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Sancho I de Portugal

Biografía

Sancho I de Portugal. Coimbra (Portugal), 11.XI.1154 – 26.III.1211. Rey de Portugal.

Hijo mayor de Alfonso I y de su mujer, Mafalda de Saboya, y nieto por parte de madre de Amadeo III, conde de Mauriana y de Saboya, nació en Coimbra el 11 de noviembre de 1154. Desde muy joven su padre le preparó en las prácticas militares. Apenas con doce años comandó una expedición contra Fernando II que se dirigió hacia Ciudad Rodrigo y resultó un completo desastre. Se salvó de quedar prisionero porque huyó a caballo. Su padre le armó caballero en Coimbra, en 1170, cuando tenía dieciséis años, lo que ocurrió el año siguiente al desastre del Rey en Badajoz. Al sentirse su padre enfermo y disminuido físicamente, decidió entregar a su hijo el poder político, según se puede comprobar a través de numerosos documentos en que aparece la firma de Sancho. Se casó en 1174, con cerca de veinte años, con Dulce de Aragón, hija de Raimundo Berenguer IV. Un traslado de San Vicente, con fecha de 1173, refiere que Alfonso I reinaba conjuntamente con su hijo Sancho de dieciocho años. Otro documento otorgado por el maestre de la Orden de los Templarios a la villa de Pombal, que consiste en su carta de fuero, menciona los nombres del Rey y de su hijo reinando en Portugal.

Según Herculano (1980), la preocupación del Monarca de asociar el hijo al gobierno del reino se justifica por el hecho de que no existiera en la generalidad de los Reinos peninsulares una doctrina que estableciera el principio de “hereditariedad”, lo que ocurría en Portugal, que debido a que era un estado nuevo no poseía ninguna doctrina firmada en ese sentido.

Los comienzos de su gobierno se caracterizan por una intensa acción militar contra el Islam y el Reino de León. Aprovechándose de las divisiones existentes entre los Reinos cristianos peninsulares, los almohades desencadenan una fuerte ofensiva fruto de la cual conquistaron Cáceres en 1174, lo que amenazaba las plazas militares de Alentejo. Esta cuestión se agravó con la ocupación de Beja, en 1135, lo que ponía en peligro la ciudad de Évora. Para contrarrestar este efecto el infante Sancho organizó una expedición militar a Andalucía, durante el año 1178, que provocó destrucciones en los alrededores de la villa. Como respuesta, los musulmanes efectuaron ataques en suelo portugués, como es el caso de Abrantes (1179), Coruche (1180) y Évora (1181). Uno de los ataques más duros fue el que se produjo en Santarém en 1184. Esta etapa de gran ofensiva almohade coincidía con la reanudación de las hostilidades entre los Reinos de Portugal y León. El infante Sancho sufrió una derrota en 1181 frente a las fuerzas de Fernando II cuando atacó Ciudad Rodrigo. Lo que estaba en tela de juicio consistía en el dominio de las tierras de Ribacoa.

Un conjunto de circunstancias resultó con todo favorable a Sancho I. En 1188 murió el Rey de León, Fernando II. Al año siguiente, la ausencia del Rey de Marruecos en África y el auxilio de los cruzados, que habían llegado a Lisboa, favorecieron la preparación de una gran ofensiva contra los musulmanes que condujo a la conquista de los castillos algarvios de Alvor y de Silves. La escuadra de los cruzados frisones y daneses en acción conjugada con los portugueses penetró en la bahía de Lagos. La conquista de Silves representaba la ocupación de uno de los más poderosos baluartes del dominio almohade. En la ciudad habitaban más de veinte mil personas y estaba guarnecida por torres y murallas consideradas inexpugnables; se entregó a los atacantes después de mes y medio de durísimo enfrentamiento. Seguidamente los cristianos ocuparon el castillo de Albufeira. Desde entonces Sancho I pasó a denominarse Rey de Portugal y del Algarbe.

La reacción de los musulmanes no tardó en producirse. Tres grandes ejércitos iniciaron el asedio de Silves, Évora y de toda la línea del Tajo. Alcanzaron Leiria y Alcobaça, y llegaron a las cercanías de Coimbra. En 1191 los moros conquistaron Silves en Algarbe, Alcácer do Sal, Palmela y Almada en las puertas de Lisboa. En la frontera leonesa se reabrían las hostilidades. La causa más inmediata se hallaba en la ruptura del contrato matrimonial efectuado en 1191 entre Alfonso IX de León y Teresa Sánchez, hija del monarca portugués; sin embargo, la cuestión poseía en realidad contornos más amplios resultantes de la delimitación de las fronteras entre los Reinos peninsulares enfrentados al avance musulmán.

Entre 1197 y 1199 Portugal atacó la frontera de Galicia con la ocupación de Tuy y de Pontevedra. A su vez, los leoneses atacaron en la frontera de Beira y vencieron en Ervas Tenras en 1199, cerca de Pinhel. Ese año Alfonso IX atacó Bragança, mientras que Sancho I atacaba Ciudad Rodrigo. Toda esta beligerancia se acompañó en ambos lados por una política de repoblamiento de la frontera. Desde aquí resultó la concesión de un gran número de cartas de fuero a poblaciones de la frontera islámica, a la par de una política de atracción de colonos extranjeros, que ocuparon muchas tierras de Ribatejo. Fueron del mismo modo beneficiadas las Órdenes Militares, fundadas a partir de 1170, sobre todo los frailes de Évora (más tarde Avis) y Santiago.

Entre 1199 y 1208 se vivió un ambiente de gran inestabilidad. Hambres, epidemias y otras calamidades dificultaron y agravaron los problemas en los que se debatía el reino. Eran innumerables los conflictos sociales. Cabe destacar, de entre ellos, las disputas entre los ciudadanos y los oficiales de la Corona en Lisboa, entre los nobles y el Monarca, entre los caballeros y los menestrales en Penamacor y entre el Rey y los obispos de Coimbra y Oporto. Muy grave fue la contienda que Sancho I tuvo con el obispo Martinho Rodríguez, en la cual intervinieron ciudadanos, menestrales, canónigos, el Monarca y sus vasallos. Hubo numerosas muertes, violencia, robos y encarcelamientos.

Falleció el Rey en la ciudad de Coimbra el 26 de marzo de 1211, a los cincuenta y seis años de edad. Gobernó el reino más de un cuarto de siglo, a lo que hay que añadir los quince años en los que estuvo asociado con su padre Alfonso Enriques. Le sucedió su hijo Alfonso II.

 

Bibl.: L. Gonzaga de Azevedo, História de Portugal, introd. de D. Maurício, vol. V, Lisboa, Biblión, 1942; A. Brandão, Cronicas de D. Sancho I e D. Afonso II, introd. de A. de Magalhães Basto, Porto, Civilização, 1945; Crónica de Cinco Reis de Portugal. Segunda parte da crónica Geral de Espanha, introd. de A. de Magalhães Basto, Porto, Civilização, 1945; J. Veríssimo Serrão, História de Portugal, vol. I, Lisboa, Verbo, 1977; A. Herculano, História de Portugal, notas criticas de J. Mattoso, t. I, Lisboa, Bertrand, 1980; J. Mattoso, História de Portugal, vol. II, Lisboa, Círculo de Leitores, 1993.

 

Humberto Baquero Moreno