernador y capitán general de la isla de Cuba, interino (de agosto de 1717 a junio de 1718).

En primer lugar hay que aclarar que Gómez es el nombre y Maraver el primer apellido y Ponce de León el segundo, que, normalmente, no se usaba. No se conocen sus antecedentes biográficos hasta que los historiadores de Cuba detallan su actuación como gobernador interino de la isla. Había sido nombrado teniente de rey de la plaza de La Habana en el momento de crearse este cargo, en 1715, el cual conllevaba el privilegio de desempeñar la gobernación y capitanía general, en los casos de enfermedad o vacante de los titulares o propietarios.

Desempeñaba el cargo de teniente de rey cuando se produjo, siendo gobernador Vicente de Raja, una violenta sublevación de los vegueros o cultivadores de tabaco contra la comisión que llegó de España para proceder al estanco del tabaco y creación de una factoría general. Entraron a mano armada en La Habana y obligaron al gobernador a huir de La Habana, logrando embarcarse en un galeón, mandado por Nicolás de Zelaya, que lo condujo a Cádiz con los miembros de la comisión para instalar la factoría general del tabaco. Dice Pezuela (1863: 613) que Maraver “astuto y eficaz, no se opuso a que los vegueros amotinados en las cercanías de La Habana entraran a mano armada en la plaza el 23 de agosto de 1717, y consiguieron la renuncia del general Raja”. Es posible que aspirase al mando, siquiera provisional, de la isla. Raja, en la misma tarde en que huyó, renunció al mando a favor de Maraver.

Ayudado por algunos vecinos amantes de la paz, entre los que fue inestimable la presencia y ayuda de José Bayona y Chacón, rico propietario de una vasta hacienda en Guanabacoa, muy pro españolista, supo pronto Maraver calmar a los sediciosos, persuadiendo a todos los amotinados a que regresasen a sus casas.

Calmados los vegueros de la Cuba occidental, hubo algunas asonadas y disturbios en la parte oriental, en Santiago, donde al descontento de los tabaqueros se unió el de los mineros del cobre. Maraver, “sin representación —dice Pezuela (1863: 189)—, sin fuerza y sin prestigio, tuvo que sujetarse a los caprichos de algunos Regidores y notables que dirigían a los amotinados”.

Aunque Maraver expidió patentes de corso y armó dos galeotas, difícilmente se preservaría Cuba de las agresiones extranjeras.

Continuó con su mandato interino hasta que el día 23 de junio de 1718 llegó a La Habana el nuevo gobernador y capitán general Gregorio Guazo y Calderón.

Maraver no solamente renunció, como es lógico, a su mando interino, sino que fue expresamente cesado en su anterior puesto de teniente de rey por Guazo.

En vista de lo anterior, regresó a España, en donde se sabe que su último destino conocido fue el de teniente de rey de la plaza de Cádiz, donde, con casi total seguridad, falleció.

 

Bibl.: J. de la Pezuela, Diccionario Geográfico, Estadístico, Histórico, de la Isla de Cuba, vols. I y III, Madrid, Imprenta del Est. de Mellado, 1865-1866, pág. 189 [de la Introducción] y pág. 613; Historia de la Isla de Cuba, vol. II, Madrid, Imprenta Banco Industrial y Mercantil, 1868, págs. 303-305; F. Calcagno, Diccionario Biográfico Cubano, New York, Imprenta y Librería de N. Ponce de León, 1878, pág. 404; Historia de la Nación Cubana, vol. II, La Habana, Editorial Historia de la Nación Cubana, 1952, págs. 11 y 13-14.

 

Fernando Rodríguez de la Torre