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Francisco de Asís de Borbón

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Biografía

Francisco de Asís de Borbón. Aranjuez (Madrid), 13.V.1822 – Castillo d’Epinay-sur-Meuse, Seine- Saint-Denis (Francia), 17.IV.1902. Rey consorte de Isabel II de Borbón.

Hijo de Luisa Carlota de Borbón Dos Sicilias, la hermana de María Cristina de Borbón, esposa de Fernando VII, y del infante Francisco de Paula de Borbón, hijo de Carlos IV, rey de España. Nacido en el Palacio de Aranjuez, en Madrid, en mayo de 1822.

Fue nombrado caballero de la Insigne y Real Orden de San Genaro en Italia, caballero de la Orden de Carlos III, caballero de la Orden del Toisón de Oro y duque de Cádiz.

Las negociaciones para hallar un príncipe adecuado para el matrimonio con Isabel II encontraron a Francisco de Asís dedicado a la carrera militar. Su origen español y el ser hijo del infante Francisco de Paula, inclinado hacia el liberalismo radical, hicieron que el Partido Progresista le viera entonces con buenos ojos.

El gran rival político para el enlace matrimonial era su primo, el carlista conde de Montemolín. Francisco de Asís le envió entonces una carta, el 13 de julio de 1846, instándole a que cediera a las condiciones institucionales impuestas por María Cristina, porque, si no lo hacía, el Gobierno francés de Guizot dejaría de apoyarle, y las miradas se volverían “a mí como el más inmediato después de ti”. Si así fuera, decía Francisco de Asís, él no renunciaría, no dejaría el “puesto libre al extranjero”. Por tanto, advertía, “nunca me acuses de haberte arrebatado, si las circunstancias me lo presentan, un puesto que tú habrías abandonado, y que no quisiera ocupase otro más que tú”.

Contrajo matrimonio con la Reina, su prima Isabel II, el 10 de octubre de 1846, adquiriendo desde ese momento el título de Rey y el tratamiento de Majestad.

La boda tuvo lugar en Madrid, aunque las celebraciones, que duraron una semana, fueron enturbiadas por la oposición liberal al matrimonio de la infanta Luisa Fernanda con el francés Antonio de Orleans, duque de Montpensier, hijo menor de Luis Felipe, rey de los franceses.

Los primeros meses del matrimonio, hasta principios de 1847, se caracterizaron por la armonía entre los cónyuges. La ruptura se produjo por la aparición en la vida de la reina Isabel II del general Francisco Serrano, con el que estuvo relacionada hasta octubre de 1847. Durante ese año el matrimonio se rompió por la difusión interesada de la vida privada de los Reyes, las amenazas de demostración pública de la ruptura, los intereses políticos de moderados y progresistas, y las maniobras del embajador inglés. El Gobierno Narváez, impulsado por la reina madre María Cristina, puso orden en Palacio en octubre de 1847, alejando de Madrid al general Serrano y obligando a los Reyes a una convivencia aparentemente pacífica.

El deseo del rey consorte Francisco de Asís era el de dirigir la vida palatina, en todos los sentidos, incluido el político. Estuvo muy influido entonces por el escolapio padre Fulgencio y la monja sor Patrocinio, conocida como “la monja de las llagas”. La presión sobre la Reina se centró en el chantaje sobre la revelación de sus relaciones amorosas y en la ruptura pública del matrimonio, con la salida de Francisco de Asís de Madrid. Consiguió así, en octubre de 1849, que Isabel II nombrara al conde de Cleonard presidente del Consejo de Ministros. Este Gobierno, llamado “ministerio relámpago”, tenía el objetivo de dar un giro reaccionario al régimen. La rápida actuación del entorno político de María Cristina, dirigido por el general Narváez, dio al traste con aquel Gobierno e impidió la consumación de la ambición de Francisco de Asís.

La actividad conspirativa del rey consorte no terminó ahí, y se le involucró en la intentona carlista de La Rábida, en 1860, aunque nunca se probó. E intentó, sin éxito, fusionar las dos ramas dinásticas a través del matrimonio de su hija, la infanta Isabel Francisca de Asís, con el hijo del conde de Montemolín.

Rota la relación con Isabel II, Francisco de Asís se dedicó a las actividades económicas y a cumplir con su papel de rey consorte, residiendo con frecuencia en los palacios de El Pardo y Rascafría, adonde iba por su afición a la caza.

La Revolución de 1868 encontró a la Familia Real de vacaciones en San Sebastián. La falta de respuesta a favor de Isabel II indicaba que todo estaba perdido para los Borbones, a pesar de lo cual la Reina quiso viajar hasta Madrid para negociar con los revolucionarios.

Según cuentan en sus memorias la infanta Eulalia de Borbón y el general Calonge, moderado, fue Francisco de Asís el que disuadió del intento a Isabel II, deseoso de abandonar su puesto de rey consorte.

Luis Napoleón permitió su alojamiento en el castillo de Pau, cuna de los Borbones, y luego su instalación en el palacio Basilewski, al que Isabel II rebautizó como palacio de Castilla. Destronados y sin posibilidades inmediatas de recuperar la Corona, el matrimonio se separó, aunque hubo un último intento de reconciliación, en 1873, con el objetivo de salvar la imagen de los Borbones ante una posible Restauración. Negociada la pensión que habría de pasarle Isabel II, Francisco de Asís se retiró a un castillo en d’Epinay-sur-Meuse, Seine-Saint-Denis, con un viejo amigo suyo, José Reneses. Mantuvo una fría correspondencia con su hijo, el príncipe Alfonso, incluso durante la Restauración, llena de consejos paternales y tenuemente políticos.

El matrimonio tuvo diez hijos: Luis, que murió al poco nacer; Fernando, nacido en 1850, y muerto a los pocos días; Isabel Francisca de Asís (1851-1931), que fue conocida popularmente como “La Chata”, y que fue princesa de Asturias hasta el nacimiento de su hermano Alfonso (1857). También fueron hijos de los Reyes, María Cristina, nacida en 1864 y que vivió tan sólo tres días; María de la Concepción, fallecida también siendo niña; María del Pilar Berenguela (1861- 1879); María de la Paz (1862-1946), que fue esposa del príncipe Luis Fernando de Baviera; Eulalia (1864- 1886), casada con Antonio de Orleans, hijo del duque de Montpensier, y Francisco de Asís Leopoldo, que falleció poco después de nacer.

 

Bibl.: M. Angelón, Isabel II, historia de la Reina de España, Barcelona, I. López Bernagosi, 1862; Marqués de Miraflores, Memorias del reinado de Isabel II, Madrid, 1873 (Madrid, Atlas, 1964, 3 vols.); C. Cambronero, Isabel II, íntima, Barcelona, Montaner y Simón, 1908 (Barcelona, Círculo de Amigos de la Historia, 1972); P. de Répide, Isabel II, reina de España, Madrid, Espasa Calpe, 1932; P. de Luz, Isabel II, reina de España, Barcelona, Juventud, 1936 y 1940; C. Llorca, Isabel II y su tiempo, Madrid, Istmo, 1955 y 1984; R. Olivar Bertrand, Así cayó Isabel II, Barcelona, Destino, 1955 (Madrid, Sarpe, 1986); M. T. Puga, El matrimonio de Isabel II, Pamplona, Universidad de Navarra, 1964; J. A. Vidal Sales, Francisco de Asís Borbón y Borbón, Barcelona, Planeta, 1995; J. L. Comellas, Isabel II. Una reina y un reinado, Barcelona, Ariel Historia, 1999; I. Burdiel, Isabel II. No se puede reinar inocentemente, Madrid, Espasa, 2004 (Barcelona, Planeta DeAgostini, 2008); C. Dardé (ed.), Liberalismo y romanticismo en tiempos de Isabel II, Madrid, SECC, 2004; J. Vilches, Isabel II. Imágenes de una reina, Madrid, Síntesis, 2007.

 

Jorge Vilches