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Miguel Osset y Mateo

Biografía

Osset y Mateo, Miguel. Cantavieja (Teruel), 24.XI.1793 – Madrid, 12.I.1868. Militar, mariscal de campo.

Su padre, Miguel María de Osset de Miró y Liñán, era ricohombre e infanzón de Aragón, primogénito de la familia y, por ello, poseedor de los mayorazgos y vínculos de la casa. Su madre, Vicenta Mateo y Lozano, era natural de Monreal del Campo.

En 1796, siendo un niño de tres años, y para facilitarle un futuro, al no ser el primogénito, su padre preparó su ingreso en la Orden Militar de San Juan de Jerusalén en Malta, como menor, para con ello, ir adquiriendo antigüedad en la Orden y, cuando llegara a la mayoría de edad, aspirar a una encomienda u otro cargo en la orden que le ofreciera rentas.

Entró a servir en el Ejército el 1 de enero de 1810, en clase de cadete, sin antigüedad, adquiriendo la misma el 1 de febrero de 1814. Durante este período de tiempo estuvo en la Academia de Cadetes del Primer Regimiento de Reales Guardias de Infantería, donde servía. Permaneció en el regimiento hasta el 30 de mayo de 1821, en que ascendió a capitán, alférez de la Guardia por antigüedad. Ese día fue destinado a la Academia en la que había estudiado, pero ahora como profesor. Permaneció en la Guardia hasta que en 1822, con el Trienio Liberal, fue disuelta la Guardia y pasó con licencia. Fue destinado, en febrero de 1823, al Regimiento de Infantería África, con guarnición, primero, en Granada y posteriormente, en Málaga, hasta el 4 de septiembre de ese año, en que capituló la plaza. A primeros de octubre volvió a la Corte para ser purificado, culminando este procedimiento justo un año después, a finales de octubre de 1824, pasando como excedente hasta 1827, en febrero de cuyo año se incorporó al Regimiento de Infantería de Gerona 3.º Ligero, participando en varios hechos de armas y persecución de facciones opuestas al Gobierno y asistiendo al sitio de Gerona.

Nombrado nuevamente maestro de cadetes, realizó una gran labor docente que duró hasta 1831. Durante este período, y hasta 1833, recorrió junto a su regimiento las guarniciones de San Andrés de Palomar, Barcelona, Tarragona, Vic, Valencia, Pamplona y Zaragoza.

En julio de 1833 su regimiento se incorporó al Ejército de Observación de Portugal y en octubre, cuando las provincias del Norte se alzaron en rebeldía iniciándose la Primera Guerra Carlista, el Regimiento Gerona pasó a formar parte del Ejército de Operaciones del Norte. El 19 de noviembre tuvo su primera participación en la guerra en la acción de Peñaranda en Álava y el 4 de diciembre en Oñate.

Con el comienzo de 1834, las acciones se recrudecieron, participando en gran número de ellas y en Santa Cruz de Vizcarquiz, en junio, fue recompensado (por mérito de guerra) con el grado de teniente coronel. En la acción de Elorrio recibió en el pecho una gran contusión por una bala de fusil.

En el año 1835 concurrió, entre otras acciones, a la de Miravalles, el 3 de abril, en la que su distinguido valor fue premiado con la Cruz de la Orden de San Fernando de 1.ª Clase. Osset asistió el 1 de mayo a la de Guernica que dirigió el general Fermín Iriarte, saliendo herido de bala de fusil que le atravesó ambos muslos, sin afectar el hueso. Quedó en Bilbao curándose de ambas heridas; por ello sufrió el sitio que los carlistas pusieron a dicha villa.

Repuesto de sus heridas, en julio de 1836 se incorporó a la unidad a la que pertenecía, que se encontraba operando en la División de Vizcaya, y asistió al levantamiento del tercer sitio de Bilbao, y a la batalla de Luchana, la célebre noche del 24 de diciembre. Por esta última acción, por su arrojo y valor, fue declarado Benemérito de la Patria y ascendido a mayor de batallón, y recibió la Cruz de distinción.

En enero de 1837, se incorporó a su nuevo destino, el 2.º Batallón del Regimiento de Infantería de Soria, participando en varias acciones. El 15 de julio asistió a la batalla de Chiva, donde fue nuevamente herido de bala de fusil, en el pecho, y, por su arrojo en la batalla, fue agraciado con el grado de coronel, la Cruz de distinción y nuevamente declarado Benemérito de la Patria. En diciembre fue ascendido a comandante y le dieron el mando del Batallón Guías, dependiendo directamente del general en jefe del Ejército y participando en múltiples acciones durante el año 1838. Se halló en las batallas de Medianas y Bortedo, siendo premiado por segunda vez con Cruz de 1.ª Clase de la Orden de San Fernando por su valor. En junio, en la toma del Castillo de Ulizarra, por su comportamiento y arrojo, el comandante Osset fue ascendido al empleo de coronel en el propio campo de batalla.

En 1839 participó en diversas batallas y, siendo jefe de la brigada, fue premiado con la Cruz de Comendador de Isabel la Católica.

Tomó parte en el sitio y rendición de Segura, en febrero de 1840, por cuyos méritos fue agraciado con el ascenso a brigadier, siguiendo al mando del Regimiento de Guías, y por la rendición de Morella fue premiado con la Cruz de distinción.

Al final de la guerra pasó con su Regimiento a Madrid. Participó en las actuaciones para sofocar la revuelta que se produjo en la Corte, concediéndosele una Cruz de distinción. En octubre de 1841 ascendió a mariscal de campo, continuando al mando de su regimiento hasta el 21 de noviembre del año siguiente. Con motivo de la insurrección en Barcelona, marchó para sofocarla al mando de una división expedicionaria, y con ella participó contra la revuelta que por toda España se había extendido. En las proximidades de Cádiz recibió un golpe en la cabeza y fue hecho prisionero, pasando en 1843 a Madrid, en situación de cuartel, hasta 1856, en que fue destinado, desde el 30 de junio al 23 de julio del citado 1856, como capitán general de Valencia, y por ello juez protector de su Real Maestranza, pasando posteriormente a las Vascongadas, en el mismo puesto, hasta octubre, fecha en que de nuevo pasó a cuartel, hasta el fin de sus días.

En 1864 se constituyó una junta preparatoria para la creación de la Cruz Roja de España, de la que fue nombrado presidente por ser caballero de Justicia de la Orden de Malta y vicepresidente de la Sacra Asamblea de la misma, dejando esta presidencia, por fallecimiento, soltero, en Madrid, el 12 de enero de 1868.

Además de las condecoraciones ya reseñadas, estaba en posesión de la Gran Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo y de la Gran Cruz de Isabel la Católica.

 

Fuentes y bibl.: Archivo General Militar (Segovia), Secc. 1.º, exp. personal; Archivo Personal Eduardo García- Menacho.

P. Chamorro y Baquerizo, Estado Mayor General del Ejército Español, historia del ilustre cuerpo de Oficiales Generales formada con las biografías de los que más se han distinguido é ilustrada con sus retratos de cuerpo entero: sección de Mariscales de campo, pról. de E. San Miguel, Madrid, Imprenta de Tomás Fortanet, 1852; E. Guiu y Martí, Año Militar, Barcelona 1890.

 

Eduardo García-Menacho y Osset