Ayuda

Adelaida de Barcelona

Biografía

Adelaida de Barcelona. Adaleiz o Adalaisa, Bonafilia. Condesa de Urgel. Barcelona, c. 918 – ¿San Pedro de Puellas? (Barcelona), 993. Abadesa de San Juan de las Abadesas y de San Pedro de las Puellas.

Hija de Suñer y Riquilda, condes de Barcelona. Dado que esta unión matrimonial debió de tener lugar en torno a la segunda década del siglo xi y seguramente antes del 917, se puede situar el nacimiento de Adelaida hacia el 918, teniendo en cuenta además que seguramente no fue primogénita.

Casó a una edad temprana con su tío Seniofredo II, conde de Urgel desde el 897. Adelaida ya consta al lado de su esposo de modo fehaciente en el 935, con motivo de una donación de propiedades “propter remedio animas nostras” a la iglesia catedralicia de la Seu de Urgel. Del matrimonio sobrevivió una hija, que aún vivía en el 952. La historiografía se ha dividido al situar la viudedad de Adelaida en el 940 o en el 948. La actuación sola de la condesa comprando propiedades en el 941 avala, que no confirma, la primera, a la vez que el conflicto por las parroquias del valle de Lord permite interpretar que el conde llegara a conocer el episcopado urgelés de Guisardo II, iniciado en el 943, mientras que la mención como difunto del conde en la consagración de la iglesia de Salinoves, en el 949, ha hecho pensar que su fallecimiento hubiera tenido lugar poco antes. En cualquier caso, en el 945 el hermano de Adelaida, Borrell, ya ha sucedido a su tío urgelés. Ella mantiene y gestiona su propio patrimonio en el condado de Urgel, ya sea adquiriendo propiedades, como las torres y la iglesia de Santa Leocadia, en Cornellana, que en el 941 compra por trescientos sueldos al vizconde Guiscafredo, o cediendo otras, como las posesiones de Salelles que vendió al presbítero Seniofredo, el mismo al que en el 952 se encomendará la iglesia de Ciutat.

La condición de viuda permite identificar a la condesa y la abadesa homónima de San Pedro de las Puellas presente en el 945 en la consagración y dotación de este monasterio benedictino, fundado y mantenido bajo la órbita de sus padres, los condes de Barcelona. La creación de cenobios por parte de nobles que entregan a uno de sus hijos, quien de este modo podrá disfrutar de sus rentas, es una práctica habitual no sólo en la nobleza coetánea sino de la misma familia, tal como ya se habían beneficiado dos tíos de Adelaida, uno en Santa María de Ripoll y otra en San Juan de Ripoll o de las Abadesas.

Precisamente, aún con mayor firmeza cabe identificar a Adelaida con la religiosa que su hermano Borrell, ahora como sucesor de su padre Suñer en Barcelona, Osona y Gerona tras haber abdicado éste para acogerse a la vida monacal, elige y proclama abadesa de San Juan de las Abadesas en el 949, después de invocar la obediencia a los designios de su padre y el consejo favorable de prelados, clérigos, fieles y la propia comunidad. Se trata de otro cenobio unido a la casa condal barcelonesa, fundado por Vifredo el Velloso en el 887, formalmente acogido a la regla benedictina desde el 938, y respecto al que el mismo documento de elección abacial especifica que en el 942, después de la muerte de la primera abadesa, Emma, hermana de Seniofredo de Urgel y de Suñer de Barcelona, la codicia de éste habría sumido al monasterio en un grave estado, al ponerlo en manos indebidas, siendo ésta la razón por la que el conde arrepentido habría abdicado y abrazado el estado religioso y, a la vez, habría dispuesto que su hijo y sucesor designara como abadesa a Adelaida con el encargo de reformar la comunidad.

En realidad, la elevada riqueza reunida en torno a este cenobio femenino concita graves tensiones, atrayendo la intervención del poder condal y complicándose por la capacidad de las religiosas de mantener y administrar su respectivo patrimonio particular. Adelaida no modificará estas prácticas, y ella misma en el 950, presentándose como condesa y sin mencionar su condición religiosa, tal como hacen todas sus compañeras al gestionar los bienes particulares, ofrece al cenobio el castillo y el término de Espuñola, en el condado de Berga, bienes que había recibido de sus padres según un documento redactado en el mismo San Juan de las Abadesas, en el que también se hace constar la iglesia del mismo término, extremo que provocará diferencias con el monasterio de San Miguel Cuixà, que alegará haberla recibido del conde Suñer. El cargo de abadesa de San Juan de Ripoll sería ocupado por Adelaida hasta el 955, fecha en que consta en el oficio la monja Ranlo.

Adelaida en la ancianidad habría aceptado un segundo período como abadesa de San Pedro de las Puellas, según se puede deducir documentalmente gracias al uso del sobrenombre Bonafilia que, aun siendo muy habitual en la época, la singulariza al utilizarlo ella misma al lado de su nombre, ya sea en el 950, titulándose condesa, ya sea en el 989, presentándose como abadesa de San Pedro de las Puellas. Este abadiato se habría iniciado en el 986 bajo la responsabilidad de reconstruir un monasterio devastado por el reciente asalto amirí, razón por la que vende propiedades, como especifica en el 989 “propter necessitatem de restaurare ecclesie qui fuit dissipata a sarracenis in anno quod fuit Barchinona dextruta”. A partir de esta actuación se inicia una reestructuración e impulso del patrimonio de San Pedro de las Puellas que es proseguido tras la muerte de Adelaida en el 993.

La identificación de las distintas fases vitales en la misma persona de Adelaida fue reconstruida por primera vez por Prósfero de Bofarull en 1836 y se sostiene en piezas documentales concordantes, algunas de gran claridad al mencionar al mismo tiempo respecto de Adelaida su filiación, su condición de condesa y sus vinculaciones monacales. Las aportaciones documentales posteriores han ido confirmando el mismo esquema excepto una copia documental del siglo xiii que aquí cabe descartar pues menciona a Sunifredo y a Adelaida como condes de Urgel en el año 907, una fecha demasiado temprana para que los condes de Barcelona, Suñer y Riquilda tuvieran una hija llamada Adelaida que ya fuera condesa, dato por otro lado irrefutable, y que, además, carece de continuidad, porque las posteriores donaciones del conde vuelven a presentarlo solo, sin compañía de su esposa, hasta el 935.

 

Bibl.: F. Udina, El Archivo Condal de Barcelona en los siglos ix-x, Barcelona, Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), 1951; C. Baraut, “Els documents dels segles ix i x, conservats a l’Arxiu Capitular de la Seu d’Urgell”, en Urgellia, II (1979), págs. 7-145; “Els documents dels anys 981-1010, de l’Arxiu Capitular de la Seu d’Urgell”, en Urgellia, III (1980), págs. 7-166; R. Ordeig, Les dotalies de les esglésies de Cartalunya (segles ix-xii), Vic, 1993-1994, 2 vols.

 

Flocel Sabaté Curull

Relación con otros personajes del DBE

Biografías que citan a este personaje

Personajes citados en esta biografía

Personajes similares