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Juan de Lanuza y Garabito

Biografía

Lanuza y Garabito, Juan de. Juan de Lanuza I, señor de Escuer. ?, p. m. s. xv – 1498 post. Justicia de Aragón (1479-1498).

De familia de origen altoaragonés e influyente en la capital del reino de Aragón, Zaragoza, en el seno de la cual surgieron otros justicias posteriormente a lo largo del siglo xvi, desde la amistad de Juan II con su predecesor, Juan de Lanuza I inició su mandato a comienzos de 1479 tras la renuncia al cargo de su padre, Ferrer de Lanuza, en favor del hijo y con la autorización del Monarca; aunque su ejecutoria transcurrió durante la primera etapa del reinado en Aragón de Fernando II el Católico, quien, como primogénito y heredero, asumió de inmediato el traspaso de la alta magistratura dentro del mismo linaje.

Pero uno de los asuntos más comprometidos al que tuvo que hacer frente el nuevo justicia fue, sin duda, la introducción en Aragón de la Inquisición en 1484; por las controversias respecto de la imposición del Santo Oficio, que tanta resistencia obtuvo en el reino cabeza de la Corona de Aragón.

Con él se instituyeron de manera definitiva las lugartenencias, contando en su caso con Miguel Molón y Pedro de Luna, primero, y después con Luis Cabañas y Tristán de la Porta en 1480 y con Juan de Gurrea y Jaime de Arenós en 1481; así como posteriormente con Domingo de Santa Cruz y Martín Polo en 1482 y con Juan de Zapata y Pedro de Luna en 1483 y Tristán de la Porta, de nuevo, y Jaime de Santiestevan en 1484. Todos ellos de afamada valía jurídica y con algún predicamento en el reino. Son nombres que se volverán a repetir, en algunos casos, en años sucesivos, alternándose con otros nuevos de manera sucesiva.

Durante el tiempo de desempeño de su oficio, Juan de Lanuza asistió personalmente a hechos tan significativos como la procesión de indulgencias por la Guerra de Granada de 1486 o la presencia en Zaragoza del príncipe Juan, heredero de “Dominorum Regis Ferdinandi et Issabellis Reginae Hispaniae” en 1487 (según el Lucidario de todos los señores Justicias de Aragón, de 1624, por Juan Martín de Mezquita); la demostración de júbilo y agradecimiento por la conquista de Granada en 1492, la visita de los Reyes y el príncipe heredero a Zaragoza en agosto de ese mismo año o el Acto de Fe de1495 en la capital del reino.

Por otro lado, su labor en la preserva de la foralidad aragonesa y la defensa del reino frente a los oficiales reales en momentos de tensión entre gobernantes y gobernados, también fue pacificadora, aunque más bien discreta; no habiéndose producido, sin embargo, iniciativa alguna en contra de su actuación por ninguna de ambas partes y habiendo mantenido en todo momento el respeto del Monarca.

 

Bibl.: J. Martín de Mezquita, Lucidario de todos los señores Justicias de Aragón, Zaragoza, 1624 (est., transcrip. e índice analítico de D. Navarro y M.ª J. Roy, El Justicia de Aragón, Zaragoza, 2002); A. Bonet, E. Sarasa y G. Redondo, El Justicia de Aragón: Historia y Derecho, Zaragoza, Cortes de Aragón, 1985.

 

Esteban Sarasa Sánchez