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Caius Licinius Marinus Voconius Romanus

Biografía

Licinius Marinus Voconius Romanus, Caius. C(aius) Licinius C(ai) f(ilius) Gal(eria) Marinus Voconius Romanus. Sagunto (antes Saguntum) (Valencia), c. 62 – ?, p. t. s. ii. Personaje hispano-romano de rango ecuestre y amigo de Plinio.

Originario de Saguntum, fue amigo del escritor Plinio el Joven y, como él, debió de nacer en torno al año 62. Su padre, Caius Voconius Placidus, había ocupado una completa carrera al servicio de la ciudad, que había terminado como era habitual entre los dignatarios saguntinos con el sacerdocio de Marte; la esposa de Caius Licinius Marinus Voconius Romanus, llamada Popillia Rectina, moriría a la temprana edad de dieciocho años, como reza su epígrafe saguntino.

Fue adoptado por Caius Licinius Marinus, lo que explica la forma completa de su nombre.

Se conoce su carrera gracias a las numerosas referencias contenidas en la correspondencia de Plinio el Joven (Epístolas, 1, 5; 2, 1; 2, 13; 3, 13; 6, 15; 6, 33; 8, 8; 9, 7; 9, 28; 10, 4), que fue su protector y valedor ante los emperadores Nerva (96-98) y Trajano (98-117).

Hacia el año 97 fue elegido por la asamblea provincial de la Hispania citerior (concilium) para ocupar el sacerdocio del culto imperial en Tarragona (flamen provinciae Hispaniae citerioris). Al año siguiente, último del reinado de Nerva, Plinio pidió al Monarca que se le concediera a su amigo saguntino el ius trium liberorum, una equiparación de derechos con aquellos que ya tenían descendencia, con el fin de mejorar su posición política y favorecer su promoción; y en los primeros años del gobierno de Trajano, quizá hacia el año 100, Caius Licinius Marinus Voconius Romanus debió de recibir un tribunado militar del Emperador.

Sin embargo, pese a que Plinio realizó la petición a Trajano (Epístolas, 10, 4), no parece que éste accediera a elevar a su amigo al rango senatorial; al menos, no hay ninguna evidencia de que así sucediera.

Caius Licinius Marinus Voconius Romanus poseía una finca con sus correspondientes edificios en los alrededores de Saguntum, finca de la que Plinio indica que se encontraba en la costa (Plinio, Epístolas, 9, 7, 1), y quizá en esta misma finca o en una de las necrópolis urbanas mandó construir un monumento funerario en honor de su padre y de su esposa. Alföldy supone que las tres inscripciones de los Voconii que hoy se conocen (CIL II²/14, 365-367) debían de formar parte de un único monumento funerario en el que no sólo se honraba individualmente a cada miembro del grupo, sino que se expresaba la fortaleza y poder económico y político de la familia.

 

Bibl.: H. Hübner, Corpus Inscriptionum Latinarum (CIL), vol. II, Berlin, Academia Litterarum Regia Borussicae, 1869, n.os 3865, 3865a y 3866; H. Dessau, Inscriptiones Latinae selectae (ILS), I-III, Berlin 1892-1916 (ed. Anastática, Berlin, Weidmann, 1962), n.º 6951; R. Syme, Tacitus, Oxford, Clarendon Press, 1958, págs. 81, 83, 91, 97 y 592; “Pliny’s less successful Friends”, Historia, 9, 1960, págs. 365-367 y 369; H.-G. Pflaum, “La part prise par les chevaliers romains originaires d’Espagne à l’administration impériale”, en Les empereurs romains d’Espagne (Coloquio Madrid 1964), Paris, CNRS, 1965, págs. 93-94; A. N. Sherwin-White, The Letters of Pliny. A Historical and Social Commentary, Oxford, Clarendon Press, 1966, págs. 72 y 173; L. Petersen, Prosopographia Imperii Romani saec. i, ii, iii. Editio altera. Pars V.1 (PIR²), Berlin, Walter de Gruyter, 1970, pág. 48, n.º L 210; G. Alföldy, Flamines provinciae Hispaniae citerioris, Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1973, págs. 76-77, n.º 37; H. Devijver, Prosopographia militiarum equestrium quae fuerunt ab Augusto ad Gallienum, I-VI, Lovaina, Universitaire Pers Leuven, 1976-2001, págs. 527, 1627 y 2157, n.º L 12; G. Alföldy, Corpus Inscriptionum Latinarum, vol. II (editio altera), fasc. 14: conventus tarraconensis, pars meridionalis, Berlin, Walter de Gruyter, 1995, n.os 365- 367 (= CIL II²/14, 365-367); J. M. Abascal y R. Cebrián, “Grandes familias y riqueza en la sociedad saguntina”, en P. P. Ripollès (ed.), Opulentissima Saguntum, Sagunto, Fundación Bancaixa, 2004, págs. 129-130.

 

Juan Manuel Abascal