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Mateo Hidalgo de Bolaños

Biografía

Hidalgo de Bolaños, Mateo. Fuente del Maestre (Badajoz), 5.IV.1702 – Madrid, 23.XII.1783. Canonista, presidente del Colegio de Abogados de Madrid, mecenas del poeta Meléndez Valdés.

Fue el verdadero protector de los hermanos Juan y Esteban Meléndez Valdés en Madrid. El abogado Hidalgo de Bolaños, que llegó a recibir la prima tonsura en 1716 y se casó a los 60 años, nunca fue presbítero como sugiere Teodoro Agustín López López. Fue hijo de Diego Hidalgo de Ceballos y de Elvira de Bolaños Zambrano, ambos naturales de Fuente del Maestre, nacido el 5 de abril de 1702 y bautizado el 3 de mayo de 1702. Parece que los Bolaños de la Fuente procedían del reino de Galicia (Lugo) y que este linaje alcanzó su máximo esplendor a mediados del siglo XVII en la persona de don Lorenzo de Bolaños Calderón, personaje representativo de la nobleza de la Villa de La Fuente y que falleció el miércoles 2 de septiembre de 1671. Su abuelo materno, Pedro Hidalgo de Bolaños, había sido bautizado el 17 de enero de 1639 y la abuela paterna, María Osorio, el 6 de marzo de 1655, de donde le venía el parentesco en tercer grado de don Mateo con la que fue su mujer, Doña María Josefa Fabiana Álvarez de Osorio. Según el Catastro del Marqués de la Ensenada, en 1753 (Respuesta nº 28 del Catastro) entre los titulares de regimientos perpetuos enajenados estaba D. Mateo Hidalgo de Bolaños con el oficio de síndico procurador (lo servía D. Juan de la Ruda, su teniente).

La partida del matrimonio está fechada el 20 de enero de 1762 en la parroquia de Los Santos de Maimona (Badajoz). Fue una ceremonia bastante extraña que exigió abundante documentación, por realizarse sin la presencia del novio (de 60 años, representado por el padre de la novia), por haber el impedimento de consanguinidad de tercer grado entre los contrayentes y por haberse dispensado las tres canónicas moniciones que dispone el Concilio de Trento. El párroco, Francisco Pérez de Solís, desposó “en las casas de su morada y por palabras de presente que hicieron verdadero matrimonio, a don Juan Álvarez de Osorio, en virtud de apoderado y a nombre de D. Mateo Hidalgo de Bolaños, natural de la Villa de la Fuente el Maestre y vecino de la Villa de Madrid, hijo legítimo de don Diego Hidalgo de Ceballos Osorio [bautizado el 8 de mayo de 1680] y de Doña Elvira de Bolaños [bautizada el 29 de enero de 1678], vecinos de dicha Villa de La Fuente, con doña María Fabiana Josefa Álvarez Osorio Murillo y Saavedra, natural y vecina de esta [villa] de Los Santos, hija legítima de don Juan Álvarez Osorio y de Doña María Murillo y Saavedra, de la misma Villa, no obstante ser dichos contrayentes parientes en tercer grado de consanguinidad” (Archivo parroquial de los Santos de Maimona, Libro de matrimonios).

Siempre aparece con el título de “licenciado”, si bien no se sabe por qué facultad ni universidad, si bien todo hace pensar que lo fue en la de Cánones, dado que fue uno de los más afamados canonistas madrileños de mediados del siglo XVIII, con despacho en la calle Preciados. Justo García Sánchez (El Sínodo diocesano de Oviedo de 1769, pág. 146) alude a que Mateo Hidalgo de Bolaños presentó una solicitud al Consejo de Castilla en la que se quejaba de los excesivos derechos parroquiales. La oficina de don Mateo gestionaba en la Corte los pleitos más ruidosos de varios obispos y cabildos, como el de Sevilla, el cual había comisionado al doctoral Alonso Marcos de Llanes (futuro obispo de Segovia y arzobispo de Sevilla), en calidad de “agente en la corte del cabildo de Sevilla en su diputación de Hacienda”, desde 1766 hasta 1774. En el despacho de don Mateo fue donde Esteban Meléndez Valdés ejerció de pasante durante siete años (1767-1774) y donde estrechó amistad con el doctoral Llanes entre 1773 y 1774. El licenciado don Mateo Hidalgo certificaba la pasantía de Esteban Meléndez el 23 de julio de 1774, en su calidad de “abogado de los Reales Consejos, ex decano de los del ilustre Colegio de esta Corte y uno de los examinadores nombrados por dicho ilustre Colegio para la aprobación de los que pretenden recibirse, por el Supremo Consejo, de esta facultad”; acreditaba que Esteban Meléndez, “graduado de bachiller en Sagrados Cánones, ha asistido continuamente a mi estudio como primer pasante, desde primero de julio del año pasado de 1768 hasta el presente, ayudándome al despacho de cuantas dependencias han ocurrido, con notable aplicación y aprovechamiento”.

En el Archivo del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid se conserva el expediente de ingreso y limpieza de sangre del que fue su presidente, Hidalgo de Bolaños. Por él se sabe que ingresó en el Colegio en 1738, informado favorablemente por el abogado granadino Pedro José Pérez Valiente, enemigo declarado de Olavide, que fue teniente de corregidor de Madrid, consejero de Órdenes y de Castilla y, al final de su vida, camarista de Castilla y agraciado con el título de conde de Casa Valiente.

Don Mateo mantuvo siempre sus lazos con Extremadura, y no sólo por su matrimonio, como puede comprobarse por su testamento. El 7 de mayo de 1783 don Mateo y su mujer doña María Álvarez Osorio se conferían, ante el notario Lorenzo Barreda, escritura pública de poder para testar recíprocamente, donde aparecen los datos fundamentales que se encuentran en el testamento que otorgó Doña María el 3 de marzo del año siguiente, una vez fallecido su marido en diciembre de 1783. En esta primera escritura se presenta al licenciado Mateo Hidalgo de Bolaños como abogado de los Reales Consejos, ex-decano del ilustre colegio de Madrid, natural y vecino de la Villa de Fuente del Maestre, Priorato de Santiago, “residente en el cuarto principal de la casa de la Soledad en la calle de los Preciados”.

En esta primera escritura aparecen los herederos del matrimonio: don Manuel José (quien planteaba pleito de matrimonio a su padre en el mismo año en que muere don Mateo) y doña María Gregoria Hidalgo de Bolaños Álvarez Osorio, “nuestros hijos legítimos”. También don Mateo nombró por albaceas testamentarios a su viuda, a don Juan de la Rúa y Quiñones, a don Juan Hidalgo de Bolaños y Osorio, a don Juan Álvarez Osorio, su suegro, y a su hijo, don Manuel José Hidalgo de Bolaños Álvarez Osorio. Firmaron el documento los dos cónyuges; llama la atención la bonita caligrafía de Doña María Álvarez Osorio.

El 23 de diciembre de 1783 fallecía don Mateo Hidalgo por lo que, el 18 de marzo de 1784, su viuda, en virtud del poder antes citado, hacía testamento, ante el notario Juan Pedro Sierra. Se informaba de que el licenciado don Mateo Hidalgo de Bolaños había sido abogado de los Reales Consejos, decano de su ilustre Colegio de esta Corte, que “falleció en esta Corte el día 23 de diciembre del año próximo pasado bajo de lo dispuesto en el poder inserto, y fue sepultado en la iglesia parroquial y monasterial del Señor San Martín de esta villa, de donde era parroquiano, y sepultura que se eligió por la otorgante a los pies del altar de Santa Gertrudis”.

Doña María, madre, se nombraba tutora a sí misma de sus hijos, todavía menores de edad, de acuerdo a lo estipulado por su difunto marido, “con relevación de fianza por la gran satisfacción que tenía de la susodicha, y en virtud de dicha cláusula, atendiendo a que se hallan actualmente en la menor edad los referidos don Manuel José y doña María Gregoria Hidalgo de Bolaños Álvarez Osorio, hijos de ambos”.

Al parecer, los parientes de Fuente del Maestre sólo causaban perjuicios económicos, pues doña María se vio precisada a declarar “para que en todo tiempo conste, que su hermana Doña Elvira Hidalgo de Bolaños, vecina de la Villa de Fuente el Maestre, Priorato de Santiago, había disfrutado los bienes de la legítima paterna y materna y los de mayorazgo del citado don Mateo, su hermano y marido respectivo, de cuyas rentas y frutos no ha dado satisfacción ni cuenta alguna como ni tampoco de la hacienda que quedó su hermana Doña María, de que le dejó usufructuario al don Mateo, su hermano, y nada ha percibido por dicha razón, excepto los frutos de aceituna de este presente año que, en virtud de poder y orden del mencionado don Mateo, ha corrido con su encargo su primo don Juan Álvarez Osorio, hermano de la otorgante. Decláralo así para la inteligencia de sus hijos”.

En resumen, Mateo Hidalgo de Bolaños fue un magnífico canonista práctico y los hermanos Meléndez Valdés (el pasante Esteban y el poeta Juan) vivieron en Madrid gracias al trabajo encontrado por el primogénito Esteban en el gabinete de su paisano don Mateo Hidalgo de Bolaños, ya decadente, y al cual Esteban intentó revitalizar, aunque infructuosamente. Perteneció a una generación de abogados extremeños (recuérdese a Vicente Paino Hurtado), bastantes canonistas, que apreciaban la erudición histórica y, dentro del inevitable hondo sentido religioso, tenían un extraordinario conocimiento de la Biblia y no poca conciencia regionalista en el marco del férreo centralismo que imponía el regalismo imperante. En el caso del despacho de don Mateo Hidalgo parece que siempre tuvo menos pujanza que los de los abogados asturianos, con quienes mantuvo estrecha relación profesional, y que, ya anciano y “cansado” su titular, terminó desapareciendo después de 1774, cuando Marcos Llanes, ascendido a obispo de Segovia, dejó de encargarle asuntos del cabildo de Sevilla y, junto con su mano derecha, Esteban Meléndez, se trasladaron a dicho obispado castellano.

 

Fuentes y bibl.: Archivo Histórico Nacional (AHN), Consejos, 35278, Exp. 2 “Pleito entre Mateo Hidalgo de Bolaños, vecino y natural de la villa de Fuente del Maestre (Badajoz), contra Juan Zambrano, vecino también de dicha villa, sobre la retención de un título de hidalguía donde se declara al segundo descendiente de Juan Zambrano Hidalgo, ya difunto. Ante el escribano de cámara, José Gómez de Lasalde” (año 1745); AHN, Consejos, 31328, Exp. 1 “Manuel Hidalgo de Bolaños contra su padre Mateo sobre licencia para contraer matrimonio. Madrid” (año 1783); Archivo parroquial de Los Santos de Maimona, Libro de matrimonios, nº 7, que va desde 1727 hasta 1763, folio 460, “Don Mateo Hidalgo de Bolaños con Doña María Josefa Fabiana Álvarez de Osorio, desposados”, ff. 160r-160v.; Archivo Histórico de Protocolos de Madrid, Notario Lorenzo Barreda, legajo 19.540, ff. 165r-168r., “Índice de todas las escrituras otorgadas ante Lorenzo Barreda, escribano de Su Majestad y del colegio de esta Corte, desde el 1 de enero hasta fin de diciembre de 1783”.

T. A. López López (dir.), Fuente del Maestre: historia y devoción, Elvas, 1995; J. García Sánchez, El Sínodo diocesano de Oviedo de 1769, Oviedo, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Oviedo, 1999; F. López Casimiro, “Reformismo e ilustración en la Baja Extremadura: Fuente del Maestre en la segunda mitad del siglo XVIII”, en Revista de estudios extremeños, 62, 1 (2006), págs. 289-342.

 

Antonio Astorgano Abajo

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