Ayuda

Lluis Brú i Salelles

Biografía

Brú i Salelles, Lluís. Ondara (Alicante), 14.VI.1868 – Barcelona, 1.IX.1952. Escenógrafo, dibujante, pintor y mosaicista.

Nace en Ondara, pueblo de la provincia de Alicante, en la Marina Alta, y con sólo seis años se traslada a Barcelona.

Es un personaje polifacético que cultiva distintos campos artísticos relacionados todos ellos con el dominio del dibujo. Las primeras referencias a su obra se hallan en el campo de la escenografía. Más adelante, se sabe de su participación como dibujante y pintor en el diseño de distintas artes decorativas y, finalmente, de su dedicación al oficio de mosaicista, terreno en el que destacó por su colaboración con los más prestigiosos arquitectos del momento, llenando de singularidad, a través del mosaico, la arquitectura modernista y noucentista.

No se conocen datos sobre su formación artística, pero la vinculación con el dibujo le venía por tradición familiar, pues su padre y su abuelo aparecen referenciados como pintores. En su faceta como escenógrafo se le atribuye la decoración del telón del desaparecido y hoy reformado Teatro del Liceo de Barcelona. También realizó los decorados de la ópera de E. Humperdinck Hänsel y Gretel, representada en el mismo teatro en el año 1901, junto a Maurici Vilumara, pintor, escenógrafo y primer profesor de escenografía del Institut del Teatre de Barcelona.

Se estableció como pintor y dibujante en un taller situado en la calle de Aragón, de Barcelona, y diseñó todo tipo de aplicaciones relacionadas con las artes decorativas. Se publicitaba para la creación artística en distintas modalidades: pintura decorativa, desarrollo geométrico o perspectivo de proyectos y policromía de los mismos, dibujos para estucados, dibujos y trepas para la fabricación de azulejos, dibujos para mosaicos, dibujos para carpintería, cerrajería, lámparas, bordados, etcétera.

En este período destaca su participación como diseñador de azulejos modernistas para la fábrica de productos cerámicos Pujol y Bausis de Esplugues de Llobregat, una de las empresas catalanas más importantes, que lideró la producción de cerámica aplicada a la arquitectura en el período modernista. Es en este momento cuando Lluís Brú participa como proyectista en una obra que marcará un importante cambio en su trayectoria profesional, gracias a la confianza que en él deposita uno de los arquitectos más representativos del modernismo, Lluís Domènech i Montaner, quien le encarga la realización de gran parte de la decoración cerámica y los estucados del Institut Pere Mata de Reus (1902-1906).

Esta relación profesional llevará al dibujante a cambiar el rumbo de su producción artística, ya que a partir del año 1904, influenciado por el mismo arquitecto, Lluís Doménech i Montaner, iniciará un nuevo camino en que su actividad principal pasa a ser la producción de mosaicos para aplicación arquitectónica.

Será de la mano de este arquitecto como Brú produzca su mayor obra musiva.

Establece su taller de mosaico en la calle de la Universidad, actualmente Enrique Granados, número 64, de Barcelona. Su longevidad le permite la producción de una dilatada obra, así como adaptarse a los gustos y peticiones de los distintos períodos arquitectónicos.

Su producción más prestigiosa y reconocida se engloba en la obra aplicada a la arquitectura modernista.

Llevan su firma los mosaicos del Palau de la Música Catalana (1905-1908), obra del arquitecto Lluís Domènech i Montaner, el friso exterior, todas las columnas, los techos de la sala de conciertos, y se le atribuyen también las musas del escenario. Asimismo, decoró la portería, los rellanos y los pavimentos de los distintos pisos de la casa Lleó Morera (1904- 1905), del mismo arquitecto, así como el zaguán de la casa del baró de Quadras (1905), proyectada por Joseph Puig i Cadafalch.

Ésta es una breve muestra de sus obras localizadas en Barcelona, pero también realizó mosaicos fuera de la Ciudad Condal. Cabe destacar la decoración de la casa Navàs de Reus (1906-1908), nuevamente con el arquitecto Domènech i Montaner; o en La Garriga, bajo la dirección del arquitecto Joaquim Maria Raspall, la decoración musiva de la casa Barbey (1911).

Su arte llega también fuera de Cataluña y se detecta su huella en la Estación del Norte de Valencia (1913-1918), en colaboración con el arquitecto Demetri Ribes i Marco, en la producción de todos los mosaicos que revisten el interior del edificio. El alcance de su obra se extendió incluso fuera de la Península; en este aspecto destaca una obra para la compañía Maldonado Martínez de Buenos Aires, con proyecto del señor Sanz Barrera (1912).

A pesar de que durante el noucentisme se reduce el uso de las artes decorativas, cabe señalar que Lluís Brú sigue produciendo mosaicos en obras reconocidas y bajo la dirección de arquitectos ilustres. En 1925 se le otorga una medalla de oro en la Exposición Internacional de las Artes Decorativas e Industriales Modernas de París (Exposition Internationale des Arts Décoratifs et Industriels Modernes de Paris), uno de los eventos más prestigiosos del momento. Este premio demuestra su capacidad para adaptarse a nuevos estilos y realizar creaciones desvinculadas de períodos anteriores.

Una importante aplicación musivaria en el ámbito arquitectónico, paralela a las creaciones y períodos mencionados, está formada por las obras de decoración religiosa, que aumentan de forma evidente desde el inicio del siglo xx hasta los años cincuenta. En este ámbito cabe mencionar distintas contribuciones en importantes iglesias de Barcelona como, por ejemplo, en el interior y el exterior del templo expiatorio del Sagrado Corazón del Tibidabo (1913-1925), el revestimiento interior de la iglesia de los Carmelitas Descalzos (1920) o en la iglesia de Sant Josep Oriol (1923-1924), donde Lluís Brú decora todo el ábside.

En todas estas obras el mosaico es la aplicación decorativa más abundante y singular del edificio.

El taller inaugurado por Lluís Brú i Salelles en 1904 siguió abierto tras su muerte en 1952, y perduró a lo largo de dos generaciones, pues fue escenario de las creaciones de su hijo Josep Brú i Masipó (1901- 1973) y de su nieto Lluís Brú i Borrell (1933-1999), con quien cesó definitivamente la producción de mosaicos Brú en este espacio. Desde ese año, su fondo documental está preservado en el Archivo Municipal de Esplugues de Llobregat.

 

Obras de ~: decoración cerámica y estucados del Institut Pere Mata, Reus (Tarragona), 1902-1906; mosaicos del Palau de la Música Catalana, Barcelona, 1905-1908; portería, rellanos y pavimentos de la casa Lleó Morera, Barcelona, 1904-1905; zaguán de la casa del baró de Quadras (Barcelona), 1905; decoración de la casa Navàs, Reus (Tarragona), 1906-1908; casa Barbey, La Garriga (Barcelona), 1911; mosaicos de la Estación del Norte, Valencia, 1913-1918; interior y el exterior del templo expiatorio del Sagrado Corazón del Tibidabo, Barcelona, 1913- 1925; revestimiento interior de la iglesia de los Carmelitas Descalzos, Barcelona, 1920; ábside de la iglesia de Sant Josep Oriol, Barcelona, 1923-1924.

 

Bibl.: A. Cirici, El Arte Modernista Catalán, Barcelona, Aymá Editor, 1951, págs. 214 y 262-268; O. Bohigas. “Los colaboradores”, en Cuadernos de Arquitectura, número extraordinario dedicado al arquitecto Lluís Domènech i Montaner; Colegio Oficial de Arquitectos de Catalunya y Baleares, n.os 53-54 (1963), pág. 90; L. Permanyer, “Lluís Brú, primer mosaísta catalán”, en La Vanguardia, 19 de abril de 1987, pág. 17; M. M. Gras i Casanovas, Santuari de la Mare de Déu del Carme de Barcelona, Barcelona, Carmelites descalços de Catalunya i Balears, 1993, págs. 63-64; M. Saliné i Perich, “Lluís Brú i Salelles a Badalona”, en Carrer dels arbres, revista anuari del Museu de Badalona, 12 (2001), págs. 67-76; “Lluís Brú, del projecte a la realització”, en L’Institut Pere Mata de Reus, Reus, Pragma Editors, 2004, págs. 118-137; Lluís Brú, Fragments d’un Creador, els mosaics Modernistes, Esplugues de Llobregat, Ayuntamiento, 2005; “Els mosaics de la casa Navàs”, en La casa Navàs de Reus de Lluís Domènech i Montaner, Reus, Pragma Editors, 2005.

 

Marta Saliné i Perich