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Bartolomé Espejo y Cisneros

Biografía

Espejo y Cisneros, Bartolomé. Alhama (Murcia), 15.XII.1642 – Málaga, 2.III.1704. Presidente del Consejo de Hacienda, consejero en los Consejos de Castilla y de Inquisición y obispo de Málaga.

Aunque en algún lugar se le hace natural erróneamente de Pamplona, su nacimiento tiene lugar en la villa de Alhama, una de las que componían los estados del marqués de los Vélez en territorio murciano. Su origen social fue más bien modesto, aunque dentro del grupo de hidalgos que regularmente ocupaban en esta villa los cargos de regidor por designación del señor jurisdiccional.

Realizados sus estudios universitarios, Bartolomé Espejo y Cisneros inició una carrera eclesiástica en la que destacaría el desempeño en la década de 1670 del arciprestazgo de Calahorra (La Rioja), antes de ocupar sucesivamente el cargo de inquisidor en los tribunales de Zaragoza y Barcelona. Como consecuencia de su estancia en Calahorra, sede episcopal bien relacionada con el territorio navarro, en 1687 se le nombró regente del Consejo de Navarra, lo que suponía desempeñar uno de los puestos más influyentes de la organización administrativa del reino navarro. En este empleo permaneció hasta mayo de 1691, cuando promocionó a la presidencia del Consejo de Hacienda después del fallecimiento del anterior presidente, el también murciano Ginés Pérez de Meca.

Su llegada a Hacienda se produjo en vísperas de la salida del conde de Oropesa del Gobierno de la Monarquía (24 de junio de 1691), lo que supuso un considerable freno a la política fiscal reformadora desplegada desde 1685. La marcha de Oropesa propició el ascenso de los consejeros alemanes de la reina Mariana y, en consecuencia, el progresivo debilitamiento de la cohesión e influencia del equipo de burócratas que rodeaba al antiguo primer ministro, en el que había destacado como superintendente general de Hacienda el VI marqués de los Vélez, Fernando Joaquín Fajardo y Toledo, y el propio Pérez de Meca, anterior presidente del Consejo. El posterior nombramiento de Espejo y Cisneros como obispo de Málaga el 16 de julio de 1693 significó, de hecho, un alejamiento respecto al nuevo grupo de poder cortesano, y coincidió en el tiempo con el bombardeo de la ciudad por el almirante Tourville. El nuevo obispo, todavía en la Corte de Madrid, se encargó personalmente de justificar a sus diocesanos ante Carlos II mediante un informe en el que se detallaban los motivos que les impidieron ejecutar su defensa en una de las más importantes operaciones de la armada francesa en los puertos españoles del Mediterráneo durante la Guerra de los Nueve Años (1689-1697).

La vuelta del conde de Oropesa al primer plano de la escena política en 1697 le permitió a Espejo conseguir importantes mercedes para su familia: dos hijos de una hermana obtenían una canonjía en la catedral malacitana y el título nobiliario de marqués de Olías, el cual terminó recayendo hacia 1745 en Ginés Hermosa y Espejo, también familiar de Bartolomé Espejo (nieto de una hermana) y, después de una prolongada carrera de armas, consejero de Guerra entre 1752 y 1753.

 

Obras de ~: Tractatus de usura personata in contractu trino, in periculo, dubio & maerore orto ex carentia pecuniae, in lucro cessante, &c., Málaga, Viuda de Mateo López Hidalgo, 1698.

 

Fuentes y bibl.: Archivo Histórico Nacional, Órdenes Militares, Santiago, exp. 3277, año 1708: Ginés Hermosa y Espejo.

F. Guillén Robles, Historia de Málaga y su provincia, Málaga, Rubio y Cano, 1874, págs. 485 y 545 (ed. facs., Málaga, Diputación Provincial, Servicio de Publicaciones, 1980); J. Fayard, Los ministros del Consejo Real de Castilla (1621-1788). Informes biográficos, Madrid, Hidalguía-Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Instituto Salazar y Castro, 1982, pág. 92; Los miembros del consejo de Castilla (1621-1746), Madrid, Siglo XXI, 1982, págs. 94n, 212 y 511; C. Sanz Ayán, Los banqueros de Carlos II, Valladolid, Universidad, 1988, págs. 265-276; F. Andújar Castillo, Consejo y consejeros de Guerra en el siglo xviii, Granada, Universidad, 1996, págs. 216 y 217.

 

Julio Muñoz Rodríguez