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Requiario

Biografía

Requiario. ?, f. s. IV – XII.456. Rey suevo.

Nació a finales del siglo IV. Sucedió a su padre Réquila como rey de los suevos en el año 448. Aunque no todo su entorno parece haber estado de acuerdo con esta sucesión y tuvo que hacer frente a la oposición, llevada a cabo en secreto, de una parte de su familia.

Requiario era católico y esa pudo ser una razón para esa oposición.

Requiario confirmó el poder suevo sobre la Bética y la Cartaginense, y a partir de 449 trasladó su atención hacia el Norte: en febrero de ese año, como una inauguración de su reinado, saqueó las tierras de los vascones.

Él parece responsable de haber instalado en Braga la capital del Reino y haber entablado un acuerdo político con los visigodos. Requiario, probablemente como parte de ese acuerdo, aceptó en matrimonio a una hija del rey visigodo Teodorico I. De regreso de la Corte goda en la Galia, donde había pasado el mes de julio, se asoció con el líder bagauda Basilio y juntos realizaron saqueos en la región de Zaragoza y atacaron la ciudad de Lérida, zonas que, al menos teóricamente, aún se encontraban sometidas a Roma.

Isidoro probablemente no entiende la noticia de Hidacio y considera que estas acciones militares las lleva a cabo con la ayuda de los godos. Entre los años 449 y 455 Requiario consolidó su posición política en el interior de Gallaecia, lo que coincidió con la llegada de sendas embajadas imperiales en los años 452 y 454.

Fruto de esas embajadas parece haber sido un acuerdo que fijó las respetivas áreas de influencia en la Península.

Los suevos devolvieron la Cartaginense a Roma y se fijó una frontera para el Reino suevo que veía reconocida su soberanía sobre la franja occidental de la Península Ibérica, en una línea que a grandes rasgos incluiría Astorga, Mérida y Sevilla. Como consecuencia de ese acuerdo Requiario se sintió legitimado para emitir una moneda propia que en el reverso conservaba la efigie del emperador Honorio.

En el año 454-455, Requiario, aprovechando cambios en la jefatura visigoda (a Teodorico I sucedieron respectivamente Turismundo y Teodorico II) y en el Trono imperial (la muerte de Valentiniano supuso el fin de la dinastía teodosiana), rompió los acuerdos precedentes. De manera inmediata saqueó de nuevo la provincia Cartaginense y, tras desoír sendas embajadas de visigodos y romanos, invadió también la Tarraconense. En 456 el visigodo Teodorico II, por indicación imperial, entró en Hispania y en octubre derrotó al Ejército suevo cerca de Astorga. Requiario fue capturado en Oporto, donde se había refugiado cuando huía hacia el mar, llevado ante el rey visigodo fue ejecutado en diciembre de ese año.

 

Bibl.: M. Macías, “Requiario, rey de los suevos”, en Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos de Orense, 10 (1933-1935), págs. 227-237; C. Torres Rodríguez, “Reckiario, rey de los suevos. Primer ensayo de unidad peninsular”, en Boletín de la Universidad Compostelana, 65 (1957), págs. 129-177; El reino de los suevos, La Coruña, Fundación Barrie de la Maza, 1977; E. A. Thompson, “The End of Roman Spain. Part II”, en Nottingham Medieval Studies, 21 (1977), págs. 3-31; D. Claude, “Prosopographie des spanischen Suebenreiches”, en Francia, 6 (1978), págs. 647-676; P. C. Díaz, “La monarquía sueva en el s. v. Aspectos políticos y prosopográficos” en Studia Historica. Historia Antigua, IV-V (1986-1987), págs. 205-226; D: M. Metcalf, “The coinage of the First and Second Suevic Kingdoms: from Romanitas to Latinization”, en Galicia: da romanidade á xermanización. Problemas históricos e culturais, Santiago de Compostela, Museo do Pobo Galego, 1993, págs. 355-365.

 

Pablo de la Cruz Díaz Martínez