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Teoderico II

Biografía

Teoderico II. Teodericus Rex. Aquitania (Francia), p. m. s. v – ¿Toulouse (Francia)?, 466. Rey de los godos (453-466).

Teoderico II pertenecía a uno de los dos más prestigiosos y nobles linajes godos, el de los Baltos, base de la etnogénesis visigoda y del reino godo de Tolosa.

Siendo el segundo hijo del rey Teoderico I (fallecido en 451) por vía materna era nieto del gran Alarico I (muerto en 410), fundador de la “monarquía militar” visigoda. La trágica muerte de su padre el 20 de junio del 451 en la gran batalla de los Campos Cataláunicos le cogió a Teoderico en la Corte de Tolosa. Sólo el heroico comportamiento en la batalla de su hermano mayor Turismundo y el apoyo de los soldados godos, así como también del influyente generalísimo imperial Ecio, impidieron en ese momento que Teoderico sucediera a su padre. Pero de lo que sucedió después se deduce que Teoderico esperaba la menor oportunidad para acabar con su hermano y convertirse en Rey.

Esta se presentó a finales del 453, posiblemente de la mano del debilitamiento de la posición de Ecio en el gobierno de Ravena, enfrentado al emperador Valentiniano III (fallecido en 455). Un complot cortesano dirigido por Teoderico cogió a Turismundo en Arlés.

Vuelto a Tolosa a toda prisa Turismundo caía de inmediato asesinado. En su lugar era promovido como rey Teoderico II. En la conjura contra Turismundo había entrado también otro hermano, Federico, que sería proclamado también co-regente. Una posición en la que se mantuvo hasta su desgraciada muerte en 463 luchando contra el galorromano Egidio y sus aliados francos en Orleans.

Pero a pesar de ello la política de Teoderico II continuó la de Turismundo en su mantenimiento de la alianza con el Imperio, sirviendo el Ejército godo los intereses imperiales en las Galias y en España. Sin embargo las sucesivas y trágicas desapariciones de Ecio (21 de septiembre de 454) y del emperador Valentiniano III (16 de marzo de 455) habrían de cambiar decisivamente el signo de esa colaboración. Teoderico II por un momento pudo considerarse el valedor de los intereses del círculo de senadores galos articulado en torno al prefecto del pretorio galo el avernés Avito, que ya desde el 418 había frecuentado la Corte goda de Tolosa. Con el apoyo de los soldados federados godos Avito era proclamado en Arlés emperador el 9 de julio. Y mientras Avito partía hacia Italia para recibir el apoyo del Ejército imperial y de la aristocracia senatorial itálicas Teoderico al frente de un importante ejército godo se dirigió a España a principios del verano del 456.

La expedición a España de Teoderico II teóricamente era continuación de la colaboración de federados godos en el mantenimiento de los intereses imperiales en la península, y se hacía en nombre del emperador Avito. Pero a un observador contemporáneo como el galaico Hidacio no se le ocultó la gran diferencia. Esta vez el ejército godo actuaba de hecho de manera autónoma, buscando la ocupación de los puntos estratégicos del país y sin contar con los intereses de la aristocracia hispano romana vinculada tradicionalmente a la dinastía de Teodosio. De hecho la expedición de Teoderico supuso el comienzo de la ocupación permanente y autónoma de las tierras peninsulares por el reino godo. Todo ello se hizo más patente desde que se supo que Avito había sido depuesto en Italia, muriendo al poco tiempo, en otoño del 456.

Objetivo principal de la expedición hispana de Teoderico II fue acabar con la tarea iniciada por el rey godo Valia (fallecido en 418), eliminando a la última de las monarquías militares bárbaras, que habían invadido la Península en 409, que todavía se mantenía en suelo hispano: la de los suevos del noroeste. Aplastado el ejército suevo en la batalla del río Órbigo (6 de octubre de 456) Teoderico II ocupó victorioso las plazas militares suevas de Braga y Oporto, ejecutando en esta última al fugitivo rey suevo Requiario. Sin embargo Teoderico II no reintegraría el territorio del desaparecido Reino suevo a la administración imperial, sino que trató de establecer una especie de Reino suevo vasallo por intermedio de su cliente el varno Agiulfo (muerto en 457). Aunque este expediente fracasó al poco, en los años siguientes, hasta el 462, sucesivas expediciones militares godas establecerían el control territorial de la Península mediante el establecimiento de guarniciones en plaza estratégicas como Mérida y Sevilla, quedando tan sólo la Tarraconense en manos de la administración imperial.

Tan sólo la subida al trono imperial del enérgico Mayoriano (457-461) pudo suponer un impedimento al expansionismo de Teoderico. Con el apoyo del general galorromano Egidio, al norte del Loira, y de sus aliados francos Mayoriano pudo restaurar la autoridad imperial en la Provenza y el valle del Ródano, expulsando a las guarniciones godas. Y lo mismo hubiera conseguido en la Península Ibérica si su expedición de mayo del 460 no hubiera terminado con el estrepitoso fracaso de organizar un ataque naval contra los vándalos desde Cartagena.

Éste obligó a Mayoriano a retirarse a Italia, donde se encontraría con la conjura del generalísimo Ricimiro (fallecido en 472), nieto por parte de madre del rey godo Valia, que acabó con su vida en el verano del 461. Fuera desinterés por la suerte de España o acuerdo secreto con el reino godo lo cierto es que en los años sucesivos el gobierno imperial, de hecho en manos de Ricimiro, permitiría en total establecimiento de una hegemonía goda en la Península Ibérica. En 464 Teoderico II permitía el restablecimiento de un Reino suevo vasallo en la persona de Remismundo, un miembro de la antigua casa real sueva pero casado con una visigoda y convertido en “hijo de armas” (Waffensohn) de Teoderico II.

Todavía la energía de Egidio y sus aliados francos impidió a Teoderico extender sus dominios en las Galias.

Pero dentro del territorio galo por él controlado el rey godo trató de explicitar su plena autoridad y autonomía respecto del Imperio, incluso sobre la población galorromana. Teoderico II pudo ser el primer rey godo en legislar por escrito y para toda la población de su Reino.

Pero si Teoderico II había alcanzado la Corona goda mediante un fratricidio también la perdería víctima de otro. Muerto en 463 su hermano y colaborador Federico Teoderico II era asesinado en 466 en su palacio de Tolosa por su hermano menor Eurico (muerto en 484).

 

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Luis Agustín García Moreno