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Felipe Ignacio de Trujillo y Guerrero

Biografía

Trujillo y Guerrero, Felipe Ignacio de. Cádiz, 18.XI.1652 – Michoacán (México), 6.II.1721. Fiscal y regente del Consejo de Italia, obispo de Michoacán.

Hijo de Juan Ignacio de Trujillo, natural de Jerez de la Frontera, bautizado en su capilla de San Juan de Letrán (1 de diciembre de 1618), fiscal de la Casa de la Contratación (1674) y juez letrado de ella (1681), y de Blasina (Leonor en su confirmación) Guerrero, natural de Sanlúcar de Barrameda, bautizada en su iglesia parroquial de Sanlúcar de Barrameda (21 de febrero de 1628). Sus abuelos paternos fueron Gómez Trujillo, natural de Jerez de la Frontera y Catalina Domínguez Ortiz de Tudela, natural de Jerez de la Frontera, quienes habían contraído matrimonio en la parroquial de Nuestra Señora de la Expectación de Sanlúcar de Barrameda (5 de noviembre de 1646). Sus abuelos maternos fueron Felipe Guerrero Zambrano, natural de la Fuente del Maestre (5 de octubre de 1586), regidor Sanlúcar de Barrameda, y Francisca de Velásquez Pérez de la Cuerda, natural de Sanlúcar, bautizada en su iglesia mayor (15 de abril de 1621).

Inició sus estudios en la Universidad de Salamanca y una vez graduado de bachiller en cánones por ella (1674) pasó a Sevilla y allí se le dio el hábito colegial en el Mayor de Santa María de Jesús (4 de febrero de 1676) y dos años más tarde obtuvo los grados de licenciado (10 de diciembre de 1678) y doctor (18 de diciembre de 1678) en la misma facultad y luego sería elegido rector (1681). En la universidad hispalense leyó por sustitución la Cátedra de Vísperas de Cánones (1680-1681 y 1681-1682) y obtuvo en propiedad la de Digesto Viejo.

Su línea de servicios se presenta como un muy significativo ejemplo de las carreras profesionales de los letrados y, sobre todo, de la unidad en la pluralidad como característica de las instituciones de la Monarquía. Así, ya se le ha visto iniciar la carrera de las cátedras en Sevilla y allí, además, continuó sus méritos cuando, por despacho del presidente de la Casa de la Contratación Juan Jiménez de Montalvo, fue nombrado (7 de noviembre de 1677) para que sirviera la fiscalía de la Audiencia de la Contratación mientras su titular, Juan Ignacio Trujillo, se hallaba ausente de la ciudad en los puertos, oficio del que prestó juramento casi de inmediato (9 de noviembre de 1677) y en el que se mantuvo hasta el año siguiente. Pocos años después accedió a la carrera inquisitorial como fiscal del Tribunal del Santo Oficio de Barcelona (9 de mayo de 1684) y antes de que acabara aquel año fue ascendido a inquisidor en el mismo tribunal (1684), desde el que saldría provisto como inquisidor más antiguo del Reino de Sicilia (1688).

En los estados de Italia serviría durante ocho años la plaza de inquisidor en Sicilia y, al mismo tiempo, durante otros tres la de juez conservador de la Orden de Malta, tras lo cual continuó su carrera pasando al cursus honorum letrado como juez de la Monarquía en Sicilia (30 de noviembre de 1694) y siendo, al mismo tiempo, presentado para la abadía de Santa María de Terrana, oficio en el que despachó durante doce años, durante los cuales sirvió interinamente el empleo de consultor del virrey de Sicilia en la vacante por la promoción a la fiscalía del Consejo de Italia de Juan Francisco de Puga y en la que siguió a la muerte de su sucesor Pedro Volante. Años más tarde logró el ascenso a la fiscalía del Consejo de Italia, cuando, sobre consulta del mismo Consejo (30 de abril de 1706), fue nombrado para la vacante de José de Leyza Erazo que había pasado al Consejo de Aragón, desde la cual tuvo la promoción ordinaria al ser nombrado, sobre consulta del Consejo de Italia (16 de marzo de 1708), en plaza de regente español del referido Consejo por el reino de Sicilia, plaza en la que aún despachaba en enero de 1711, época en la que desde hacía tres años se hallaba presentado para el obispado de Michoacán en la Nueva España (1708), cuyas bulas se le despacharon años más tarde (28 de mayo de 1713). Se cerraba así el círculo de su carrera, al ingresar nuevamente a una línea indiana, esta vez la eclesiástica, en la que acabaría su vida treinta y cuatro años después de haberla comenzado en la Casa de la Contratación.

 

Fuentes y bibl.: Archivo General de Indias, Contratación, 5.466, n. 1, r. 2 y 4; Contratación, 5.785, l. 2, fol. 470v.- 471r.; Indiferente General, 130, n. 11; 138, n. 12; Mapas y Planos, Bulas-Breves, 395; Archivo General de la Nación México, Expolios 2, exp. 4; Expolios 3, exp. 1; Archivo General de Simancas, Secretarías Provinciales, leg. 1.469; Archivo Histórico Nacional, Estado, lib. 344; Estado, lib. 365; Archivo Histórico de la Universidad de Sevilla, S.º 58, fol. 250r.; lib. 21, exp. 1; lib. 630, fol. 114v.-115r.; E. Schäfer, El Consejo Real y Supremo de las Indias. Su historia, organización y labor administrativa hasta la terminación de la Casa de Austria, I, Sevilla, Universidad, 1935, pág. 385; J. Barrientos Grandon, La cultura jurídica en la Nueva España (Sobre la recepción de la tradición jurídica europea en el virreinato), Méjico, Instituto de Investigaciones Jurídicas, UNAM, 1993, pág. 140.

 

Javier Barrientos Grandon