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Luis de Vargas Manrique

Biografía

Vargas Manrique, Luis de. Toledo, 1566 - Italia, ¿1591? Poeta y mecenas.

Luis de Vargas Manrique nació en Toledo en su propio palacio. Era hijo primogénito del secretario para asuntos de Italia de Carlos I y luego de Felipe II, Diego de Vargas, y de su segunda mujer, Ana Manrique, también de poderosa familia. La familia poseía en la ciudad imperial un magnífico palacio que rivalizaba en lujo con el propio alcázar y que aparecerá una y otra vez en los cuadros de El Greco, tal vez por la relación que el pintor cretense mantuvo con la familia de los Vargas, que también tuvo importantes contactos con otros artistas de la época como Pompeo Leoni. Don Luis sería señor de La Torre (hoy La Torre de Esteban Hambrán, en Toledo) y de la Villa del Prado (actualmente en Madrid).

Parece que el joven Vargas fue educado para las armas y como tal se vio envuelto en varios acontecimientos bélicos, quizás el más importante el desastre de la Armada Invencible donde es muy probable que fuera hecho prisionero, según relaciones contemporáneas.

Tal vez ese mismo ímpetu bélico fue el que causó su muerte, en el mar Tirreno, como escribe su amigo Lope de Vega, cosa que sucede cerca del año 1591, si no en esa misma fecha. Don Luis moría sin hijos y su mayorazgo pasaba a su hermano don Antonio; su hermana, Isabel Manrique, llegaría a ser condesa de Siruela.

Pero también tuvo una esmerada educación humanística, en buena parte debida a las enseñanzas del clérigo toledano Luis Hurtado de Toledo, famoso traductor del Palmerín y autor o adaptador de poemas, obras dramáticas y del Memorial sobre las cosas de Toledo (1575). Las aptitudes del joven noble para el campo literario, que tendría como referente a su paisano Garcilaso, se pusieron de manifiesto bien pronto. La familia, y don Luis en particular, cultivó también la amistad de Esteban de Garibay, historiador y genealogista.

Pero el joven don Luis se ha hecho merecedor de un puesto entre los españoles ilustres de su tiempo por haber sido mecenas de algunos ingenios y por haber cultivado él mismo la literatura. Fue amigo de Cervantes, Lope de Vega y Luis de Góngora entre otros. Todos le dedicaron palabras elogiosas en sus obras. Formó parte con ellos del grupo de creadores del Romancero nuevo o artístico, que empezó a fraguarse por la década de 1580 y que tuvo tan cumplida recogida en las diversas antologías publicadas en la época y, más tarde, desembocaron en el Romancero general (1600-1604). Es de justicia recordar en esta labor también a los poetas Pedro Liñán de Riaza, Juan Bautista de Vivar y otros, a los que también menciona don Luis en sus famosas declaraciones en el proceso contra Lope por sus sátiras contra Elena Osorio y su familia (1588). Compuso también obras dramáticas, como declara Lope, las cuales no se han transmitido, y es autor también de un libro publicado, Cristiados (1589), que incluye gran número de poemas de contenido religioso, y otro que quedó inédito y hasta la fecha no se ha encontrado: la traducción de las Canciones de Horacio, también en verso, para el que había licencia de impresión del Consejo en 1590.

Es seguro que don Luis presidió y formó parte de varias academias literarias en su propio palacio toledano, también en la Corte. Se ha sugerido que pudo ser el presidente de la Academia Imitatoria de Madrid, hecho no comprobado; pero sí es cierto que tenía su propia academia en Toledo en 1582. Por otra parte, auspiciaba las composiciones de varios ingenios, como lo demuestra una carta de 1586 de un religioso carmelita, cautivo en Berbería, que le mandaba una obra y pedía su protección para poder conseguir la libertad.

Colaboró con sus poemas en diversos libros de poetas amigos, como los de Lasso de la Vega y otros; pero la mayoría de sus composiciones se han perdido en el mar del anonimato del romancero.

 

Obras de ~: Cristiados, Madrid, 1589; Canciones de Horacio traducido en castellano, 1590 (desapar.); poemas laudatorios en M. de Cervantes, Primera parte de la Galatea, Alcalá de Henares, Juan Gracián, 1585; en G. López Maldonado, Cancionero, Madrid, Guillermo Droy, 1586; en G. Laso de la Vega, Primera parte del Romancero y Tragedias, Alcalá, Juan Gracián, 1587; en G. Laso de la Vega, Primera parte de Cortés valeroso Madrid, Pedro Madrigal, 1588; en Jerónimo de Huerta, Florando de Castilla, Alcalá de Henares, Juan Gracián, 1588.

 

Bibl.: A. Tomillo y C. Pérez Pastor, Proceso a Lope de Vega por libelos contra unos cómicos, Madrid, 1901; A. Rodríguez- Moñino, “El poeta Luis Hurtado de Toledo (1510-1598)”, en Relieves de erudición (Del Amadís a Goya), Valencia, Castalia, 1959; A. Carreño, El romancero lírico de Lope de Vega, Madrid, Gredos, 1979; A. Madroñal Durán, “Don Luis de Vargas (1566-1591?) y su círculo de amigos en torno al romancero nuevo”, en I. Arellano Ayuso, C. Pinillos, M. Vitse y F. Serralta (coords.), Studia Aurea. III Congreso Internacional de la Asociación Internacional Siglo de Oro, I, griso (Grupo de Investigación Siglo de Oro Universidad de Navarra), 1996, págs. 395-404; A. Madroñal Durán, “Pedro Liñán, Juan Bautista de Vivar y don Luis de Vargas, tres poetas contemporáneos de Cervantes en torno al romancero nuevo”, en Boletín de la Real Academia Española, LXXVII (1997), págs. 99-125.

 

Abraham Madroñal Durán