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Miguel del Olmo y de la Riba

Biografía

Olmo y de la Riba, Miguel del. Sigüenza (Guadalajara), 23.IV.1654 – Cuenca, 27.II.1721. Caballero de la Orden de Santiago, auditor de la Rota, gran canciller de Milán, consejero de Castilla, obispo de Cuenca.

Hijo de Miguel del Olmo, natural de la Riba de Santiuste, obispado de Sigüenza y bautizado en su parroquial (24 de enero de 1626), y de Victoria de la Riba, natural de Almadrones y bautizada en su parroquial (26 de abril de 1623) y muerta allí mismo (7 de mayo de 1683), quienes habían contraído matrimonio en la dicha villa de Almadrones (8 de enero de 1651). Sus abuelos paternos fueron Jerónimo del Olmo, natural de la villa de Palazuelos, Sigüenza, y bautizado en su parroquial (27 de junio de 1589) y muerto bajo testamento otorgado en la Riba (29 de octubre de 1641), y Ana de Fuentes, natural de la Riba de Santiuste, bautizada en su parroquial (26 de mayo de 1606). Sus abuelos maternos fueron Juan de la Riba, natural de Almadrones y bautizado en su parroquial (14 de junio de 1579) y muerto allí mismo (8 de agosto de 1651), y María Gil, natural de la villa de Mandayona en el obispado de Sigüenza y bautizada en su parroquial (1 de abril de 1601) y muerta allí mismo (enero de 1667).

Inició sus estudios de Gramática y Lógica en el Seminario de San Bartolomé de Sigüenza, y, una vez graduado de bachiller en Cánones, ingresó al Colegio Mayor de Santa Cruz de la Universidad de Valladolid (mayo de 1675) y más tarde obtuvo los grados mayores de licenciado y doctor en dicha Facultad. Salió del Colegio para incorporarse a la carrera de la Inquisición provisto como fiscal de la Inquisición de Llerena (1679) y desde ella fue promovido a plaza de inquisidor en el Tribunal de Toledo (1681), concediéndosele tiempo después una canonjía en aquella iglesia metropolitana (1684) de la que fue nombrado vicario general (1686) y más tarde visitador de la capilla de los Reyes de Toledo (1692) y en el año siguiente fue provisto como visitador de la Real Audiencia de Galicia (1693).

Fue nombrado auditor de la Rota (24 de agosto de 1694), desempeñándose también como juez conservador de las Órdenes Militares de Castilla y León y fue provisto canónigo y arcediano de Santa Tasia en Santiago y arcediano de Alarcón en la diócesis de Cuenca (1701) en la misma época en que se le hacía merced de un hábito de la Orden de Santiago (1701). En los primeros años de la Guerra de Sucesión se le hizo merced de oficio de gran canciller del estado de Milán (21 de junio de 1702) y fue sucedido en la Rota por Benito de Omaña, concediéndosele honores del Consejo de Castilla (23 de junio de 1702) y en medio de las alteraciones en los dominios italianos, pronto se le dio plaza en propiedad en el Consejo Real de Castilla (4 de marzo de 1705), “pero sin goze hasta que vengais a servirla”, y en ese mismo año fue presentado al obispado de Cuenca, despachándosele sus bulas en el año siguiente (22 de marzo de 1706), silla en la que se mantendría hasta su muerte.

 

Fuentes y bibl.: Archivo Histórico Nacional, Consejos, lib. 732, fols. 168r.-168v. y 339r.-341v.; Inquisición, leg. 1.532, exp. 4; Órdenes Militares, Expedientillos, 6.249; Santiago, exp. 5.897; Biblioteca Histórica de Santa Cruz de Valladolid, ms. 265, fols. 1873-193r.

J. Fayard, Los ministros del Consejo Real de Castilla (1621- 1788). Informes biográficos, Madrid, Hidalguía, 1982, pág. 109; M.ª de los Á. Sobaler Seco, Catálogo de Colegiales del Colegio Mayor de Santa Cruz de Valladolid (1484-1786), Valladolid, Universidad, 2000, pág. 254.

 

Javier Barrientos Grandon